miércoles, 4 de abril de 2018

"¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó
y se puso a caminar con ellos. 
Pero sus ojos nos eran capaces de reconocerlo. 
Él les dijo: "¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?". 
Ellos se detuvieron con aire entristecido. 
Y uno de ellos, le respondió: 
"¿Eres tú el único forastero en Jerusalén
que no sabes lo que ha pasado allí estos días?". 
Él les dijo: "¿Qué?". 
Ellos le contestaron: "Lo de Jesús el Nazareno" (Lc. 24, 15-19).

¡Qué sugerente la escena que nos acerca hoy la liturgia a nuestra consideración!... la certeza de la fe, escapa del todo a los sentidos corporales como vemos aquí de nuevo... el Resucitado, de camino con los suyos, conversando con ellos, escuchándoles explicar las escrituras, y, una vez más, ¡¡no le reconocen!!... Cierto, que la fe tiene otra luz... lo evidente, lo razonable, no ilumina... ¿Dónde está entonces la clave?... 

Ellos habían convivido con él, largo tiempo; Él les había hablado de todo lo que tenía que suceder y sucederle... ¡¡no es suficiente!!... El "acontecimiento Pascual" da un viraje a la vida de los hombres, que no es posible sin "lo que aporta la fe", saber interpretar los hechos, aunque nos lo hayan contado... Curiosamente, una vez más, cuando ellos asocian el gesto que ven realizar a Jesús, a la Palabra que quedó impresa en sus corazones por el tiempo que convivieron cerca de él, se les abre los ojos y el entendimiento a la fe... ahora sí les toca la experiencia y quedan situados en el plano de la realidad trascendente, donde nada de lo anterior, tiene la misma interpretación...


Lo tenemos al alcance de la mano... ¡¡la Palabra!!... Ella es la semilla que florecerá en nuestra propia tierra, abriendo cauces al conocimiento de la Verdad... dándonos acceso al Misterio... certezas a nuestro corazón... luz a nuestros ojos... Pero, no sólo la Palabra; aquí nos encontramos con una gracia añadida... ¡¡la fracción del pan!!... ¡¡la Eucaristía!!... don Pascual por excelencia, en la presencia misma del Resucitado... ¡¡Estará para siempre con nosotros!!... Si damos el salto a la fe y acogemos el don de su Presencia real... objetiva... veraz... le reconoceremos en cada manifestación de su Voluntad, sin salirnos de la confianza de corazón... 

No quiere esto decir, que todo nos vaya a ser entonces fácil, ni gratificante, ¡¡tampoco estará en ello nuestro objetivo!!, nuestra mirada abarcará distancias enormes, que nos permitirán mantener activa la esperanza y asirnos a las promesas hechas, elaborando nuestra escala de valores en su proyecto de vida al que tenemos que sumarnos, permitiéndole prolongarse en nosotros y a través nuestro......


Los amigos de Jesús, después de su Victoria sobre la muerte, cuando se encuentran de nuevo con Él, y le reconocen, se suman sin demora al anuncio de "esta noticia" que trastoca todo, en un despliegue que traspasa el tiempo... No nos quedemos en la muerte ni en el sufrimiento... demos sentido al dolor desde esta vertiente que se abre a nuestro paso y quiere introducirnos en su "secreto", si nuestra libertad hace la opción por ello...

Desde este hallazgo, que va iluminando la fe de los que se acercan al sepulcro vacío y al entorno vital de los discípulos, atrevámonos a creer en su Palabra hasta que nos salga también a  nosotros al encuentro... Recemos, como cada día, unos por otros, en el deseo de ser de los suyos... pensemos y recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias... acogidos a la intercesión del Beato Tito, elevamos nuestras súplicas al cielo en el deseo de que nuestra fe florezca y la gloria de Dios se manifieste en cada uno dándoles la salud y la gracia de ser testigo de su misericordia...
"confinado en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

martes, 3 de abril de 2018

"Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Le dice Jesús: "Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?". 
Ella tomándolo por el hortelano, le contesta: 
"Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré". 
Jesús le dice:"¡María!". 
Ella se vuelve y le dice: "¡Rabboni"!, 
que significa "¡Maestro!" (Jn. 20, 14-16).

La experiencia de la Resurrección escapa a nuestra percepción; nos topamos con ella y no la reconocemos... Está María Magdalena hablando con Jesús mismo, y está llorando su ausencia ante Él; y es que, cuando irrumpe ante nosotros algo ajeno a lo que conocemos, somos incapaces de "reconocerlo"... El "acontecimiento Pascual", la Resurrección, incorpora a la realidad una dimensión nueva, objetiva y real, pero trascendente... con perfil propio... añadiendo matices de dentro afuera... Estamos ante un ejemplo nítido de ello.... el Resucitado pronuncia su Palabra, a "la sustancia" misma del ser de María, y ahí, la despierta... entonces le reconoce... Hay que salir de "lo periférico" para que la experiencia nos toque... La fe está en lo real, pero referido a su profundidad... 

El encuentro personal de cada uno de los suyos con el Resucitado es pedagógico, por eso lo describe la escritura de forma tan matizada... Para acertar a elaborar el nuestro, es bueno detenernos, observando con mirada inquieta, reflexiva, cada detalle, reincidiendo una y otra vez sobre ello... hasta que también nosotros lleguemos a esta gracia por experiencia... Vemos aquí que la Palabra de Jesús nos devuelve a nosotros mismos, en relación a Jesús, que la pronuncia... "la fe entra por el oído"... el corazón la acoge cuando en él resuena...


Aprovechemos la liturgia de la Pascua, rica en gestos... expresiva... festiva... radiante... -recordemos, ¡¡la liturgia actualiza!!... trae al presente la misma gracia-... La Iglesia celebra la FE en la Vida Resucitada de Jesús, y nos da a gustar su misma Esperanza... Pero ¡¡tenemos que dar el salto!!, hay que ser testigos y apóstoles de este don, que se aprecia poco en nuestro tiempo... No ha sido una victoria a cualquier precio, el don nos ha sido dado por la Sangre de Cristo, Cordero Inocente, que ha puesto su Vida a cambio de la nuestra, aún a sabiendas de que podemos no enterarnos...

Hacer memoria, pasando por el corazón las palabras de Jesús, a la luz de su Victoria sobre la muerte, es el camino cristiano que tenemos que asumir, como don y como tarea... la misión es el fruto inmediato del encuentro real con el Resucitado... nuestro corazón queda vinculado a esta gracia, que nos marca la dirección y nos mantiene mientras avanzamos en la conquista de tan apasionante tarea...


El apóstol tiene que optar por estos valores que tenemos que hacer presentes en nuestro ámbito de relaciones, en nuestra vida cotidiana... hay que darle forma a nuestra vida desde el perfil que marca Jesús incitándonos a expresar el Reino entre nosotros, hasta dilatarlo más y más... Él va delante, pero nos llama y cuenta con nosotros para ello...

El contacto con la fe por la oración diaria, es un cauce que nos irá abriendo el surco cada vez más amplio, por donde la gracia sea cada vez más abundante... recordemos, en el deseo de acercarles la gracia, acercándoles a la gracia, a todos los enfermos de nuestro blog... uno a uno... también a sus familias... sobre todo los que están en un momento más difícil y complicado... No es bueno hacer interpretaciones, ni sacar conclusiones.... tenemos que ser discípulos dejándonos enseñar por el Maestro... nuestra parte que esté garantizada por la fuerza de la comunión de los santos, y lo demás, lo entregamos a la confianza... nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y aguardamos con paciencia el don de Dios... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

lunes, 2 de abril de 2018

"Jesús les salió al encuentro y les dijo: "Alegraos"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Las mujeres, llenas de miedo y de alegría, 
corrieron a anunciarlo a los discípulos. 
De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: "Alegraos". 
"No temáis: id a comunicar a mis hermanos 
que vayan a a Galilea, allí me verán" (Mt. 28, 9-10).

El acontecimiento pascual genera una dinámica difícil de controlar; y es que en verdad no es para menos ¡¡JESÚS HA RESUCITADO!! ... ¡¡ESTÁ VIVO!! ... para quienes le vieron morir, y le vieron muerto, no es fácil "digerir" los hechos... ¡¡y con todo, Jesús lo había dicho!!... Por ello, es momento de sentimientos encontrados... revuelo... impresiones... Lógicamente este cúmulo de elementos, colectivos en un principio, hay que ir personalizándolos hasta darles cabida dentro de uno mismo y dentro de la realidad, para que la experiencia emerja y se configure la fe... 

Sabemos que las emociones son siempre el punto de partida de cualquier impulso vital, pero hasta que el tiempo no "amortigua" estos efectos primarios, no sabemos de verdad, qué ha quedado impreso en nosotros y cómo han afectado estos hechos a nuestra identidad... 


La pascua es también un proceso que hay que elaborar... hay que ir y venir al sepulcro muchas veces... mirar detenidamente... observar detalles... recordar "en ese entorno" lo escuchado antes por Jesús mismo, mientras hacía camino con nosotros... porque el Resucitado se da a conocer en gestos simples y cotidianos, justo donde ya le vimos y nos encontramos con él... pero ahora la fe cuando le descubre, ella misma se sitúa en otro nivel... la fe que encuentra al Resucitado es teologal... tiene alma... 

Hagamos pues el camino de vuelta, y acojamos el inmenso don que trae hasta nosotros esta gracia... la alegría a que incita Jesús al salirle al encuentro a las mujeres, "ALEGRAOS", es también un don de "arriba", que hay que escuchar de sus labios para que esta alegría no nos sea arrebatada, por nada que nos pueda hacer sentir vulnerables... Jesús quiere llevarnos a otra dimensión más consistente, que "incluyendo" lo temporal, no nos despiste de lo eterno... La fe y la esperanza son los pilares que sostienen el amor, desde el que tenemos que expresarnos, mientras vamos de camino... El cristiano tiene que moverse en este terreno... su vida tiene que desplegarse desde la fe, la esperanza y la caridad... y estos son los verdaderos frutos de la Pascua...


Enfrentémonos a estos hechos objetivos... reales... veraces... pero que escapan a nuestra percepción porque nos marcan una dirección más profunda... seamos valientes y entremos en esta órbita hasta que la experiencia nos motive al testimonio... Quien ve y cree, tiene que anunciar... dilatar la noticia para que otros muchos vengan a la fe... 

 -hoy despedimos a Juan Garrido, que aprovechó la puerta abierta, al "estallido" del triunfo del Señor, para "colarse" por la confianza en la luz eterna... sabemos que ha hecho camino cierto de fe y confianza, y ésa es su corona... rezamos por él y los suyos y no dudamos que seguirá a nuestro lado, aportando desde la otra orilla, las mismas certezas que tenemos en ésta- ...Igualmente, como cada día, acudimos al encuentro de los hermanos y compartimos el gesto entrañable de acercarnos a Jesús, trayendo a su presencia los hermanos que más lo necesitan... los enfermos de nuestro blog... todos, uno a uno... también sus familias... Sabemos que muchos atraviesan momentos difíciles y queremos ayudarles a alimentar su esperanza para que no abandonen nunca el camino de la confianza de corazón... Los caminos de Dios, más altos que los nuestros; sus planes, por encima de nuestros planes; no nos pueden hacer vacilar, sino fortalecer nuestros vínculos a esta gracia, contenida en la fuerza de la resurrección de Jesús, que asumió nuestro dolor en el suyo para que podamos vivir "todo" en la paz... Como somos débiles, acudimos a la intercesión del Beato Tito, que hizo su camino entero sin vacilar, y él puede ayudarnos a llegar a la meta, y arrancarnos además, gracias especiales del cielo, para momentos también especiales, como en los que se encuentran tantos de nosotros...
"Confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

domingo, 1 de abril de 2018

"Ya sé que buscáis a Jesús el crucificado, no está aquí: ¡Ha resucitado!, como había dicho"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"El ángel dijo a las mujeres: "Vosotras no temáis, 
ya sé que buscáis a Jesús el crucificado, no está aquí: 
¡ha resucitado!, como había dicho. 
Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos:
 "Ha resucitado de entre los muertos y va delante de vosotros a Galilea. 
Allí lo veréis" (Mt. 28, 5-7).

Desde el alba, se escucha en la Iglesia un cántico prolongado ¡¡como un estallido!! que une un eco, a otro, y otro, y otros muchos -hasta que estemos todos-..., convocando a ser testigos del gran acontecimiento... ¡¡ALELUYA!! ... ¡¡HA RESUCITADO!! ... COMO HABÍA DICHO... Ha triunfado el amor... la gracia... la misericordia... ¡¡murió la muerte!! ... ¡¡estamos salvados!! ... mereció la pena poner nuestra confianza en sus promesas, y "aprendimos" -viéndole sufrir- que el camino del amor, no es más que amor... sólo amor... siempre amor... para todos, amor...

¡¡Qué bonito acercarse a los encuentros de "los suyos" con el Resucitado!!... le buscan todos donde se encontraban antes con Él, y ninguno acierta a verle, hasta que la fe le descubre en el gesto simple y cotidiano donde habían creado el vínculo personal con el Amigo y el Maestro al que seguían... 


Es la fe la que se incorpora a la realidad desde esta gracia, haciendo girar la vida a otra vertiente, que la amplía en el horizonte hasta lo eterno... pongamos el corazón en los bienes de "allá arriba", y conquistemos metas que no queden condicionadas al tiempo, ni a lo temporal... empeñemos nuestra vida en lo que empieza aquí ¡¡tenemos que pisar tierra!!, pero que no termine aquí ¡¡somos ciudadanos del cielo!!...

Que el estallido de la vida que irrumpe hoy ¡¡RESUCITÓ!! ... ¡¡CRISTO VIVE!! ... nos comprometa a prolongar esta noticia, siendo testigos de esperanza... La vida se vive entregándola al bien de los demás... Y nuestro mundo necesita esta "LUZ" y esta "VERDAD" para despertar del letargo donde el egoísmo y la ambición sumergen al hombre haciendo de él un esclavo... Entremos en la experiencia de la gracia... de la fe... la trascendencia.. la vida teologal... No hay más verdad, ni más vida que la que parte de aquí y aquí desemboca... lo demás no es vivir, es soñar despiertos y vernos caídos, si alguna vez despertamos.... 


Los peregrinos de la confianza, somos hermanos por la comunión de los santos, y esta gracia encuentra su vigor, en la fe... seamos conscientes y coherentes... Como cada día, expresemos el interés de unos por otros, trayendo hasta el Señor, la fe de cada uno para que dé frutos de vida ante Él... Recordamos con especial interés a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias, para que a través de la intercesión del Beato Tito, alcancen la salud, y la gloria de Dios se manifieste en cada uno de ellos... Dios ha demostrado tener poder, al Resucitar a Jesús de entre los muertos... Puede entonces curarnos... por nuestra fe puede hacerlo...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

sábado, 31 de marzo de 2018

"Dijeron a Pilato, "aquel impostor" estando en vida anunció: "A los tres días resucitaré"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron: 
"Señor nos hemos acordado de que aquel impostor estando en vida anunció:
"A los tres días resucitaré". 
Por eso ordena que vigilen el sepulcro hasta el tercer día, 
no sea que vayan sus discípulos, se lleven el cuerpo y digan al pueblo: 
"Ha resucitado de entre los muertos" (Mt. 27,62,64).

¡¡Solemne silencio envuelve la tierra mientras "duerme la Vida" en su regazo!!... descansa "el dolor y la tensión" en el recuerdo de sus "Palabras"... nos encontramos entre la "soledad" y la "esperanza" en que habita el corazón creyente de la Virgen, y asomamos a esta luz, en el deseo de encender en ella nuestra lámpara...

El silencio de la muerte, sólo "acunado" en el alma por la fe, puede hacer germinar en nosotros la semilla de la esperanza... ¡¡qué bien lo sabía la Virgen!!... Desde ahí emerge su figura en la Iglesia, traspasando en el "susurrar opaco" de las promesas hechas -acariciadas en su corazón-, "la densa oscuridad del Sábado Santo",  mientras se están cumpliendo "ocultas tras la losa inerte", que custodia la muerte injusta, del ÚNICO INOCENTE...


Con estos acontecimientos podemos situarnos en otra perspectiva, más comprometida y coherente... ¿no es nuestra vida un continuo sábado santo, henchido de promesas y esperanzas, que aún tenemos que atravesar en "la espesura de la fe"?... nuestra confianza pone sus cimientos en la fidelidad de Dios ¡¡ROCA INCONMOVIBLE!!... pero ¡¡no lo olvidemos!! eso no nos priva de lo real, ¡¡qué va!!... el dolor sigue causándonos dolor... la muerte nos sigue separando de nuestros seres queridos... el mal sigue seduciéndonos hasta hacernos vulnerables, débiles, pobres, pecadores... Entonces, ¿qué es lo distinto?... ¡¡Su victoria!!... ¡¡Su apuesta por el ser humano!!... ¡¡Su amor hasta el extremo, en Su perdón incondicional!!... Si acogemos su don hasta morar en Él; desde Él, sus prodigios serán los nuestros, y sus acciones se multiplicaran a través de nosotros...

Quedémonos en el Sábado Santo, acunados en la esperanza iluminada -por la fe- de la Virgen, hasta que crucemos el umbral de la resurrección por la experiencia personal... Ella alimentará nuestra espera, dibujando en nuestro corazón, actitudes de discípulo fiel...


Después de un año haciendo camino, dirección la confianza, con tantos hermanos traspasados por el dolor y la enfermedad, tenemos que alegrarnos de tener delante este "telón de fondo"... ¡¡la Obra de Dios se abre ante nosotros para adentrarnos en ella!!... dejemos que "el silencio -silencio de sábalo santo- se exprese" y nos desvele su contenido... Nuestra comunión tiene forma... rostros... ámbito... nos movemos entre el tiempo y lo eterno dentro del mismo carril: habitamos en el cielo -los peregrinos de la confianza- por los que quedaron en nuestro corazón al marchar, y avanzamos en la misma dirección, seguros de que nos ayudan a perseverar, mientras aún caminamos... Tengamos un recuerdo especial por ellos, pensando en cada uno, acercándoles la gracia que desborda de la Cruz...

Igualmente pensemos en todos los que cada día hacemos ruta en comunión... recordemos a todos... uno a uno.. también a sus familias... y miremos al cielo para renovar nuestra fe en la victoria que anhelamos... Desde la intercesión del Beato Tito, acercamos al centro nuestras súplicas, para que él, las presente a la Virgen, y Ella les haga llegar la luz de la Victoria de su Hijo... así nuestros deseos se verán cumplidos, haciéndoles coincidir con la Voluntad del Padre...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María