jueves, 19 de septiembre de 2019

"Grandes son las obras del Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¿Dónde quedaríamos hoy parados, después de escuchar atentos el pasaje del evangelio servido en la liturgia?... ¿en el "morbo" quizás?... ¿en el cotilleo, simplemente?... ¿en la murmuración o el juicio?... ¡¡qué fácil no pasar de estas actitudes "insanas" donde solemos instalarnos, justificando nuestra propia indiferencia y mediocridad, que además de no aportarnos nada, recortan la percepción objetiva de lo real, donde suele quedar oculto el don de cada momento, y la gracia de cada suceso!!...

Por el contrario, ¿nos pararíamos en seco, ante la experiencia personal de encuentro con la gracia, que tuvo esta mujer al acercarse a Jesús?... ahí sí que merece la pena mirar, observar, callar, dejarse afectar... ¡¡mujer valiente !! sin respeto humano, sin tarjeta de invitada; es más, reconocida por todos con etiqueta "una pecadora"... y ella, curando de raíz el alma, frente a la misericordia de Jesús... ¡¡lección de vida!!  ¡¡ojalá quedemos tocados por este deseo de saborear el amor de Dios hasta lo más hondo de nosotros mismos!!... 

Nos puede ayudar el salmo 110, que dilata la misma oración de ayer, dándonos nuevas pistas, de por qué Dios es digno de confianza... recemos con fe haciéndonos oír en el cielo, en la misma Palabra de Dios...

"Justicia y verdad son las obras de sus manos,
todos sus preceptos merecen confianza:
son estables para siempre jamás,
se han de cumplir con verdad y rectitud.

Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza,
su nombre es sagrado y temible. 

Primicia de la sabiduría es el temor del Señor,
tienen buen juicio los que lo practican;
la alabanza del Señor dura por siempre" (Salmo 110)...


Recordando a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... -incluimos hoy a Miguel, que lucha grande batalla, y necesita el apoyo de la fe y de la comunión de todos los que creemos en la gracia y nos dejamos consolar y fortalecer en ella-... elevamos por ello al cielo nuestra oración por intercesión del Beato Tito para que recuperen todos la salud, y nos dejemos salvar por la fe y la confianza en la misericordia de Dios...
"confiando en el Señor no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

miércoles, 18 de septiembre de 2019

"Grandes son las obras del Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


También hace Jesús análisis -lo vemos hoy en el evangelio- para que nosotros mismos saquemos conclusiones que nos permitan tomar el pulso a la realidad... Vivimos desorientados... ¿Detrás de qué vamos, y qué brújula nos orienta?... ¿es la Palabra de Jesús el faro de nuestra vida?... ¡¡Cuántas voces, que niegan lo mismo que afirman, llevan también nuestro eco, cuando nos dejamos seducir por sus mentiras!!... ¡¡qué fácil manipular la verdad por cualquier  ilusión vana, que ofrece promesas que no se cumplen!!...

Los oídos de la fe, sí saben interpretar, porque la gracia se abre paso en las mismas certezas en las que se fundamenta... Poner objeciones a la revelación, espigar a nuestro antojo qué escogemos, para qué y cuándo, es vaciar de contenido la verdad y no dejarnos iluminar por ella...

Jesús quiere instruirnos, nos quiere mostrar otras sendas, abriendo paso entre nosotros, y caminando a nuestro lado... Reconozcamos su obrar admirable, y entonemos alabanza en el mismo salmo que reza la Iglesia...

"Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. 

Esplendor y belleza son su obra,
su generosidad dura por siempre;
ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente. 

Él da alimento, a sus fieles,
recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles" (Salmo 110)...


Recemos entonces unos por otros y pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog... todos, sí, uno a uno... también sus familias... ayudados de la intercesión del Beato Tito, elevamos nuestras súplicas al cielo, en el deseo de ver florecer nuestra fe, cosechando de la misericordia de Dios lo que pedimos... que recobren la salud nuestros enfermos, y la gloria de Dios reflejada en ellos, convierta nuestro corazón a lo que Dios desea de cada uno de nosotros, para nuestro bien y el de muchos otros que vienen con nosotros haciendo camino a la confianza de corazón...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

martes, 17 de septiembre de 2019

"Danos, Señor, tu bondad y tu justicia"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Cuando vemos a Jesús en el evangelio hacer milagros, ¿es Jesús quien despierta interés en nosotros, o es lo que podemos conseguir de Él el interés que buscamos?... ¡¡No estamos haciéndonos cualquier pregunta!!... Ojalá al responderla quedemos implicados, planteada la fe en su contexto, sin disociar el don de la tarea, ni manipular la gracia a nuestro arbitrio...

Si vamos con Jesús por los caminos del mundo, serán muchos los gestos de los que seamos testigos... Pero, ¡¡no nos dejemos escapar el don de su Persona!! porque, es verdad que la compasión le detiene a cada paso... pero su deseo es llevarnos al Padre y curarnos las heridas del alma, que es lo que de verdad nos impide vivir y aspirar a la Vida que nos trae el Reino, y en la que Él quiere introducirnos...

La alabanza y la fe se balancean, una vez más, por la liturgia; hoy, en el salmo 100... Recemos también nosotros esta misma Palabra, y crezcamos la fe en Ella, para que cosechemos frutos en nosotros mismos por la gracia de este misterio... Por la liturgia lo podemos obtener...

"Voy a cantar la bondad y la justicia;
para ti, Señor, tocaré mi música.
Voy a explicar el camino perfecto.
¿Cuándo vendrás a mí? 

Quiero proceder en mi casa con recta conciencia.
No quiero ocuparme de asuntos indignos,
aborrezco las acciones criminales. 

Al que en secreto difama a su prójimo
lo haré callar;
al altanero y al ambicioso
no los soportaré.

Escojo a gente de fiar
para que vivan conmigo;
el que sigue un camino perfecto
será mi servidor" (Salmo 100)...


Que no les falte a ninguno de los enfermos del blog, peregrinos de la confianza, nuestro recuerdo diario en la oración común que elevamos al cielo, implorando la salud para todos, y el consuelo y la fortaleza, para ellos y sus familias... Que la intercesión del Beato Tito nos alcance los frutos que esperamos de la fe de todos, y el cielo nos devuelva bendiciones por cada suspiro, elevado humilde y confiado, en la paciencia de la esperanza que nos habita, alumbrando las sombras que produce el dolor y la lucha de lo que tantas veces nos parece superarnos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

lunes, 16 de septiembre de 2019

"Bendito el Señor, que escuchó mi voz suplicante"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Qué bonito observar a Jesús "desarmado" por la fe de este centurión, donde si ponemos la nuestra, y es de esa "talla", podemos también, cambiado el sujeto, recibir la misma alabanza de Jesús y el mismo fruto a nuestra súplica... Todas las gracias concedidas a la fe no tienen otra razón de ser que impulsarnos a dar un paso más, en anchura, altura, hondura, profundidad... porque, ¡¡no lo olvidemos!! la dimensión trascendente de la vida es la que nos va permitiendo no perder el norte, y darle valor al tiempo, viviendo con sentido el presente en lo real...

La dependencia de Dios, de su Voluntad, de su Palabra, es la verdadera realización del ser humano; y ni siquiera sabemos qué implica todo esto... La fe amplía el horizonte, nos eleva por encima de lo transitorio y enciende en nosotros el deseo de lo esencial... ¡¡es todo tan efímero!! ¡¡cuántos proyectos se desvanecen ante nosotros sin que veamos cumplidas nuestra expectativas!!... 

No es la Voluntad de Dios una amenaza de la que tengamos que evadirnos soñando sueños infantiles ¡¡no!! el reto en la vida es vivir; pero vivir no es sumar días a la existencia... y esta percepción viene de otro sitio... Dios la da, y además, nos ayuda a conquistarla... Vivamos con la certeza de que Dios escucha siempre nuestro clamor; y, hoy, la liturgia nos dice cómo pedirlo, con el salmo 27...

"Escucha, Señor, mi súplica
cuando te pido ayuda
y levanto las manos hacia tu santuario. 

El Señor es mi fuerza y mi escudo,
en él confía mi corazón;
él me socorrió y mi corazón se alegra
y le canta agradecido. 

El Señor es la fuerza de su pueblo,
el apoyo y la salvación de su Mesías.
Salva, Señor, a tu pueblo
y bendícelo porque es tuyo;
apaciéntalo y condúcelo para siempre" (Salmo 27)...


Como el centurión del evangelio de hoy, traigamos ante Jesús a nuestros enfermos... todos, uno a uno... también sus familias... Los peregrinos de la confianza, agarrados a la intercesión del Beato Tito, pedimos con fe la salud para todos ellos, aun sabiendo a qué nos comprometemos, comprometiendo a Jesús a realizar, por nuestra fe, lo que pedimos... Cada paso que avancemos hacia Jesús, irá dando forma a nuestra adhesión a Él, y esta gracia siempre tendrá frutos... para alimentarnos unas veces, y siempre para compartir con otros, estos dones que nos sobrepasan...  
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

domingo, 15 de septiembre de 2019

"Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Este domingo la liturgia quiere acariciar nuestro corazón situándonos delante de la gracia de la misericordia, don de valor incalculable... Ante la actitud del corazón del Padre, todo lo demás resulta ser tan relativo como interesado... ¡¡cuántos recovecos en el ser humano y cuánta amplitud en el amor gratuito de Dios!!... ¡¡Qué expresiva la parábola que nos cuenta Jesús hoy en el evangelio!!... Con qué facilidad cambiamos de personaje, pasándonos de uno al otro hijo, y cuánto nos cuesta aprender del Padre su amor desmedido, gratuito, desinteresado...

No pasemos por alto otra arista con que la misericordia es expresada en la Palabra de este domingo, "la intercesión"... Moisés reza a Dios por el pueblo, pervertido por la idolatría, y Dios no se resiste a perdonar... ¡¡Cuántas mediaciones para llegar a la misericordia, y cuántos preámbulos ponemos en el camino; a la vez, qué pocos argumentos necesita Dios para concederla!!... Atrevámonos a ser restituidos a la gracia por el don inmerecido ¡¡es verdad!! pero totalmente gratuito, de su misericordia; y seamos valientes y sinceros, para reconocer nuestros pecados, pidiendo con humildad perdón, a quien desea de corazón perdonarnos...

Elocuente el salmo con que nos invita a rezar hoy la liturgia en respuesta a esta Palabra sabrosa y bien condimentada... reconocernos pecadores, egoístas, necesitados de ayuda para hacer el bien y regalarlo a los demás, es una manera de vivir la fe y cultivarla en los verdaderos valores que le dan crecimiento y le permiten madurar en obras... Recemos con la Iglesia, y los cristianos que hacen de la liturgia, su senda diaria de acercamiento a Dios...

"Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. 

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. 

Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.
Mi sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias" (Salmo 50)...


Recordando a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... y apoyados en la intercesión del Beato Tito, volvemos a mirar al cielo suplicantes, pidiendo la salud para ellos, y para todos ¡¡peregrinos de la confianza!! valor y luz para decidirnos a ser cristianos de Cristo, dejándonos conducir por Él, superando el eco de otras voces seductoras, que intentan destruirnos y separarnos de la vida verdadera... -Luna Mateo, asidua seguidora de nuestro blog, e intercesora por todos los enfermos a los que cada día recordamos, inicia tratamiento nuevo -ella también está enferma- y tenemos que ayudarle para que se consiga el objetivo que se persigue con ello-...
"confiando en el Señor no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …