jueves, 22 de agosto de 2019

"Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
 

La voluntad de Dios para un creyente, es camino y meta a la vez... Dios acerca hasta nosotros su misterio y quiere iluminarnos con su luz, para que demos sentido al vivir de cada día... La actitud más coherente y fructífera por nuestra parte, ante lo que tanto nos sobrepasa, ha de ser la confianza de corazón... ese camino largo, incierto, desconocido, nuevo, que tenemos que transitar para que nada nos paralice... Somos hijos de Dios, creados por amor, y para amar... ¿por qué divagamos tanto, ensayando intentos desde otras vertientes que dificultan este hallazgo, queriendo nosotros determinar cómo, por dónde, hasta dónde?...

Recemos con fe el salmo 39, propuesto hoy en la liturgia, y echemos raíces en esa tierra buena, hasta cosechar frutos, del treinta, sesenta, o ciento por uno... toda la inversión que hagamos en ello será multiplicada, y nos hará posible vivir con otro talante, ¡¡con más vida!! y compartir, ofreciendo los mismos dones a los otros, para que también ellos gusten y vean qué bueno es el Señor...

"Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor,
y no acude a los idólatras,
que se extravían con engaños. 

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: «Aquí estoy.» 

–Como está escrito en mi libro–
«para hacer tu voluntad».
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. 

He proclamado tu salvación
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes" (Salmo 39)...


Recordemos a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... recemos por ellos... pidamos la intercesión del Beato Tito, que nos traiga de cielo, lo que sólo el cielo nos puede conceder... que recuperen la salud; que la fe les fortalezca y consuele, y que consigan mantener la confianza en esta dura batalla, porque las promesas se cumplirán... Dios es fiel y nosotros lo creemos... -no nos olvidemos de Cristina Macías- ...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...  
Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

2 comentarios:

  1. “AQUÍ ESTOY, SEÑOR, PARA HACER SU VOLUNTAD”
    Salmo 39

    En el santo evangelio según san Lucas (1,26-38), acontece un suceso primoroso y esencial en el devenir del mundo: “Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”... Es en este preciso momento cuando comienza el cristianismo, con la entrega absoluta de una joven de la estirpe de David a la voluntad de Dios y la concepcion del Hijo de Dios en su vientre. Todo lo que sucederá después es consecuencia de este consentimiento de María, concebida sin Pecado Original, a ser la madre de nuestro Redentor por obra del Espíritu Santo. Esto nos marcará a todos como ejemplo y guía de confianza en Nuestro Señor.


    “BENDITO SEA EL NOMBRE DEL SEÑOR, AHORA Y POR SIEMPRE”
    Salmo112

    Bendecimos al Señor, nuestro Dios, ahora y por siempre. Bendeciremos al Señor eternamente si su misericordia quiere tenernos en la Gloria junto a Él. La creación, sus obras y su amor por todos nosotros es más que suficiente para alabarlo, adorarlo y bendecirlo; y como cristianos de bien, de fe y confianza sincera no debemos de cejar un instante de hacerlo. Estas acciones cristianas, no sólo consiste en la oración, en las visitas al Sagrario y en los golpes de pecho, pues de nada servirían si no van acompañadas de la caridad, de las obras de misericordia.

    A tu compasión y bondad nos acogemos en este blog, Señor. A tu compasión y bondad me acojo, para que escuches mis súplicas. Tú sabes muy bien cuales son, lo que quiero, lo que te pido con una insistencia humilde y cansina, lo que te pedimos todos aquellos que la queremos tanto... Que se haga tu voluntad y no la nuestra... Pero escúchanos, Señor, no nos deje con este desconsuelo, atiende nuestras plegarias, nuestros ruegos y oraciones bañadas en lágrimas. Tú eres todo poderoso y nada hay imposible para Ti. Concédenos lo que te pedimos. Amén

    Pedimos la intercesión del Beato Tito Brandsma. Espíritu Santo, Dios verdadero, guíanos al corazón del Padre, lleva nuestras oraciones y suplicas a lo más profundo de su voluntad; se centro y limite de nuestra comunión de los Santos, forma parte de nuestros sufrimientos, comprende nuestros anhelos para aquellos que amamos con toda nuestra alma y que sufren por su enfermedad. Derrama tus dones sobre nosotros y recoge para el Señor los frutos de nuestro amor por Él y la Virgen María. Amén.

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