domingo, 23 de mayo de 2021

"Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El misterio de la gracia es insondable, nuestra capacidad es insuficiente para percibirlo, necesitamos el Espíritu Santo, la gran promesa de Jesús y fruto maduro de su Pascua... Acojamos el don de Dios derramado en el corazón creyente, capaz de transformarnos a su luz, en su amor, por caminos nuevos, nuevos valores, nuevo orden de preferencias...

La pedagogía de la fe, entrega al espíritu el milagro de vincularnos a la obra de la gracia, y nos vamos transformando en apóstoles, saliéndonos de los moldes culturales, "paganos", a que nos quieren someter los poderes de este mundo, ensombrecidos por las fuerzas del mal...

La liturgia, hoy, entrega al cristiano la misma misión de Jesús, y su mismo poder para destruir el mal, porque el cristiano debe vivir en Cristo, amar en su corazón, hablar su Palabra, mover sus manos en nuestras acciones, mostrando el Reino a este mundo... Deseemos el espíritu, supliquemos su venida, acojamos su fuerza trasformadora, recibamos en su luz la verdad, y dejemos que la verdad nos conduzca al amor, la paz, la caridad... Alabe nuestra alma al Señor y bendigamos al Señor, que acerca su bondad a nosotros...

"Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas. 

Les retiras el aliento, y expiran
y vuelven a ser polvo;
envías tu espíritu, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra. 

Gloria a Dios para siempre,
goce el Señor con sus obras;
que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor" (Salmo 103)... 


Mirando al cielo suplicantes, presentamos todo el dolor del mundo a Dios, para que lo ilumine y lo resuelva... nos acordamos de los enfermos del blog... de todos, uno a uno... también sus familias... pedimos la intercesión del Beato Tito, él nos puede ayudar, y creemos además en el poder de Dios... ¡¡estamos en sus manos!!... que sepamos dar sentido al momento presente y nos cobijemos en la confianza, seguros de que Dios nos sostiene y viene con nosotros... nuestro dolor es su dolor, y todo puede ser para bien, si amamos a Dios y nos dejamos amar en su amor...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

sábado, 22 de mayo de 2021

"Los buenos verán tu rostro, Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La fe es una llamada y una elección que se realiza en cada uno con molde propio... es importante personalizar la fe, descubrir personalmente mi propia llamada y misión dentro del proyecto global que es el mundo y la Iglesia... 

Somos pensados originalmente, únicos; necesarios al TODO por mi individualidad... en un mundo que nos quiere generalizar, catalogar en serie, Dios alza su voz al corazón de cada uno y le da nombre propio, misión única, no estamos en la vida al azar, ni se escapa a Dios nuestro destino, aunque nos parezcan sus designios, tantas veces, desacertados...

¡¡Necesitamos el Espíritu Santo para ampliar las perspectivas, vislumbrar luz nueva en el horizonte, hacer camino seguro. La sabiduría de Dios nos sobrepasa y sólo en su luz podemos iluminar la vida... Pidamos el espíritu y dispongámonos a recibirle, decididos de secundar sus mociones y compartir sus dones... Recemos con la liturgia el salmo 10, y demos gloria a Dios, alabando su nombre por siempre...  

"El Señor está en su templo santo,
el Señor tiene su trono en el cielo;
sus ojos están observando,
sus pupilas examinan a los hombres. 

El Señor examina a inocentes y culpables,
y al que ama la violencia él lo odia.
Porque el Señor es justo y ama la justicia:
los buenos verán su rostro" (Salmo 10)...


Volvamos a rezar para que de verdad despertemos al deseo de Dios sobre nosotros, y se realice con nuestra adhesión a ello -en cada uno- la obra de la gracia... Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo amparándonos una vez más en la intercesión del Beato Tito, para que lleve hasta el Señor nuestras súplicas confiadas... Sabemos que pedimos milagros, pero es aquí donde se pueden pedir, y aquí, donde se pueden esperar... cultivemos la fe hasta recoger sus frutos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

viernes, 21 de mayo de 2021

"El Señor puso en el cielo su trono"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La liturgia está apunto de concluir el tiempo pascual, y será desde ahora, el Espíritu Santo, quien irá realizando en nosotros el proceso de trasformación, de discípulo en apóstol, como pasó entre los suyos... hoy la liturgia nos devuelve a Pedro, trasformado por la gracia, convencido de que el amor a su maestro es el centro de su vida, y que "otros amores" que no estén en él cimentado, no nos llevarán nunca a la libertad del amor ni a la elección valiente del amor a la verdad...

La Iglesia nació en Pentecostés, y la liturgia se prepara con la súplica incesante para recibir el espíritu y renovar en la gracia, por su fuerza regeneradora, la capacidad de cada cristiano para asumir con responsabilidad el proyecto de Jesús, prolongado en el tiempo a través de cada generación, entregado hoy a nosotros...

Asumamos compromisos, respondamos a las preguntas de Jesús a Pedro en primera persona, eligiendo su amistad, acercándonos cada día al amor de entrega sin hacer juicios vanos sobre nosotros mismos, desprendidos de intereses personales, seguros de que unidos a él, lo tenemos todo por su infinita bondad y misericordia... en la humildad de sabernos indignos de él, aunque necesitados... "Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero"... Bendigamos al Señor, rezando con la Iglesia hoy el salmo 102, porque la alabanza hace la fe, firme, fuerte, valiente...

"Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. 

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.

El Señor puso en el cielo su trono,
su soberanía gobierna el universo.
Bendecid al Señor, ángeles suyos,
poderosos ejecutores de sus órdenes" (Salmo 10)...


Pidamos por los enfermos del blog... uno a uno... también sus familias... Recojamos nuestro sentir angustiado en la intercesión del Beato Tito y renovemos la confianza ¡¡plena confianza!! somos los peregrinos de esta perla, que conduce, serena, calma... nos fiamos de Dios y a Él confiamos nuestro presente amplio, que cobija el mundo entero...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

jueves, 20 de mayo de 2021

"Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El amor y la unidad son los soportes de la fe en el alma del creyente, y será por la comunión, como se dilate en el mundo la gracia de la salvación, dejando ver entre los amigos de Jesús, el Reino... Hoy volvemos a escuchar a Jesús pidiendo al Padre por los suyos, ampliando la misma oración hasta los que llegarán a la fe por el anuncio de ellos, queriendo trasmitir a todos la gracia del conocimiento, la sabiduría, dando a gustar la misma relación existente entre el Padre y el Hijo, algo no fácil de percibir y de lo que Jesús quiere que participemos...

Supliquemos al cielo con humildad la venida sobre nosotros del Espíritu Santo, dispongámonos a recibir sus dones... los necesitamos para vivir la fe, poniendo alma a la vida, haciendo contrapeso a las seducciones del mal y los engaños del demonio... 

Acertadamente la liturgia reza hoy el salmo 15 y nosotros pedimos auxilio al cielo, rezando confiados la gloria de Dios...

"Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. 

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. 

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena.
Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. 

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha" (Salmo 15)...


Que no cesen las plegarias al cielo en estos momentos que vivimos... Pidamos fe y esperanza para los enfermos, que eso es también pedir la salud... Sabemos que el tiempo no es más que camino, y todo camino conduce a un destino... Que nos acompañe la oración sostenida por la fe de todos los que rezamos... y que la intercesión del Beato Tito, acerque al cielo nuestro dolor, y nos permita sentir respuesta de gracia para todo lo que pedimos a Dios, con humildad y confianza... Porque Dios lo puede todo, y nos ama...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

miércoles, 19 de mayo de 2021

"Reyes de la tierra, cantad a Dios"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


No es a los efesios, a quien habla hoy San Pablo cuando dice "os dejo en manos de Dios y de su palabra, que es gracia, y tiene poder para construiros y daros parte en la herencia de los santos"... ya sabemos que la liturgia actualiza la palabra, y la gracia que la hace actual, viva y eficaz, en el corazón del creyente que la escucha con fe...

En el evangelio, hoy, volvemos a escuchar a Jesús rezando al Padre por los suyos, creando en ellos conciencia de la necesidad del auxilio del cielo para combatir el mal y escapar de sus garras, enfrentándoles con realismo al combate de la fe... entre los discípulos podemos buscarnos hasta encontrarnos, y darnos por aludidos, asumiendo estas consignas dispuestos a convivir con ellas, ganando terreno a la fe y sacudiéndonos de lo que no la favorece...

Estamos preparándonos para recibir el espíritu en, el muy próximo ya, pentecostés... Valoremos esta gracia, el espíritu es el don de los dones; él nos enriquece, por él conocemos la verdad, con él obteneos capacidad para asumirla, proclamarla, defenderla... La oración de Jesús nos sostiene...

"Oh Dios, despliega tu poder,
tu poder, oh Dios, que actúa en favor nuestro.
A tu templo de Jerusalén
traigan los reyes su tributo. 

Reyes de la tierra, cantad a Dios,
tocad para el Señor,
que avanza por los cielos,
los cielos antiquísimos,
que lanza su voz, su voz poderosa:
«Reconoced el poder de Dios». 

Sobre Israel resplandece su majestad,
y su poder, sobre las nubes.
¡Dios sea bendito!" (Salmo 67)...


Mirando al cielo suplicantes, presentamos todo el dolor del mundo a Dios, para que lo ilumine y lo resuelva... nos acordamos de los enfermos del blog... de todos, uno a uno... también sus familias... pedimos la intercesión del Beato Tito, él nos puede ayudar, y creemos además en el poder de Dios... ¡¡estamos en sus manos!!... que sepamos dar sentido al momento presente y nos cobijemos en la confianza, seguros de que Dios nos sostiene y viene con nosotros... nuestro dolor es su dolor, y todo puede ser para bien, si amamos a Dios y nos dejamos amar en su amor...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

martes, 18 de mayo de 2021

"Reyes de la tierra, cantad a Dios"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Jesús nos muestra en su Palabra que estamos vinculados por la fe a su misma misión; le escuchamos rezar al Padre por nosotros, porque ciertamente el cristiano tiene que vivir en el mundo sin ser del mundo, y hay que impedir que las fuerzas del mal nos seduzcan, haciéndonos esclavos de la mentira, atrapados en las sombras que oscurecen el bien, la verdad, el amor...

San Pablo lo dice claramente en la primera lectura, y en su testimonio hemos de tomar impulso para sumarnos al proyecto de Jesús y llevar a todos la gracia y la alegría del evangelio, sembrando el Reino en el tiempo, para comer de sus frutos ya ahora, mientras avanzamos a su consumación en el cielo...

Supliquemos el Espíritu, él es quien puede hacerlo en nosotros... necesitamos su fuerza y su valentía para ser testigos de la fidelidad de Dios y de su amor... el espíritu es el don de la Pascua de Jesús y el milagro de su presencia entre nosotros... por él recibimos la paz del cielo que tiene otro sabor y otros efectos... También hoy rezamos con el salmo 67 y alabamos a Dios, dándole gracias...

"Derramaste en tu heredad,
oh Dios, una lluvia copiosa,
aliviaste la tierra extenuada
y tu rebaño habitó en la tierra que tu bondad,
oh Dios, preparó para los pobres.

Bendito el Señor cada día,
Dios lleva nuestras cargas,
es nuestra salvación.
Nuestro Dios es un Dios que salva,
el Señor Dios nos hace escapar de la muerte" (Salmo 67)...


Seguimos pisando tierra movediza, cada día más necesitados de Dios... reforcemos la oración, sostengamos entre todos la llama de la fe... Pensemos, como cada día, en los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... pidamos para todos socorro al cielo por la intercesión del Beato Tito... en su fe apoyamos la nuestra, ansiosos de ver frutos de vida nueva entre nosotros, que nos adhieran al Señor, comprometidamente...
"confiando en el Señor, no me he desviado"..

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

lunes, 17 de mayo de 2021

"Reyes de la tierra, cantad a Dios"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Jesús exhorta a los suyos a la valentía, a ir contra corriente, porque los valores del Reino contradicen las vanas ilusiones propuestas de mil manera por la idolatría, y muchas veces nos dejamos seducir por ellas, quedando esclavos de sus engaños...

Los frutos de la fe son de vuelta, y en la espera, es donde tenemos que ganar la batalla... merece la pena perseverar seguros y confiados, porque la paz que Jesús nos promete la hemos de encontrar en él ¡¡Él es la paz, en Él está nuestra paz!!, y no en las cosas que halagan y no llenan, que divierten y no hacen feliz, que entretienen y no construyen...

La liturgia suplica al cielo esta semana, de manera incesante, la venida del espíritu santo, fruto de la Pascua, mientras el Reino brota de la fe de los creyentes... Seamos testigos del resucitado, no vivamos como "paganos", aunque piadosos... la fe da identidad, es compromiso serio que da un talante a la vida, y marca unos valores para vivir... Jesús promete estar con nosotros hasta el fin y librar nuestra batalla en su compañía... Recemos con la liturgia, el salmo 67 dando gloria a Dios y alimentando la fe en la alabanza...

"Se levanta Dios, y se dispersan sus enemigos,
huyen de su presencia los que lo odian;
como el humo se disipa, se disipan ellos;
como se derrite la cera ante el fuego,
así perecen los impíos ante Dios. 

En cambio, los justos se alegran,
gozan en la presencia de Dios,
rebosando de alegría.
Cantad a Dios, tocad a su nombre;
su nombre es el Señor. 

Padre de huérfanos, protector de viudas,
Dios vive en su santa morada.
Dios prepara casa a los desvalidos,
libera a los cautivos y los enriquece" (Salmo 67)...


Nosotros, un día más, pensamos en los enfermos del blog, todos, uno a uno... también sus familias... Que la intercesión del Beato Tito, acerque al cielo nuestros suspiros entrecortados, para que venga a nosotros el auxilio del Señor y florezca la fe, en frutos de vida para todos... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria