domingo, 6 de diciembre de 2020

"Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Avanzamos adviento de manos de la liturgia, y la Palabra nos invita a darnos cuenta que improvisar en la vida es restar posibilidades a cualquier cosa que merezca la pena... ¿cuánto más si lo que preparamos es un lugar dentro de nosotros para el Señor?... La vida misma es un adviento guiado por la esperanza, con la certeza en el alma de que Dios es fiel, y su misterio es la respuesta que anida en nuestro corazón, aunque no la sabemos interpretar, confundidos por la idolatría de creernos que podemos valernos por nosotros mismos, y dominar la existencia...

O entregamos nuestros anhelos a la Voluntad de Dios y vivimos cobijados en su Palabra, o no encontraremos sentido a la vida, ni descanso mientras atravesamos este "valle de lágrimas", heridos por nuestros pecados, cosechando egoísmo donde podría florecer la paz y la armonía, si abriéramos el corazón a la gracia y la fe, camino abierto para pisar sin desvíos el tiempo, que Dios no mide como nosotros, y que por eso, no lo sabemos tantas veces gestionar...

Seamos coherentes y aprovechemos tantas oportunidades concedidas gratuitamente, acercándonos al Señor y disponiéndonos a recibirle en cada acontecer, creyendo que viene, que está, y que nos ama... Recemos con la liturgia el salmo 84 y avancemos caminos ciertos, que Dios se acerca...

"Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está ya cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra. 

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. 

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos" (Salmo 84)... 


Mirando al cielo, donde cada día quedan recogidos nuestros "ayes" y suspiros, pensemos en los enfermos del blog, y los que vamos sumando a causa de esta tragedia que nos azota, aparentemente, sin piedad... Pedimos ayuda al Señor, acogidos a la intercesión del Beato Tito, esperando que su misericordia tenga frutos tempranos que nos saquen del atasco... Fiémonos de Dios y acerquémonos a Él que estaremos seguros... aprovechemos adviento que la gracia ahora es propicia, Dios viene...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

sábado, 5 de diciembre de 2020

"Dichosos los que esperan en el Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Con la liturgia, en adviento renovamos la esperanza en las promesas hechas por Dios mismo en su Palabra... El misterio de la Encarnación no es poesía... la Navidad no es una fiesta pagana, de alumbrados, cenas familiares, comidas de empresa, intercambio de regalos... Nuestro mundo ha logrado sacar a Dios hasta de la conmemoración de su nacimiento... el cristiano no se puede dejar llevar de esta corriente...

¡¡Menos mal, Dios no es como nosotros!!, por eso vuelve a aparecer, iluminando con su presencia las tinieblas que cubren la tierra... ¡¡ojalá este adviento nos atrevamos a entrar en la dinámica de la fe, por la puerta de la gracia, y descubramos que Dios tomó nuestra condición, y vino a vivir entre nosotros, para enseñarnos a ser humanos... pues sólo si somos humanos, podemos ser hermanos, y podrá en el mundo germinar la paz, la justicia, el amor y el perdón...

Los que ya han dejado anidar la gracia en lo más hondo de sí mismos, tomarán hoy la iniciativa propuesta por Jesús en el evangelio y serán apóstoles que anunciarán este don, suplicando al cielo nuevos seguidores que ayuden a extender esta noticia, para que se incorporen otros muchos, y el mundo sea lo que Dios pensó al crearlo y crearnos... También la liturgia alza hoy la voz en alabanza, y nos invita a rezar el salmo 147, poniendo la fe en acto...

"Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel. 

 Él sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre. 

Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados" (Salmo 146)...


Recordando, como solemos hacer cada día, a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... los infectados de covid por la pandemia... sus familias... volvemos a mirar al cielo suplicando salud para todos a través de la intercesión del Beato Tito, en la esperanza de que el cielo desborde bendiciones y nos cubra... -Miriam mejora, por lo que seguimos rezando, a la vez que agradecemos al cielo esta esperanza-...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

viernes, 4 de diciembre de 2020

"El Señor es mi luz y mi salvación"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La liturgia sigue despertando la esperanza en el corazón creyente, allí donde el humilde sabe que dependemos de Dios por más que alardeemos de saberes "humanos" y hasta "inhumanos", y lo hace, de labios del profeta, dándonos a conocer otras perspectivas, que a simple vista parecen utópicas, pero que no lo son... Por nuestra soberbia, nosotros, los de la era de la civilización y el progreso, no creemos que el mundo se arregle desde otras categorías que el poder, el éxito, los laboratorios, la manipulación de valores... y desde ahí, vemos por la realidad, cómo vamos de mal en peor... Gracias a Dios, el Señor lo sabe y viene a nosotros en la ternura de un niño para que no temamos y demos cabida a su presencia, que es amor...

La fe es el motor de la gracia, y por la fe, podemos ver florecer la vida cuando necesitamos el socorro del cielo... pero no una fe mágica, interesada, para conseguir cosas, que no sabemos si en verdad es lo que Dios quiere darnos... la fe es una adhesión a Dios y a su Voluntad, escuchando a Dios mismo en su Palabra, decirnos cómo es Él, y cómo quiere que seamos nosotros, dentro de su proyecto de amor a todos y para todos...

La liturgia nos invita a rezar en el testimonio del salmista que ya habitaba la fe, pero se sentía necesitado de renovarla en la alabanza suplicante que es como la fe se alimenta y se crece...

"El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? 

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. 

 Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor" (Salmo 26)...


Recordando a nuestros enfermos, peregrinos de la confianza, con los que vamos haciendo camino cada día, en nuestro blog... pedimos al cielo para ellos, la salud, la fortaleza, la esperanza, la fe... nos apoyamos en la intercesión del Beato Tito, poniendo ante él nuestra confianza, presentándole nuestras súplicas para que las lleve a Dios, y Dios las cumpla... -incorporamos hoy a Clotilde, en espera de resultados de biopsia, para que se sienta apoyada en estos momentos de incertidumbre y la confianza de corazón sea la actitud que le ayude a que su fe florezca frutos de vida para ella, y para los que a ella se acerquen en este momento difícil-...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

jueves, 3 de diciembre de 2020

"Bendito el que viene en nombre del Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La roca de la fe es el arma, que en el combate de la vida, nos da la victoria... la fe se construye sobre lo real, dando pasos ciertos en los valores que la identifican... ¡¡El evangelio es la Vida!!... ¡¡Jesús, la Palabra echa carne, para "recrear" al hombre herido de muerte, por el pecado!!...  

Escuchemos a Jesús, y permitámosle cumplir su Palabra en nosotros ¡¡seamos coherentes!! no es cuestión de decir "Señor, Señor", en momentos de aprieto, sino en hacer camino, pisando sus veredas, aprendiendo sus valores, asumiendo sus riesgos de saber mirar en la dirección correcta, hasta cimentar la vida sólidamente en su Palabra para encontrarnos con su Voluntad y asumir sus designios, que son de paz y no de aflicción; Dios, en Jesús, quiere darnos un provenir y una esperanza eterna...

Adviento es tiempo propicio para la reflexión serena... Acojamos la gracia ¡¡la actualiza la liturgia!!... Dios viene al mundo, a dar luz y calor humano a nuestra vida ¡¡dejémonos salvar por su infinita bondad y misericordia!!... Vendrá en la ternura de un niño pequeño, para mostrarnos que es amigo del ser humano y enseñarnos a ser verdaderos hijos de Dios, todos hermanos por Jesús... Bien lo canta el salmo 117 hoy en la liturgia, invitándonos a rezar la gloria de Dios...

 "Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los hombres,
mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los jefes. 

 Abridme las puertas de la salvación,
y entraré para dar gracias al Señor.
Esta es la puerta del Señor:
los vencedores entrarán por ella.
Te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mí salvación. 

Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad.
Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios, él nos ilumina" (Salmo 117)...


El momento presente nos cuestiona y preocupa a todos; clamamos al cielo, seguros que el cielo nos respalda ¡¡¡seamos humildes!! Busquemos socorro y amparo en la misericordia de Dios... pidamos por los enfermos del blog... uno a  uno... también sus familias... y todos los sumados a esta pandemia, que nos entrecorta el respirar... Recojamos nuestro sentir angustiado en la intercesión del Beato Tito y renovemos la confianza ¡¡plena confianza!! somos los peregrinos de esta perla, que conduce, serena, calma... nos fiamos de Dios y a Él confiamos nuestro presente amplio, que cobija el mundo entero... que venga su espíritu a nosotros y nos dé la valentía de convertirnos a la fe secundando la gracia en nosotros...
"confiando en el Señor, no me he desviado"... 

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

miércoles, 2 de diciembre de 2020

"Habitaré en la casa del Señor por años sin término"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Ciertamente la liturgia en adviento nos llama a la esperanza, ¡¡esperanza teologal!!, sostenida firmemente en la Palabra de Dios, que es donde de verdad, Dios revela sus designios, dándose además a conocer, humanándose, descendiendo hasta nosotros, y quedándose para siempre entre nosotros... hablando nuestro mismo lenguaje, pisando nuestro mismo suelo, mostrándonos así, cómo hacer camino para llegar seguros donde vamos...

¡¡Si diéramos cabida a Dios en nuestra vida!! ¡¡si aceptáramos su amor incondicional, a pesar de nosotros mismos!!... La liturgia de adviento nos habla en clave mesiánica; de ahí, que se mueva entre "promesa-cumplimento", balanceándose entre la palabra del profeta y la de Jesús, que es donde el alma cristina, encuentra resortes para combatir la idolatría y se decide a recibir la gracia, siendo entonces, germen de un mundo nuevo, impedido de visibilidad por el pecado, pero generador de vida nueva, entre los entresijos del caos...

Ojalá los cristianos de hoy fuéramos valientes y mostráramos al mundo el amor de Dios, descansando, como reza el salmo 22, en las verdes praderas del Buen Pastor, sin temer las cañadas oscuras, a sabiendas de que no vamos solos...

 "El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. 

 Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. 

 Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. 

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término" (Salmo 22)...


Sigamos llamado al cielo... necesitados de la misericordia de Dios para superar estos momentos... nos sentimos vulnerables... somos pequeños... recordemos, como cada día a los enfermos del blog, peregrinos de la confianza... todos, uno a uno... igualmente los contagiados por la pandemia... también los familiares de todos los que están sufriendo esta hecatombe... Que la intercesión del Beato Tito nos alcance lo que nuestra fe suspira en la fuerza de la comunión de los santos, donde nos apoyamos todos para hacerla más efectiva y eficaz... Cobijémonos en la gracia de Dios y seamos humildes para volver nuestros pasos a sus caminos... -sin olvidarnos de ninguno, tengamos hoy un recuerdo especial por Carmen Mestre, que necesita refuerzo para mantener la confianza en la batalla, y por Mirian y su pequeño, para que puedan superar la fuerte crisis que atraviesan-...
"confiando en el Señor, no me he desviado"... 

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

martes, 1 de diciembre de 2020

"Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¿Qué esperamos nosotros de la fe, y cómo nos planteamos vivir de fe?... porque la fe tiene mundo propio y sus criterios descolocan el orden de preferencias que solemos perseguir los humanos, manipulados por la mentalidad de este mundo herido, que quiere plantearnos la vida en parámetros de éxito, confort, dinero...

El profeta Isaías, nos anuncia una esperanza que no entra en nuestros moldes, y que contiene la respuesta que daría luz a nuestras preguntas y aspiraciones... "Alguien" está entre nosotros -porque no lo olvidemos, la liturgia actualiza- que ya vino, y que porque está no deja de venir, y quiere que demos paso a su presencia... Él nos dice a cada paso, cómo, qué, dónde, por dónde, hemos de dejar que el mundo sea lo que Dios quiere que sea; y, sólo si le dejamos ser, llegaremos nosotros también, a ser lo que somos, actuando con coherencia para lo que fuimos traídos al mundo, pensados y soñados dentro de un proyecto común, del que somos parte única, no al azar, ¡¡creados expresamente para ocupar mi sito y mi cometido!!...

Adviento es la gracia de reconocer el don infinito de la Encarnación... el mundo respira todavía gracias a este misterio, que hizo frente al pecado y lo venció ganándonos la vida para siempre... Dejémonos encender en la esperanza cristiana y preparemos caminos personales con que dar acogida a la gracia, para recoger certezas en la fe... El salmo 71 reza soñando anhelos que están también en ti y en mí, y que debemos acoger y guardar en el corazón para que florezcan...

"Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. 

En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. 

Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. 

Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra" (Salmo 71)...


Recordamos, como cada día, a nuestros enfermos, peregrinos de la confianza, con los que vamos haciendo camino... pedimos al cielo para ellos, la salud, la fortaleza, la esperanza, la fe... nos apoyamos en la intercesión del Beato Tito, poniendo ante él nuestra confianza, presentándole nuestras súplicas para que las lleve a Dios, y Dios las cumpla...
"confinando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria