lunes, 2 de abril de 2018

"Jesús les salió al encuentro y les dijo: "Alegraos"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Las mujeres, llenas de miedo y de alegría, 
corrieron a anunciarlo a los discípulos. 
De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: "Alegraos". 
"No temáis: id a comunicar a mis hermanos 
que vayan a a Galilea, allí me verán" (Mt. 28, 9-10).

El acontecimiento pascual genera una dinámica difícil de controlar; y es que en verdad no es para menos ¡¡JESÚS HA RESUCITADO!! ... ¡¡ESTÁ VIVO!! ... para quienes le vieron morir, y le vieron muerto, no es fácil "digerir" los hechos... ¡¡y con todo, Jesús lo había dicho!!... Por ello, es momento de sentimientos encontrados... revuelo... impresiones... Lógicamente este cúmulo de elementos, colectivos en un principio, hay que ir personalizándolos hasta darles cabida dentro de uno mismo y dentro de la realidad, para que la experiencia emerja y se configure la fe... 

Sabemos que las emociones son siempre el punto de partida de cualquier impulso vital, pero hasta que el tiempo no "amortigua" estos efectos primarios, no sabemos de verdad, qué ha quedado impreso en nosotros y cómo han afectado estos hechos a nuestra identidad... 


La pascua es también un proceso que hay que elaborar... hay que ir y venir al sepulcro muchas veces... mirar detenidamente... observar detalles... recordar "en ese entorno" lo escuchado antes por Jesús mismo, mientras hacía camino con nosotros... porque el Resucitado se da a conocer en gestos simples y cotidianos, justo donde ya le vimos y nos encontramos con él... pero ahora la fe cuando le descubre, ella misma se sitúa en otro nivel... la fe que encuentra al Resucitado es teologal... tiene alma... 

Hagamos pues el camino de vuelta, y acojamos el inmenso don que trae hasta nosotros esta gracia... la alegría a que incita Jesús al salirle al encuentro a las mujeres, "ALEGRAOS", es también un don de "arriba", que hay que escuchar de sus labios para que esta alegría no nos sea arrebatada, por nada que nos pueda hacer sentir vulnerables... Jesús quiere llevarnos a otra dimensión más consistente, que "incluyendo" lo temporal, no nos despiste de lo eterno... La fe y la esperanza son los pilares que sostienen el amor, desde el que tenemos que expresarnos, mientras vamos de camino... El cristiano tiene que moverse en este terreno... su vida tiene que desplegarse desde la fe, la esperanza y la caridad... y estos son los verdaderos frutos de la Pascua...


Enfrentémonos a estos hechos objetivos... reales... veraces... pero que escapan a nuestra percepción porque nos marcan una dirección más profunda... seamos valientes y entremos en esta órbita hasta que la experiencia nos motive al testimonio... Quien ve y cree, tiene que anunciar... dilatar la noticia para que otros muchos vengan a la fe... 

 -hoy despedimos a Juan Garrido, que aprovechó la puerta abierta, al "estallido" del triunfo del Señor, para "colarse" por la confianza en la luz eterna... sabemos que ha hecho camino cierto de fe y confianza, y ésa es su corona... rezamos por él y los suyos y no dudamos que seguirá a nuestro lado, aportando desde la otra orilla, las mismas certezas que tenemos en ésta- ...Igualmente, como cada día, acudimos al encuentro de los hermanos y compartimos el gesto entrañable de acercarnos a Jesús, trayendo a su presencia los hermanos que más lo necesitan... los enfermos de nuestro blog... todos, uno a uno... también sus familias... Sabemos que muchos atraviesan momentos difíciles y queremos ayudarles a alimentar su esperanza para que no abandonen nunca el camino de la confianza de corazón... Los caminos de Dios, más altos que los nuestros; sus planes, por encima de nuestros planes; no nos pueden hacer vacilar, sino fortalecer nuestros vínculos a esta gracia, contenida en la fuerza de la resurrección de Jesús, que asumió nuestro dolor en el suyo para que podamos vivir "todo" en la paz... Como somos débiles, acudimos a la intercesión del Beato Tito, que hizo su camino entero sin vacilar, y él puede ayudarnos a llegar a la meta, y arrancarnos además, gracias especiales del cielo, para momentos también especiales, como en los que se encuentran tantos de nosotros...
"Confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

domingo, 1 de abril de 2018

"Ya sé que buscáis a Jesús el crucificado, no está aquí: ¡Ha resucitado!, como había dicho"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"El ángel dijo a las mujeres: "Vosotras no temáis, 
ya sé que buscáis a Jesús el crucificado, no está aquí: 
¡ha resucitado!, como había dicho. 
Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos:
 "Ha resucitado de entre los muertos y va delante de vosotros a Galilea. 
Allí lo veréis" (Mt. 28, 5-7).

Desde el alba, se escucha en la Iglesia un cántico prolongado ¡¡como un estallido!! que une un eco, a otro, y otro, y otros muchos -hasta que estemos todos-..., convocando a ser testigos del gran acontecimiento... ¡¡ALELUYA!! ... ¡¡HA RESUCITADO!! ... COMO HABÍA DICHO... Ha triunfado el amor... la gracia... la misericordia... ¡¡murió la muerte!! ... ¡¡estamos salvados!! ... mereció la pena poner nuestra confianza en sus promesas, y "aprendimos" -viéndole sufrir- que el camino del amor, no es más que amor... sólo amor... siempre amor... para todos, amor...

¡¡Qué bonito acercarse a los encuentros de "los suyos" con el Resucitado!!... le buscan todos donde se encontraban antes con Él, y ninguno acierta a verle, hasta que la fe le descubre en el gesto simple y cotidiano donde habían creado el vínculo personal con el Amigo y el Maestro al que seguían... 


Es la fe la que se incorpora a la realidad desde esta gracia, haciendo girar la vida a otra vertiente, que la amplía en el horizonte hasta lo eterno... pongamos el corazón en los bienes de "allá arriba", y conquistemos metas que no queden condicionadas al tiempo, ni a lo temporal... empeñemos nuestra vida en lo que empieza aquí ¡¡tenemos que pisar tierra!!, pero que no termine aquí ¡¡somos ciudadanos del cielo!!...

Que el estallido de la vida que irrumpe hoy ¡¡RESUCITÓ!! ... ¡¡CRISTO VIVE!! ... nos comprometa a prolongar esta noticia, siendo testigos de esperanza... La vida se vive entregándola al bien de los demás... Y nuestro mundo necesita esta "LUZ" y esta "VERDAD" para despertar del letargo donde el egoísmo y la ambición sumergen al hombre haciendo de él un esclavo... Entremos en la experiencia de la gracia... de la fe... la trascendencia.. la vida teologal... No hay más verdad, ni más vida que la que parte de aquí y aquí desemboca... lo demás no es vivir, es soñar despiertos y vernos caídos, si alguna vez despertamos.... 


Los peregrinos de la confianza, somos hermanos por la comunión de los santos, y esta gracia encuentra su vigor, en la fe... seamos conscientes y coherentes... Como cada día, expresemos el interés de unos por otros, trayendo hasta el Señor, la fe de cada uno para que dé frutos de vida ante Él... Recordamos con especial interés a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias, para que a través de la intercesión del Beato Tito, alcancen la salud, y la gloria de Dios se manifieste en cada uno de ellos... Dios ha demostrado tener poder, al Resucitar a Jesús de entre los muertos... Puede entonces curarnos... por nuestra fe puede hacerlo...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

sábado, 31 de marzo de 2018

"Dijeron a Pilato, "aquel impostor" estando en vida anunció: "A los tres días resucitaré"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron: 
"Señor nos hemos acordado de que aquel impostor estando en vida anunció:
"A los tres días resucitaré". 
Por eso ordena que vigilen el sepulcro hasta el tercer día, 
no sea que vayan sus discípulos, se lleven el cuerpo y digan al pueblo: 
"Ha resucitado de entre los muertos" (Mt. 27,62,64).

¡¡Solemne silencio envuelve la tierra mientras "duerme la Vida" en su regazo!!... descansa "el dolor y la tensión" en el recuerdo de sus "Palabras"... nos encontramos entre la "soledad" y la "esperanza" en que habita el corazón creyente de la Virgen, y asomamos a esta luz, en el deseo de encender en ella nuestra lámpara...

El silencio de la muerte, sólo "acunado" en el alma por la fe, puede hacer germinar en nosotros la semilla de la esperanza... ¡¡qué bien lo sabía la Virgen!!... Desde ahí emerge su figura en la Iglesia, traspasando en el "susurrar opaco" de las promesas hechas -acariciadas en su corazón-, "la densa oscuridad del Sábado Santo",  mientras se están cumpliendo "ocultas tras la losa inerte", que custodia la muerte injusta, del ÚNICO INOCENTE...


Con estos acontecimientos podemos situarnos en otra perspectiva, más comprometida y coherente... ¿no es nuestra vida un continuo sábado santo, henchido de promesas y esperanzas, que aún tenemos que atravesar en "la espesura de la fe"?... nuestra confianza pone sus cimientos en la fidelidad de Dios ¡¡ROCA INCONMOVIBLE!!... pero ¡¡no lo olvidemos!! eso no nos priva de lo real, ¡¡qué va!!... el dolor sigue causándonos dolor... la muerte nos sigue separando de nuestros seres queridos... el mal sigue seduciéndonos hasta hacernos vulnerables, débiles, pobres, pecadores... Entonces, ¿qué es lo distinto?... ¡¡Su victoria!!... ¡¡Su apuesta por el ser humano!!... ¡¡Su amor hasta el extremo, en Su perdón incondicional!!... Si acogemos su don hasta morar en Él; desde Él, sus prodigios serán los nuestros, y sus acciones se multiplicaran a través de nosotros...

Quedémonos en el Sábado Santo, acunados en la esperanza iluminada -por la fe- de la Virgen, hasta que crucemos el umbral de la resurrección por la experiencia personal... Ella alimentará nuestra espera, dibujando en nuestro corazón, actitudes de discípulo fiel...


Después de un año haciendo camino, dirección la confianza, con tantos hermanos traspasados por el dolor y la enfermedad, tenemos que alegrarnos de tener delante este "telón de fondo"... ¡¡la Obra de Dios se abre ante nosotros para adentrarnos en ella!!... dejemos que "el silencio -silencio de sábalo santo- se exprese" y nos desvele su contenido... Nuestra comunión tiene forma... rostros... ámbito... nos movemos entre el tiempo y lo eterno dentro del mismo carril: habitamos en el cielo -los peregrinos de la confianza- por los que quedaron en nuestro corazón al marchar, y avanzamos en la misma dirección, seguros de que nos ayudan a perseverar, mientras aún caminamos... Tengamos un recuerdo especial por ellos, pensando en cada uno, acercándoles la gracia que desborda de la Cruz...

Igualmente pensemos en todos los que cada día hacemos ruta en comunión... recordemos a todos... uno a uno.. también a sus familias... y miremos al cielo para renovar nuestra fe en la victoria que anhelamos... Desde la intercesión del Beato Tito, acercamos al centro nuestras súplicas, para que él, las presente a la Virgen, y Ella les haga llegar la luz de la Victoria de su Hijo... así nuestros deseos se verán cumplidos, haciéndoles coincidir con la Voluntad del Padre...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

viernes, 30 de marzo de 2018

"Renacimos todos en la Cruz"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"¡Oh Cruz fiel, árbol único en nobleza!
Jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.
¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!" (Himno litúrgico).

Si tenemos la valentía de contemplar el amor de Dios en el crucificado, hasta que su amor nos toque el alma, empezaremos a curar nuestras cegueras y despertaremos a la gracia de amar lo que Dios ama, en el mismo amor, en que somos nosotros amados...

Este misterio de amor infinito... gratuito... inabarcable... inexplicable de Dios a sus criaturas, es donde estamos envueltos mientras vivimos, aunque para dar con ello, tengamos -tantas veces- que enderezar nuestros senderos, haciendo camino de vueltas...


Aprendamos humanidad mirando a Jesús, aun pagando como Él, el alto precio del "fracaso aparente" de dejarnos ganar... El pecado causó -y sigue causando- grandes estragos en la historia y en las personas... Dejemos crecer, por el amor, el germen de la inocencia en nosotros, hasta que seamos capaces de expresarlo en frutos de vida, dejando "entrever" el Reino, conquistado por Jesús en el trono de la Cruz, que estando presente ya entre nosotros, aún así, nos necesita para hacerlo resplandecer en el tiempo, y en el "presente"...

Curemos nuestros pecados en la Cruz redentora de Jesús y tengamos la valentía de acercar a otros a esta gracia de valor incalculable... Si nuestra mirada no penetra en lo infinito traspasando el tiempo, nunca nacerá la esperanza en nuestro corazón, ni podremos de verdad entregarnos a la confianza... Todos nuestros "sueños" deben "despertar" en lo eterno, si queremos habitar en la paz...


Acerquemos a la Cruz el dolor de nuestros enfermos y pongamos ante ella, cuanto sufre cada uno, para que, en cada uno, la gracia desborde su eficacia... Pensemos en todos, uno a uno... también en sus familias... y ayudémonos también de la intercesión poderosa de los santos, que por haber hecho ya el camino entero, saben conducirnos sin que desviemos la dirección... nosotros como cada día, acudimos al Beato Tito y miramos al cielo, seguros... confiados... esperanzados... Dejémonos amar y salvar por Jesús desde la Cruz...
"confiando en el señor no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

jueves, 29 de marzo de 2018

"ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Se sentó Jesús a la mesa y los apóstoles con él, y les dijo:
"ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer, 
porque os digo que ya no volveré a comer
hasta que se cumpla en el reino de Dios" (Mt. 22, 14-16).

Ya sobran todas las palabras... ahora hay que adentrarse en el misterio y participar activamente de él, para que el don, que de él dimana, sea efectivo... Jesús nos ha tomado muy en serio, y su amistad le lleva a dar la vida por nosotros... Ojalá estemos a la altura de tan gran dádiva y seamos agradecidos... Necesitamos la fe, pero la tenemos a nuestro alcance... ¡¡creamos!!...

Es hoy el día del amor mas grande... lleno de simbolismo y unción, donde Jesús cuida todos los detalles antes de distanciarse por el sufrimiento más injusto, de los suyos... Se va, o mejor, "le hacen irse"... pero ¡¡se queda!!... A partir de ahora, le tendremos siempre con nosotros... ¡¡PRESENCIA REAL!!, aunque "velada" por el misterio y celebrada en la fe... ¡¡EUCARISTÍA!!... ¡¡MEMORIAL!!...


No nos quedemos al margen... vivamos la fe en cristiano... ¡¡LA GRACIA!!... Dejémonos impresionar por los misterios de nuestra fe... acerquémonos a Jesús y tomemos conciencia de qué le sucede... por qué... cómo... Y tomemos parte... somos protagonistas, también nosotros, en estas escenas... debemos encontrarnos donde estemos; y desde ahí, partir detrás del maestro, recibiendo de su amor, el perdón... la gracia... la misericordia... 

Seamos devueltos a nosotros mismos, y cambiemos de actitud... aprendamos a amar en este amor, y seamos valientes para mirar al cielo hasta desear los dones que traspasarán el tiempo y serán eternos... Jesús muere, para hacer posible a todos, la vida eterna... Su testamento, es el amor y la unidad entre los suyos... el distintivo veraz, la caridad entre nosotros... Alistémonos a sus filas y pongamos nuestros pies en las sendas que nos abre con su entrega total, perenne y universal... No seamos pasivos ante tanto don y pensemos que todo parte de aquí... los frutos personales, dependerán de nosotros...


Rezar estos días, es mirar al maestro... percibir su amor... su perdón... creer en la eficacia de "este aparente fracaso", y sentir que cuando sufrimos, no estamos perdiendo el tiempo... hay quien habla a nuestro corazón de promesas imperecederas... de verdades últimas... encendiendo nuestra esperanza y dejándonos en el alma impresas, el eco de este "susurrar", sentido en confianza... Recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias... Deseemos para ellos estas vivencias, y la gracia de verse libres de la enfermedad, por la intercesión del Beato Tito, amigo fiel de Jesús, que como él, amó hasta el extremo, haciendo de su vida una ofrenda para bien de todos... Confiemos... creamos... esperemos... Dios quiere para nosotros, más, que nosotros mismos... sus caminos conducen a ello... atrevámonos, entonces, a caminar por ellos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María