martes, 12 de marzo de 2019

"Cuando uno grita el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Qué bonito asistir a la "escuela" de Jesús y aprender de su labios a rezar el Padrenuestro!!... ¡¡cómo nos cuida la liturgia acercándonos las actitudes cristianas más idóneas para dar consistencia a nuestra fe!!... ¡¡no lo olvidemos!! Dios es nuestro Padre, y quien nos lo da a conocer y nos pone en conexión con Él, es Jesús mismo... agradezcamos esta gracia con la acogida y el compromiso, y hagamos de la cuaresma el camino de la relación con Dios, poniendo en práctica lo que nos va dictando cada día su Palabra...

El salmo 33 recoge sentimientos muy marcados por las circunstancias del orante, pero como el orante es hijo de Dios, queda bien marcada la solidez de la confianza donde descansa toda oración verdadera, eficaz y fructífera... Unamos nuestra voz, a la voz de la Iglesia, y no nos separemos nunca de los pilares que nos permiten mantenernos en pie en las tempestades de la vida, apoyados en la voluntad de Dios, que es su amor de Padre hacia cada uno de nosotros... 

 "Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. 

 Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor,
él lo escucha y lo salva de sus angustias.

 Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. 

 Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos" (Salmo 33)...


Recordemos, como cada día, a los enfermos del blog.... todos, uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo y llamemos Padre a Dios, descansando en Él nuestros agobios, preocupaciones, problemas... presentándole lo que queremos recibir de su misericordia... Que la intercesión del Beato Tito nos ayude a suplicar, y nos alcance lo que esperamos, para gloria de su Nombre y bien de nuestras almas...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

lunes, 11 de marzo de 2019

"Tus palabras, Señor, son espíritu y vida"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La liturgia nos habla hoy de leyes, preceptos, mandamientos... algo que no cuadra en nuestro contexto social, "desmadrado" por nuestras ansias de libertad, que tantas veces "herida de soberbia" no quiere dejarse enseñar y decide hacer caminos con destinos inciertos, que no conducen a la paz, la solidaridad, la caridad; que en definitiva es donde concluyen todos los deberes que nos impone la voluntad de Dios...

La liturgia sabemos que nos aporta mucho más que nos exige, de ahí que sea importante que vivamos a su luz y elaboremos nuestros criterios en sus valores para aprender el amor, del mismo corazón de Dios...

¡¡Bonito salmo 18 que nos eleva la mirada dando a Dios su sitio y dejándonos acogidos a su poder que es para nosotros la misericordia!!... repitamos cada versículo con fe, queriendo dejarlos impresos en nosotros para que den frutos de vida, capacitándonos para hacer el bien...

"La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye a los ignorantes.

 Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos.

 El temor del Señor es puro
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. 

Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
Señor, Roca mía, Redentor mío" (Salmo 18)...


Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog... uno a uno; también sus familias... miremos al cielo suplicantes y pongamos ante la bondad de Dios nuestros anhelos más hondos, nuestras necesidades más urgentes...  -Nos dicen que el pequeño Guille, después de unos días ingresado, a causa de un virus, está ya de alta, pero necesita refuerzo para seguir recuperándose, ha perdido mucho peso y movilidad y le espera un proceso largo- ...Que la intercesión del Beato Tito nos traiga del cielo la salud para todos, y a la vez, un nuevo impulso en cada uno para convertirnos al evangelio y la caridad...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

domingo, 10 de marzo de 2019

"Acompáñame, Señor, en la tribulación"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El escenario de la liturgia de hoy es sobrio, y el susurro de la tentación sutil y provocador... Vemos a Jesús mismo enfrentado al demonio, abriéndonos paso en el desierto, enseñándonos a vencer las seducciones y los halagos del maligno con el arma poderosa de la Palabra de Dios...

Estamos iniciando un camino de purificación y de toma de conciencia de lo que ha supuesto para Jesús salvarnos de la muerte y del pecado, y bien merece que no pasemos por alto tanta gracia, derrumbando con nuestra soberbia el prodigio de esta Obra que ha cambiado el mundo y que todavía nos busca para cambiarnos también a nosotros... 

Si somos sinceros, sabemos cuánto nos cuesta ser libres para el bien, la bondad, el amor y el perdón, y cuánto necesitamos de Dios para mirarnos en su Voluntad y descansar nuestros vacíos en su plenitud... Nos ayudará rezar el salmo 90 propuesto hoy en la liturgia y ojalá lo recemos hasta guardarlo en el corazón como semilla de esperanza...

"Tú que habitas al amparo del Altísimo, 
que vives a la sombra del Omnipotente, 
di al Señor: "Refugio mío, alcázar mío, 
Dios mío, confío en ti." 

No se te acercará la desgracia, 
ni la plaga llegará hasta tu tienda, 
porque a sus ángeles ha dado órdenes 
para que te guarden en tus caminos. 

Te llevarán en sus palmas, 
para que tu pie no tropiece en la piedra; 
caminarás sobre áspides y víboras, 
pisotearás leones y dragones. 

"Se puso junto a mí: lo libraré; 
lo protegeré porque conoce mi nombre, 
me invocará y lo escucharé. 
Con él estaré en la tribulación, 
lo defenderé, lo glorificaré" (Salmo 90)...


Con nuestro recuerdo diario por los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... miremos al cielo deseosos de ser coherentes con la fe que profesamos y con lo que pedimos al rezar... que la intercesión del Beato Tito nos impulse lo que podemos restar nosotros con nuestra mediocridad, y veamos la gloria de Dios reflejada en cada uno de los que pedimos la salud para ellos, en la esperanza de que el cielo nos lo conceda...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

sábado, 9 de marzo de 2019

"Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El corazón de Dios es insondable... ¡¡y pensar que estamos hechos a su imagen y semejanza!!... ¡¡que podemos amar por amor!!... ¿Dónde nos ha encerrado el egoísmo hasta habernos perdido de nosotros mismos?... 

La esperanza es la dama que paseando por la liturgia hoy, nos llama a la confianza... ¡¡qué Dios el nuestro!!... ¡¡qué libertad para amarnos sin merecerlo, gratuitamente!!... no sólo da el primer paso, sino que abriendo surcos en nuestra vida, esparce como semilla el aliento de su misericordia, sembrando en nosotros la gracia, a la espera de que florezca...

Por eso, rezar el salmo 85 nos puede ir acercando a este don que actualiza de manera efectiva la cuaresma, disponiéndonos al encuentro con Jesús que nos busca apasionadamente... Él no es pecador y sin embargo no nos juzga, se ofrece a curarnos las heridas, nos llama cuando todavía estamos lejos... ¡¡quiere venir a nuestra casa y salvarnos!!... Agradezcamos los latidos de su corazón con las palabras que la Iglesia reza hoy y pidamos con fe la gracia de la conversión, para permanecer siempre a su lado...

 "Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva, Dios mío, a tu siervo, que confía en ti.

 Piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti, Señor. 

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica" (Salmo 85)...


Que nuestro recuerdo por los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... nos haga mirar al cielo cobijados en la bondad de Dios y esperando de Él para cada uno, las gracias que suplicamos... Que la intercesión del Beato Tito nos empuje a la coherencia y la fe práctica, y demos frutos al pedir, recibiendo de Dios lo que necesitamos... Que pisemos la cuaresma haciendo camino hasta el Señor, llevando con nosotros la gracia y dejándonos curar en ella...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

viernes, 8 de marzo de 2019

"Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El camino cuaresmal está lleno de contenido, y bien merece que nos demos cuenta de cuántas maneras se nos oferta y acerca la gracia, deseosa de tocarnos el alma con la caricia de la misericordia, y trasformarnos...

El fruto de la conversión es siempre la caridad, ¡¡midamos en ella nuestras actitudes para examinarnos!!... la caridad tan polifacética y práctica a la vez, nos facilita cribar a su luz nuestras intenciones desde la Palabra de Dios, servida para nosotros en la liturgia, con la carga efectiva que le aporta este misterio, que ciertamente nunca agradeceremos bastante por lo mucho que de él recibimos, por la infinita bondad de nuestro buen Dios...

En este contexto fluye solo, rezar el salmo 50, que tendríamos que no separarnos de él durante todo este tiempo cuaresmal, porque el perdón y la misericordia son los dos pilares donde el cristiano tiene que cimentar su realidad, sabedor de la fragilidad de su condición, y seguro a la vez del complemento que nos aporta la gracia... todos somos pecadores y todos necesitamos pedir perdón y ser perdonados...

 "Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.

 Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. 

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias" (salmo 50)...


Que no falte tampoco hoy nuestro recuerdo por los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... miremos al cielo, en el deseo de traer desde allí para cada uno, aquello que cada uno suplica en su corazón, rezando para que se realice... -los papás de Alfonso nos piden "un suspiro" a cada uno, para que el tratamiento que empezará pronto surta el efecto deseado y su hijo se cure- ...pongamos confiados a todos los peregrinos de la confianza que cada día nos encontramos en este blog, en la manos intercesoras del Beato Tito para que su fe nos traiga del cielo lo que de tantas maneras imploramos, en el deseo de verlo realizar...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...