domingo, 4 de marzo de 2018

"Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, 
salió al sitio llamado "de la Calavera" 
(que en hebreo se dice Gólgota), 
donde lo crucificaron; y con él a otros dos, 
uno a cada lado, y en medio, Jesús.
...Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, 
la hermana de su madre, María, la de Cleofás, 
y María, la Magdalena" (Jn. 19,17-18.25).

Asistimos a la muerte de Jesús, y nos encontramos con el corazón traspasado de dolor, de la Virgen, que está presente... Es también una estampa fácil de trasladar a nuestros días y de la que tantas veces somos testigos, quedando perplejos... confusos... cuestionados...

La herida del pecado que padece el mundo, tiene consecuencias verdaderamente trágicas, con las que convivimos, sin lograr interpretar, y sin conseguir evitar... Y a pesar de que tenemos que encontrar nuestro dolor, dentro del dolor del crucificado; el dolor de la pasión y de la muerte de Jesús, es provocado por nosotros... No es comprensible que podamos ver morir nuestra muerte en su poder, y que su amor hasta el extremo le haya llevado a empeñar su vida, para que salvemos la nuestra... El cielo está desde entonces, abierto para siempre...


El camino de la vida es para acercarnos a ese don gratuito e inmerecido, aunque escapamos fácilmente a esta conciencia, porque, es cierto, a cambio se nos pide pagar, el "insignificante precio" de dejar a su iniciativa, el día y la hora de llegada... Porque no es un castigo separarnos en el tiempo, si el objetivo es coincidir en el destino para siempre... ¡¡hablamos de un don eterno!! ¡¡EL CIELO!!... es simplemente, acercar a cada uno, su mejor manera de llegar seguros... quien nos encamina es la providencia del Padre, que es la expresión de su misericordia... ¿Cómo no vivir confiados... seguros... esperanzados?... ¡¡mucho mayor fue el precio que le hicimos pagar nosotros a Él!!...

Enraicemos nuestra esperanza -con la de la Virgen- en este don, y ofrezcamos el dolor que sufrimos, para ser a cambio iluminados... Nuestra corta percepción no trasciende, atrofiada en lo más primario de nosotros mismos... Debemos elevar la mirada... aspirar... desear... encender el corazón en las verdades últimas, que nos darán aliento para vivir desde otros criterios, donde sufrir duele mucho ¡lógico!, pero el horizonte queda iluminado y podemos ahondar e ir cultivando, la perla preciosa del reino, que de nosotros depende, que se exprese en el "aquí y ahora"... y, esa es nuestra tarea...


Acudimos, como solemos hacer, a nuestro encuentro diario, y rezamos unos por otros en el deseo de ayudarnos a provocar la experiencia creciente de la fe en cada uno, porque la fe tiene que ser personal... Dios tiene que habitar en cada corazón para ser iluminado... Pensemos, hasta recordar, a todos los enfermos del blog... son muchos y tienen que estar todos, uno a uno... también sus familias... Sabemos que sufrir es parte del vivir, y queremos vivir con sentido nuestra vida entera... Nos acogemos al cielo para ser ayudados, y nos amparamos cariñosamente en la intercesión del Beato Tito, fiel compañero de camino, en esta ruta de la confianza, por la que buscamos al Señor en su Voluntad... nuestro tanteo se hace unas veces más perceptibles que otras, pero sabemos que siempre está...

Ponemos en común nuestras súplicas, y el Señor sabe que el presente que le hacemos llegar, es nuestra confianza en Él, a la espera de que el cielo nos bendiga copiosamente con dones perdurables con los que responder a su amor y su misericordia... Él sabe cuánto deseamos la salud de nuestros enfermos y cómo queremos ayudarles a crecer en la fe... la esperanza... la confianza... Este camino difícil por el que ellos pasan, tiene que ser iluminado con la fortaleza... el consuelo... la paz... y esto lo tenemos que hacer posible desde la comunión de los santos... La Virgen y el Beato Tito, nos ayudarán...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

sábado, 3 de marzo de 2018

"El encuentro de Jesús y María en el Camino de la Cruz"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Lo seguía un gran gentío del pueblo, 
y de mujeres que se golpeaban el pecho 
y lanzaban lamentos por él" (Lc. 23,27).

¡¡Qué parco el evangelio en resaltar la figura de la Virgen en el camino de la Cruz de Jesús!!... ¿Qué nombre podemos poner, al dolor silencioso de la Madre, que llega en el más absoluto anonimato a los pies de la Cruz, firme en su fe, hasta permanecer de pie, ante el Hijo muerto?... La esperanza activa de la Virgen, le capacita para acercarse al dolor de la muerte del "INOCENTE", traspasada, sí, pero sin derrumbe...

Por la Palabra, contenida dentro de su corazón, guardada por la fe, a la espera del despliegue de la luz que entraña, avanza decidida y sin titubeos, segura de que lo dicho por Jesús, se cumplirá... Cuando el dolor madura la fe, el tiempo abarca la conciencia de lo eterno, y lógicamente, se cambian las perspectivas... Es otra mirada... otra luz...


El dolor que cubre de oscuridad el corazón de la Virgen, no es sólo el de Jesús... En el dolor de Jesús habitan todos los crucificados de la tierra... y Ella, por su fe, está madura para compartir la entrega, el dolor y la misión del Hijo... Su consuelo es el que llegará a nosotros cuando por el "último salto", de la Cruz al cielo, perdamos la visión de Jesús, y a cambio queden, de par en par abiertas, sus puertas para siempre... 

Por la luz de la fe, llegaremos a dar con esta senda, y la presencia cercana de la Virgen nos ayudará a creer en las promesas... a mantener la espera... a sufrir con sentido... y a entrar -sin retorno- en la Voluntad de Dios por el camino cierto y seguro de la confianza de corazón...


Recemos también hoy unos por otros y ayudémonos a crecer en la fe... Que seamos creyentes de esperanza... miremos de cerca la Cruz y sintámonos culpables por no valorar, hasta convertirnos, el amor de Dios... Todos hemos crucificado a Jesús, y todos colaboramos con nuestros pecados al mal del mundo... Ojalá lloremos con corazón contrito y nos abramos al don, dándole acogida hasta crecerlo en nosotros... No sufrimos inútilmente; lo descubrimos junto a este dolor, viendo sufrir a la Madre y al Hijo... pongamos junto a ellos el dolor de nuestros enfermos, para que se ilumine en esta llama de amor incandescente, que purifica... redime... sana... y salva... Tengamos ahora nuestro recuerdo diario por los enfermos del blog... pensemos en todos, uno a uno.... también en sus familias... Acercándonos a quienes han sabido sufrir, hasta morir creyendo, amparémonos en la intercesión del Beato Tito, en el deseo de que miremos al cielo con el corazón confiado... En la paciencia de la fe, sembramos nuestro dolor y nos rendimos a la Voluntad de Dios, que es nuestro Padre y nos ama infinitamente... Iluminemos el sufrimiento en estos misterios y acojamos la gracia que de ellos destila... Es para nosotros... Seamos valientes... confiemos...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

viernes, 2 de marzo de 2018

"Al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"El niño se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres.
 Éstos creyendo que estaban en la caravana, anduvieron el camino de un día
 y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos;
 al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo. 
Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo,
 sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas.
 Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: 
"Hijo, ¿por qué nos has tratado así? 
Tu padre y yo te buscábamos angustiados
(Lc. 2,43-46.48).

No nos narra la Escritura en este pasaje una "travesura" de Jesús, de la que nos sería fácil sacar varias conclusiones... no, estos incidentes, que parecen normales, aunque desajustan y alteran la normalidad, como pasa tantas veces en la vida de cualquier familia; en este contexto, nos obligan a contemplarlo, dando el salto decisivo de lo "razonable", a la fe... sorprende que aparezca de manera imprevista, aunque viene dándose en el desenvolvimiento normal de un trayecto... en la vida del creyente, cuando la fe se impone como norte desde donde se vive, conlleva siempre rupturas, que los afectos se resisten a entregar... Un judío a los 12 años, deja de ser niño, y con este gesto, Jesús marca, hasta remarcar, la nueva y decisiva etapa que se inicia en su vida, y que incluye la vida de los suyos... 

La actitud de la Virgen es verdaderamente aleccionadora... el respeto al misterio de Jesús, su Hijo... no es la primera vez que le conduce a guardar en el corazón, no sin dolor, lo que no entra en su cabeza... Ella, elabora reflexiva y silenciosamente cada paso... cada gesto... cada palabra... y la luz, oscura o deslumbradora, donde siente poner sus pies al hacer camino, va configurando su alma creyente, discípula fiel, acercándose a la misión confiada... 


En su ejemplo valoramos cómo la entrega se hace misión cuando el corazón ha madurado en la fe... y queremos acercarnos a su alma para entrar también nosotros por los caminos de la Voluntad de Dios, hasta que los recursos para vivir, fluyan todos de la confianza que nos da, saber que la vida, sin referencia al cielo, es un laberinto que nos recorta las alas, por ver frustrados la mayoría de nuestros proyectos...

La Virgen vive atenta, y hace camino en cada acontecer, creciéndose en la hondura y profundidad, con que a su tiempo, dará alcance al don que le sobrepasa... su actitud coherente de discípula, le ayuda a caminar con el oído atento y el corazón despierto, por el mismo camino que recorrerá su Hijo, con el objetivo bien definido de llegar hasta el final, porque la verdadera luz está en la frontera donde se cruza de lo relativo a lo esencial... y ese es el camino de la vida, que podemos facilitar con los medios que la gracia trae hasta nosotros y nos lo acerca de múltiples maneras en los mil sucesos de cada día...


Seguimos avanzando la cuaresma y seguimos haciendo camino... rezar es avanzar... rezar unos por otros, es disponernos a acoger el don... los enfermos del blog, ocupan nuestro interés, y nuestro deseo es ayudarles a crecer en la fe y en la esperanza... Recordemos a todos, uno a uno... también a sus familias... Son muchos los que pasan momentos intensos de dolor... es difícil la lucha, pero no vamos solos... tenemos las armas que suavizan y fortalecen... que consuelan y cobijan... Una vez más, es por la intercesión del Beato tito, como queremos acercarnos al cielo, esperando confiados, multiplicar el fruto de nuestra fe en gracias actuales para cada uno y la curación para todos, para gloria de Dios...

Despedimos ayer a Rosario Caro y tenemos que valorar, como un don inmenso para ella, cómo la hemos cuidado mientras sufría... Dios, que escribe derecho con renglones torcidos, habrá coronado su confianza, y sin duda, le concederá a partir de ahora, que ella nos siga ayudando a los que aún vamos de camino... el cielo y la tierra tiene eslabones de comunión entre los "peregrinos de la confianza"... Dios hace una historia preciosa, donde todos somos protagonistas ocupando un lugar diferente... merece la pena, fiarse hasta confiar, porque es fiel quien hizo la promesa...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

jueves, 1 de marzo de 2018

"José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, y se fue a Egipto"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Cuando se fueron los magos, 
el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
"Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; 
quédate allí hasta que yo te avise, 
porque Herodes va a buscar al niño para matarlo". 
José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, 
y se fue a Egipto" (Mt. 2, 13-15).

La Virgen está unida al misterio de Cristo desde que se puso a disposición de la Voluntad de Dios y decidió vivir bajo su iniciativa, supeditando su "querer e intereses" a la sorpresa de cada momento... Ciertamente la fe no le evita nada, ni a ella, ni al mismo Jesús, que se somete al tiempo y las circunstancias, como cualquier contemporáneo suyo...

Tenemos delante -en esta escena-, una "estampa", de las muchas que nos encontramos hoy a cada paso, y a la que tantos y tantos se ven obligados "fortuitamente"... También Jesús quiso pasar por ello, y "perderse" entre las filas interminables de quienes tienen que huir por sobrevivir... aunque esta vez, el dolor de esta "tiniebla", oscurece directamente el corazón de la Virgen y de San José, que se enfrentan a la incertidumbre de hacer camino "de noche", sin más certeza, que "un sueño amenazante", a través de "un ángel del Señor"...


El espacio vital de la Virgen es el Misterio... su maternidad le va introduciendo en él, y no porque se fíe de Dios deja de ser difícil transitarlo y recorrerlo... se adhiere a él libremente, pero desde el principio, su corazón tantas veces traspasado por la duda... el desconcierto... la incertidumbre... tiene que buscar descanso en las promesas últimas, que sólo las confirma la fe y la esperanza... Impresiona recorrer con la Virgen su camino de fe... acercándonos a su corazón creyente podemos iluminar nuestras sendas oscuras sin salirnos de la confianza... Estamos en el mejor momento para centrar la mirada... afinar el oído... agradecer el don... 

No debemos olvidarnos de tantos y tantos como están huyendo, queriendo vivir dignamente y sin que les sea posible, dar a los suyos cobijo, consuelo, y remedio... el pecado del hombre arrasa al mismo hombre ¡¡éste es el drama!!... La cruz de Jesús es la dureza de nuestro corazón, y él quiere curarla desde la misericordia... Acojamos el don y trabajemos la conversión del corazón... los actos pequeños de cada uno, son las semillas de vida que el mundo necesita ver florecer... Aprovechemos la cuaresma... es tiempo propicio... Dios desborda su gracia sobre los que nos sentimos necesitados de ella...


La fe alimenta en la oración su llama, y en esa llama tenemos que iluminarnos unos a otros... Rezando en comunión nos ayudamos a ello y todos nos enriquecemos... Pensemos y recordemos a los enfermos del blog... -incorporamos hoy a Enrique Garófago, simpatizante de nuestro blog, que reza diariamente con nosotros y ofrece nuestro blog a otros muchos, y que hoy se encuentra en estado crítico por una leucemia aguda... tenemos que ayudarles a él y a su familia, que atraviesan un momento intenso de desconsuelo, aunque intensifican su fe y su confianza, en el deseo de superarlo- ...sin olvidarnos lógicamente de que son muchos los que están sufriendo la enfermedad en situaciones difíciles, y queriendo para todos la gracia de la salud, nos acogemos a la intercesión del Beato Tito, para que el cielo nos mire, devolviéndonos en gracia y bendición, la fe que ponemos, en el deseo de alcanzar lo que pedimos... Nos acunamos en el corazón de la Virgen y guardamos con ella nuestra confianza activa, en las promesas de su Hijo...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

miércoles, 28 de febrero de 2018

"Y a ti misma una espada te traspasará el alma"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


 "Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: 
"Éste ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; 
y será como un signo de contradicción 
-y a ti misma una espada te traspasará el alma-, 
para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones
(Lc. 2,34-35).

Nos puede ayudar estos días, mirar despacio en la vida "callada" de la Virgen, a modo de reflexión, los momentos de desconcierto, dolor y asombro, que el misterio de Jesús, su Hijo, provoca a su vida y a su fe, y que ella introduce en su corazón, activando la confianza, mientras el mismo misterio, se desvela, hasta revelarse... La piedad popular lo recoge y presenta como las "siete espadas" que traspasan su corazón de madre... Abarcan toda la vida de Jesús, en la propia vida de María...

La profecía de Simeón "-y a ti misma una espada te traspasará el alma-", al inicio mismo de la vida de Jesús, fue un anticipo, que sin duda empezó a dar forma al misterio desbordante que la cubrió en la Encarnación y que se empezaba a desplegar en lo cotidiano, sin muchas explicaciones objetivas, ni razonables... Dios, que es otra cosa, nos lleva siempre a otros terrenos...


El misterio suele tener luz propia... y el misterio mismo, si nos situamos ante él, desde la actitud adecuada, va expresándose, iluminando el corazón creyente... es una luz que confirma... que unifica interiormente... que afina la percepción de otras verdades más hondas, que configuran hasta dar al ser y al vivir, talante propio... Pero, a su vez, no evita nada de lo que la vida contiene de oscuro e incierto... El dolor duele... el sufrimiento está... los interrogantes, confunden... y el abandono se impone como germen, del que brota cada vez con más vigor, la tierna planta de la confianza...

Cuando Dios irrumpe en la vida de una persona, trastoca todo, y desde ese momento no podemos dejar de remitirnos a esa gracia, porque a partir de entonces, las opciones ya no serán nunca definitivas... Habrá que buscar al Señor en cada acontecer y entregarse a su voluntad, expresada de mil formas, a cada paso... La vida de la Virgen lo revela de forma clara y coherente... Si caminamos a su lado, aprenderemos a vivir de fe, pero, eso sí, caminando de fe, en fe... Las certezas quedarán en su momento impresas en el corazón, sin saber cómo, pero a cambio, nuestra entrega tiene que ser elaborada en la confianza...


Debemos rendirnos con humildad a lo "evidente", y dejar nuestras trampas con que nos empeñamos en evitarlo... La vida es un don para el cielo, y tenemos que trascender lo relativo para despertar el deseo de lo esencial, y despejar el norte al que dirigirnos dócilmente... 

Estamos en cuaresma y Dios nos acerca la gracia de manera abundante... la oración activa el don de Dios y nos dispone a ser receptivos... Tenemos que seguir ayudándonos unos a otros, a valorar lo que vale, y mantener la dirección correcta, al hacer camino... Pensemos, hasta recordar, a todos los enfermos del blog... uno a uno.. también a sus familias... y porque somos débiles y necesitamos la fuerza de lo alto, queremos llegar al cielo, al amparo y protección del Beato Tito... pedimos su intercesión para que nuestras súplicas sean escuchadas, y devueltas en bendición para todos, y en aumento de gracias actuales al alma de cada uno... Dios sabe que queremos la salud de todos los que están atravesando la oscuridad por la enfermedad, a la vez que sabe que queremos mantenernos en el camino de la confianza de corazón, porque Él es nuestro Padre, y sólo quiere el bien para nosotros...
"confiando en el Señor no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María