sábado, 14 de abril de 2018

"Todo cuanto pidáis en la oración, creed que os lo han concedido y lo obtendréis"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"En verdad en verdad os digo que si uno dice a este monte:
"Quítate y arrójate al mar", y no duda en su corazón, 
sino que cree en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. 
Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, 
creed que os lo han concedido y lo obtendréis "Mc. 11, 23-24). 

Si viviéramos al eco constante y continuo de la Palabra de Jesús, nuestra paz sería como un río -lo dice también la Escritura-... ni las alegrías, ni las penas, nos desviarían del "camino cierto" que conduce al "único destino", al que todos nos acercamos -cada día- hasta llegar... ¡¡Si dejáramos a Dios ser Dios!! no habría obstáculos que nos amenazara la confianza... Ojalá nos diéramos cuenta y nos dispusiéramos a enderezar el rumbo, tomando opciones que nos acerquen la Verdad, mientras avanzamos hacia ella...

El secreto de la fe es dejarnos conducir por quien sabe, dónde nos quiere llevar... Si miramos el paisaje donde Jesús predicaba el reino y hacía signos que manifestaban su Poder, vemos las multitudes agolpadas a su paso, buscando alivio a sus penas y sus dolores... No todos se adherían a Él... muchos se acercaban por lo que Él hacía... como nos pasa a nosotros... Ahí está la trampa, de la que Él nos quiere alertar y defender, porque entonces sus milagros son un engaño, que no nos ayudan a vivir, ni nos acercan a lo real, que es donde la gracia cada día se ofrece y reparte a los hijos del mismo Padre, que quieren conocer su Voluntad y hacerla posible...


A Dios le importa todo lo nuestro, porque quienes le importamos a Dios de veras, somos nosotros... ¿Quién nos quiere más de lo que nos quiere Dios?... ¿Qué sabemos nosotros de lo que nos libra Dios, cuando no hace lo que nosotros queremos?... ¡¡Qué importante asumir nuestro papel de criaturas en la vida, y sumarnos al gran proyecto de Dios, sabiendo esperar al cielo para ver realizados todos nuestros sueños y deseos multiplicados!!... si optáramos por ocupar nuestro puesto en el lugar diseñado en su Voluntad, su Obra cubriría a todos, y todos quedaríamos plenamente realizados... Porque el mundo es más amplio que nuestra capacidad de soñar, y la vida más compleja que nuestros sueños...

Necesitamos de Dios para ser personas humanas con corazón de carne... Aprendamos en la escuela de Jesús a vivir la vida como Dios la ha pensado al crearla... Tenemos todos los medios para ello y hemos de asumirlos con responsabilidad... Dios nos pide también a nosotros sus deseos y sus necesidades, porque podemos con nuestras resistencias impedir la adhesión de otros, que sí quieren vivir y aportar su don, a la Obra de Dios...


Pongamos nuestra fe en acto y atrevámonos a dar el paso al frente, asumiendo el riesgo de creer hasta ver ante nuestros ojos el fruto de nuestra fe... Pidamos a Dios lo que nuestro corazón desea y escuchemos a la vez el latir del suyo susurrando al nuestro, lo que también Él quiere de cada uno... Pensemos y recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno.. también a sus familias... y miremos al cielo suplicantes y confiados... Acojámonos a la intercesión del Beato Tito, que demostró con su fe conocer a Dios y fiarse de Él, prefiriendo metas muy altas, a los gozos temporales que son inciertos... Hagamos un acto de fe sincero... humilde... que desborde confianza... el cielo responderá, sin duda, y la gloria de Dios brillará en nosotros....
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

viernes, 13 de abril de 2018

"Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Ese día no me preguntaréis nada. 
En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, en mi nombre, os lo dará; 
Hasta ahora nada habéis pedido nada en mi nombre; 
pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa" (Jn 16: 23-24).

Seguimos acercándonos a la Palabra de Jesús, pero, eso sí, iluminada ahora por el acontecimiento Pascual, donde quedaron llenas de claridad todas las esperanzas que anidan en el corazón creyente... Cuando Jesús "remarca" que pidamos en su Nombre, está puntualizando su Victoria sobre la muerte, donde ha quedado constituido Señor y Dueño de todo lo que existe... la existencia terrena queda sometida a su Poder, y en su Gloria son renovadas todas las cosas...

Ciertamente tenemos que dejarnos "afectar" por el HECHO de la Resurrección de Jesús... Hemos de vincularnos a esta GRACIA y dar un viraje a nuestra vida desde esta dimensión que abarca lo existencial, pero elevándolo a lo trascendente... No nos perdamos los frutos de este don prodigioso, llevado a cabo por pura misericordia y compasión, de un Dios que le importa lo humano y apuesta por ello, hasta encontrar una salida al sufrimiento que nosotros mismos hacemos inevitable, dejándonos seducir hasta la esclavitud, por lo que nos separa de la libertad que buscamos y que necesitamos, porque estamos creados en ella... de ella partimos, aunque tan pronto nos veamos privados "inexplicablemente" de lo más nuestro que tenemos: SOMOS libres por naturaleza... Ahí es donde quiere remitirnos el amor de Dios.... Ahí es donde Dios nos mira y nos ve: devueltos al don del que partimos, su mismo corazón... Ahí es donde quiere llevarnos para que nuestra paz sea verdadera y duradera...


Pidamos entonces en su Nombre, haciendo acto de fe en su Victoria, que puede ser nuestra, si nos adherimos con fe... Él mismo educa nuestro corazón cuando pedimos, si lo hacemos como nos dice, porque le dejamos habitar en nosotros por su espíritu y participamos entonces de su mismo Poder... Así es como podemos llegar a la experiencia siguiente: la alegría completa... no la que hacemos depender de las cosas, sino la que nos capacita para sentirnos parte del TODO, sin fisuras y sin amenazas a vernos separados de Él...

Tiene sentido pleno rezar desde este contexto por todos los que queremos ayudar y acercarles a la gracia, a la vez que acercar la gracia a cada uno de ellos... Pensemos como hacemos cada día, hasta recordarles a todos, uno a uno... también a sus familias... en los enfermos de blog... todos necesitados de fuerza y valentía para mantener la llama ardiente de la confianza en medio de las dificultades por las que atraviesan... Ayudándonos de la intercesión de los santos, que bien supieron acertar con la senda que conduce a puerto seguro, ponemos, como no sabemos hacer de otra manera, en manos del Beato Tito nuestras súplicas humildes... confiadas... insistentes... perseverantes.... desde la osadía que da la fe, y a la que nos motiva con fuerza nuestra confianza... En su Nombre miramos al cielo, y del cielo recibiremos dones abundantes para Gloria de Dios y gozo pleno en cada corazón, habitado por la prueba...
"confiando en el Señor, no me he desviado"....

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

jueves, 12 de abril de 2018

"Todo lo que pidáis orando con fe, lo recibiréis"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Todo lo que pidáis orando con fe, lo recibiréis" (Mt. 21, 22).

El tema de la oración es amplio; tiene todos los matices de cualquier otra relación, y todos los debemos tener en cuenta al mirar al cielo... Jesús nos enseña a orar de muchas maneras, pero siempre nos remite a una actitud de confianza... Hay que rezar con fe, abriéndose al conocimiento de Dios para poder abandonarnos en sus manos y entrar en su Voluntad como verdaderos hijos suyos... sin miedos... sin sospechas... disponibles a participar en su Misterio y ser enriquecidos con su gracia y sus dones...

No olvidemos que tenemos la Pascua como telón de fondo... ¡¡no nos perdamos los frutos de su Victoria!!... Cierto que si nos pensamos a la luz de la Pascua, nos sentimos vivir "casi" en otro contexto... la Pascua nos sitúa, o pretende situarnos, en una libertad que se nos escapa de las manos por las múltiples ataduras a que nos sentimos atados... nos aferramos a tantas cosas, que casi ni vivimos por temor a perder lo que soñamos tener, sin que la vida nos responda siquiera a nuestras expectativas... ¡¡Cuántas veces tenemos que escuchar de Jesús "pero qué torpes y necios sois para creer!!"... ¿No lo decían las escrituras de mí?"...


"Las señas de identidad" de los peregrinos de la confianza es la comunión de los santos, donde ponemos nuestra luz para alumbrar a otros, a la vez que nos alumbramos de la luz que acercan los otros a la nuestra... "Marcamos" mucho la oración de petición y de intercesión, porque queremos ser coherentes frente a la Voluntad de Dios, arriesgándonos a asumir la incertidumbre que comporta, no ser nosotros los que marcamos la dirección en el camino que recorremos... Pisamos firme porque hay promesas... Su Palabra nos da esperanza... pero nosotros avanzamos por la fe, y Dios mismo, pone en nosotros la confianza....

El tiempo Pascual prepara la venida del Espíritu a cada corazón creyente y tenemos que disponernos a llenarnos de Él, porque Él es quien da la certeza al alma y le reconoce resucitado en cada gesto que le manifiesta y en cada señal con que nos sorprende... 


Hay muchos hermanos atravesando momentos difíciles... -seguimos aumentando la "familia"... incorporamos hoy a Mercedes Gómez diagnosticada de cáncer de mama, y a Martina Pérez -de sólo dos añitos- con enfermedad medular... se suman a nuestra fe para entrar en el camino seguro de la confianza de corazón... aunque pisemos "timoratos" porque somos "pequeños y frágiles"- ...Pensamos en cada uno de los componen nuestro recuerdo diario hasta tenerles presentes a todos... también a sus familias... Acogidos a la intercesión del Beato Tito, ponemos en común nuestras súplicas y sin dudar, esperamos del cielo gracias abundantes, que nos hagan sentir, que el cielo está con nosotros acercándonos los frutos que maduran nuestra fe...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

miércoles, 11 de abril de 2018

"Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"En verdad, en verdad os digo: 
el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, 
y aún mayores, porque yo me voy al Padre. 
Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, 
para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 
Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré" (Jn. 13,4, 12-14).

Elocuente testimonio el que nos compartía ayer el "medico del blog" que sigue haciendo opción por la confianza y que sin duda no se va a ver defraudado... Me gustó cómo traía a colación las certezas donde apoya su seguridad en momentos que no pretende dominar; que quisiera de otra manera; y, que bien sabe él, que está poniendo en el mejor sitio los latidos de su corazón suplicante... Así es la fe, y a ella nos conduce la vida cuando por fin descubrimos que somos sólo criaturas... ¡¡nada más y nada menos!!... criaturas con la misma esencia que el Creador... "a su misma imagen y semejanza", pero en nuestro sitio...

Me parece oportuno que consideremos las palabras de Jesús en las que él se está apoyando en estos momentos, y que hagamos todos el mismo acto de fe, para que enriquezcamos la comunión entre nosotros, y todos nos beneficiemos de la misma gracia... "Si pedimos en el nombre de Jesús, el Padre lo hará"...


Pensemos entonces -hasta recordar a todos-, en los enfermos del blog y pongamos uno a uno al calor de esta súplica... también a sus familias... -incluimos hoy a Juan Ignacio Cuesta que está en espera de resultados preocupantes y nos solicitan para él nuestra oración, que lógicamente le ofrecemos con interés y confianza- ...a través de la intercesión del Beato Tito, miramos al cielo, a la espera de que el cielo nos devuelva en gracias, el fruto de nuestra fe humilde... insistente... perseverante... Sabemos que Dios es bueno... que su Voluntad es la expresión de su amor hacia cada uno... Sus caminos distan de los nuestros y sus planes de nuestros planes, pero no quiere decir que no vayamos en la misma dirección y que no nos salga al paso en el camino hasta encontrarnos...

Los peregrinos de la confianza no podemos precipitarnos en sacar conclusiones... lo nuestro es ponernos en sus manos y confiar... confiar, es dejarnos llevar por quien sabe dónde tenemos que ir... Y en ello está nuestra paz... Tenemos las mejores armas y el mejor horizonte para otear, aunque crucemos tramos más opacos e inciertos... Ayudémonos a creer... a espera... a amar... Dios ha vencido al único enemigo que el hombre tenía: la muerte... en su Victoria está nuestra confianza... Tengamos la valentía de ser de los suyos, que siendo de los suyos haremos sus mismas obras y aún mayores, porque Él desde el Padre, lo hará posible para nosotros....


confiando en el Señor, no me he desviado"....

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

martes, 10 de abril de 2018

"No se turbe vuestro corazón ni se acobarde"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"El Paráclito, el Espíritu Santo que enviará el Padre en mi nombre, 
será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. 
La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. 
Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde" (Jn. 14, 26-27).

La Paz del Resucitado es un don del cielo que no conocemos hasta que el cielo nos lo da... Jesús lo ha dejado entre nosotros y para nosotros, pero hay que darle cabida y acogida para que prenda y se expanda, dejando rastro en el alma y talante al vivir... Necesitamos dar el salto a la fe porque nuestra mirada necesita ampliar el horizonte para vivir de esperanza... Tenemos que involucrarnos en la conquista de ese mundo diferente que ha hecho posible Jesús, venciendo a la muerte para darnos valor en la vida... Pero ciertamente, no podemos confiar en el Señor, si no conocemos al Señor del que nos fiamos...

Hagamos camino al sepulcro vacío y escuchemos allí lo que nos dijo Jesús antes de morir... nos trazó el camino entero para que al venir de vueltas, viendo que nuestro camino no conduce donde queremos llegar, encontraramos la senda por la que avanzar seguros... Dios que nos conoce y nos ama, sigue a nuestro lado ofreciéndonos la luz que nuestros ojos necesitan para acercarnos a los dones que perduran en el tiempo y se proyectan en lo eterno ...


Encontrarnos cada día los peregrinos de la confianza en el mismo punto para avanzar, es una gracia que recibimos unos de otros y nos ayuda a crecer en la comunión... Sigamos alumbrando unos la fe de los otros y confiemos... el cielo tiene gracias abundantes para cada uno y las iremos incorporando a nuestra vida en lo cotidiano, asumiendo los riesgos de fiarnos de Dios, a pesar de las dificultades...

Pensemos en los enfermos del blog... en todos, uno a uno... también en sus familias... y acogidos a la intercesión del Beato Tito, esperemos del cielo milagros para cada uno... De Dios se alcanza, cuanto de Él se espera... seamos ambiciosos entonces y alarguemos la mano dispuestos a recibir... Sabemos que muchos pasan tramos difíciles, oscuros y complicados... pero Dios tiene poder y nosotros confianza... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María