jueves, 10 de diciembre de 2020

"El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Adviento es un toque de atención a lo que Dios ha dicho y está cumpliendo, a fin de que la esperanza cristiana encuentre soporte sólido en el corazón creyente... ¿Cuántas cosas ha dicho Dios dándose a conocer y nosotros todavia no hemos escuchado, ni sabemos que existen?... El ser humano es un peregrino que avanza con el tiempo hacia la Vida y debe saber dónde pisa para que su caminar esté asociado al destino al que se acerca... 

Ciertamente la descripción del profeta activa en nosotros actitudes con más perspectivas que sólo sumar días a la existencia, porque desvinculados del Dueño de todo, y alejados de su proyecto, la vida es una pelea codiciosa que sólo genera caos y frustración...

Aceptemos el misterio, démosle espacio en nosotros, y abramos el alma al anuncio inmenso, gratuito, eterno, de la salvación... Dios está entre nosotros, y quiere llevarnos a Él... Sólo en los contornos de su Voluntad, serán saciados nuestros anhelos... Trabajemos el tiempo, avancemos hacia la vida de su mano, al eco de su voz, sostenidos en sus promesas... Él cumple su Palabra... Atrevámonos a rezar con la liturgia el salmo 144, dando gloria a Dios...

 "Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
El Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. 

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. 

 Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad" (Salmo 144)...


Que no cesen las plegarias al cielo en estos momentos trágicos que vivimos... Pidamos fe y esperanza para los enfermos, que éso es también pedir la salud... Sabemos que el tiempo no es más que camino, y todo camino conduce a un destino... Que nos acompañe la oración sostenida por la fe de todos los que rezamos... y que la intercesión del Beato Tito, acerque al cielo nuestro dolor, y nos permita sentir respuesta de gracia para todo lo que pedimos a Dios, con humildad y confianza... Porque Dios lo puede todo, y nos ama...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...  

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

miércoles, 9 de diciembre de 2020

"Bendice, alma mía, al Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Si no nos olvidamos que la liturgia aporta a la Palabra de Dios la gracia para que se actualice en nosotros, ciertamente, sentiremos acariciar el alma, si acercamos el oído del corazón a las lecturas de la misa de hoy, tanto de boca del profeta Isaías, como del mismo Jesús, dándonos esperanza y consuelo... Nos faltan recursos para asumir con realismo todo el engranaje que conforman la vida, que sólo a la luz de la fe, podemos pisar con acierto... 

Sólo llegaremos, si nos dejamos llevar; por eso, Dios mismo se ofrece a conducirnos, y va delante de nosotros abriéndonos paso en sus mismas pisadas, que ojalá nos atrevamos a pisar... La iglesia, pedagoga, asistida por el Espíritu nos educa en la fe, progresivamente, facilitándonos la gracia de manera abundante en los tiempos fuertes... 

Dejemos que el adviento produzca en nosotros sus mejores frutos, y preparemos la navidad en el alma, dando a Dios espacio para que se manifiesta en nosotros y podamos aportar a este mundo sus valores, sus dones, su misma luz, dejando florecer entre nosotros la paz verdadera, germen de vida eterna... Bendigamos a Dios con su misma Palabra, rezando con la Iglesia el salmo 102, servido hoy por la liturgia como respuesta a esta Palabra entregada hoy a nosotros...

 "Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. 

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa,
y te colma de gracia y de ternura. 

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No nos trata como merecen nuestro pecados
ni nos paga según nuestras culpas" (Salmo 102)...


La intercesión es participar de la comunión de los santos y de su eficacia... es el mejor sitio para hacer presente a los peregrinos de la confianza, que rezamos cada día por los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo y que el cielo nos enseñe a crecer la fe para que broten entre nosotros los milagros que pedimos... Que la intercesión del Beato Tito nos empuje y lo haga posible para nosotros, por la bondad infinita del corazón de Dios...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

martes, 8 de diciembre de 2020

"Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


En el corazón del adviento, la liturgia pone los ojos en la Virgen, concebida sin pecado, para crecernos la esperanza... La Virgen es la obra acabada de la gracia... acercándonos a su alma, podemos aprender a creer... cubierta por el misterio, confiada en la Palabra creadora de Dios, entró en el terreno fértil de la gracia, cosechando salvación para el mundo...

No todos los humanos hemos pecado, no todos hemos sustituido a Dios en el deseo de dominar la existencia... Ella, tronchó sus planes ante la Palabra de Dios, y no le importó deshacer sus proyectos para ampliarlos en la Voluntad de Dios, con la certeza en el alma, de que las promesas de Dios se cumplen, y Dios nunca falla, aunque sus tiempos no coincidan con nuestras impaciencias...

La libertad de la Virgen para elegir lo que Dios quiera, es la mayor garantía de que lo que nos esclaviza a los humanos es el pecado... quien es libre, no necesita trasgredir a capricho, el orden establecido, ni pensar que la fe es un recorte de posibilidades... ojalá mirando a la Virgen aprendamos a su lado, con su ayuda e intercesión, a vivir referidos a Ella, buscando los valores eternos... ¡¡Bonito salmo nos trae hoy la liturgia para cantar la gloria de Dios, reflejada en la Virgen por su sí, sin condiciones!!...

"Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. 

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad" (Salmo 97)...


Recordando a los enfermos del blog, como cada día... todos, uno a uno... también sus familias... ¡¡la pandemia y todas sus consecuencias!!... miremos al cielo suplicantes y acudamos a la intercesión del Beato Tito para que consigamos de la misericordia de Dios, la gracia de la salud para todos, y un aumento de gracia para creer, esperar, amar, en el mismo amor que somos amados... seamos bienaventurados como la Virgen, por creer, esperar y amar, sin dudar de la fidelidad de Dios, y de su amor único a cada uno de nosotros... -Mirian sigue necesitando mucho de la oración de todos para salir adelante, no nos olvidemos, sigue muy grave-...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

lunes, 7 de diciembre de 2020

"He aquí nuestro Dios; viene en persona y nos salvará"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Acercarnos al corazón de Dios y sentir sus latidos en su Palabra, es despertar la esperanza en nuestros vacíos dando fundamento a la fe... Adviento es salir de la rutina y levantar la mirada donde nunca hemos mirado todavia, para reconocer que Dios camina a nuestro lado abriéndonos paso a la vida...

¡¡Dejémonos llevar a Jesús por la liturgia!!... quitemos prejuicios a la fe y acojamos la salvación... permitamos a Jesús curarnos el alma y no dudemos con suspicacia de su misericordia, como vemos hoy hacer a algunos en el evangelio, porque al poder de Jesús no se resiste nada, aunque nuestra ignorancia ponga en entredicho sus acciones, cuando su hacer no coincide con nuestro querer...

Renovemos la fe limpia, sin prejuicios, y llevémonos a Jesús unos a otros, haciendo "cábalas" para mostrarle nuestra confianza en Él, que sin duda, Él no nos dejará defraudados... Recemos suplicantes con la liturgia el salmo 84, renovando nuestra fe en la alabanza...

"Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está cerca de los que lo temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. 

 La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. 

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
Y sus pasos señalarán el camino" (Salmo 84)...


De nuevo volvemos con el pensamiento y el corazón hasta los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... y pensando en cada uno, miremos al cielo y llevemos hasta allí los anhelos que llevan ellos en su caminar... su dolor, su situación, su lucha y su fe, en la confianza de que somos escuchados y sostenidos en la prueba... No olvidemos tampoco los constantes contagios de covid 19, algunos muy cerca de nosotros, y otros  muchos, diseminados por toda la geografía mundial... que la intercesión del Beato Tito nos ayude a alcanzar lo que pedimos con humildad, seguros de que está al alcance del poder y de la misericordia de Dios... -incorporamos hoy a Alfonso, ingresado por una hemorragia, sin diagnostico seguro, para que en las pruebas pendientes encuentren soluciones y pueda recuperarse sin secuelas... no nos olvidemos de Mirian que no remonta-...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

domingo, 6 de diciembre de 2020

"Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Avanzamos adviento de manos de la liturgia, y la Palabra nos invita a darnos cuenta que improvisar en la vida es restar posibilidades a cualquier cosa que merezca la pena... ¿cuánto más si lo que preparamos es un lugar dentro de nosotros para el Señor?... La vida misma es un adviento guiado por la esperanza, con la certeza en el alma de que Dios es fiel, y su misterio es la respuesta que anida en nuestro corazón, aunque no la sabemos interpretar, confundidos por la idolatría de creernos que podemos valernos por nosotros mismos, y dominar la existencia...

O entregamos nuestros anhelos a la Voluntad de Dios y vivimos cobijados en su Palabra, o no encontraremos sentido a la vida, ni descanso mientras atravesamos este "valle de lágrimas", heridos por nuestros pecados, cosechando egoísmo donde podría florecer la paz y la armonía, si abriéramos el corazón a la gracia y la fe, camino abierto para pisar sin desvíos el tiempo, que Dios no mide como nosotros, y que por eso, no lo sabemos tantas veces gestionar...

Seamos coherentes y aprovechemos tantas oportunidades concedidas gratuitamente, acercándonos al Señor y disponiéndonos a recibirle en cada acontecer, creyendo que viene, que está, y que nos ama... Recemos con la liturgia el salmo 84 y avancemos caminos ciertos, que Dios se acerca...

"Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está ya cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra. 

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. 

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos" (Salmo 84)... 


Mirando al cielo, donde cada día quedan recogidos nuestros "ayes" y suspiros, pensemos en los enfermos del blog, y los que vamos sumando a causa de esta tragedia que nos azota, aparentemente, sin piedad... Pedimos ayuda al Señor, acogidos a la intercesión del Beato Tito, esperando que su misericordia tenga frutos tempranos que nos saquen del atasco... Fiémonos de Dios y acerquémonos a Él que estaremos seguros... aprovechemos adviento que la gracia ahora es propicia, Dios viene...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

sábado, 5 de diciembre de 2020

"Dichosos los que esperan en el Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Con la liturgia, en adviento renovamos la esperanza en las promesas hechas por Dios mismo en su Palabra... El misterio de la Encarnación no es poesía... la Navidad no es una fiesta pagana, de alumbrados, cenas familiares, comidas de empresa, intercambio de regalos... Nuestro mundo ha logrado sacar a Dios hasta de la conmemoración de su nacimiento... el cristiano no se puede dejar llevar de esta corriente...

¡¡Menos mal, Dios no es como nosotros!!, por eso vuelve a aparecer, iluminando con su presencia las tinieblas que cubren la tierra... ¡¡ojalá este adviento nos atrevamos a entrar en la dinámica de la fe, por la puerta de la gracia, y descubramos que Dios tomó nuestra condición, y vino a vivir entre nosotros, para enseñarnos a ser humanos... pues sólo si somos humanos, podemos ser hermanos, y podrá en el mundo germinar la paz, la justicia, el amor y el perdón...

Los que ya han dejado anidar la gracia en lo más hondo de sí mismos, tomarán hoy la iniciativa propuesta por Jesús en el evangelio y serán apóstoles que anunciarán este don, suplicando al cielo nuevos seguidores que ayuden a extender esta noticia, para que se incorporen otros muchos, y el mundo sea lo que Dios pensó al crearlo y crearnos... También la liturgia alza hoy la voz en alabanza, y nos invita a rezar el salmo 147, poniendo la fe en acto...

"Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel. 

 Él sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre. 

Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados" (Salmo 146)...


Recordando, como solemos hacer cada día, a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... los infectados de covid por la pandemia... sus familias... volvemos a mirar al cielo suplicando salud para todos a través de la intercesión del Beato Tito, en la esperanza de que el cielo desborde bendiciones y nos cubra... -Miriam mejora, por lo que seguimos rezando, a la vez que agradecemos al cielo esta esperanza-...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

viernes, 4 de diciembre de 2020

"El Señor es mi luz y mi salvación"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La liturgia sigue despertando la esperanza en el corazón creyente, allí donde el humilde sabe que dependemos de Dios por más que alardeemos de saberes "humanos" y hasta "inhumanos", y lo hace, de labios del profeta, dándonos a conocer otras perspectivas, que a simple vista parecen utópicas, pero que no lo son... Por nuestra soberbia, nosotros, los de la era de la civilización y el progreso, no creemos que el mundo se arregle desde otras categorías que el poder, el éxito, los laboratorios, la manipulación de valores... y desde ahí, vemos por la realidad, cómo vamos de mal en peor... Gracias a Dios, el Señor lo sabe y viene a nosotros en la ternura de un niño para que no temamos y demos cabida a su presencia, que es amor...

La fe es el motor de la gracia, y por la fe, podemos ver florecer la vida cuando necesitamos el socorro del cielo... pero no una fe mágica, interesada, para conseguir cosas, que no sabemos si en verdad es lo que Dios quiere darnos... la fe es una adhesión a Dios y a su Voluntad, escuchando a Dios mismo en su Palabra, decirnos cómo es Él, y cómo quiere que seamos nosotros, dentro de su proyecto de amor a todos y para todos...

La liturgia nos invita a rezar en el testimonio del salmista que ya habitaba la fe, pero se sentía necesitado de renovarla en la alabanza suplicante que es como la fe se alimenta y se crece...

"El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? 

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. 

 Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor" (Salmo 26)...


Recordando a nuestros enfermos, peregrinos de la confianza, con los que vamos haciendo camino cada día, en nuestro blog... pedimos al cielo para ellos, la salud, la fortaleza, la esperanza, la fe... nos apoyamos en la intercesión del Beato Tito, poniendo ante él nuestra confianza, presentándole nuestras súplicas para que las lleve a Dios, y Dios las cumpla... -incorporamos hoy a Clotilde, en espera de resultados de biopsia, para que se sienta apoyada en estos momentos de incertidumbre y la confianza de corazón sea la actitud que le ayude a que su fe florezca frutos de vida para ella, y para los que a ella se acerquen en este momento difícil-...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria