sábado, 17 de marzo de 2018

"No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí.
En la casa de mi Padre hay muchas moradas; 
si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. 
Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevare conmigo, 
para que donde estoy yo estéis también vosotros" (Jn. 14, 1-3).

Estas palabras de Jesús tienen que encontrar dentro de nosotros un eco diferente después de haber recorrido, con Jesús, el trayecto de la Cruz hasta el Padre... No podemos seguir pensando que la fe es un remedio a la condición humana, para el trascurso del tiempo... La obra de Dios -a la que accedemos por la fe- es de mucha más envergadura que nuestros deseos de plenitud, y es lo que Jesús quiere acercar a nuestra percepción, para que vayamos afinando nuestros sentidos interiores, hasta dar con la "perla", que ya está dentro de nosotros...

Ciertamente la fe es un misterio en el que hemos de adentrarnos, y en la medida que avancemos, iremos siendo iluminados y conducidos a esa gracia, que ademas, se torna indispensable para vivir con sentido, todo lo que la vida es en sí misma... y lo que nosotros le añadimos por "ignorancia"... Hemos de aprender a vivir, y no es fácil, porque precisamos de trascendencia... y para ello, hay que disponerse...


La palabra de Jesús, no usa nuestro mismo lenguaje, y por ello, no puede ser escuchada desde nuestro mismo contexto... hemos, por tanto, de ir al suyo, y desde ahí, dejarnos iniciar, queriendo aprender... Jesús intenta acercarnos el cielo a la tierra, porque sin ese norte dificultamos mucho las asperezas del camino, y vemos muy frenado el ritmo de nuestro paso ascendente hasta esa Verdad última...

Jesús no adula... presenta la realidad en crudo, porque no hay mas camino... pero viene hasta nosotros para acercar su paso a nuestros pies y venir con nosotros, diciéndonos cómo... por dónde... por qué... Acerquemos, entonces el oído a sus Palabras y el corazón a su presencia... y avancemos... creamos... confiemos...


Recemos unos por otros y acerquemos la fe de unos, a la fe de los otros... vivamos la comunión... Pensemos hasta recordar, a todos, los enfermos del blog... uno a uno... también a sus familias... Hay muchos en zonas oscuras... sufriendo y luchando... A ellos, queremos de especial manera, acercarles la gracia para que mantengan la fe... la esperanza... la confianza... Dios no nos deja nunca solos en el sufrimiento, y si le buscamos, sentiremos consuelo... fortaleza... paciencia... fuerzas para luchar... Nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y ponemos en común nuestras súplicas, para que las lleve al cielo, y el cielo nos devuelva en gracias el fruto de nuestra fe... En la voluntad de Dios encontramos su amor hacia cada uno, y en lo que nos pasa, está esa luz, haciendo posible saber, que Él sabe lo que hace, aunque nosotros no sabemos por qué lo hace... Él es Dios... nosotros sus criaturas... Debemos confiar... acunarnos en sus promesas y esperar...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

viernes, 16 de marzo de 2018

"El centurión, al ver lo ocurrido, daba gloria a Dios diciendo: "Realmente este hombre era justo"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"El centurión, al ver lo ocurrido, daba gloria a Dios diciendo: 
"Realmente este hombre era justo". 
Toda la muchedumbre que había concurrido a este espectáculo, 
al ver las cosas que habían ocurrido, 
se volvía dándose golpes de pecho. 
Todos sus conocidos y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea
 se mantenían a distancia, viendo todo esto" (Lc. 23, 47-49).

Ahora, que sí "está cumplido"... hasta el final... tomemos postura cada uno ante la Cruz... el amor hasta el extremo no es calculador... es sólo y todo donación... y, ciertamente, quien tiene la valentía de mirar, y sólo mirar, pero hasta ver... no se marchará sin reconocer quién es Jesús, y sentir el dolor de corazón, al ver la distancia, que hacemos nosotros, que nos separe de Él...

Desde este telón de fondo, podemos volver ahora, a rehacer las escenas donde Jesús entrega su intimidad y sus secretos últimos a los suyos, y disponernos a dar frutos, enraizados a esta planta fértil, de raíces profundas, que es la Cruz de Jesús...


Pero la Cruz, no es dolor, sino las consecuencias del amor... pues "El amor es paciente, es servicial; el amor no tiene envidia, no hace alarde, no es arrogante, no obra con dureza, no busca su propio interés, no se irrita, no lleva cuentas del mal, no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta"... Y, ciertamente, esto tiene un coste...

