jueves, 7 de diciembre de 2017

"¡¡si tuvierais fe como un grano de mostaza!!"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"En verdad os digo que, si tuvierais fe como un grano de mostaza, 
le diríais a aquel monte: "Trasládate desde ahí hasta aquí", y se trasladaría. 
Nada os sería imposible" (Mt. 19, 20,21). 

Toda la actividad de Jesús, unida a su doctrina, es para provocar la fe, y una vez prendida en el alma, ayudarle a crecer, hasta ser raíz en la vida del creyente... 

Ya sabemos que no puede ir la fe, al margen o en linea paralela, con nuestro vivir cotidiano... el proyecto de Jesús, tiene que realizarse en el mundo, mientras caminamos en el tiempo, y no podemos deshacernos de esta responsabilidad, que además es un don inmenso, que se nos escapa por la magnitud que abarca... ¡¡abramos los ojos a la fe!!...¡¡dejémonos iluminar por ella!!... es la única senda que conduce... que nos permite avanzar... que nos acerca a la vida...


Los golpes de gracia que nos introducen en la fe, tienen después que ser cultivados personalmente... no siempre podemos tener los sentimientos acordes a las exigencias de la fe, como nos ocurre en cualquier proyecto que iniciamos... en la perseverancia se aprecian los vínculos y la densidad del compromiso... y de ahí se deduce, la veracidad de la experiencia y la opción de incorporarla a nuestra manera de ser y estar en la vida...

Quien se cruza con la mirada de Jesús y le escucha decir su nombre, es difícil deshacerse de esa luz y ese susurro... en el bullicio de nuestros afanes, no es fácil hacer hueco a este don, pero quien percibe, aunque sea la sombra de esta Presencia, debe buscarla con sinceridad, anteponiéndola a otras muchas cosas que ocupan nuestro interés, pero que son efímeras y caducas... son los cimientos que nos hacen vacilar, o mantenernos firmes...


Ante Jesús tenemos que definirnos... nuestro interés por los hermanos nos hace entrever que vamos valorando esta dimensión de la vida, aunque aún nos falte determinación para hacer opciones... sigamos rezando unos por otros y ayudémonos a creer... Recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias... no nos soltemos de la mano de nuestro Beato Tito, entrañable intercesor de los peregrinos de la confianza... centremos la mirada al cielo y pidamos con fe... la salud para todos, y un aumento eficaz del don grande de la vida: la fe...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

miércoles, 6 de diciembre de 2017

"¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. 
En esto se produjo una tempestad tan fuerte, 
que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. 
Se acercaron y lo despertaron gritándole: "¡Señor, sálvanos que perecemos!" 
Él les dice:"¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?". 
Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma. 
Los hombres se decían asombrados: 
"¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?" (Mt. 8, 23-27):

Para "velar" el sueño de Jesús en medio de la tempestad, hay que tener muy profundas, las raíces de la confianza... Es bonito -en este texto- contrastar cómo a los discípulos les falta la fe para dominar la situación, pero, a su vez, creen en el Maestro, porque reaccionan gritándole para que actúe... Muchos de nosotros podemos vernos reflejados aquí... 

Paseando atentamente la mirada por la escena, sería provechoso pararnos a escuchar el "reproche" de Jesús, a fin de guardarlo en el corazón hasta que resuene en lo muy interior de nosotros, capacitándonos para lanzarnos a la tempestad de la vida, en la seguridad de que somos cuidados... en la certeza de que está con nosotros en la barca, y Él si domina, el presente y todas las tempestades que nos azotan en él... 


Ciertamente la fe no se improvisa... Jesús va enseñando paso a paso este camino duro de la vida, entre signos prodigiosos y tempestades, a fin de que los hijos del reino estén equipados para hacer frente a la cruz... Ellos verían morir todas sus esperanzas en la tragedia del maestro (los que perseveraron vieron también su gloria)... nosotros, sólo si cambiamos de perspectivas, podremos mantener centrada la mirada en las promesas que esperamos... Por muchos vientos que Jesús nos amaine, y muchas tempestades que calme, tenemos que enfrentarnos a lo real, que siempre es caduco, temporal y efímero...

Tenemos las armas para creer y mantenernos firmes; ojalá no titubeemos en lo esencial... Nunca vamos a tientas si nos acercamos a Jesús, pero Jesús respeta nuestra libertad... nuestras opciones... nuestras decisiones... Seamos valientes y acertemos al escoger qué camino seguir... vayamos en la barca con Jesús y tomemos tierra con Jesús... siempre cerca de Jesús... Gritemos sin miedo... pero abramos el oído cuando despertemos a Jesús, porque también a nosotros nos dirá si reparo, "¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?"... 


Recorramos la lista de los enfermos del blog... pensemos en todos, uno a uno... también en sus familias... y ejercitemos la fe... creamos en Jesús... acudamos a la intercesión del Beato Tito para que sea su fe, la que encabece nuestra peregrinación a la confianza... pongamos a nuestros hermanos a los pies de Jesús y creamos... ahí está la curación... los prodigios... los signos... será nuestra fe y nuestra coherencia a la fe, la que nos llevará a la alabanza, cuando veamos la gloria de Dios en cada uno... 

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

martes, 5 de diciembre de 2017

"Señor que se abran nuestros ojos"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Y al salir de Jericó le siguió una gran muchedumbre. 
Dos ciegos que estaban sentados al borde del camino 
oyeron que Jesús pasaba y se pusieron a gritar: 
"¡Ten compasión de nosotros, Señor, Hijo de David!". 
La muchedumbre los increpó para que se callaran, pero ellos gritaban más fuerte:
"¡Ten compasión de nosotros, Señor, Hijo de David!". 
Entonces Jesús se detuvo, los llamó y les dijo: "¿Que queréis que os haga?". 
Le respondieron: "Señor, que se abran nuestros ojos"·. 
Compadecido, Jesús, les tocó los ojos, 
y al punto recobraron la vista y lo siguieron" (Mt. 20, 29-34).

Damos hoy un paso más... los ciegos del milagro al que asistimos -dice el texto- "recobraron la vista y lo siguieron"... no está la Palabra de Dios, aludiendo sólo a la ceguera corporal, ni al camino como lugar físico... tenemos que encontrar la relación de la ceguera con la fe, y la del camino, con el trayecto de la vida; por eso, también nosotros debemos empezar a gritar "¡¡Señor, que se abran nuestros ojos!!"...

Es verdad que los milagros están diseminados por todo el recorrido que va Jesús haciendo, pero no podemos olvidarnos que el marco teológico en que el evangelio se desenvuelve es un camino concreto, que va de Galilea a Jerusalén, o lo que es lo mismo, de Belén al Calvario... y para esto es la fe y los signos prodigiosos que vemos realizar, para adherirnos a estos acontecimientos y dejarnos trasformar por ellos...


No está Jesús entre nosotros para evitarnos el sufrimiento, que es imposible por el pecado de los hombres y mujeres de todos los tiempos... sino para enseñarnos a levantar la mirada y saltar los obstáculos que nos impiden avanzar sin tropiezos, en dirección a la luz... 

Cuando nos hemos encontrado con Jesús, hemos escuchado su voz, visto sus signos... el siguiente paso es caminar detrás de Él... seguirle... tomarnos en serio sus enseñanzas... Podemos ver muchos milagros, en la propia vida o en la vida de los otros... si no cambian nuestras perspectivas y nuestra percepción de la realidad, no hubo milagro... si seguimos temporalizando con las modas de turno y la mentalidad de la cultura imperante, no hemos entendido nada y nos perdemos lo mejor... Hagamos frente a la fe y asumamos los riesgos de creer... nunca saldremos perdiendo... todo serán ganancias...


Que por nuestros ratos de oración diarios, vayamos incorporando a nuestra vida las gracias que el Señor nos concede al contacto con su Palabra.... que por la comunión de los santos compensemos lo que nos falta a título personal... que con la intercesión de los santos seamos socorridos y alentados a seguir adelante, aunque las tinieblas nos nublen el horizonte... Con estos impulsos sinceros, pensemos unos en otros y encabecemos nuestra lista con los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... acogidos los peregrinos de la confianza al Beato Tito, atrevámonos a llamar al cielo pidiendo la salud para todos y aumento de fe para acercarnos sin vacilar a la voluntad de Dios... ahí reside para cada uno el amor de Dios y cuando nos encontremos en este amor, habitaremos por fin en la paz, inundados de confianza...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

lunes, 4 de diciembre de 2017

"...los ponían a sus pies y él los curaba"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Desde allí Jesús se dirigió al mar de Galilea, subió al monte y se sentó en él. 
Acudió a él mucha gente llevando tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros;
 los ponían a sus pies y él los curaba. 
La gente se admiraba al ver hablar a los mudos, 
sanos a los lisiados, andar a los tullidos 
y con vista a los ciegos, 
y daban gloria al Dios de Israel" (Mt. 15, 29-31).

Seguimos viendo a cada paso que damos por la Palabra de Dios, el movimiento interno que genera la fe, y los múltiples recursos con que se expresa y manifiesta... El milagro que miramos hoy de cerca, es colectivo -aunque como siempre, personalizado-, y de nuevo también, provocado por la poderosa fuerza de la intercesión... "muchos, llevan a otros muchos, a los pies de Jesús"...

No lo olvidemos nunca ¡¡son curados a los pies de Jesús!!... acercarnos nosotros mismos a Jesús; dejarnos llevar por otros hasta Él; decidirnos nosotros, a que otros lleguen a sus pies, no es una cosa más, de las muchas que hacemos cada día... El movimiento interno de la fe, incluye la gracia -que ya en el primer impulso- se está expresando... es la fe la que se expresa a sí misma ante el poder de Dios, no con ser simples espectadores se ven prodigios, ni se ve la gloria de Dios, que nos hace prorrumpir en alabanza...


Pedir un milagro al cielo es un acto de fe... saber donde está la fuente y acudir a ella hasta hacerla manar en otros, es un acto de fe... pero el cristiano que conoce a Dios por la fe, no vive de fe por los efectos, sino que los efectos, son causas de su fe... hemos de aspirar a vivir teologalmente la fe; entrar en esa dimensión y dar un viraje a nuestra vida, centrándonos en otra mirada, con el solo objetivo de creer...

No todos los que presenciaron los signos de Jesús, creyeron en Él... y si creyeron, no todos quedaron comprometidos con su doctrina y sus enseñanzas... ¡¡nos ocurre hoy!! de ahí que sea importante perseverar hasta provocar la experiencia y quedar vinculados... Jesús puede enseñarnos a soñar sueños que se viven despiertos y utopías que hacen el mundo habitable... Se acercó a la vida de los hombres, para acompañarnos en tan bella conquista... sin evadir el realismo de la vida y sin saltarnos las necesidades de los demás...


Sigamos avanzando en la dirección que nos marca la ruta de la fe... rezar, agudiza el oído y dispone a descubrir la gracia de cada momento... Traigamos los enfermos del blog a la presencia de Jesús y pongámosle a todos a sus pies... uno a uno... que venga con nosotros el Beato Tito y rompa fila para que nuestros pies no se salgan del camino... Miremos a Jesús con corazón suplicante y creamos... pidámosle aumento de fe para cada uno y confianza ciega en su Poder y en su misericordia... Seamos coherentes con nuestro acto de fe y dispongámonos a vivir sólo y siempre de fe... 

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

domingo, 3 de diciembre de 2017

"también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón. 
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: 
"Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo".
Él no le respondió nada. 
Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: "Atiéndela, que viene detrás gritando". 
Él les contestó: "Sólo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel". 
Ella se acercó y se postró ante él diciendo: "Señor, ayúdame". 
Él le contestó: "No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos". 
Pero ella repuso: "Tienes razón, Señor; 
pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos":
Jesús le respondió: "Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas".
En aquel momento quedó curada su hija" (Mt. 15, 21-28).

En la escena que contemplamos hoy, puede parecernos Jesús, a simple vista, un tanto "provocador"... no es así... ¡¡bien sabía Él, la "talla" de mujer que estaba delante!!...

Resalta hoy con mucho énfasis la humildad de la fe de esta mujer... nosotros sabemos el final del relato pero ella no... es conmovedor observar su firmeza... el dominio con que afronta la situación mientras elabora la espera sin titubeos ¡¡qué hondura!!... este "pulso" que mantiene con la gracia, deja entrever, que la fe de esta mujer está curtida... no es una fe de principiantes... esta mujer conoce a Dios -por la fe- dentro de su corazón... esta mujer tiene experiencia, le habita la sabiduría...


Merece la pena "rezar" cada detalle... la fluidez de este diálogo, solamente puede ser fruto de la humildad... desde otro punto de vista no tiene resonancias... Observando despacio, se cae en la cuenta, de que Jesús, no está probando a esta mujer, para ver hasta dónde llega sin vacilar ¡¡que no!!... Jesús está mostrando la calidad, de su adhesión y vínculo práctico, a la fe... La alabanza con que Jesús culmina la escena, nos confirma que estamos ante un hecho, que trasciende los hechos... ¡¡aprendamos a creer y a poner en acción, la fe!!...

Traslademos los hechos a nuestra vida y tengamos el valor de medirnos en esta medida... entrar en la dinámica de la voluntad de Dios, es un camino dentro de la realidad, pero desde otras perspectivas... Si conocemos a Dios, sabremos qué podemos conseguir de Él... cada don suyo, es para más valorar el momento presente, tomándonos cada vez más en serio, su Presencia entre nosotros... sus enseñanzas a la hora de vivir... y la realización de su proyecto en el presente...


La fuerza de la fe... el poder de la intercesión... podemos todos activarlo y hacerlo producir, porque está en la fe, los frutos que dimanan de ella... desde esta seguridad, pensemos y recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias... Acogidos, un día más, a la intercesión del Beato Tito, gigante -como la mujer cananea- de la fe, miremos al cielo y supliquemos sin vacilar... Trabajemos la confianza por la fe y aguardemos la voluntad de Dios, seguros de que somos amados... 

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …