lunes, 6 de diciembre de 2021

"He aquí nuestro Dios; viene en persona y nos salvará"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La liturgia de adviento sigue alimentando la esperanza creyente de labios de Isaías; hemos por tanto, permitir que esta palabra acaricie cada día nuestro corazón alimentando nuestra fe e iluminando en ella los caminos que pisamos... 

En el evangelio, volvemos a contemplar en Jesús, el cumplimiento de las promesas hechas... la escena es estremecedora; la intercesión abre surco al actuar de Dios, que no quiere que nos quedemos en el gesto "prodigioso", aunque temporal y pasajero; él va más allá, el verdadero milagro es el perdón de los pecados, la salvación de este hombre... el deseo de Dios es salvarnos, curarnos el alma de la esclavitud a que nos llevan nuestros pecados... 

Valoremos lo que valora Jesús y acudamos a él, nosotros, peregrinos de la confianza, que cada día acercamos a tantas camillas de "tullidos" a su presencia, estamos haciendo posible el actuar de Dios y la visita consoladora de la gracia que va haciendo maravillas en las almas; unas veces a la vista de todos, y otras, sin más testigo que la fe... Dios sabe lo que hace, y nosotros, hemos de vivir esta certeza dentro de nosotros, porque él es fiel...   

"Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está cerca de los que lo temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. 

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. 

 El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
Y sus pasos señalarán el camino" (Salmo 84)...


Recemos unos por otros... recordemos y pensemos en todos los enfermos del blog... también sus familias... Acudamos al Beato Tito, aunemos nuestras intenciones y pidamos para todos, la salud, la fortaleza, la paciencia, la fe y la confianza, de que el cielo nos escucha y responde, aunque los tiempos de Dios sean distintos y estén distante de los nuestros... no nos desanimemos, Dios es nuestro Padre y va con nosotros, conduciéndonos a Él...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria..

domingo, 5 de diciembre de 2021

"El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Avanzamos el adviento y este segundo domingo, el anuncio nos viene de boca de Juan Bautista, exhortándonos a la conversión del corazón, porque el día del Señor se acerca, y hay que estar preparados... "allanad los senderos, rellenad los valles, abajar los montes y colinas, enderezar lo torcido, lo escabroso se iguale"... 

No es la conversión un objetivo de los tiempos que corren... la soberbia de la vida nos ha embotado el alma y se ha dado a Dios de lado, pensando que somos dueños del tiempo, y dominadores de toda su entraña... ¡¡es mentira!! estamos perdidos en la confusión, hastiaos de superficialidad, entregados a un laberinto sin salida que nos va llevando "so capa" de progreso y libertad, a las mayores esclavitudes, que sólo generan violencia, injusticia, idolatría, sacándonos del alma los mejores sentimientos que dejó en ellas Dios mismo al darnos aliento y traernos a la vida...

Dios puede cambiar nuestra suerte, como reza hoy el salmo 125, y podemos también cantar cantares que nos dignifican y esponjan el alma en la verdadera dicha y paz, que Dios concede al mostrarnos su salvación... estamos a tiempo... Dios vuelve a tomar la iniciativa y viene a nosotros a salvarnos... ¡¡acojamos la gracia; no pasemos por alto tan gran don!!...

"Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares. 

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos».
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres. 

Recoge, Señor, a nuestro cautivos
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas" (Salmo 125)...


Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno... también sus familias... Es consolador y fortalece el alma sabernos arropados y sostenidos unos por otros... Hay muchos, muy necesitados... a todos queremos hacer llegar el impulso de nuestra esperanza y la luz de nuestra fe, como soporte a la confianza para permanecer firmes en la lucha y seguros en sus promesas... Dios es fiel... nos ama infinitamente... y su Voluntad nos va haciendo santos por sus caminos, sostenidos en su Poder... en su Misericordia... Acudimos a la intercesión del Beato Tito esperando del cielo bendiciones y gracias actuales para permanecer con la mirada fija en la fidelidad de Dios...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria..

sábado, 4 de diciembre de 2021

"Dichosos los que esperan en el Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


En las mismas manos de sus discípulos son prolongadas las obras de Jesús, por el don inmenso de la fe... apreciamos poco esta gracia, aturdidos por las ofertas paganas que ofrece a raudales nuestro mundo, llevándonos al engaño... Adviento es una nueva oportunidad, que la paciencia de Dios vuelve a acercar una vez más hasta nosotros, para que nos abramos a la misericordia, y pisemos nuevos caminos que llevan a la paz...

No es, la escritura, cualquier Palabra... la fe cristiana es revelada; es Dios mismo quien nos manifiesta quién es, cómo nos pensó, y qué quiere de nosotros... Dios no es una idea; ciertamente nos sobrepasa tanto, que si él no se acerca, nosotros no lo alcanzamos; pero ya lo hizo; ahora, es la liturgia quien lo vuelve a hacer posible, y nosotros los que podemos, en ella, acoger el don...

Seguimos pisando el adviento encendiendo la esperanza en nosotros... la Virgen nos enseña en su alma los tesoros de la gracia, y nos acercamos a ella avanzado la novena de preparación a su fiesta... La liturgia nos sirve hoy el salmo 146 para que la alabanza resuene dentro de nosotros elevándola al cielo para gloria de Dios...

 "Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel. 

Él sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre.

Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados" (Salmo 146)...


Acudamos a nuestro punto de encuentro y elevemos el corazón a Dios presentándole, como cada día, las necesidades de las personas que amamos y con las que vamos avanzando en la vivencia de la fe y la confianza... Pedimos la salud de los enfermos del blog, encomendándonos a la intercesión del Beato Tito, en el deseo de que el cielo nos escuche, y seamos socorridos y ayudados en esta etapa difícil de la vida, de donde queremos cosechar -a su tiempo- frutos de vida, para nosotros y para otros muchos que caminan a nuestro lado...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria..

viernes, 3 de diciembre de 2021

"El Señor es mi luz y mi salvación"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Con el Profeta Isaías, la liturgia pretende despertar deseos en el alma, que enciendan la esperanza en nosotros... adviento es una nueva toma de conciencia de que Dios es fiel, y en Jesús, están cumplidas todas las promesas hechas...  

Acerquémonos a la Palabra de Dios, y acojamos la gracia salvadora de la fe, que ilumine nuestro corazón embotado... alumbremos la vida en las verdades eternas que nos permitan compartir otras actitudes... Identifiquémonos con los ciegos, que son hoy curados por Jesús en el evangelio, y permitamos a nuestra fe hacer maravillas en nosotros...

Como siempre, la liturgia acierta al escoger una respuesta oportuna a la Palabra proclamada... hoy nos propone rezar con el salmo 26, dejando recogido en ello  el acto de fe de la Iglesia, que podemos personalizar cada cristiano... el creyente puede atravesar la vida con paso firme, porque va con segura compañía; el Señor es la luz...

 "El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? 

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. 

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor" (Salmo 26)...


Vamos a pensar en los enfermos del blog... vamos a rezar por ellos y sus familias, peregrinos todos en el camino de la confianza y la fe... Pasemos lista, unamos intenciones y acudamos a la intercesión del Beato Tito, compañero de camino y cruz de guía en nuestras andanzas... él, que comprende nuestra situación difícil, no dejará de socorrernos en nuestras necesidades... nos ayudará a perseverar y nos alcanzará del cielo lo que pedimos... amén...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria..

jueves, 2 de diciembre de 2021

"Bendito el que viene en nombre del Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La confianza es la roca donde el cristiano sostiene su fe, pues la gracia es quien realiza en nosotros la obra misericordiosa de la salvación... Atendamos a la Palabra de Dios y dejémonos iluminar por ella; la liturgia en este tiempo de adviento se vale de la profecía (1ªlectura), para mostrar en Jesús su cumplimiento (evangelio), pues tenemos a Dios con nosotros, y no podemos vivir como la gente que no espera, o no sabe qué espera...

Nuestra espera cristiana es esperanza activa, nuestra paciencia crece el deseo, y el deseo se expresa en la fe que actúa por el amor y lo proyecta en lo que hacemos, llevando a los demás el mismo proyecto de Jesús, su Reino, donde el perdón, la justicia, la paz, son la enseña de los que conocemos el amor de Dios derramado en nosotros, gracias a Jesús, que hizo senderos de camino en nuestro mundo, viniendo a habitar entre nosotros...

De manos de la Virgen, mientras nos preparamos también a la fiesta de la Inmaculada, queremos acercarnos a su corazón e introducirnos en su misterio, a fin de que saboreemos los dones de Dios, y nos entreguemos sin reservas a ellos, dando al mundo otras perspectivas, y a nuestra vida otro sentido...

 "Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los hombres,
mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los jefes.

Abridme las puertas de la salvación,
y entraré para dar gracias al Señor.
Esta es la puerta del Señor:
los vencedores entrarán por ella.
Te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mí salvación. 

Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad.
Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios, él nos ilumina" (Salmo 117)... 


Unamos a la oración por los enfermos del blog, el deseo de Dios para cada uno, la fe renovada en las promesas que Dios cumple cada día... Que por la fe de cada uno, la comunión de los santos y la intercesión del Beato Tito, veamos cumplir en nosotros la Palabra proclamada hoy en el evangelio y sean curados todos de la enfermedad... No nos olvidemos que Jesús alaba la fe que hace posible a Dios manifestar su poder en la debilidad de nuestras necesidades...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria..

miércoles, 1 de diciembre de 2021

"Habitaré en la casa del Señor por años sin término"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Es la voz de Isaías la que abre los primeros pasos del adviento anunciándoos buenas nuevas, despertando en el creyente la verdadera esperanza... lógicamente, la verdadera esperanza es Jesús, que vino a nosotros, que continua viniendo, y donde Dios ha puesto todo lo que nosotros necesitamos para que la vida temporal tenga un sentido y la podamos vivir dentro de los planes de Dios, desbaratados por la soberbia del ser humano, y reconstruido por el amor desbordado de Jesús que nos ha salvado...

El cumplimento de la palabra del Profeta se ha realizado en Jesús, como vemos en el evangelio... no perdamos el rumbo, que los tiempos mesiánicos ya han llegado, y podemos acoger la gracia que nos permita gustar el Reino y proyectarlo entre nosotros, venciendo el mal con la verdad y el amor, distintivos de la vida cristiana...

Descansemos el alma rezando el salmo 22 y no temamos, somos amados y su amor nos cuida... No perdamos de vista a la Virgen y preparemos el alma en esta novena para recibir de su fe y de los tesoros que encierra su misterio, que incluye también el nuestro...

 "El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. 
  
Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. 

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. 

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término" (Salmo 22)... 


Perseverar en la oración es acertar en la búsqueda... Recordemos entonces a los hermanos que caminan por "cañadas oscuras" y alumbremos su camino con la luz de nuestra fe... la de todos en comunión, uniéndonos además a la comunión de los santos, de donde podemos extraer lo que nos falte a nosotros... Pensemos en todos los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... y amparados en la intercesión del Beato Tito, miremos al corazón de Dios y pidamos... pidamos la salud para todos ellos y un aumento de gracia santificante que conceda eficacia a la oración de todos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria..

martes, 30 de noviembre de 2021

"A toda la tierra alcanza su pregón"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Celebra hoy la liturgia la fiesta de San Andrés, apóstol del Señor, testigo de su misma misión... nuestra fe es apostólica; somos prolongación de este mismo misterio que se ha ido entregando con fidelidad de generación en generación, hasta llegar a nosotros... Ojalá seamos consecuentes y no paremos aquí la corriente de la gracia, entregándonos a otras propuestas que no tienen contenido, ni soporte, para dar respuestas a nuestro corazón necesitado de trascendencia...

Pasa hoy Jesús a nuestro lado (no olvidemos que la liturgia actualiza esta palabra, hoy, en los corazones que con fe la escucha) y nos llama a incorporarle a nuestros afanes cotidianos... ir con él, no significa cambiar de actividades, sino de actitud, para que el objetivo de nuestra vida se eleve por encima de las cosas de este mundo que pasa, de las que tenemos que vivir y con las que tenemos que convivir, pero sin despistarnos del verdadero centro donde tenemos que desenvolvernos los creyentes...

Estamos en adviento, nos acercamos también a la fiesta de la Inmaculada (hoy segundo día de novena)... preparemos el alma a estas gracias actuales que Dios quiere concedernos, cimentando las raíces de nuestra fe en la verdad, el bien, la misericordia, la justicia, la paz... Dios quiere salvarnos y manifestar su gloria entre nosotros; abramos el alma a la gracia y despertemos la esperanza y la fe para fiarnos siempre  de su Voluntad...

"El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra.

Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los límites del orbe su lenguaje" (Salmo 18)... 


Vamos pues a rezar por los peregrinos de nuestro blog, caminantes de la confianza... recordemos a todos, uno a uno, y miremos al cielo, a través de los ojos del Beato Tito, para que la Virgen nos reconozca en ellos y atienda nuestras súplicas... Que no nos falte, en esta ruta de dolor que transitamos, la fortaleza, la esperanza, la paciencia, la fe; y que nos fiemos de los planes de Dios, que construye un futuro dichoso para cada uno de los que le buscamos, en el camino de la vida y en el sufrimiento que nos habita... Dios está con nosotros y sabe dónde pisamos y lo que cuesta...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria..