miércoles, 3 de febrero de 2021

"La misericordia del Señor dura siempre, para los que cumplen sus mandatos"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El inicio de la predicación de Jesús creó un gran revuelo entre la gente, no sólo por la fuerza de su Palabra que provocaba grandes signos, sino porque Jesús era uno de entre ellos, conocido de todos, por lo que no esperaban de él grandes cosas... No obstante, la evidencia no impedía la resistencia en algunos, de donde nace la polémica inicial, los "dimes y diretes", dificultando el "calado" de la gracia que se empieza a gestar, impidiendo por incrédulos, ver multiplicar entre ellos, las maravillas de la novedad que es Jesús, y lo que con él comienza...

Los sencillos, los que no se entretienen con las "cábalas" de lo que decidimos nosotros, que sea o no sea, son los que reciben la gracia de abrazar la fe y enriquecerse de ella siguiendo a Jesús, escuchando sus propuestas de vida nueva, dejándonos sanar el alma, aprendiendo otros valores que contrastan con fuerza con la rutina impuesta por los que se adueñan de todo sin autoridad, pero sabiéndonos seducir y enganchar en sus mentiras...

Despertemos a la verdad de Jesús, y acojamos su palabra, vinculándonos por la escucha a su persona y sus iniciativas, que nos hagan testigos y protagonistas de su obrar admirable, siendo capaces de valorar más al autor de los hechos, que los hechos en si mismos, porque el don es Jesús; lo demás, son frutos, de los que cerca de él, siempre recibiremos...

 "Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. 

 Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles;
porque él conoce nuestra masa,
se acuerda de que somos barro.

La misericordia del Señor
dura desde siempre y por siempre,
para aquellos que lo temen;
su justicia pasa de hijos a nietos:
para los que guardan la alianza" (Salmo 102)...


Pensemos y recemos por cada uno de los enfermos del blog... todos, también sus familias... Que la intercesión del Beato Tito, nos alcance la gracia que pedimos, y agradecidos nos dejemos convertir a la Voluntad de Dios por su misericordia...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

martes, 2 de febrero de 2021

"El Señor, Dios de los ejércitos, es el Rey de la gloria" (Salmo 23)...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La fiesta de la presentación de Jesús en el templo que celebra hoy la liturgia, era un precepto, contenido en la ley judía, al que José y la Virgen llegado el tiempo, se sumaron como cualquier israelita asiduo al templo, y cumplidores de lo que Dios quiere...

La escena tiene un fuerte contenido teológico y es reveladora para la fe, de promesas cumplidas, en la esperanza sostenida en el corazón creyente... El misterio de Dios guardado en su Palabra, se va revelando a los que esperan pacientemente la hora del cumplimiento...

Hoy es la fiesta de la luz... hoy cumplida la profecía de Malaquías (como bien narra la primera lectura de la misa) tiene más sentido que nunca cantar con la Iglesia el salmo 23, proclamando a Jesús, Rey del cielo y tierra, Señor de todos... La Virgen quedó traspasada por las palabras del anciano Simeón ¡¡lo hemos escuchado en el evangelio!! y es que somos peregrinos, no turistas; y vamos haciendo camino, no paseando por el mundo... por eso, necesitamos la esperanza para iluminar la fe, y el amor para alimentar la esperanza... y eso, es lo que proporciona la liturgia en sus sacramentos y tenemos que acercarnos a la gracia a través de ellos, para descansar en la confianza...   

"¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria. 

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra. 

¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria. 

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, Dios de los ejércitos.
Él es el Rey de la gloria" (Salmo 23)... 


Pensando, también hoy, en los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... miremos al cielo y reconozcamos que Dios tiene poder y es nuestro Padre... Que la intercesión del Beato Tito nos alcance la salud para ellos, del cuerpo y del alma... y para todos, un aumento de fe, con que incorporarnos a la gracia y perseverar en ella hasta dar frutos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

lunes, 1 de febrero de 2021

"Sed fuertes y valientes de corazón, los que esperáis en en Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Haciendo con Jesús la travesía por su Palabra, somos testigos de cosas que no hemos visto nunca, y no es de extrañar que quedemos invadidos por el asombro, al ver a Jesús hacer cosas admirables en favor de la persona humana... 

Asistimos hoy en el evangelio, a la liberación interior de un poseso... la escena, aunque está descrita de forma impactante, expresa muy bien el deterioro a que nos conduce el mal cuando nos tiene, imposibilitándonos a salir de ello, con el agravante de dejarnos solos, lejos de todos...

Curiosamente el  mal reconoce a Jesús antes que nosotros, e intenta distanciarnos de él, para que la fuerza de su palabra no nos cure... un proceso a veces violento, del que podemos encontrar testigos en la misma palabra, como vemos hoy en el endemoniado de Gerasa, quedando manifiesto el actuar de Dios admirable, y la gloria de Dios proclamada por el alma liberada del mal... el salmo 30, que la liturgia reza hoy, dándonos palabras para rezar nosotros, lo expresa con acertada precisión...

 "Qué bondad tan grande, Señor,
reservas para los que te temen,
y concedes a los que a ti se acogen
a la vista de todos. 

 En el asilo de tu presencia los escondes
de las conjuras humanas;
los ocultas en tu tabernáculo,
frente a las lenguas pendencieras. 

Bendito sea el Señor, que ha hecho por mí
prodigios de misericordia
en la ciudad amurallada. 

Yo decía en mi ansiedad:
«Me has arrojado de tu vista»;
pero tú escuchaste mi voz suplicante
cuando yo te gritaba. 

Amad al Señor, fieles suyos;
el Señor guarda a sus leales,
y a los soberbios los paga con creces" (Salmo 30)...


Recordando a nuestros enfermos, peregrinos de la confianza, con los que vamos haciendo camino cada día, en nuestro blog... pedimos al cielo para ellos, la salud, la fortaleza, la esperanza, la fe... nos apoyamos en la intercesión del Beato Tito, poniendo ante él nuestra confianza, presentándole nuestras súplicas para que las lleve a Dios, y Dios las cumpla...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

domingo, 31 de enero de 2021

"Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón»"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Cuando creamos en nosotros la actitud adecuada para la escucha de Jesús, su Palabra tiene unas consecuencias que nos invade el asombro, porque ciertamente no estamos ante cualquier Palabra... la Palabra de Jesús incomoda el "desorden" en que vivimos tantas veces "acomodados", e ilumina las trampas donde nos lleva al engaño la idolatría hasta dejarnos seducir por el mal y caer en sus garras... Esta Palabra escuchada dentro de nosotros, cura de raíz, muestra la verdad, salva, cura, enseña, conduce...

Permitamos por la escucha orante de la Palabra, el verdadero discernimiento, que deje salir de nosotros el espíritu del mal, y nos quedemos tocados por las propuestas de Jesús, reconociendo que estamos ante la verdad que libera, y nos capacita para llenarnos de gracia...

Eduquemos el oído a percibir otros lenguajes que discrepan ciertamente del vocerío imperante, sin mensaje, sin palabras, sin alma... la voz de Dios dada al mundo en su Palabra, tiene para quien la escucha, capacidad de asombrar y "enganchar"... palabra que hace mientras dice, y trastoca en nosotros lo que nos impide vivir en la luz, la verdad, sin cadenas que nos esclavicen... ¡¡ojalá, escuchemos hoy esta voz, y la sigamos!!...  

"Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. 

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. 

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras»" (Salmo 94)...


Recemos unos por otros... recordemos y pensemos en todos los enfermos del blog... también sus familias... Acudamos al Beato Tito, aunemos nuestras intenciones y pidamos para todos, la salud, la fortaleza, la paciencia, la fe y la confianza, de que el cielo nos escucha y responde, aunque los tiempos de Dios sean distintos y estén distante de los nuestros... no nos desanimemos, Dios es nuestro Padre y va con nosotros, conduciéndonos a Él...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

sábado, 30 de enero de 2021

"Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado a su pueblo"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La esperanza descansa en la fe, mientras lidia en el tiempo contra viento y marea... El evangelio de la misa de hoy, nos pone de manifiesto la fuerza de la Palabra de Dios ante cualquier tempestad en la que puede parecernos que Dios duerme indiferente, y lo que por el contrario hace es dar estabilidad al balanceo brusco del viento de la vida, que tantas veces provoca en nosotros el grito tembloroso pidiendo auxilio al cielo...

Escuchemos a Jesús decir «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?», hasta que podemos decir asombrados, «¿Pero quién es este? ¡Hasta el viento y el mar lo obedecen!»... Demos espacio al actuar de Dios, sin dudar aunque no entendamos, y hagamos travesía con Jesús para que podamos zarandearle cuando nos sintamos ir a la deriva, hasta ver que quedamos a salvo...

La primera lectura de la misa es un canto a la fe, que incorpora la vida en el misterio de Dios y nos enseña a vivir de sus promesas en la confianza de que Dios es fiel y cumple su palabra...  

 "Suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas. 

 Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza. 

 Y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán,
para concedernos que, libres de temor, 
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días" (Lc. 1,69)...


Volvamos a rezar para que de verdad despertemos al deseo de Dios sobre nosotros, y se realice con nuestra adhesión a ello -en cada uno- la obra de la gracia... Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo amparándonos una vez más en la intercesión del Beato Tito, para que presente ante la Virgen y su Hijo nuestras súplicas confiadas... Sabemos que pedimos milagros, pero es aquí donde se pueden pedir, y desde aquí, de donde se pueden esperar... cultivemos la fe hasta recoger sus frutos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

viernes, 29 de enero de 2021

"El Señor es quien salva a los justos"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La fe entra por el oído, dice la escritura, y en el evangelio, estos días, escuchamos a Jesús explicar el Reino en parábolas... permitamos a la gracia germinar en nosotros, haciéndonos dignos de estos dones, por nuestra actitud humilde, receptiva, sin más pretensiones que recibir de Dios la luz que no tenemos y necesitamos para recorrer el tiempo en la dirección correcta...

El Reino de Dios es germen de vida, que recogido en su propio misterio, la fe va desvelando con sus propias mediaciones: la escucha de la Palabra, la gracia, los valores propuestos por Jesús... No quitemos el alma a lo real, porque Dios nos trabaja en lo cotidiano, sosteniendo el aliento que mantiene vivo cada cosa...

Incorporemos pues, a nuestro quehacer diario, el contacto con Jesús en su Palabra, y dejémonos hacer en sus criterios, escala de valores, preferencias, cultivando la semilla de la gracia sin manipular la iniciativa de Dios con nuestros esquemas, porque dependemos de Él, y a Él nos debemos, y en su Voluntad encuentra nuestra vida la realización plena, de lo que somos y para lo que vivimos...

"Confía en el Señor y haz el bien:
habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. 

Encomienda tu camino al Señor,
confía en él, y él actuará:
hará tu justicia como el amanecer,
tu derecho como el mediodía. 

El Señor asegura los pasos del hombre,
se complace en sus caminos;
si tropieza, no caerá,
porque el Señor lo tiene de la mano. 

El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra, los libra de los malvados
y los salva porque se acogen a él" (Salmo 36)...


Con el pensamiento en los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... volvemos a mirar al cielo suplicantes, necesitados... ¡¡tantas amenazas juntas nos desorientan, y no podemos decaer en la confianza!!... "a tiempos recios, amigos fuertes de Dios" decía Santa Teresa.... Por la intercesión del Beato Tito, queremos recibir para todos la salud, del cuerpo y del alma, y un impulso para alistarnos a los seguidores de Jesús, maestro de vida, que nos quiere conducir a sus caminos, que tienen por ley el amor, y los frutos que del amor florecen... -incorporamos hoy a Ana María Domínguez Ramos que pasa por un momento complicado en su enfermedad y necesita la fuerza de la comunión para seguir luchando.... También Bárbara García Díaz, comienza tratamiento para un diagnóstico reciente y le ayudará mucho sentirse arropada por la oración de todos, que unidos hacemos fuerza... Pidamos igualmente por Leticia, que la operaron hoy, para que los resultados de la intervención sean los deseados por todos-... Que los caminos de Dios, más alto que los nuestros, nos lleven hasta Él, seguros de que su gracia nos sostiene y su amor nos fortalece... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

jueves, 28 de enero de 2021

"Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Los perfiles con que Jesús nos pinta el Reino son tan cotidianos, que verdaderamente la sabiduría de la vida se cuela en los detalles, que por sencillos, podemos nosotros descuidar o pasar por alto, y no; Jesús matiza, enseñando a vivir dentro de lo real, despertando el sentido común, para que seamos nosotros los que saquemos las conclusiones...

La vida es maestra del discípulo que quiera ir a su escuela, y Jesús confirma en su Palabra que no hay que inventar nada para hacer camino en buena dirección, a pesar de que lo dice cuando ya nos hemos desviado... De ahí que sea tan importante acercar el oído a su Palabra y dejarnos conducir por ella... ¡¡es tan sencillo y cotidiano su proyecto, que bien merece la pena acogerlo y vivirlo!!...

Busquemos al Señor, su sabiduría diseminada en la vida de cada día, y hagamos acto de fe con el salmo 23, servido hoy en la liturgia, y que con tanto acierto balancea el deseo, la alabanza, y la esperanza cierta de saber que Dios cumple su Palabra...

"Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. 

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. 

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob" (Salmo 23)...


Los enfermos del blog, situados en el centro de nuestra comunión, todos, uno a uno... también sus familias... son de nuevo presentados ante Jesús, por la intercesión del Beato Tito, para que sean curados, y veamos en ellos reflejar la gloria de Dios, impulsándonos todos a la conversión, sincera y comprometida... Vayamos con Jesús y aprendamos a ser cristianos, de Él y de su Palabra...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria