viernes, 15 de septiembre de 2017

¿Dónde está tu hermano?...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Podemos dar hoy un repaso a las obras de misericordia llamadas corporales, que hemos ido viendo estos días, para concretar nuestro compromiso y decidirnos a vivir en esta dinámica de ayuda al necesitado...

El cristiano tiene que implicarse en el bien social... el mundo puede ser diferente si nos vamos sensibilizando con las trágicas realidades a las que tantos seres humanos tienen que enfrentarse cada día...


En el primer libro de la Biblia, resuena la voz de Dios, tras el pecado de Caín, "¿dónde está tu hermano? ...se oye la sangre de tu hermano clamar a mí desde el suelo"... no hay que ser un asesino para cuestionarse con estas palabras...  quiere el Señor despertarnos la conciencia, porque el bien hay que construirlo en pequeñas escalas, con obras concretas y objetivas...

Asumamos el compromiso de practicar la misericordia... no nos engañemos pensando que nuestro grano de arena no puede cambiar nada... impliquémonos en los más cercanos a nosotros y busquemos iniciativas para abarcar espacios más distantes... si el mundo es más humano con la aportación de cada uno de nosotros, también el mundo será cada vez más nuestro... seamos generosos y gratuitos... Dios lo es con nosotros...


Sigamos practicando nuestra obra de misericordia de rezar unos por otros... recordemos a los enfermos del blog, como cada día... a todos, uno a uno... también a sus familias... acudamos a la intercesión del Beato Tito y miremos al cielo con el corazón en la confianza... El Señor sabe lo que necesitamos y sabe cómo insistimos y perseveramos seguros de su Bondad y de su misericordia tan cercana a nosotros y siempre efectiva y eficaz... seamos dóciles ante las propuestas de Dios y acerquémonos a la gracia, para vivir de ella y fortalecernos en el camino de la vida, en la búsqueda de sentido y de realismo ante los problemas alarmantes que tanto asustan cuando se ven cercanos... y que sin duda necesitan de ti y de mí... ¡¡colaboremos... practiquemos la misericordia!!... recibiremos el ciento por uno... y la vida eterna...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

jueves, 14 de septiembre de 2017

Enterrar a los muertos...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Aún nos queda la obra de misericordia, en el grupo de las llamadas corporales, de enterrar a los muertos...

Hoy, que se está imponiendo la moda, tras la incineración, de sembrar las cenizas en un rosal, o esparcirlas en el campo, o el mar, la iglesia nos presenta dentro de las obras de misericordia, a la altura de las que venimos viendo, ésta de enterrar a los muertos....

La muerte no sólo nos ha de provocar dolor, sino respeto... el cuerpo sin vida de un ser humano, contiene un silencio "provocador" que evoca al misterio... no seamos superficiales... devolvamos a la tierra lo que de ella portamos, y hagamos un acto de fe sincero en la vida eterna al despedirnos de los que nos van precediendo, en la esperanza de volvernos a encontrar, para permanecer unidos para siempre...


El mensaje de Jesús sin promesas definitivas.... sin mirada trascendente... sin futuro prometedor... sería una oferta más de las muchas que nos hacen sin que cambie nada.... Jesús no adula... no engaña... Él ofrece... propone... invita... sólo pide fe en su Palabra... esperanza en sus promesas... confianza para vivir en la paz... quienes vivimos cerca de Él y le vamos conociendo, sabemos que es ésta la única verdad a la que el ser humano tiene que enfrentarse, mientras va de camino a su destino eterno...

No rezamos porque tenemos miedo a la muerte, ni porque no queremos morir... rezamos porque queremos hacer este camino de la vida con éxito, seguros de quien nos conduce y detrás de quien caminamos... visitémonos como cada día y miremos al cielo todos a la vez... todos, peregrinos de la confianza, con el Beato Tito a la cabeza... presentemos nuestras súplicas a Dios y pidamos aliento y fuerza para vivir la fe en las alegrías y las penas de la vida, sin vacilar... seguros y fuertes, cimentados en la confianza de corazón... ¡¡roca inconmovible de los peregrinos de nuestro blog!!

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Redimir al cautivo...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Redimir al cautivo es un tema muy vinculado al perdón y la misericordia... no es esta acción caritativa un simple gesto que podamos realizar para salir del paso... y no por difícil podemos evadirlo de nuestro compromiso cristiano a la hora de pensar en hacer el bien...

El ser humano se esclaviza fácilmente y sin darse cuenta llega a veces a extremos insospechados por la simple repetición de actos, que parecen sin importancia y que van mermándole la capacidad de elección y de dominio, entregándose a lo más fácil y placentero, que a la larga, se convierte en lo más pesado y doloroso... 

Una vez que nos encontramos con esta realidad, los lamentos sirven de poco... es cuestión de buscar recursos y ayudar a ponerlos en práctica, en la confianza de que el ser humano esconde detrás de "esa capa" inestable y deforme, toda su dignidad de hijo de Dios, herida y destruida por el mal... pero rescatable, si practicamos con ellos la caridad, a través de la misericordia...


Los cristianos no podemos escandalizarnos del mal, sino trabajar para superarlo... todos nos sabemos débiles... pecadores... liberados de los extremos por la misericordia que Dios no deja de ejercitar con nosotros... de ahí tenemos que tomar el impulso para lanzarnos a llevar esa actitud a tantos, como sólo conocen el odio, el rencor, el desamor...

Es lento... no se trabaja en este campo calculando los efectos a nuestras iniciativas... ¡qué va!! el ser humano es complejo... le cuesta salir de sus mecanismos... pero es hábil para descubrir la bondad gratuita y darle cabida, primero con sospecha, aunque no tarda en rendirse cuando descubre que es verdadera esa cordialidad que le sale al encuentro...


Agradezcamos a Dios cada paso que damos en dirección a la libertad contenida en su gracia y en su amor para con nosotros... paciente... gratuito... comprensivo... fiel.... ayudémonos a superar nuestros egoísmos y dar pasos firmes en la caridad, la solidaridad, la fraternidad... de forma gratuita... imparcial... concreta... objetiva...

Recemos unos por otros y recordemos como cada día a los enfermos del blog -incorporamos hoy a Alonso, de tres años, diagnosticado recientemente de leucemia... pidamos por él y por sus padres y hermanos que están destrozados- pensemos además, en todos los enfermos, uno a uno... acudamos a la intercesión del Beato Tito y miremos al cielo suplicantes presentando ante él nuestras suplicas.... no dudemos de la respuesta de la bondad del Señor que nos conduce a su Voluntad cuidándonos... fortaleciéndonos... amparándonos... mientras recorremos este valle de lágrimas con el corazón en la fe y la confianza... nos fiamos de Dios y esperamos su misericordia...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

martes, 12 de septiembre de 2017

Visitar y cuidar a los enfermos...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El prójimo es ciertamente el centro de nuestra caridad... de forma imparcial, concreta... las obras de misericordia van matizando distinta aristas de la única realidad que solicita nuestra atención y en la que hemos de implicarnos: el prójimo necesitado...

No parte de nosotros la iniciativa, sino que la iniciativa la provoca, la necesidad del otro... nosotros quedamos a la escucha... aportamos nuestra creatividad... ponemos nuestro don... en el deseo de consolar... servir... acompañar... amar...


Nosotros, los peregrinos de la confianza, estamos inmersos en esta obra de misericordia y vamos cosechando frutos de comunión, que nos ayudan a despertar otros valores.... el bien se multiplica al ofrecerlo... y ver florecer esta gracia entre nosotros, es un consuelo que nos incita a afinar nuestra sensibilidad para seguir ofreciendo gestos de amor, que llenen de esperanza, el dolor que acompaña nuestro camino...

No es cuestión de buscar explicaciones, sino de encontrar sentido... la enfermedad es una escuela de realismo que nos humaniza... además, si lo hacemos bien, nos espiritualiza... ya que nos remite a la fuente de donde manamos y desde donde nos tenemos que desplegar al vivir, dando vida, que es amor...


Visitemos a nuestros enfermos con la oración diaria y hagamos alguna escapadilla a verles la cara... pensemos en los enfermos del blog... en todos, uno a uno... también en sus familias y en los que se relacionan con ellos a causa de la enfermedad... médicos, enfermeros, otros enfermos... vamos a rezar por todos en el deseo de que la luz de la fe ilumine este camino de dolor y no les falte a ninguno la esperanza y las fuerzas para luchar y vencer... acudamos a la intercesión del Beato Tito y miremos al cielo ¡¡el cielo es nuestra patria!! pensar en el cielo no es fatalismo... es encender el alma en deseos de vivir a tope, entregándonos de lleno a amar a todos... el amor y la fe son los pilares para recorrer el tiempo con éxito, dando frutos de vida eterna... ánimo, no vamos solos... Dios viene con nosotros y nos conduce...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …