domingo, 25 de octubre de 2020

"Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


De nuevo los fariseos toman la iniciativa en el evangelio de hoy, y vuelven a poner a Jesús en entredicho, quedando, una vez más, ellos mismos cogidos, donde le querían dejar a él "pillado"... La doblez, la suspicacia, la trampa, es una actitud de huida, ante lo que nos queda grande, -lo hacemos todos-, pero ¿por qué se le suele hacer esta encerrona a la fe, si la fe lo que hace es posibilitar caminos anchos de libertad, de justicia, de paz?...

Nos suele escandalizar la manera de actuar de los fariseos con Jesús, y ahondando un poco en ello, nosotros mismos somos como ellos, cuando queremos anteponer nuestros intereses a la Voluntad de Dios... Hoy Jesús, como siempre, escapa al "chisme", dejando claro lo que quizás ellos no querían saber o escuchar... la única ley es el amor, y el amor ha de ser, si es amor, concreto, práctico, dinámico, sin argumentos válidos que evadan de la responsabilidad de amar a todos, superando egoísmos y parcialidades, que caricaturizan el amor cristiano, que es el mismo amor que Dios nos da, y del que tenemos que dar a los demás...

El salmo 17 es un respiro de la fe en ese amor que Jesús ha proclamado hoy, y que la liturgia ha hecho llegar hasta nosotros actualizado para que lo saboreemos y nos comprometamos a difundirlo...

"Yo te amo, Señor;
tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca,
mi alcázar, mi libertador. 

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos.

Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
sea ensalzado mi Dios y Salvador.
Tú diste gran victoria a tu rey,
tuviste misericordia de tu Ungido" (Salmo 17)...


Recordando, como solemos hacer cada día, a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... los infectados de covid por la pandemia... sus familias... volvemos a mirar al cielo suplicando salud para todos a través de la intercesión del Beato Tito, en la esperanza de que el cielo desborde bendiciones y nos cubra... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria