miércoles, 2 de febrero de 2022

"El Señor, Dios de los ejércitos, es el Rey de la gloria"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Celebra hoy la Iglesia la fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo -según la ley-, a la que la liturgia ha unido la Jornada Mundial de la Vida Consagrada; por lo que hoy es resaltada la ofrenda como centro de la liturgia; y por ello debe brotar de nosotros el impulso a la abalanza, para gloria de Dios...

¡¡Los padres de Jesús, sometidos a la ley, con Dios mismo entre los brazos!! es para pensar... ¡¡cómo confundimos los seres humanos el sentido verdadero de las cosas, cuando queremos nosotros manejar la realidad a nuestro apaño!!... algo grande y maravilloso guarda Dios en su Ley, cuando Dios mismo se somete a ella, al venir a vivir entre nosotros...

¡¡Si mirásemos al Señor, y nos atreviéramos a recorrer la vida iluminados en su Voluntad!!... Dios se ha hecho hombre para iluminar nuestra vida, para mostrarnos el camino que conduce al cielo, y para recorrerlo con nosotros... Dios no deja de proclamar en su palabra, la llegada de su Reino, despertándonos el corazón a la esperanza...Dios ha traído al mundo su misterio para compartir con nosotros sus dones... Tengamos la valentía de mirar la vida con realismo y vincularnos a la fe, seguros de que es el camino, que cuando faltan explicaciones, hay sentido para seguir adelante, Dios viene con nosotros...

"¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria. 

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra. 

¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria. 

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, Dios de los ejércitos.
Él es el Rey de la gloria" (Salmo 23)...


Mirar al cielo y buscar la presencia de la luz y la fe, es trayecto de cada día... recemos unos por otros y ayudémonos a esperar confiados el don de Dios... pensemos en los enfermos del blog... en todos... uno a uno... sabemos que hay algunos pasando trazos difíciles de camino... ellos encabezan nuestra lista y en ellos tenemos centrada la atención y el deseo de acercarles la gracia para que mantengan la confianza y sientan el consuelo y la fortaleza de la fe... acudimos como solemos hacer a la intercesión del Beato Tito y esperamos de Dios mucho más de lo que somos capaces de creer...
"confiando en el Señor no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria...

martes, 1 de febrero de 2022

"Inclina tu oído, Señor, escúchame"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Solemos relacionar estrechamente la fe con los milagros, y es lo que habitualmente buscamos al acercarnos a la fe, condicionando la misma fe a los resultados que de ella obtenemos; y no es buena dinámica, porque no es ése el objetivo de creer en Dios, ni de acudir a Él en nuestras necesidades...

Los caminos de Dios están por encima de los nuestros, y sus planes superan con creces nuestros planes... Dios nos pide confianza; y el abandono en Dios, nos educa para conseguir la actitud adecuada ante la vida, que Dios va diseñando en cada acontecer para acercarnos a Él, y cobijarnos en su poder y su misericordia...

Hoy, hay varias curaciones en el evangelio proclamando en la liturgia, y la lección para nosotros es acercarnos a Jesús, ir con Él, y saber que Él lo puede todo; lo demás, no depende de nosotros "no temas, basta que tengas fe"... Ojalá nos adhiramos a la voluntad de Dios con el corazón en la confianza; es el aprendizaje que vivir propone, enseña, y concede a los que sostienen sus pasos en la senda segura de la fe... Rezar con la Iglesia hoy, el salmo 85, nos puede ayudar a bendecir al Señor humildemente, porque nos sabemos necesitados de Él, y pobres para pisar con acierto el tiempo y la vida, que nos va llevando cada día a su lado, para siempre...

"Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva, Dios mío, a tu siervo, que confía en ti. 

Piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti, Señor. 

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica" (Salmo 85)...


Como cada día, hacemos repaso y recordamos uno a uno, todos los enfermos del blog, también sus familias... ¡¡Beato Tito, intercede por cada uno de ellos!! ... ¡¡que recuperen la salud!!... consigue de la Virgen fortaleza para la situación de cada uno, paz para cada corazón, ayuda para cada familia, y CONFIANZA para todos... Crezcamos la fe para dar frutos a nuestros ruegos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria...

lunes, 31 de enero de 2022

"Levántate, Señor, sálvame"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El milagro que realiza Jesús en el evangelio, proclamado hoy en la liturgia, es de gran importancia, aunque la escena nos deje un tanto sorprendidos, y pueda incluso desviarnos la atención de lo esencial... Jesús se enfrenta al mal que nos habita, y lo expulsa de nosotros con su sola presencia... no le pasa a Jesús desapercibido las cadenas que nos atan a tantos malos espíritus, que se van quedando con nuestra libertad, mientras nosotros, nos vamos quedando solos y aislados, esclavos de todo...

Acerquémonos a Jesús y permitámosle que nos cure con su gracia... el espíritu del mal, que ronda a nuestro lado, reconoce a Jesús antes que nosotros... no seamos ingenuos, que somos débiles y frágiles a dejarnos seducir por cualquier mentira inaparente, que se lleva lo mejor de nosotros dejándonos sin nada...

El poder de la Palabra de Dios puede renovarnos, capacitándonos a la vez para la alabanza, que es lo que engrandece al ser humano, de cara a Dios y su misericordia... Recemos con la liturgia el salmo 3, convencidos de que la súplica humilde y el agradecimiento, son los latidos que crean la actitud adecuada en nosotros para acoger la gratuidad del amor de Dios...

"Señor, cuántos son mis enemigos,
cuántos se levantan contra mí;
cuántos dicen de mí:
«Ya no lo protege Dios»

Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria,
tú mantienes alta mi cabeza.
Si grito, invocando al Señor,
él me escucha desde su monte santo.

Puedo acostarme y dormir y despertar:
el Señor me sostiene.
No temeré al pueblo innumerable
que acampa a mi alrededor" (Salmo 3)... 


Recordamos ahora a nuestros enfermos... todos, uno a uno... también sus familias... ponemos a cada uno al amparo de la intercesión del Beato Tito, pidiendo la salud, la fuerza, la fe y la confianza para todos... en la esperanza de que el cielo escucha, atiende y acoge esta súplica confiada que hacemos llegar hasta allí, y que sin duda, a cambio nos devolverá la gracia para permanecer en este camino seguro, mientras avanzamos en la Voluntad de Dios... Somos amados y cuidados por el amor incondicional de Dios, ¡¡misterio inabarcable para nuestra medida!!, pero eficaz y potente en cada uno de nosotros... Dios es fiel...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria...

domingo, 30 de enero de 2022

"Mi boca contará tu salvación, Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El evangelio de este domingo es continuación del evangelio del domingo pasado, y vemos hoy, que la escena da un giro por las palabras añadidas por Jesús, al texto del profeta Isaías "hoy se cumple esta Palabra que acabáis de oír", dejándonos asombrados a nosotros que no esperábamos -al menos yo- esta reacción de parte de los paisanos de Jesús...

No es fácil encontrar la esencia de la vida en lo cotidiano, cuando estamos tan condicionados por la opinión pública que sólo genera en el entorno, prejuicios y sospecha, sin nos cambian sin esperarlo el cliché de lo previsto... Cuando dependemos de las cosas en exceso, tenemos que defendernos de lo real, y la frustración de no salirnos con la nuestra, es lo que nos lleva a disturbios como éstos, que tienen mil formas, pero que todos parten de la misma fuente...

La esencia de la vida está en lo real, y Dios está detrás de cada cosa, discretamente, cumpliendo su Palabra, dándonos luz, consuelo, fortaleza, perdón, esperanza... mostrándonos que sólo el amor es la actitud de la que partir y a la que retornar, apoyados en su gracia que es quien nos introduce en esta corriente de vida que brota de él mismo... El salmo 70 lo reza con palabras precisas que podemos poner en nuestros labios y dirigirlas al Señor desde nuestro corazón...

"A ti, Señor, me acojo:
no quede yo derrotado para siempre.
Tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,
inclina a mí tu oído y sálvame. 

Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa. 

Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías. 

Mi boca contará tu justicia,
y todo el día tu salvación,
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas" (Salmo 70)...


Volvamos a rezar para que de verdad despertemos a este deseo de Dios sobre nosotros, y se realice con nuestra adhesión a ello -en cada uno- esta obra de la gracia... Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo amparándonos una vez más en la intercesión del Beato Tito, para que presente ante la Virgen y su Hijo nuestras súplicas confiadas... Sabemos que pedimos milagros, pero es aquí donde se pueden pedir, y desde aquí, de donde se pueden esperar... Por nuestra parte, asumimos los compromisos propuestos por Jesús y seguimos queriendo acercarnos a su don, en su Presencia y su Palabra......
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria...

sábado, 29 de enero de 2022

"Oh Dios, crea en mí un corazón puro"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Cuando vamos en la barca con Jesús, también hay tempestades incontrolables a nuestra capacidad, que nos hacen temer y gritar, viéndonos sucumbir a la deriva... Que nuestro grito, entonces, no sea de desesperación, sino de confianza, porque en la barca de nuestra vida navegue Jesús con nosotros, aunque parezca dormido a popa, indiferente a la tempestad...

Que no se extrañe Jesús de nuestra poca fe, al tener que amainarnos el viento... Ojalá nuestra súplica humilde, insistente, perseverante, fortalezca la espera en su Voluntad, seguros de que a su lado llegaremos a buen puerto, porque Él es, Señor, también del viento y las aguas bravas, que a veces parecen devorarnos en la adversidad...

Estrechemos la distancia entre Jesús y nosotros y acerquemos al oído del alma a la escucha de su Palabra... trabajemos la fe entrando cada día por la senda estrecha de la confianza de corazón, que es la verdadera actitud frente a la vida, que nos permitirá atravesar las aguas sin hundirnos... naveguemos la vida con Jesús, y el poder de su Palabra nos mantendrá en la paz siempre... También hoy reza la Iglesia en su liturgia el salmo 50, suplicando la misericordia de Dios, porque necesitamos purificar el corazón, y acoger su gracia dejándonos transformar por ella...

"Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. 

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti. 

¡Líbrame de la sangre, oh Dios,
Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza" (Salmo 50)...


Perseveremos... recemos unos por otros... recordemos a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... miremos al cielo y pongamos en las manos del Beato Tito nuestras súplicas... la salud de nuestros enfermos... la gracia para permanecer firmes, fuertes, confiados... no nos faltará el amparo y la fortaleza para seguir adelante... Dios está con nosotros abriéndonos paso y sus caminos son seguros, aunque no siempre hay claridad en ellos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria...

viernes, 28 de enero de 2022

"Misericordia, Señor: hemos pecado"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Guarda un misterio grande dentro de sí el Reino de los cielos, que expande Jesús en su Palabra, dejando semillas en las personas de buena voluntad que salen al camino y acogen la gracia de la fe sin resistencias... Acerquémonos a la Palabra de Dios y escuchemos atentos su enseñanza; no pensemos que la aventura de la fe es algo subjetivo, que cada uno interpreta a su apaño, según las expectativas que pone en ella....

La fe cristiana es revelación... es Dios mismo, en Jesús, quien tomando nuestra misma condición, ha venido hasta nosotros para contarnos lo que no ven nuestros ojos, ni se aprende, si no te lo den desde arriba; pero que a la vez, está operativo en el tiempo, acercando la vida humana a la de Dios, para aprender a vivir como Dios quiere...

No pretendamos ser los dueños del mundo y de la historia, porque eso no está en nuestras manos... nuestra actitud humilde determinará la capacidad que damos nosotros a la gracia y la fe, para que Dios haga maravillas en nosotros, y a través de nosotros... Es oportuno el salmo 50, para mirar al Señor hoy, y reconocer que nos falta sintonía con la voluntad de Dios, y no es nuestro objetivo cumplirla como Dios la acerca a nosotros, cada día, y en cada acontecer...

"Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. 

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces. 

En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre. 

Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa" (Salmo 50)...


Como cada día, volvamos a rezar unos por otros poniendo en vanguardia a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... acogidos a la intercesión del Beato Tito, pidamos con fe y esperanza, la salud para ellos, de cuerpo y alma... Que valoremos la gracia como verdadero objetivo en la búsqueda de Dios y de sus dones y que seamos coherentes al rezar, al creer, al pedir, al interceder... No dudemos nunca del amor de Dios ni desconfiemos de su Voluntad... en ella somos amados, cuidados, protegidos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria...

jueves, 27 de enero de 2022

"El Señor Dios le dará el trono de David, su padre"...


Seguimos avanzando el tiempo, y de nuevo canta el calendario 27, esta vez, colgado del mes de enero, reforzando la comunión de los "peregrinos de la confianza", que hacemos camino cada día en este blog, al cobijo de la intercesión del Beato Tito, muy próximo a sumarse al número de los bienaventurados, para gloria de Dios y bien de nosotros, y de muchos...

 

Es el Beato Tito una lámpara, de las que como dice hoy el evangelio, "no puede quedarse oculta debajo del tiempo (celemín)", sino que hemos de sacarla a la luz para que en su misma fe, iluminemos la vida y nos encontremos con el amor de Dios que nos capacite para el bien obrar... La sentencia que escuchamos hoy de labios de Jesús en el evangelio es determinante, "la medida que uséis la usaran con vosotros"; y no es una amenaza, es más bien una llamada de atención para que no nos pase desapercibido, que "somos parte de un TODO", y dependemos unos de otros...

El egoísmo y la soberbia nos nublan el horizonte y nos impiden mostrar el Reino que Jesús ha instaurado en el mundo con su venida, y que nosotros hemos de prolongar su estela con nuestras acciones, ayudados de la gracia y la fe, verdadera luz para nuestros pasos... El salmo 131, servido hoy en liturgia, nos permite rezar el deseo de Dios, comprometiéndonos a poner nuestra parte, en su TODO, para que se realice...

"Señor, tenle en cuenta a David
todos sus afanes:
cómo juró al Señor
e hizo voto al Fuerte de Jacob. 

«No entraré bajo el techo de mi casa,
no subiré al lecho de mi descanso,
no daré sueño a mis ojos,
ni reposo a mis párpados,
hasta que encuentre un lugar para el Señor,
una morada para el Fuerte de Jacob» 

El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractara:
«A uno de tu linaje pondré sobre tu trono»

«Si tus hijos guardan mi alianza
y los mandatos que les enseño,
también sus hijos, por siempre,
se sentarán sobre tu trono» 

Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Ésta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo»" (Salmo 131)...


Como cada día, recordemos a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... y acogidos a la intercesión del BEATO TITO, pongamos en común nuestras súplicas para que el cielo les conceda la salud a todos, y a nosotros junto con ellos, un aumento de gracia para ser valientes y decididos a poner en práctica a lo que nos compromete la fe... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …