sábado, 24 de marzo de 2018

"Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Así habló Jesús, levantando los ojos al cielo, 
dijo: "Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, 
para que tu Hijo te glorifique a ti y, 
por el poder que tú le has dado sobre toda carne, 
dé la vida eterna a todos los que le has dado. 
Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, 
y a tu enviado Jesucristo" (Jn. 17, 1-3).

El "conocimiento" en sentido bíblico es "experiencia"... y la experiencia "sabiduría"... La sabiduría, a su vez, es alimento sólido, que despierta el deseo y lo trabaja en el espacio de la búsqueda, donde lo "razonable", podría recortar lo trascendente e impedirnos llegar al verdadero hallazgo... la aventura de la fe, exige un proceso personal, que pasa inevitablemente por la Cruz... pero iluminada en su Triunfo...

Jesús habla del cielo cada vez con más transparencia y nitidez, aunque su lenguaje escapa a los que le escuchan... y en ellos, a nosotros mismos... Si captáramos las dimensiones "objetivas" de lo que nos está ofreciendo, quedaríamos vinculados al don para siempre de forma coherente y comprometida... Pero nos falta rodaje...


La Revelación está entregada al ser humano, de forma verbal, práctica y objetiva... Jesús dándonos a conocer al Padre, quiere despertar el deseo del cielo dentro de nosotros, a fin de que esa VERDAD sea nuestra mayor riqueza... Lo ha hecho a lo largo de todo el trayecto de su vida ¡cierto!, pero sin frenar su propio paso y asumiendo del todo su destino, nos lleva con Él hasta el final; porque ¡no lo olvidemos!, somos la causa de "estos efectos"... Lo hace por todos: por ellos... por nosotros... por los que vendrán detrás de nosotros...

Éste es el culmen... quiere decir, que estamos a larga distancia... pero Él, que hace el camino entero, no se olvida de que se adelanta mucho a nosotros... es más, sabiendo que decidiremos ir con él -cuando vengamos de vuelta-, nos deja dibujados los trazos donde apoyar nuestras cegueras, avanzando al susurro, del "eco" que quedará en nuestro corazón, después de haberle escuchado...


Aprovechemos estos días para enfrentarnos a los misterios de nuestra fe con realismo y con sentido cristiano... valoremos el don... acojamos la gracia... ¡¡no hay otro camino!!... nos puede parecer complicado, y lo es, pero ¡¡está hecho!!... ¡¡es gratis!!... Hay que dejarse amar...  ¡¡hasta el extremo!!... ¡¡desde dentro!!... ¡¡VALEMOS TODA LA SANGRE DE DIOS MISMO!!... Hay que ser agradecidos...

Recemos unos por otros, conscientes de cuánto nos jugamos en la vida... y no juguemos a vivir... Alumbremos al centro con la llama tenue de nuestra fe, y nutrámonos en el misterio grande y valioso de la comunión de los santos... Pensemos y recordemos a todos los enfermos del blog, uno a uno... también a su familias... Sabemos que se enfrentan al realismo duro de la limitación y la enfermedad y queremos ayudarles... hay muchos pasando momentos difíciles y tienen que sentirse arropados... consolados... fortalecidos por la oración de todos... Nos acogemos a la intercesión del Beato Tito, que supo traspasar con su fe el dolor y convertirlo en esperanza, y ponemos ante él nuestras súplicas para que las reciba el cielo, y a cambio nos florezca la fe, y nos crezca la confianza... para fiarnos de Dios, y creer en sus promesas y en la eficacia de su Cruz Redentora... También la nuestra lo es... Él lo dice... ES VERDAD...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

viernes, 23 de marzo de 2018

"En el mundo tendréis lucha; pero tened valor: yo he vencido al mundo"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Mirad, está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, 
en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. 
Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. 
Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. 
En el mundo tendréis lucha; 
pero tened valor: yo he vencido al mundo" (Jn. 16, 32-33).

¿Qué pasa en el alma de Jesús en "esta Hora", que olvidado de sí mismo, nos mira con tanta ternura?... ¡¡bien sabe Jesús cómo somos y cómo es nuestra manera de enfrentarnos a la vida!!... ¡¡a la vida, y a todo lo que tiene la vida!!... y a cambio, sigue apostando por el ser humano, comprometiéndose a quedarse para siempre con nosotros, devolviéndonos "su espíritu" al llegar al Padre, para que no perdamos el rumbo, y también nosotros, podamos llegar hasta el final...

Las palabras de Jesús en los discursos de despedida son de mucha unción y hay que escucharlas con el alma... cada palabra es un testamento práctico y directo, en el que nos va "todo", si empezamos a vislumbrar, aunque sea "algo", de lo que a partir de aquí será un despliegue, desproporcionado para nuestra capacidad ¡es verdad!, pero del todo necesario, si quedamos cuestionados e interpelados por "los hechos" y "las actitudes" de Jesús en este momento trascendental de su vida, de la que vamos a depender todos, a partir de ahora...


No se escandaliza Jesús de los suyos, sino todo lo contrario... va por delante, allanando el camino y preparando el "retorno", que ellos tendrán que hacer cuando vengan de vuelta, "trastocados" por la entrega inabarcable... gratuita... generosa... de Jesús por todos... Ciertamente hay que pasar por los extremos para valorar el don... A esto estamos llamados y para esto les prepara Jesús, a ellos, y a nosotros; porque no hay más camino que su "triunfo", ni  hay "triunfo" sin dolor... 

Nos cuesta comprender y aceptar esta verdad, a la que nos enfrentamos cada día de mil maneras, y en la que podemos quedarnos abrumados, si no descubrimos qué hay detrás, y hacia dónde vamos... Ha tenido Dios el detalle y el gesto de venir hasta nosotros para quitarnos el miedo, descorriendo "la losa" que divide el horizonte... el tiempo se dilata en lo eterno... y sin ese norte, sufrir, mata... En su muerte vislumbramos esta luz, y en ella radica nuestra esperanza...


Aprovechemos la liturgia de estos días y ahondemos en los misterios de nuestra fe... no vivamos la semana santa al margen de la gracia... seamos agradecidos... acojamos el don... es Dios mismo quien se entrega por nosotros a cambio de nada... Trabajemos la fe y crezcamos en ella...

Recordemos, como cada día, a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias... sabemos que muchos están atravesando momentos muy difíciles... tengamos un recuerdo hoy para Esteban que lleva tiempo luchando y se encuentra mal, para que no le falte el auxilio del cielo, ni la esperanza en su corazón... Igualmente rezamos por todos, y para todos pedimos la salud y un aumento "notable" de confianza... Nos acogemos, como solemos hacer, a la intercesión del Beato Tito y mirando al cielo, ponemos en común nuestras súplicas, a la espera de que el cielo nos devuelva en gracias el fruto de nuestra fe... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

jueves, 22 de marzo de 2018

"La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. 
Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde... 
Se acerca el príncipe de este mundo; 
no es que él tenga poder sobre mí, 
pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre, 
y que, como el Padre me ha ordenado, así actuó" Jn. 14, 27. 30-31).

Sobrecoge, ver a Jesús queriendo trasmitir a los suyos -y en ellos, a nosotros mismos- lo que encierra este momento trascendental de su vida, dejando entrever, lo que hay detrás de su misterio, queriendo con ello acercar los verdaderos "dones mesiánicos", a la vida del creyente, seguro de que sólo se puede llegar hasta el final, apoyados en ellos...

No se enfrenta Jesús a este momento, centrado en sí mismo... la Voluntad del Padre le lleva a proyectar en los suyos su misma obra, y es apasionante, verle matizar cada paso, sobre el que tendrán ellos que volver -y nosotros en ellos- dejando señalizado todo el trayecto... La humanidad de Jesús es verdaderamente el perfil del ser humano acabado... Ahí tenemos que mirarnos, hasta que lo dibujemos en nosotros mismos, "permitiéndonos" expresar el reino...


Todos tenemos experiencia de haber recibido alguna vez, de alguien estimado y querido, alguna confidencia en un momento solemne de su vida... y esas palabras son guardadas... llevadas y traídas, una y otra vez... sacándoles cada vez, más matices... más sentido... más interpretaciones... Es lo que debemos hacer con lo expresado por Jesús en esta Hora... Él antepone la Voluntad del Padre a cualquier deseo suyo, dando un paso al frente, sin evadir lo duro de la realidad; y con ello, deja surco abierto, para que podamos pisar firme, vislumbrando el horizonte, mientras recorremos la vida con su carga de oscuridad que tintó el pecado y donde todos quedamos "manipulados"...

Ojalá seamos capaces de acoger su paz y dejarnos acariciar por ella, hasta que el dolor se entere que está iluminado por la esperanza... el tiempo se sienta prolongar en lo eterno, dándole valor a lo humano... y por la fe, habitemos en la confianza, cimentados en la gracia y protegidos por su misericordia...


Necesitamos las promesas de Jesús y su mismo "Espíritu" a nuestro lado, dándonos aliento y empuje para llegar, como Él, valientes y decididos al don de Dios, expresado en su Voluntad... con lo que contiene también de misterio para nosotros y de incertidumbre... Fortalezcamos la fe en la oración y recemos unos por otros para ayudarnos a creer... Pensemos y recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias... ellos, lógicamente, se sienten más vulnerables y tenemos que hacerles llegar el consuelo y la fortaleza de los dones que Jesús nos intenta hacer percibir y acoger... Miremos al cielo, desde la intercesión del Beato Tito, y pongamos en común nuestras súplicas... Los caminos de Dios, "tortuosos y opacos" en muchos tramos, están henchidos de gracia y bondad, por su presencia oculta en ellos... dejémonos encontrar por Él y no nos precipitemos en hacer interpretaciones... Creamos... confiemos... esperemos... Él va por delante y nos conduce... El cielo es real... y para siempre...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

miércoles, 21 de marzo de 2018

"Yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. 
Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, 
que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. 
El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce;
vosotros, en cambio, lo conocéis, 
porque mora con vosotros y está en vosotros" (Jn.. 14, 15-17).

La consigna del amor a Jesús es dar forma a su "proyecto", amándole a él, en lo recibido por él mismo: sus cláusulas... directrices... valores... ¿son mandatos?... más bien son las actitudes que dan un perfil concreto al "discípulo", para quedar referido al "Maestro" al que pertenecen, y que a partir de ahora, son ellos los que tienen que darle visibilidad... su presencia "física", queda remitida a sus seguidores... así es la confianza de Jesús en los suyos...

Lógicamente, cuando Jesús "desvela" a los suyos, las grandes promesas contenidas en los acontecimientos salvíficos, que están a punto de llegar a la cúspide, ellos no saben dónde les intenta llevar el maestro... y el maestro sabe que no están preparados para enfrentarse a esta Hora... pero les deja vinculados a ella, abriéndoles su corazón y compartiendo con ellos, las profundidades de su misterio... "Vendrán de vuelta" en su momento, y asumirán los mismos riesgos, y llegarán a la misma entrega...


En verdad, en el terreno de la fe y de la gracia, todo parte de Dios hacia el ser humano... Impresiona ver a Jesús, ocupándose de lo que les viene encima a los suyos, abriéndoles camino para que encuentren dentro de la confusión, por la que se van a ver absorbidos, recursos donde agarrarse, mientras tantean el horizonte, para "otearlo"... ¡¡Qué bien enmarcada queda aquí la promesa cierta del "Espíritu" mismo de Jesús, que se quedará para siempre con nosotros!!... no lo olvidemos... ¡¡por iniciativa de Jesús mismo!!... es decir, por amor de Jesús a los suyos...

No es fácil percibir "tanta luz", desde nuestros "espacios llanos"... hace falta ahondar... escuchar... mirar... hasta que los sentidos perciban esa realidad operante... efectiva... potente... que el "Espíritu de Jesús", no deja de "susurrar" a nuestro espíritu... Se adelantó a nosotros para ello... ¡¡bien sabía él, que éramos "torpes" para creer!!... 


Pues, aún queda "cuaresma" para acercarnos a la gracia y disponernos a celebrar nuestra fe, con corazón agradecido y comprometido... la oración afina la percepción y nos abre al conocimiento de Dios en su Voluntad... La comunión es ya una gracia de múltiples efectos que nos enriquece a todos... Recordemos y pensemos en los enfermos del blog... en todos, uno a uno... también en sus familias... Son muchos los que están atravesando senderos tortuosos y oscuros... necesitan que acerquemos la fe de todos a cada uno, para que la confianza anide en sus corazones y encuentren consuelo... fortaleza... esperanza... Sabemos que "hay que traspasar el dolor con la luz de la esperanza"... lo hizo la Virgen y lo queremos aprender de Ella... Nos acogemos entonces, a la intercesión del Beato Tito, con quien hacemos cada día, camino a la confianza y miramos al cielo esperando ser socorridos... escuchados... atendidos... Dios sabe que queremos la salud de nuestros enfermos y un aumento de fe y confianza en el corazón de cada uno...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

martes, 20 de marzo de 2018

"Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"En verdad, en verdad os digo: el  que cree en mí, 
también él hará las obras que yo hago, 
y aún mayores, porque yo me voy al Padre. 
Y lo que pidáis al Padre en mi nombre, yo lo haré, 
para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 
Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré" (Jn. 14, 12-14).

El sufrimiento nos sitúa en un cambio de nivel, que nos desestabiliza... Las palabras de Jesús, tienen este intento de llevarnos a la experiencia de la fe, para que podamos asumir la vida en toda su densidad y misterio -incluyendo el mal y el dolor-, pero lógicamente no estamos preparados, y nos cuesta entender... asumir... aceptar...

Jesús lo sabe, e intenta desvelar la realidad desde un plano mas profundo, que abarque también donde no llegamos, para que podamos ir remitiéndonos a ello, hasta que el Espíritu Santo nos tome, y trueque nuestra ignorancia en experiencia, impulsándonos a vivir seguros cada iniciativa de la gracia, con que Dios vaya madurando nuestro propio don...


Las palabras de Jesús en estos momentos son un tesoro de esperanza.... pero de una "altura" u "hondura" que a los discípulos no les resuelve nada... al contrario, los sumerge aún más en la incertidumbre y los deja confusos y perplejos, sin saber cómo hacer frente a estos momentos, que incluso, lo sueñan distinto, y con otros "aires" totalmente "distantes" de los sucesos a los que se tendrán que enfrentar...  

Vemos que la vida impone su realismo más trágico, en los momentos menos esperados... y no se puede mirar para otro lado, si no queremos destruirnos en ellos, o que ellos mismos nos destruyan a nosotros... Deducimos claramente que hay que aprender a vivir, y vemos en Jesús un maestro de vida, que se adelanta a dejarnos surco abierto en sus mismos pasos, para que avancemos seguros, aún en medio de terrenos tortuosos y grandes tempestades... 


Hoy es Jesús mismo, quien nos dice que podemos pedir en su nombre al Padre lo que queramos... Aprovechemos la invitación, pero no olvidemos el contexto donde nos oferta esta dádiva, ni el objetivo donde quiere Jesús hacer llegar a los suyos, en la "antesala" misma de su Hora... Seguros entonces de que el misterio del dolor... del pecado... de la  muerte... es una realidad con la que tenemos que hacer el camino... optemos por la confianza y miremos a Jesús, dispuestos a dejarnos conducir por Él...

Pensemos y recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias... y recemos unos por otros para iluminar nuestra fe y ser también nosotros coherentes con este don, que se nos queda grande, pero que queremos valorar... acoger... agradecer... y adherirnos a él... Miremos al cielo y acogidos a la intercesión del Beato Tito, pongamos en común nuestra súplicas en el deseo de que el cielo nos devuelva en gracias el fruto de nuestra fe confiada... humilde... insistente... perseverante...
"confiando en el señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María