viernes, 24 de mayo de 2019

"Te daré gracias ante los pueblos, Señor"...



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Curiosamente Jesús antes de llamarnos a la confianza, asegurándonos la eficacia que da la fe a la oración de petición e intercesión, nos recuerda el signo distintivo de la vida cristiana, "esto os mando, que os améis unos a otros, como yo os he amado"...

Nos introduce Jesús en su misma corriente vital llamándonos amigos y elegidos... ¿Sabemos lo que significa este don?... Vivimos al margen de la gracia, creyéndonos dueños de la vida y del mundo, y Jesús, que es Dios, no se separa del Padre y de su Voluntad.... es más, su anhelo constante es llevarnos a Él, para despertarnos a la verdad, la libertad, la caridad... que es donde el ser humano, revestido de su dignidad, acierta a vivir con sentido, aportando su don personal al magno proyecto de Dios, que es el Reino...

Prestemos nuestra voz a la Iglesia y recemos con la liturgia el salmo 56 reconociendo que la alabanza nos engrandece, y que Dios merece ser reconocido por cada uno de nosotros con corazón agradecido...

"Mi corazón está firme, Dios mío,
mi corazón está firme.
Voy a cantar y a tocar:
despierta, gloria mía;
despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora.

Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza las nubes.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria" (Salmo 56)...


Los enfermos del blog. esperan cada día la fuerza de la comunión, para mantener la fe en la confianza... pensemos en ellos... todos, uno a uno... también sus familias... que la intercesión del Beato Tito nos alcance del cielo la misericordia de Dios para ellos, y recuperen la salud, a fin de que agradecidos, se entreguen a la conquista de la voluntad de Dios, acercando el Reino al vivir de cada día...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

jueves, 23 de mayo de 2019

"Contad las maravillas del Señor a todas las naciones"...



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Está Jesús llevando a los suyos a un terreno tan personal, que escuchar sus confidencias, sin duda, zarandea y cuestiona, porque ese modo de desvelar su misterio, hace entrever que vivir es una responsabilidad... Queremos inventarnos vivir y la vida trae su tarea y su don, y es Jesús quien nos lo muestra, después que el ser humano, haciendo mal uso de la libertad, haya confundido su sentido y su hacer, ambicionando ser Dios y manipular a su antojo el potencial que guarda dentro de sí y que debemos emplear en lo que ha pensado quien creó este proyecto para todos y para bien de todos...

Es el mismo amor donde el Padre y Jesús se aman, el que acerca Jesús hasta nosotros dejándonos incorporarnos a esa corriente de vida, invitándonos, además, a tomar conciencia, de que en ese amor, es donde somos nosotros amados, y donde tenemos que hacer confluir lo que hacemos y tenemos, para ser de verdad lo que somos: parte de un TODO, en el que hemos de encontrarnos y reconocernos, agradecidos y comprometidos, para que brote la comunión y ésta, sea efectiva y eficaz. Nos lo dan prácticamente hecho, pero, eso sí, nuestra adhesión es determinante...

Las liturgia nos invita a rezar el salmo 95, verdadero testimonio de quien vive con coherencia el milagro de la misericordia de Dios...

"Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. 


Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones.

Decid a los pueblos: «El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente»" (Salmo 95)...


Nuestros enfermos, recordados cada día uno a uno... también sus familias... son llevados también hoy a la presencia de Dios, en el ansia y deseo, por parte de todos, de que recuperen la salud... lo pedimos mirando al cielo, por la intercesión del Beato Tito, poniendo en acto nuestra fe y esperanza, seguros de que Dios nos ama y siempre nos escucha...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

miércoles, 22 de mayo de 2019

"Vamos alegres a la casa del Señor"...



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¡¡Cuánto nos dice Jesús de sí mismo en estas afirmaciones que encontramos hoy en la liturgia, y cuánto sugiere a nosotros, si pensamos qué nos resuena dentro cuando la escuchamos revelarse a nosotros mismos!!...

¿Estamos en esta misma onda para percibir y darnos cuenta que tenemos delante todo lo que necesitamos para vivir seguros, firmes, sin obstáculos que nos cerquen nuestras ansias de infinito?... ¡¡Si tuviéramos alma de niño para acoger el don de Dios sin resistencia!!...

Está el cielo a nuestro alcance y seguimos hambrientos, buscando otros señores que son sólo engaño!!... Escuchemos a Jesús... dejemos entrar su verdad en nuestro corazón y dejémonos conducir por su Palabra... ¡¡nos acerca tanto el cielo!! que se nos escapa por la desproporción que imponemos nosotros con nuestros despistes... El pecado nos incapacita para descubrir la verdad e incorporarnos a ella... Sólo Jesús nos puede curar nuestra inactitud y darnos un corazón dócil, capaz de percibir lo que tanto nos supera...

La llamada la reza el salmo y podemos prestar nuestra voz para que en la escucha demos cabida a la gracia que nos toca...

"¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestro pies
tus umbrales, Jerusalén. 

Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor.

Según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David" (Salmo 121)...


Volvemos a mirar al cielo suplicantes con el corazón en el recuerdo de los que traemos cada día a la presencia del Señor... los enfermos del blog, peregrinos de la confianza... Pensando en ellos, uno a uno... también en sus familias... pedimos la intercesión del Beato Tito, y activamos nuestra fe, esperando de Dios, alcanzar lo que pedimos... eso sí, sin olvidar lo que también Dios nos sugiere a cada uno para que la fe fructifique y la gloria de Dios se refleje en nuestra pequeñez... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

martes, 21 de mayo de 2019

"Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado"...



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


No es la paz de Jesús sinónimo de tranquilidad, ni apatía... es el fruto de la confianza de corazón si nos dejamos introducir en su misterio y acogemos su luz penetrados de su don encontrándonos con Él, vencedor de la muerte y capaz de sacarnos del abismo en el nos sumerge el pecado, haciéndonos esclavos de todo lo que nos impide ser libres y vivir...

Jesús se nos muestra... nos revela su identidad, de la que además nos deja participar llamándonos amigos, abriéndonos sendas de vida donde podemos poner nuestros pies en sus mismos pasos, haciendo camino acercándonos con Él, a la vida verdadera... El mismo amor de Dios es la oferta que nos brinda Jesús, además de forma gratuita...

En este contexto, qué oportuno el salmo 144 traído por la liturgia hasta nosotros para que nuestra alabanza se apoye en la fe de todos los que creen, y pisemos firme en la misma Palabra que nos alimenta y nutre, para que sin vacilar, avancemos cada día en la verdad, haciendo camino hacia la vida verdadera...

"Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. 

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad.

Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,
todo viviente bendiga su santo nombre
por siempre jamás" (Salmo 144)...


Llegue nuestros ruegos al cielo, al pensar, como cada día, en los enfermos del blog... en todos, uno a uno... también sus familias... pedimos la salud para ellos por la intercesión del Beato Tito y acariciamos la esperanza de que Dios acoge la oración de todos, en bien de cada uno...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

lunes, 20 de mayo de 2019

"No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria"...



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El alma de la Iglesia es el Espíritu Santo, don de la Pascua por excelencia, y que Jesús promete a los suyos para no vivir sin rumbo, perdidos en los caprichos que nos seducen llevándonos al engaño; sino que conducidos por esta presencia, real, activa, efectiva, seamos capaces de valorar la Palabra de Jesús hasta hacer posible expresarse el Reino en nosotros, y a través de nosotros, conquistar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que quieren vivir cimentados en la fe con el deseo de acercarse cada día a la gracia y a la voluntad de Dios...

La liturgia sigue "repasando" los discursos de Jesús antes de entregar su vida por nosotros, que a la luz de la resurrección recobran todo su sentido, ampliándonos los límites del tiempo, trayéndonos el cielo al presente, para que podamos vivir de esperanza...

El salmo 113 nos ayuda a sacar conclusiones, dándole a Dios sus sitio y reconociendo que nuestra riqueza está en acercarnos a Él, porque Él, nos da de lo suyo sin reservas... en su luz vemos la luz, en su amor podemos amar como somos amados...

"No a nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da la gloria,
por tu bondad, por tu lealtad.
¿Por qué han de decir las naciones:
«Dónde está su Dios»? 

Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. 

Benditos seáis del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
El cielo pertenece al Señor,
la tierra se la ha dado a los hombres"(Salmo 113)...


Volvamos a rezar por los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... miremos al cielo suplicantes, confiados, pidiendo la intercesión del Beato Tito, para que al ser coherentes con la fe que profesamos, hagamos posible que los frutos que demos, hagan coincidir la voluntad de Dios con la nuestra, en lo que le pedimos a Él, y en lo que Él quiere de nosotros...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...