domingo, 20 de mayo de 2018

"No podemos plantearnos un ideal de santidad que ignore la injusticia de este mundo"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Nosotros también, en el contexto actual, 
estamos llamados a vivir el camino de iluminación espiritual 
que nos presentaba el profeta Isaías 
cuando se preguntaba qué es lo que agrada a Dios: 
«Partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, 
cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos. 
Entonces surgirá tu luz como la aurora»" (n. 103)...

Está claro que el cristiano que aspira a la santidad, tiene que moverse entre los pilares que la sostienen: La caridad y la misericordia... Hay ejemplos suficientes en la Iglesia para ayudarnos a tomar impulso, aportando desde esa luz, nuestra propia originalidad al expresarlo y vivirlo, sin separar el eje vertebrador de la relación con Dios y la consecuencia lógica a practicarlo en el ámbito que nos movemos... "A estos grandes santos ni la oración, ni el amor de Dios, ni la lectura del Evangelio les disminuyeron la pasión o la eficacia de su entrega al prójimo, sino todo lo contrario" (n. 100)...


"Igualmente -dice el Papa- es nocivo e ideológico el error de quienes viven sospechando del compromiso social de los demás, considerándolo algo superficial, mundano, secularista, inmanentista, comunista, populista. O lo relativizan como si hubiera otras cosas más importantes o como si solo interesara una determinada ética o una razón que ellos defienden. La defensa del inocente que no ha nacido, por ejemplo, debe ser clara, firme y apasionada, porque allí está en juego la dignidad de la vida humana, siempre sagrada, y lo exige el amor a cada persona más allá de su desarrollo. Pero igualmente sagrada es la vida de los pobres que ya han nacido, que se debaten en la miseria, el abandono, la postergación, la trata de personas, la eutanasia encubierta en los enfermos y ancianos privados de atención, las nuevas formas de esclavitud, y en toda forma de descarte. No podemos plantearnos un ideal de santidad que ignore la injusticia de este mundo, donde unos festejan, gastan alegremente y reducen su vida a las novedades del consumo, al mismo tiempo que otros solo miran desde afuera mientras su vida pasa y se acaba miserablemente" (n. 101)...

Reflexionar estas consideraciones hasta sentir la urgencia de dirigir nuestros pasos en esta dirección haciendo caminos de encuentro y donación, nos sacará sin duda de "los moldes que imperan", donde de tantas maneras quedamos atrapados, sin mucha conciencia de vivir equivocando lo más genuino del ser humano, el respeto a su dignidad... Nos lo dice bien claro el Papa "Suele escucharse que, frente al relativismo y a los límites del mundo actual, sería un asunto menor la situación de los migrantes, por ejemplo. Algunos católicos afirman que es un tema secundario al lado de los temas «serios» de la bioética. Que diga algo así un político preocupado por sus éxitos se puede comprender; pero no un cristiano, a quien solo le cabe la actitud de ponerse en los zapatos de ese hermano que arriesga su vida para dar un futuro a sus hijos. ¿Podemos reconocer que es precisamente eso lo que nos reclama Jesucristo cuando nos dice que a él mismo lo recibimos en cada forastero" (n. 102)... 


Esta doctrina es nuestra historia... la historia de la humanidad que podemos encontrar defendida y expuesta desde el Antiguo Testamento... "no se trata de un invento de un Papa o de un delirio pasajero. Nosotros también, en el contexto actual, estamos llamados a vivir el camino de iluminación espiritual que nos presentaba el profeta Isaías cuando se preguntaba qué es lo que agrada a Dios: «Partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos. Entonces surgirá tu luz como la aurora»" (n. 103)...

No pasemos por alto estos planteamientos, que sin nosotros no se realizan los sueños de Dios... el mundo necesita de estos valores para que exista el equilibrio... la armonía... la paz... Caminando de espaldas a la luz, nunca saldremos del atasco... El egoísmo es un pecado de raíz profunda, que sólo se rinde ante el amor gratuito y desinteresado; y ésto escapa a nuestras posibilidades... Sólo Dios lo tiene, y quien con Él lo quiera compartir, lo podrá también ofrecer y repartir... Optemos por acercarnos cada día a la santidad, mirando el mundo hasta que seamos capaces de verlo con los mismos ojos de Dios...

Recordemos a nuestro enfermos... todos, uno a uno... también sus familias... -nos vuelven a solicitar que incluyamos hoy a Benjamín, de cinco años, diagnosticado de cáncer de huesos, a fin de que apoyemos este dolor y esta lucha, con la medicina del consuelo de la fe, y de la confianza en el poder de Dios; en el deseo de hacer coincidir la voluntad de Dios con la nuestra, y su gloria brille en nuestra pequeñez, a través de sus prodigios- ...deseamos de corazón para todos, estos dones que trabajamos cada uno, y que ofrecemos al conjunto desde la comunión de los santos, que tanto nos enriquece a todos, acercándonos a la gracia desde la fe, tierra buena donde pueden nacer los frutos que aguardamos humildemente, mirando al cielo, amparados en la intercesión del Beato Tito...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

sábado, 19 de mayo de 2018

"La misericordia es «el corazón palpitante del Evangelio»"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El Papa, en su interés de llevarnos al corazón del evangelio -él no inventa nada, sólo espiga y trae a los primeros planos lo que mejor nos puede acercar su luz- quiere, que con Jesús, nos detengamos en el capítulo 25 del evangelio de Mateo, donde "Jesús declara felices a los misericordiosos"... Porque "Si buscamos esa santidad que agrada a los ojos de Dios, en este texto hallamos precisamente un protocolo sobre el cual seremos juzgados: «Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme»" (n. 95)...

Todo este apartado (de los números 95-99), es muy sugerente y comprometido por la unción con que el Papa alza la voz "delegando" en la misma Palabra de Jesús, su propia llamada: "El texto de Mateo 25,35-36 «no es una simple invitación a la caridad: es una página de cristología, que ilumina el misterio de Cristo». En este llamado a reconocerlo en los pobres y sufrientes se revela el mismo corazón de Cristo, sus sentimientos y opciones más profundas, con las cuales todo santo intenta configurarse" (n. 96) ... "Ante la contundencia de estos pedidos de Jesús es mi deber rogar a los cristianos que los acepten y reciban con sincera apertura, «sine glossa», es decir, sin comentario, sin elucubraciones y excusas que les quiten fuerza. El Señor nos dejó bien claro que la santidad no puede entenderse ni vivirse al margen de estas exigencias suyas, porque la misericordia es «el corazón palpitante del Evangelio»" (n. 97)...


Sigue el Papa: "Cuando encuentro a una persona durmiendo a la intemperie, en una noche fría, puedo sentir que ese bulto es un imprevisto que me interrumpe, un delincuente ocioso, un estorbo en mi camino, un aguijón molesto para mi conciencia, un problema que deben resolver los políticos, y quizá hasta una basura que ensucia el espacio público. O puedo reaccionar desde la fe y la caridad, y reconocer en él a un ser humano con mi misma dignidad, a una creatura infinitamente amada por el Padre, a una imagen de Dios, a un hermano redimido por Jesucristo. ¡Eso es ser cristianos! ¿O acaso puede entenderse la santidad al margen de este reconocimiento vivo de la dignidad de todo ser humano?" (n. 98)...

"Aunque aliviar a una sola persona ya justificaría todos nuestros esfuerzos, eso no nos bastaLos Obispos de Canadá lo expresaron claramente mostrando que, no se trata solo de realizar algunas buenas obras sino de buscar un cambio social: «Para que las generaciones posteriores también fueran liberadas, claramente el objetivo debía ser la restauración de sistemas sociales y económicos justos para que ya no pudiera haber exclusión»(n 99) ... 


Ciertamente no se precisa añadir más... nos vendría bien la lectura de estos números reposada... reflexiva... orante... que nos toque las fibras del alma, y nos decidamos a emprender caminos en esta dirección, sacudiendo nuestras modorras y sintiendo en nuestro corazón esta llamada... "Lo que interesa es que cada creyente discierna su propio camino y saque a la luz lo mejor de sí, aquello tan personal que Dios ha puesto en él" (n. 11)... "Esto debería entusiasmar y alentar a cada uno para darlo todo, para crecer hacia ese proyecto único e irrepetible que Dios ha querido para él desde toda la eternidad: «Antes de formarte en el vientre, te elegí; antes de que salieras del seno materno, te consagré»" (n. 13)...

Volvamos a rezar para que de verdad despertemos a este deseo de Dios sobre nosotros, y se realice con nuestra adhesión a ello -en cada uno- esta obra de la gracia... Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo amparándonos una vez más en la intercesión del Beato Tito, para que presente ante la Virgen y su Hijo nuestras súplicas confiadas... Sabemos que pedimos milagros, pero es aquí donde se pueden pedir, y desde aquí, de donde se pueden esperar... Por nuestra parte, asumimos los compromisos propuestos por Jesús y recordados con precisión por el Papa, y seguimos queriendo acercarnos a la santidad...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

viernes, 18 de mayo de 2018

"Si no queremos sumergirnos en una oscura mediocridad no pretendamos una vida cómoda, porque «quien quiera salvar su vida la perderá»"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Felices los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos"...
"Aceptar cada día el camino del Evangelio aunque nos traiga problemas, 
esto es santidad"...

Escuchemos al Papa: "No se puede esperar, para vivir el Evangelio, que todo a nuestro alrededor sea favorable, porque muchas veces las ambiciones del poder y los intereses mundanos juegan en contra nuestra. San Juan Pablo II decía que «está alienada una sociedad que, en sus formas de organización social, de producción y consumo, hace más difícil la realización de esta donación [de sí] y la formación de esa solidaridad interhumana». En una sociedad así, alienada, atrapada en una trama política, mediática, económica, cultural e incluso religiosa que impide un auténtico desarrollo humano y social, se vuelve difícil vivir las bienaventuranzas, llegando incluso a ser algo mal visto, sospechado, ridiculizado" (n. 91).

Entonces, ¿es el evangelio quien va contracorriente, o, es la inversión de los valores esenciales a la vida humana, quienes provocan el "disloque", enfrentando la mentira a la verdad, creyéndonos "atentados injustamente" en lo que amenaza nuestras actitudes de indiferencia, comodidad, ambición, egoísmo?... 

Lo remarca muy bien el Papa, "Si no queremos sumergirnos en una oscura mediocridad no pretendamos una vida cómoda" (n. 90)... "un santo no es alguien raro, lejano, que se vuelve insoportable por su vanidad, su negatividad y sus resentimientos" (n. 93)... Es verdad, el santo no es más, que un convencido de los valores predicados y vividos por Jesús, que decide trabajar en su causa, asumiendo los riesgos inherentes a este modo de vida, llegando hasta el final, a pesar de los inconvenientes y dificultades, mientras "amplía su propia medida" en la dinámica de esta conquista... El santo se hace, no nace...


El cristiano que quiere llegar a la santidad, madura su fe y la purifica, abriéndose camino entre los dos pilares que le sostienen: el mandamiento del amor -que sólo en la participación del amor de Dios, puede ser recibido; y, desde él, expresado y ofrecido- y el camino de la justicia, que es consecuencia lógica de esta experiencia (n. 92)... Ya lo vimos; Jesús acerca hasta nosotros, dos rostros, que tenemos que acoger, el de Dios y el de los hermanos; que podemos, incluso, sintetizar en uno solo, el de Dios que se refleja en muchos (n. 61)...

Sabemos que el tema de la persecución por la justicia, cuando intentamos hacer posible y visible el Reino, se expresa en la actualidad de múltiples maneras ¡¡tenemos que estar preparados!!... Pero puntualiza el Papa: "hablamos de las persecuciones inevitables, no de las que podamos ocasionarnos nosotros mismos con un modo equivocado de tratar a los demás" (n. 93)... Ciertamente, ¡¡qué libre el Papa!! y es que es así; quien vive en la verdad y la coherencia, nunca evita la sospecha de uno mismo en la búsqueda del bien... No lo olvidemos entonces, "es camino contracorriente hasta el punto de convertirnos en seres que cuestionan a la sociedad con su vida, personas que molestan" ( n. 90)...


Aceptemos el camino del evangelio e incorporemos a nuestra vida toda su riqueza sin temores ni cobardías. Sus valores aportan todo a nuestra vida, agudizándonos "el tacto" para vivir en lo concreto; libre de las seducciones de la mentira, que nos quieren evadir de lo que nos realiza y plenifica: el amor hasta el extremo, descentrados de nosotros mismos, posibilitando un mundo habitable de hijos de un mismo Padre, y por tanto, de hermanos entre nosotros, incluyendo a TODOS...

Recemos unos por otros; ayudémonos a ser fieles a Jesús... dejémonos guiar y enseñar por la Iglesia... Aceptemos nuestra condición de criaturas y dejemos a Dios ser Dios... Necesitamos de Él y acudimos sin demora, buscando cobijo y amparo en su poder y en su misericordia, en el deseo de acercar sus planes a los nuestros hasta hacerlos coincidir...... Recordamos y pensamos en todos, uno a uno, los enfermos del blog... también sus familias... -incluimos hoy a Toñi Gil González que se encuentra en momentos complicados haciendo frente a la enfermedad y necesitando fuerza y apoyo para enfrentarse a la lucha... igualmente Inmaculada Gahs, está en estado muy grave y nos piden que recemos por ella  para que sienta el consuelo de la gracia y, si entra en los planes de Dios, le sea concedida la salud... personas jóvenes que tenemos que apoyar, acercarle nuestra fe y nuestra confianza, para que puedan impulsar en ella su momento, y vivir con fruto el dolor- ...Miramos al cielo, buscando la intercesión del Beato Tito, para que el cielo traiga hasta nosotros las gracias que pedimos... Mantenemos el corazón en la confianza y seguimos cultivando la fe, a la espera de que florezcan sus frutos...
"confiando en el Señor no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

jueves, 17 de mayo de 2018

"Se trata de ser artesanos de la paz, porque construir la paz es un arte que requiere serenidad, creatividad, sensibilidad y destreza"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Felices los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios"...
"Sembrar paz a nuestro alrededor, esto es santidad"...

Afina tanto el evangelio, que a veces desistimos en la "espera activa", mientras el fruto madura hasta florecer... La impaciencia es una tentación sutil que intenta desestabilizar nuestras opciones, que vamos escalando "contracorriente", y con recursos personales, a veces, muy precarios, porque también nosotros vamos de camino, intentando superar nuestras dificultades... 

La paz evangélica se construye... "no es fácil -dice el Papa- porque no excluye a nadie sino que integra también a los que son algo extraños, a las personas difíciles y complicadas, a los que reclaman atención, a los que son diferentes, a quienes están muy golpeados por la vida, a los que tienen otros intereses. Es duro y requiere una gran amplitud de mente y de corazón, ya que no se trata de «un consenso de escritorio o una efímera paz para una minoría feliz», ni de un proyecto «de unos pocos para unos pocos». Tampoco pretende ignorar o disimular los conflictos, sino «aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso». Se trata de ser artesanos de la paz, porque construir la paz es un arte que requiere serenidad, creatividad, sensibilidad y destreza" (n. 89)... ¡¡Buen proyecto, donde está claro que si nos adherimos a el y lo realizamos, es por pura gracia... "Alguien" lo hace en nosotros!!...


La entrega a la fe, nos obliga a planteamientos diferentes... La escala de valores la aprendemos en Jesús, y seguirle en esta conquista, pide de nosotros, alma, vida y corazón, para que permitiendo pasar la gracia por nosotros, pueda ser expandido y ampliado, cada vez a distancias más largas... "Los pacíficos son fuente de paz" (n. 88)... La paz florece si abonamos la tierra de nuestro corazón, donde habita esta semilla, fecunda y fértil, que el mundo necesita...

Sin el Espíritu Santo es difícil perseverar... en cambio, a la escucha de "su soplo", somos instrumentos manejados por su poder, que actúa en nuestros gestos simples... Cuando permitimos a Dios pasar por nosotros, nos traspasa hasta llegar a los otros... La paz sólo hay que sembrarla; el fruto florece -incluso- a pesar nuestro...


Nuestro pensamiento al cielo, impulsado por nuestro corazón, con un recuerdo por cada enfermo del blog, uno a uno... también por sus familias... Deseamos ver la gloria de Dios reflejada en cada uno y nos amparamos, como nos gusta hacer cada día, en la intercesión del Beato Tito, poniendo en común nuestras súplicas en la confianza de crecer nuestra fe hasta que lleguen los frutos... -nos solicitan oraciones por "Isabella González Saenz", una  pequeña de dos meses, que lucha por su vida en el hospital, y quien de verdad puede curarla es Dios, compadecido de nuestras súplicas... como igualmente a Rosa Rey Pando, y a todos nuestros enfermos- es por eso, que no dejamos de implorar... suplicar... llamar... y confiar... Dios lo puede hacer, y lo hará, si de verdad sabemos a qué nos comprometen sus dones, y nos disponemos a ser coherentes con lo que pedimos y queremos recibir de Él...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María