miércoles, 26 de mayo de 2021

"Muéstranos, Señor, la luz de tu misericordia"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El seguimiento de Jesús apunta alto, aunque ciertamente los discípulos hablan distinto lenguaje que el maestro... Educar a los discípulas es tarea ardua para Jesús, que les va haciendo caer en la cuenta que ir con él, no es hacer lo que saben, ni soñar ideales a los que aspiraban antes... 

Apuntarse a la escuela de Jesús es partir de cero, atender a su Palabra, interpretar la vida y la ilusión de vivir en otras perspectivas... y lo más importante, seguir sus pasos... hay que conocer otro amor, y otra forma de amar, y entregarse a la confianza, seguros de que Dios es bueno y fiel, y Él saldrá fiador por nosotros hasta el final...

El discípulo aprende lentamente, cerquita del maestro. dando vueltas en su corazón a lo que sólo la gracia puede ir desvelando, en el tiempo, a su tiempo, cuando sepamos acoger el don y pueda en nosotros germinar y dar frutos de paz y confianza... Perseveremos sin desistir, no nos rindamos, Él viene con nosotros y nos abre camino en su mismo vivir...

"No recuerdes contra nosotros
las culpas de nuestros padres;
que tu compasión nos alcance pronto,
pues estamos agotados.

Socórrenos, Dios, salvador nuestro,
por el honor de tu nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados
a causa de tu nombre. 

Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:
con tu brazo poderoso,
salva a los condenados a muerte. 

Mientras, nosotros, pueblo tuyo,
ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
contaremos tus alabanzas
de generación en generación" (Salmo 78)...


Fortalezcamos la comunión, porque ella es un reclamo de la intercesión... nos necesitamos todos para atravesar este mar embravecido.... pensemos en nuestros enfermos que siguen luchando su batalla cada día... uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo con fe, seguros de que Dios está a nuestro lado y su gracia nos sostiene y nos socorre... Acudimos, como cada día, al Beato Tito para apoyarnos en su intercesión y pedirle su valiosa ayuda... Que el cielo derrame sobre nosotros la misericordia que necesitamos y suplicamos con fe, humildes, insistentes, perseverantes...
"confiando en el Señor, no me he desviado"

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

martes, 25 de mayo de 2021

"Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Volvemos con la liturgia al tiempo ordinario, después de habernos renovado en los misterios de nuestra fe, y ojalá pentecostés haya dejado en nosotros señales de la gracia derramada por el espíritu en el corazón de los que creen en Jesús y son capaces de arriesgar por él sin pedir nada a cambio... Ojalá sea el cielo nuestra esperanza y seamos testigos del Reino...

Los apegos a todo lo que no es absoluto, siempre es frustrante, aunque sea lícito... el creyente tiene que poner a su vida metas altas para mantener la dirección en su peregrinar el tiempo y no ser absorbidos por los halagos pasajeros de lo que parece y no es... Jesús no adula ni engaña, nos llama a la fe, a pisar en su pasos, esperar sus promesas...

Demos a Jesús algo a  cambio de nada, que será la siembra en nosotros de más frutos cosechada... creamos a Jesús, sus valores, la novedad de su mensaje... Vayamos con él; el buen camino nos salva...

"«Congregadme a mis fieles,
que sellaron mi pacto con un sacrificio».
Proclame el cielo su justicia;
Dios en persona va a juzgar. 

V/. «Escucha, pueblo mío, voy a hablarte;
Israel, voy a dar testimonio contra ti;
—yo soy Dios, tu Dios—.
No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí». 

V/. Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,
cumple tus votos al Altísimo.
«El que me ofrece acción de gracias, ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios»" (Salmo 49)...


Pensemos y recordemos, como cada día, a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... Recemos por todos, llevando al cielo, por intercesión del Beato Tito, el clamor de cada uno, y las necesidades primarias que cada uno necesite remediar antes... Mantengamos la esperanza y la fe, y que no desfallezcan nuestros ruegos, en la confianza de que somos escuchados y cosecharemos frutos abundantes de esta siembra oscura y penosa...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

lunes, 24 de mayo de 2021

"¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.
   
¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Celebrado Pentecostés, y concluido el ciclo de Pascua, la liturgia retoma el tiempo ordinario al amparo de la Virgen, bajo la advocación de Madre de la Iglesia; fiesta recientemente incorporada a la liturgia por iniciativa del Papa Francisco...

iniciamos esta nueva etapa como en la iglesia naciente, con María, prototipo de la fe pascual, primera discípula de Cristo, y entregada en la cruz como Madre nuestra, a la vez que le fuimos dados nosotros a Ella, como hijos suyos... iniciativa que parte directamente de Jesús, lo que garantiza que ese pacto permanece actualizado permanentemente por la gracia, porque los dones de Dios son irrevocables...

La presencia maternal de la Virgen es un soporte a nuestra fe, una luz de esperanza en la noche oscura del mundo que vivimos, un estimulo para el amor fiel, comprometido, signo del Reino... No nos apartemos de la Madre... recorramos junto a Ella el camino de la vida y apoyemos nuestra fe en la suya, dejándonos conducir... el Espíritu Santo y la Virgen son los raíles en los que sostenernos... pidamos a la Virgen su intercesión, su amparo, Ella nos da a Jesús y nos lleva hasta Él... Recibamos de Jesús la encomienda de recibirla entre las cosas más nuestras, que con Ella llegamos a la gracia y la fe...  

"Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios! 

Se dirá de Sión: «Uno por uno,
todos han nacido en ella;
el Altísimo en persona la ha fundado». 

El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
«Éste ha nacido allí». .
Y cantarán mientras danzan:
«Todas mis fuentes están en ti»" (Salmo 86)... 


Recemos humildes, unos por otros, y unamos fuerzas para reforzar la comunión y la fe... Recordemos a los enfermos del blog, peregrinos de la confianza... todos, uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo y pidamos la intercesión del Beato Tito, para que nos sintamos socorridos, fortalecidos, ayudados... Que Dios y su misericordia vengan sobre nosotros, como lo pedimos con fe, mientras aguardamos la esperanza en su poder, por su Palabra...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

domingo, 23 de mayo de 2021

"Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El misterio de la gracia es insondable, nuestra capacidad es insuficiente para percibirlo, necesitamos el Espíritu Santo, la gran promesa de Jesús y fruto maduro de su Pascua... Acojamos el don de Dios derramado en el corazón creyente, capaz de transformarnos a su luz, en su amor, por caminos nuevos, nuevos valores, nuevo orden de preferencias...

La pedagogía de la fe, entrega al espíritu el milagro de vincularnos a la obra de la gracia, y nos vamos transformando en apóstoles, saliéndonos de los moldes culturales, "paganos", a que nos quieren someter los poderes de este mundo, ensombrecidos por las fuerzas del mal...

La liturgia, hoy, entrega al cristiano la misma misión de Jesús, y su mismo poder para destruir el mal, porque el cristiano debe vivir en Cristo, amar en su corazón, hablar su Palabra, mover sus manos en nuestras acciones, mostrando el Reino a este mundo... Deseemos el espíritu, supliquemos su venida, acojamos su fuerza trasformadora, recibamos en su luz la verdad, y dejemos que la verdad nos conduzca al amor, la paz, la caridad... Alabe nuestra alma al Señor y bendigamos al Señor, que acerca su bondad a nosotros...

"Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas. 

Les retiras el aliento, y expiran
y vuelven a ser polvo;
envías tu espíritu, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra. 

Gloria a Dios para siempre,
goce el Señor con sus obras;
que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor" (Salmo 103)... 


Mirando al cielo suplicantes, presentamos todo el dolor del mundo a Dios, para que lo ilumine y lo resuelva... nos acordamos de los enfermos del blog... de todos, uno a uno... también sus familias... pedimos la intercesión del Beato Tito, él nos puede ayudar, y creemos además en el poder de Dios... ¡¡estamos en sus manos!!... que sepamos dar sentido al momento presente y nos cobijemos en la confianza, seguros de que Dios nos sostiene y viene con nosotros... nuestro dolor es su dolor, y todo puede ser para bien, si amamos a Dios y nos dejamos amar en su amor...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

sábado, 22 de mayo de 2021

"Los buenos verán tu rostro, Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La fe es una llamada y una elección que se realiza en cada uno con molde propio... es importante personalizar la fe, descubrir personalmente mi propia llamada y misión dentro del proyecto global que es el mundo y la Iglesia... 

Somos pensados originalmente, únicos; necesarios al TODO por mi individualidad... en un mundo que nos quiere generalizar, catalogar en serie, Dios alza su voz al corazón de cada uno y le da nombre propio, misión única, no estamos en la vida al azar, ni se escapa a Dios nuestro destino, aunque nos parezcan sus designios, tantas veces, desacertados...

¡¡Necesitamos el Espíritu Santo para ampliar las perspectivas, vislumbrar luz nueva en el horizonte, hacer camino seguro. La sabiduría de Dios nos sobrepasa y sólo en su luz podemos iluminar la vida... Pidamos el espíritu y dispongámonos a recibirle, decididos de secundar sus mociones y compartir sus dones... Recemos con la liturgia el salmo 10, y demos gloria a Dios, alabando su nombre por siempre...  

"El Señor está en su templo santo,
el Señor tiene su trono en el cielo;
sus ojos están observando,
sus pupilas examinan a los hombres. 

El Señor examina a inocentes y culpables,
y al que ama la violencia él lo odia.
Porque el Señor es justo y ama la justicia:
los buenos verán su rostro" (Salmo 10)...


Volvamos a rezar para que de verdad despertemos al deseo de Dios sobre nosotros, y se realice con nuestra adhesión a ello -en cada uno- la obra de la gracia... Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo amparándonos una vez más en la intercesión del Beato Tito, para que lleve hasta el Señor nuestras súplicas confiadas... Sabemos que pedimos milagros, pero es aquí donde se pueden pedir, y aquí, donde se pueden esperar... cultivemos la fe hasta recoger sus frutos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

viernes, 21 de mayo de 2021

"El Señor puso en el cielo su trono"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La liturgia está apunto de concluir el tiempo pascual, y será desde ahora, el Espíritu Santo, quien irá realizando en nosotros el proceso de trasformación, de discípulo en apóstol, como pasó entre los suyos... hoy la liturgia nos devuelve a Pedro, trasformado por la gracia, convencido de que el amor a su maestro es el centro de su vida, y que "otros amores" que no estén en él cimentado, no nos llevarán nunca a la libertad del amor ni a la elección valiente del amor a la verdad...

La Iglesia nació en Pentecostés, y la liturgia se prepara con la súplica incesante para recibir el espíritu y renovar en la gracia, por su fuerza regeneradora, la capacidad de cada cristiano para asumir con responsabilidad el proyecto de Jesús, prolongado en el tiempo a través de cada generación, entregado hoy a nosotros...

Asumamos compromisos, respondamos a las preguntas de Jesús a Pedro en primera persona, eligiendo su amistad, acercándonos cada día al amor de entrega sin hacer juicios vanos sobre nosotros mismos, desprendidos de intereses personales, seguros de que unidos a él, lo tenemos todo por su infinita bondad y misericordia... en la humildad de sabernos indignos de él, aunque necesitados... "Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero"... Bendigamos al Señor, rezando con la Iglesia hoy el salmo 102, porque la alabanza hace la fe, firme, fuerte, valiente...

"Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. 

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.

El Señor puso en el cielo su trono,
su soberanía gobierna el universo.
Bendecid al Señor, ángeles suyos,
poderosos ejecutores de sus órdenes" (Salmo 10)...


Pidamos por los enfermos del blog... uno a uno... también sus familias... Recojamos nuestro sentir angustiado en la intercesión del Beato Tito y renovemos la confianza ¡¡plena confianza!! somos los peregrinos de esta perla, que conduce, serena, calma... nos fiamos de Dios y a Él confiamos nuestro presente amplio, que cobija el mundo entero...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

jueves, 20 de mayo de 2021

"Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El amor y la unidad son los soportes de la fe en el alma del creyente, y será por la comunión, como se dilate en el mundo la gracia de la salvación, dejando ver entre los amigos de Jesús, el Reino... Hoy volvemos a escuchar a Jesús pidiendo al Padre por los suyos, ampliando la misma oración hasta los que llegarán a la fe por el anuncio de ellos, queriendo trasmitir a todos la gracia del conocimiento, la sabiduría, dando a gustar la misma relación existente entre el Padre y el Hijo, algo no fácil de percibir y de lo que Jesús quiere que participemos...

Supliquemos al cielo con humildad la venida sobre nosotros del Espíritu Santo, dispongámonos a recibir sus dones... los necesitamos para vivir la fe, poniendo alma a la vida, haciendo contrapeso a las seducciones del mal y los engaños del demonio... 

Acertadamente la liturgia reza hoy el salmo 15 y nosotros pedimos auxilio al cielo, rezando confiados la gloria de Dios...

"Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. 

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. 

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena.
Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. 

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha" (Salmo 15)...


Que no cesen las plegarias al cielo en estos momentos que vivimos... Pidamos fe y esperanza para los enfermos, que eso es también pedir la salud... Sabemos que el tiempo no es más que camino, y todo camino conduce a un destino... Que nos acompañe la oración sostenida por la fe de todos los que rezamos... y que la intercesión del Beato Tito, acerque al cielo nuestro dolor, y nos permita sentir respuesta de gracia para todo lo que pedimos a Dios, con humildad y confianza... Porque Dios lo puede todo, y nos ama...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria