lunes, 16 de noviembre de 2020

"Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El grito que atraviesa hoy la liturgia en labios de aquel ciego al paso de Jesús, pidiendo socorro, es una oración preciosa que podemos hacer todos, si tenemos certeza en el alma de que Dios lo puede todo, y en su luz podemos iluminar nuestras cegueras... Atrevámonos a pedir a Jesús la luz del alma, la fe, ¡¡a gritos!!, sin respetos humanos... no podemos vivir a oscuras, sentados al borde del camino, sin saber qué y quién está a nuestro lado...

Llevemos ante Jesús ¡¡no  lo impidamos!! a tantos que gritan con ansias "¡¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mi!!", y dejémonos, también, llevar, dócilmente, si somos nosotros los que gritamos... Ojalá escuchemos ante Él "¿qué quieres que haga por ti?" y consistamos con nuestra actitud a que lo pueda hacer... El paso definitivo es el grito de la fe, que traspasa el barullo, clamando a Dios, su poder y su misericordia...

Dichosos nosotros si ponemos nuestra vida en las manos de Dios, entregados sin resistencia a la confianza de corazón... El salmo 1, lo reza hoy en la liturgia, marcándonos la ruta segura a que nos conduce la Palabra de Dios...

"Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. 

Será como un árbol,
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. 

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal" (Salmo 1)...


Pensamos en los enfermos del blog, como cada día... en todos, uno a uno... también sus familias... los que aún están cogidos por la pandemia y se debaten en superarlo... y los que atravesaron el tiempo y descansan en el amor de Dios, infinito y providente, que escribe derecho con renglones torcidos, y tiene planes que no sabemos, pero que son siempre para un bien mayor... Pedimos la intercesión del Beato Tito para suplicar la salud de todos y un aumento de gracia que nos impulse a la conversión sincera y comprometida, porque vivir es un don y una responsabilidad, y Dios merece que nos lo tomemos en serio, porque todo es para bien de todos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

domingo, 15 de noviembre de 2020

"Dichoso el que teme al Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La liturgia hoy en el mismo contexto de estos últimos domingos antes de concluir el año litúrgico, nos enfrenta a la responsabilidad personal, sobre qué estamos haciendo con los dones recibidos para negociar la vida y dar frutos que hagan el mundo como Dios lo piensa y quiere... Es fácil apropiarse lo que tenemos, y hasta multiplicarlo, sin pensar siquiera para qué he nacido y qué espera este mundo de mi ¡¡no es por ahí!!... el mundo y la vida es un proyecto de Dios ¡¡la vida tiene Dueño!!, también la tuya y la mía... 

Dios ha puesto sus dones en nosotros para que sigan multiplicándose en el tiempo, pero sólo darán fruto, si aportamos nuestra parte al TODO, ya que el proyecto de Dios es común y comunitario... Es importante reconocer que el egoísmo, la codicia. la ambición, son las causas que han generado, y generan, tanto drama, y desde donde seguimos dificultando lo que podría ser tan fácil, como mirar todos al centro, aceptar que venimos todos de donde mismo, y todos somos llamados a trabajar al mismo campo, cada uno según su capacidad, con la misma dignidad, y los mismos derechos y deberes... 

El salmista, nos alza hoy la voz en la liturgia, señalando dónde encontrar bienaventuranza para vivir cada día con sentido la fe, ocupándonos responsablemente de lo que Dios espera recibir de nosotros cuando lleguemos al final del camino...

"Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. 

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa; tus hijos,
como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. 

Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida" (Salmo 127)...


Pidamos la salud y la fe para los enfermos del blog, por intercesión del Beato Tito... Que la confianza sea la enseña de nuestra verdadera identidad, y acojamos la Voluntad de Dios con la certeza de que Dios es fiel, y sus caminos, que están por encima de los nuestros, son seguros y firmes... ¡¡ojalá no abandonemos esta ruta por desconocida!!...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

sábado, 14 de noviembre de 2020

"Dichoso quien teme al Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¿Cómo es nuestra fe?... Jesús nos lanza hoy en el evangelio la sugerente pregunta, de si a la vuelta, el Hijo del hombre, encontrará fe en la tierra... Y, es que la fe tiene sus rasgos propios y ha de ser reconocida si es ella... Jesús mismo pone en valor en su Palabra, hoy, el poder de la fe por la súplica insistente y perseverante, pero no desencarnada, interesada, superficial ¡¡no!!... la fe se acuna en el poder de Dios, segura y confiada, dejándose hacer al contacto con la gracia, por la Palabra de Dios, en dialogo constante con su misterio y su voluntad...

La fe es activa, se crece poniéndola en acto, sostenida en la paciencia y la esperanza... la fe nos enseña a distinguir, lo absoluto y lo relativo, lo accidental y lo permanente; y por la fe, nos abrimos a lo comunitario, sabiéndonos parte de una unidad que nos sobrepasa, y que excede a nuestra capacidad de entenderla y dominarla; de ahí, que la fe dé a Dios su sitio, poniéndose a la escucha, en cada acontecer, de lo que que Dios, en dialogo permanente con lo real, nos va mostrando cada día, de lo que al vivir se nos escapa, por nuestras ansias de conseguir cosas, sin pararnos a reconocer qué estará Dios haciendo o intentando hacer si le dejamos, con lo que hoy llega a convivir con nosotros, sea claro u oscuro, dulce o amargo. Porque quien nunca actúa al azar, es Él y no nosotros, que solemos siempre buscar algún beneficio...

El salmo 111, que reza hoy la Iglesia en su liturgia, afirma cuánto aporta Dios a quien le busca y se acerca, en el deseo de hacer camino a su lado, pisando en sus pisadas hasta encontrar la dicha y la paz, que abren sus caminos y que conducen hasta el Reino...

"Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. 

En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo. 

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo" (Salmo 111)...


Recordando a nuestros enfermos, peregrinos de la confianza, con los que vamos haciendo camino cada día, en nuestro blog... pedimos al cielo para ellos, la salud, la fortaleza, la esperanza, la fe... nos apoyamos en la intercesión del Beato Tito, poniendo ante él nuestra confianza, presentándole nuestras súplicas para que las lleve a Dios, y Dios las cumpla...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

viernes, 13 de noviembre de 2020

"Dichoso el que camina en la voluntad del Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El final del año litúrgico se presta a tomar conciencia de que todo lo temporal tiene fin y no debemos vivir de espaldas a la realidad, porque hay un paso decisivo en nuestra vida, del que no debemos evadirnos, y al tenemos que hacer frente cada uno... En la vida se nos conceden muchas cosas, pero ninguna evitará, que llegado el momento, las dejemos todas aquí, terminadas, recién empezadas, o a medio hacer, eso no es lo importante, ¡¡todo es tan relativo!! ¡¡¡TODO!!! que ojalá aprendiéramos esa lección...

Llamamos injusto a Dios, porque no se ciñe a nuestros deseos, que además no suben un palmo del suelo, por hacer oídos sordos, a quien nos quiere dar la vida para siempre, que es para lo que hemos nacido, y para lo que debemos vivir en el tiempo... Nos hemos apropiado algo que no nos pertenece, porque ni siquiera sabemos... a Jesús, que nos lo quiere contar, mostrar, entregar, le hacemos el vacío, sin prestarle atención al don que acerca a nosotros cada día... Dios es el dueño de la vida, a pesar de ser el ignorado por excelencia, y es el único que no seduce con la mentira, a pesar de que no demos crédito a su Palabra... Nunca podremos reprocharle que nos ocultó la verdad, ni que fue traidor al sorprendernos con su llegada... La vida es sólo camino a este encuentro, y ojalá demos espacio a tan gran don, disponiéndonos a esta gracia...

El salmo 118, con palabras oportunas nos invita a rezar la esperanza, disponiéndonos a ser iluminados por la fe, elevando la mirada a la verdad ultima, de la que cada día estamos más cerca...

"Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la voluntad del Señor. 
Dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. 

Te busco de todo corazón,
no consientas que me desvíe de tus mandamientos. 
En mi corazón escondo tus consignas,
así no pecaré contra ti. 

Haz bien a tu siervo: viviré
y cumpliré tus palabras. 
Ábreme los ojos, y contemplaré
las maravillas de tu voluntad" (Salmo 118)...


Pensando, como cada día, en todos y cada uno de los enfermos del blog... también sus familias... los que padecen Covid 19... sus familias... los que se han marchado de forma imprevista por esta catástrofe... sus familias... sumando, cómo no, a los que están entregados a esta causa, exponiendo la vida de forma tan humana y heroica, que sin duda son un testimonio con mucho eco... pedimos la intercesión del Beato Tito, y esperamos del cielo, gracias actuales que nos ayuden a dar frutos a nuestra fe... Creamos que es momento oportuno para la fe, coherente, comprometida, práctica... tenemos que incorporar a Dios a nuestro vivir cotidiano, y desandar los caminos que nos alejan de su gracia y su misericordia... -nos piden oraciones por Inmaculada, diagnosticada de cáncer, que se encuentra con mal pronostico necesitada de ayuda para luchar y de fortaleza para mantener la confianza en estos momentos duros de dolor-...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

jueves, 12 de noviembre de 2020

"Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El evangelio de ayer despertaba en nosotros admiración y entusiasmo al ver los prodigios realizados por la Palabra de Jesús, y hoy, el mismo Jesús, nos despierta de la modorra de la vana ilusión, alertándonos de que a la luz de la gloria, le precede en el tiempo, la densa nube de las tinieblas, provocadas por el pecado, y que nos impide reconocer el Reino de Dios, que está entre nosotros, y en nosotros...

Jesús nos abrió las puertas de la vida, entrando en la misma senda del dolor que pisamos ahora nosotros, y que debemos iluminar en su Palabra, dejándonos conducir por ella... No nos empeñemos en encasillar la vida a nuestra medida, y fiémonos de quien ha venido hasta nosotros para abrirnos paso, mostrándonos la verdad y marcándonos la senda por donde alcanzarla...

El fragmento del salmo 145, que la liturgia nos sirve hoy, es alimento sólido para la fe, porque nos hace descubrir que Dios es digno de confianza... vivimos a su lado sin percibirlo y necesitamos abrir los ojos de la fe a su presencia real, cercana, providente...

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. 

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos. 

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad" (Salmo 145)


Pensemos, como cada día, en los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... Volvamos, cómo no, a sumar los que siguen atados a la pandemia como infectados, y también, los que están en vanguardia aliviando con su entrega y servicio, el dolor de los otros... Que la intercesión del Beato Tito nos atraiga nuevas gracias, y frutos a nuestra fe, de salud para todos... Necesitamos sentir la mano de Dios sobre nosotros ¡¡que nuestras súplicas unidas hagan llegar al cielo nuestras necesidades!!... 
"confiando el Señor, no me he desviado"...  

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

miércoles, 11 de noviembre de 2020

"El Señor es mi pastor, nada me falta"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Cuando encontramos en la liturgia un pasaje del evangelio donde queda manifiesto el corazón compasión de Jesús, por el poder de sus signos, sentimos una atracción grande hacia esa fuerza, en el deseo de ser también nosotros tocados misericordiosamente por ella... Pero no está ahí el deseo de Dios sobre nosotros, ni es ése el objetivo, cuando Jesús actúa prodigiosamente...

Jesús no se exhibe ante nosotros, ni nos está mostrando al hacer milagros un mundo iluso, fuera de lo real, sin obstáculos, donde sólo hay que recetar deseos para que se cumplan ¡¡no!! el poder de Dios, que Jesús revela, tantas veces y de tantas maneras, es una llamada de atención para que despertemos a la fe, a la gracia y a la trascendencia, que es el verdadero milagro que la vida ofrece, y que Dios concede siempre, si lo queremos aceptar... Los milagros son sobre esta base, o para ponernos sobre ella; y ahí está nuestra responsabilidad al pedirlo y al quererlo...

Los leprosos que pidieron a Jesús ser curados, se fiaron de la Palabra de Jesús antes de quedar limpios de la lepra... Escuchemos también nosotros su Palabra, y cumplamos la voluntad contenida en ella, porque Dios da siempre el ciento por uno, a quien no pone condiciones a su hacer y su querer... El salmista lo trae hasta nosotros hoy, invitándonos a descansar en el amor incondicional de Dios, que viene con nosotros, mientras vamos de camino, hacia la Vida que no acaba...

"El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. 

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. 

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. 

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término" (Salmo 22)...


Seguimos pisando tierra movediza, cada día más necesitados de Dios ¡¡aturde el grito del mundo!! ¿cómo paliar tanto dolor?... reforcemos la oración, sostengamos entre todos la llama de la fe... Pensemos, como cada día, en los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... sumemos los infectados de esta pandemia y todas las tragedias que van naciendo de ella, y pidamos para todos socorro al cielo por la intercesión del Beato Tito... en su fe apoyamos la nuestra, ansiosos de ver frutos de vida nueva entre nosotros, que nos adhieran al Señor, comprometidamente...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

martes, 10 de noviembre de 2020

"El Señor es quien salva a los justos"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El cristiano que vive de la fe, reconoce fácilmente, que la gracia nos precede siempre sin tener por ello que evadir sus responsabilidades... la fe instruye y nos marca la senda que conduce a la luz y la verdad, que hemos de recorrer, con los ojos fijos en la meta... Dios va siempre delante abriéndonos camino; pisar por ellos y avanzar, nos toca a nosotros...

El salmo 36, servido hoy en la liturgia, como complemente para asimilar la palabra de Jesús, nos marca un itinerario que puede aportarnos las actitudes que necesitamos para que la fe no sea una idea, ni un proyecto sin alma... La fe da a la vida las perspectivas necesarias para que el tiempo no sea más que mediación para llevarnos a la vida... No sometamos la vida al tiempo, porque el tiempo tiene límites y la vida es eterna...

Recemos con la Iglesia y la liturgia el salmo 36 y abramos los ojos del alma, para que la luz de Dios nos habite y aprendamos a interpretar sus signos y reconocer su Presencia...

"Confía en el Señor y haz el bien,
habita tu tierra y practica la lealtad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. 

El Señor vela por los días de los buenos,
y su herencia durará siempre.
El Señor asegura los pasos del hombre,
se complace en sus caminos.

Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
pero los justos poseen la tierra,
la habitarán por siempre jamás" (Salmo 36)...


Pensemos, como cada día, en los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... sumemos los infectados de esta pandemia y todas las tragedias que van naciendo de ella, y pidamos para todos socorro al cielo por la intercesión del Beato Tito... en su fe apoyamos la nuestra, ansiosos de ver frutos de vida nueva entre nosotros, que nos adhieran al Señor, comprometidamente...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria