domingo, 21 de abril de 2019

"Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo"...



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


No lo olvidemos, si la liturgia actualiza cada misterio que celebra; para un creyente, escuchar el grito jubiloso que canta hoy la Iglesia, "éste es el día que actuó el Señor" es la gran noticia donde acariciar un cristiano la esperanza y la fe, llenándonos el corazón de alegría y gratitud... ¡¡Despertemos la fe a la alabanza!!... ¡¡entonemos el aleluya pascual desde el hondón del alma porque la misericordia se ha derramado en cada uno de nosotros gratuitamente!!... Cristo Vive después de haber muerto, y su victoria es nuestra salvación...

No esperemos la exhibición del resucitado... Él se mostrará en pequeños gestos, que los suyos le vieron hacer mientras vivía, haciéndoles caer -a ellos- en la cuenta, que su Palabra es verdad, y que en ella está la luz y la fuerza para avanzar en la vida por caminos que permiten vivir, amar, creer, esperar, confiar... Todo es distinto desde este acontecimiento, pero nos tenemos que adherir... somos libres... Él hizo el camino entero; ahora, nosotros, tenemos que hacer el nuestro, poniendo nuestros pies en sus pisadas...

Nos ayuda el salmo 117 a reconocer el prodigio de la obra de Dios y crecer nuestro acto de fe hasta encontrarnos con Él, que sigue apareciendo discreta pero realmente en muchos momentos de la vida de cada uno de nosotros... pidamos ojos para ver y vivamos atento a su presencia...

"Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia.

«La diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor es excelsa».
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor.

La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente" (Salmo 117)...



Que nuestro recuerdo por los enfermos del blog, todos, uno a uno... también sus familias... sea un grito al cielo lleno de confianza, pidiendo un día más la salud para todos... que nos ayude la intercesión del Beato Tito a dar frutos a nuestra fe, manteniendo la dirección y la mirada, acercándonos al Señor y su Voluntad...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

sábado, 20 de abril de 2019

"Sábado santo... silencio, soledad, ESPERANZA"...



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Impresionados por la muerte de Jesús, si es que le hemos visto morir y muerto; y doloridos en su dolor, pues le hemos matado nosotros dejándole ir solo hasta allí, nos sentimos herir por el silencio del sábado santo... 

Sólo la Virgen, que deja acariciar su fe en el recuerdo de las promesas hechas, enciende hoy en la Iglesia la lámpara de la esperanza, en la que podemos iluminar nuestro corazón a la espera de ver cumplida su Palabra... Él lo dijo... ¡¡lo cumplirá!!... 

La esperanza cristiana es teologal... ¡¡demos el salto a la fe!!... 

El pecado del mundo ha puesto línea divisoria entre el cielo y la tierra, por lo que el tiempo se ve obligado a atravesar el umbral hasta lo eterno, que velado por el misterio nos deja oscurecida la percepción haciéndonos sentir vulnerables... Hemos materializado tanto la vida que no somo capaces de sentirla prolongar fuera de nuestra corta mirada temporal, primaria, intrascendente... si creemos, desde ahora, Jesús será el puente de paso, por donde avanzar seguros al corazón de Dios... Acerquémonos a la Virgen; demos consuelo a su soledad y pidámosle cobijo para nuestra fe débil y nuestra esperanza corta...


La muerte de Cristo puede dar sentido al dolor del mundo... Pidamos por los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... para que la enfermedad no sea piedra de tropiezo, sino germen de vida teologal para cada uno de ellos... Que la intercesión del Beato Tito nos alcance del cielo lo que pedimos cada día con fe y esperanza... la salud, y la gracia de crecernos en la Voluntad de Dios, confiados y seguros de su amor por nosotros hasta el extremo...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

viernes, 19 de abril de 2019

"Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu"...



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Ha oscurecido en la tierra... ha muerto el Señor... ha sido por ti y por mi, para que no tengamos que morir nosotros para siempre... nos amó hasta el extremo...

Le hemos visto rodeado de curiosos, pero su verdadera compañía ha sido la soledad, el despojo, la burla, la indiferencia... Hasta la cruz, silencio... desde la cruz, perdón... le dejamos morir solo, entregando a Dios su aliento en el más rotundo fracaso, aparente... el ser humano, enemigo del hombre, ¡¡tan valiente y tan cobarde!!...

Quien haya tenido la valentía de cruzar su mirada con la suya, ha podido sorprenderle en sus ojos, la bondad, el perdón, la mansedumbre, el amor... Ha llegado hasta el final sólo por el amor que nos tiene, abriéndonos sendas en el camino que nosotros no somos capaces de recorrer... Ha rezado al cielo un salmo de confianza, recogido hoy en la liturgia...

"A ti , Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo.
A tus manos encomiendo mi espíritu: 
tú, el Dios leal, me librarás. 

Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrisión de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos;
me ven por la calle, y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto,
me han desechado como a un cacharro inútil. 

Pero yo confío en ti, Señor, 
te digo: «Tú eres mi Dios.»
En tu mano están mis azares;
líbrame de los enemigos que me persiguen. 

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en el Señor" (Salmo 30)...


Que las tinieblas que envuelven la tierra nos impulsen a clamar al cielo reconociendo la necesidad que tenemos de Dios... recordemos a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... que llevan su cruz a cuestas necesitados de consuelo y fortaleza para encontrar sentido al dolor... pidamos con fe la salud para ellos y la gracia de alistarnos a las filas de los amigos de Jesús, dispuestos a traer el reino a  este mundo herido, desorientado, rebelde... Que la intercesión del Beato Tito nos ayude a recoger frutos de nuestra fe, humilde, confiada, tenaz, firme...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

jueves, 18 de abril de 2019

"El cáliz de la bendición es comunión con la sangre de Cristo"...



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"¿Cómo pagaré al Señor 
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. 

Mucho le cuesta al Señor 
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
hijo de tu esclava;
rompiste mis cadenas. 

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos 
en presencia de todo el pueblo" (Salmo 116)...

Recordando a los enfermos del blog, como cada día, uno a uno... también sus familias... rezamos en el amor que Jesús nos tiene pidiendo la salud para ellos, y para todos, la gracia de dejarnos afectar por los misterios de nuestra fe que la liturgia nos actualiza en las celebraciones de estos días haciendo eficaz para nosotros el poder de su misericordia... Nos amparamos en la intercesión del Beato Tito por su testimonio de amor hasta el extremo, a imitación del de Jesús...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

miércoles, 17 de abril de 2019

"Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor"...



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Atravesamos el pórtico a la pasión en el dolor de Jesús, traicionado por el amigo... Jesús se mantiene dueño de sí, pero no impasible, ni ajeno al drama al que hará frente hasta el final, con las mismas actitudes que supo mantener mientras pasó por el mundo haciendo el bien, enseñando a ser humanos y hermanos, acercándonos el rostro del Padre en el suyo, y su mismo corazón en su mismo amor...

Son días para dejarnos tocar el alma por el amor más grande, que sólo da y se da, adelantándonos camino mientras despertamos de nuestros letargos... ¡¡qué libertad para amar!!... sin presiones, sin pedir nada a cambio... devolviéndonos a nosotros mismos si somos capaces de cruzar su mirada con la nuestra y descubrir en ella la compasión, el perdón, la bondad, el amor...

Intentemos no sacar muchas conclusiones, sólo miremos a Jesús y callemos... escuchemos su Palabra dirigida a ti, a  mi, en primera persona, y guardémosla como una perla preciosa para sacarla a la luz de su victoria, después de atravesar la muerte y matarla... Jesús va a morir por nosotros, por cada uno... todos le hemos llevado hasta aquí... sólo Él es inocente... morirá para evitarnos esta tragedia a nosotros, y ojalá este don sea acogido por cada uno cuanto antes... De nuevo puede ser Jesús quien reza el salmo 68, propuesto hoy en la liturgia...  

"Por ti he aguantado afrentas, 
la vergüenza cubrió mi rostro. 
Soy un extraño para mis hermanos, 
un extranjero para los hijos de mi madre; 
porque me devora el celo de tu templo, 
y las afrentas con que te afrentan caen sobre mí. 

La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco. 
Espero compasión, y no la hay; 
consoladores, y no los encuentro. 
En mi comida me echaron hiel, 
para mi sed me dieron vinagre. 

Alabaré el nombre de Dios con cantos, 
proclamaré su grandeza con acción de gracias.
Miradlo, los humildes, y alegraos, 
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. 
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos" (Salmo 68)...


Y nosotros, recordando a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... miremos al cielos suplicantes y comencemos agradeciendo a Dios el precio de su amor por nosotros... Atrevámonos a pedirle frutos para nuestra fe débil, egoísta quizás, interesada... que nos demos cuenta qué es lo que vale de veras, y nos lancemos a ser fieles a la gracia, viviendo de forma coherente y comprometida las exigencias de la vida cristiana... Que la intercesión del Beato Tito nos alcance lo que seguimos pidiendo, la salud para nuestros enfermos, y fortaleza y esperanza para mantener en la lucha, el corazón en la confianza...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...