Nuestra capacidad de amar, herida por el egoísmo, tiene que ser sanada aceptando el amor gratuito, hasta despertar en nosotros ese mismo don, que lo tenemos en germen, en nuestra misma identidad...  pues somos "imagen y semejanza" del Creador... que es AMOR... Agradezcamos entonces tan inabarcable don, seamos coherentes al reconocerlo, y saquemos consecuencias prácticas para vivir de ello, hasta poder así, aportar con ello, nuestro propio don... 


Nuestra fe en Jesús nos hace percibir con sinceridad, el deseo de incorporar a nuestra vida sus actitudes, dejándonos amar y motivándonos al amor verdadero... sin más argumentos que el de haber sido antes amados... También el amor y sus efectos es una corriente progresiva, en la que ya nos encontramos, y a la que nos disponemos a permitirle fluir, dejándola crecer y expresarse a través de nuestros gestos... "haceres"... y quehaceres... 

Pensemos entonces, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog... -empezamos hoy dando gracias a Dios, al Beato Tito, y a todos los peregrinos de la confianza, porque Martina ha llegado hoy a su casa, de alta, y con la salud recuperada... Dios ha tenido a bien, hacer coincidir su Voluntad con nuestros deseos, y nos sentimos agradecidos y estimulados a seguir rezando unos por otros, afirmando -y haciendo con ello acto de fe- el poder de la oración y de la comunión- ...Como son muchos los que aún batallan el dolor en esta lucha, tenemos que seguir apoyando y sosteniendo a todos, para que todos puedan permanecer en la confianza, sintiendo el consuelo...la fortaleza... la esperanza... y la fe... Dios nos quiere revelar "secretos mayores", y para ello precisamos entrar en el misterio del dolor, y encontrarnos con la luz, que "ilógicamente" de él se desprende... Nos acogemos entonces a la intercesión del Beato Tito y miramos al cielo poniendo en común nuestras súplicas, esperando, a la vez, que el cielo nos devuelva en bendiciones, el fruto de nuestra fe confiada... humilde... insistente... perseverante... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

jueves, 15 de marzo de 2018

"Cuando llegaron al lugar llamado "La Calavera", lo crucificaron allí"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Cuando llegaron al lugar llamado "La Calavera", lo crucificaron allí. 
Hicieron lotes con sus ropas y los echaron a suerte. 
El pueblo estaba mirando, pero los magistrados le hacían muecas diciendo:
 "A otros ha salvado, que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido".
Se burlaban de él también los soldados, diciendo:
 "Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo" (Lc. 23, 33-38).

¿Qué dice nuestro corazón, cuando asistimos a la escena de la crucifixión del Señor, y le vemos morir, en el mayor desamparo, con las imágenes paralelas de la frialdad... la ironía... la provocación?... Se está jugando "el pulso" más trascendental de la historia, de forma inimaginable... porque, también la victoria, ha quedado cubierta, detrás de la muerte del Crucificado... ¿Ganan los que le ven morir, o porque han podido verle morir, han dejado, sin saberlo, viva la esperanza?...

Ya lo había afirmado Jesús a Pilato... "si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí"... Jesús llega hasta el final, porque no puede dejarnos a nosotros atrapados en el pecado... ni entregados a las tinieblas del mundo, sin dejar abierta la senda de su luz, donde podamos poner nuestros pies al pisar, mientras vamos de camino... El ser humano es criatura de Dios y a Dios le importamos mucho... tanto, que le valió la pena "pelear" esta batalla...


Por más que las tinieblas quieran imponerse a la luz, devorando sin piedad el bien; la condición humana del Hijo de Dios, Dios Verdadero, ha vencido a la muerte al pasar por ella, abriendo paso a la Vida...

Hay muchos cristianos en el mundo, al día de hoy, prolongando la agonía y muerte de Jesús, con la misma frialdad que entonces, por parte de quienes la provocan... esta realidad no nos puede pasar desapercibido... El ser humano, atenta contra el ser humano de múltiples maneras, unas más "aparatosas"... otras más "sigilosas"... pero todas merman nuestras capacidades para acercarnos a nuestra dignidad, y despertar el germen de trascendencia que nos habita, y que necesitamos para ser humanos... Esta lección se aprende mirando a la Cruz, hasta ver en ella al Crucificado... INOCENTE... apelando por la vida de todos... Misterio insondable e inabarcable, y donde todos podemos encontrar cauce, para hacer camino cierto...


Valoremos el don..., acerquémonos a la gracia... acojamos agradecidamente su misericordia... recemos unos por otros, para que nos sea a todos más fácil disponernos... Recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias... Miremos al cielo con corazón contrito... todos somos pecadores y todos hemos llevado a Jesús a la muerte... Acojámonos a la intercesión del Beato Tito, que supo amar hasta perdonar y morir por la fe en Jesús... pidámosle que acerque nuestras súplicas hasta la presencia de Dios y de la Virgen, y nos alcance de ellos, la salud para todos y coherencia para vivir como cristianos, hasta la Voluntad de Dios... Miremos los ojos de Jesús, implorando al Padre, misericordia para todos... pongamos el corazón en la confianza... y hagamos opción por la coherencia de la fe...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

miércoles, 14 de marzo de 2018

"Doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo: “¡Salve, rey de los judíos!”...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


“Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús, 
lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura
y trenzando una corona de espinas se la ciñeron a la cabeza 
y le pusieron una caña en la mano derecha. 
Y doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo: 
“¡Salve, rey de los judíos!”. 
Luego le escupían, le quitaban la caña 
y le golpeaban con ella en la cabeza. 
Terminada la burla, le quitaron el manto, 
le pusieron su ropa y lo llevaron crucificar” (Mt. 27, 27-31).

No vamos recorriendo pausadamente la pasión de Jesús, porque no nos incomode mirar despacio las actitudes erradas que le hacen pasar por tanto, a cambio de nada… Acercarse al sufrimiento, moral y físico, de Jesús, único INOCENTE... ¡¡Dios verdadero!!... sin capacidad de pecar, y no pudiendo por su parte, más que amar, por ser AMOR... es quedar cuestionados... Observar su respuesta mansa, y hasta compasiva con los que le están tratando así, es vislumbrar otra perspectiva, que ciertamente escapa a nuestras percepciones, aunque sin dejarnos indiferentes... 

¿Cómo se puede responder con amor a tanta violencia y odio?... y a la vez, ¿por qué se atenta de esa forma contra un ser humano, que no reacciona en consonancia con esas actitudes?... ¿Qué le pasa a la persona, para que el espíritu del mal pueda habitar en ella hasta esos extremos?... Se van sumando “curiosos”, que no saben ni por qué, ni para qué aparecen en escena, y encima aportan también saña con que aumentar la violencia... 



Y no nos olvidemos... no estamos asistiendo al juicio injusto de cualquier ser humano, que lógicamente, sería injustificado e injustificable... pero estos hechos encierran un  agravante: la saña del ser humano se está sublevando con Dios mismo... estamos atentando a la divinidad... y este desnivel es “abismalmente” desproporcionado... No hay mayor pecado... y lo que se ofrece, a cambio, en esta tragedia, es el mayor perdón... Dios se está dejando matar, paso a paso, para entregar hasta el límite su misericordia... Vemos así clarísimamente, que todo pecador tiene remedio, si lo quiere... y todo inocente maltratado tiene en quien reclinar la cabeza, mientras cruza su agonía en espera de que se dé paso a la luz... 

Con estas realidades convivimos todos los días, y por desgracia, desde todos los tiempos... el rechazo a Dios hoy, es una de las "modas de turno" impuestas por nuestra cultura... si no estamos muy atentos, nos colocamos como los del tumulto a corear estas ocurrencias, sumándonos a ellas, sin valorar hasta dónde nos van a llevar, y qué nos van a dar a cambio... 



Mirar a Jesús nos ayuda siempre… su presencia nos despierta del letargo en que nos sumergimos, arrollados por la comodidad… la indiferencia…. El relativismo… Debemos tomarnos la vida en serio y abrazarnos a la fe con todas las consecuencias… dejarnos “afectar” por el amor de Jesús y disponernos a aprender a amar como Él… desde su Persona… amar en su amor…

Cerca del dolor de Jesús, traemos sin duda a la memoria, a todos los que sufren… recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… nos hacemos cargo de los que están pasando por sendas más oscuras… más difíciles… más complicadas… a todos queremos ayudar a dar sentido a esta etapa de sus vidas, en la confianza de que están arropados por el amor infinito de Dios, que en su Voluntad nos conduce, sin que nosotros acertemos a saber cómo… por qué… por dónde… Miramos al cielo y nos amparamos en la intercesión del Beato Tito, que maduró su fe en el encuentro con la Cruz y fue coronado con una gracia similar a la de Jesús… extraordinaria por el salto al vacío que supone, y que aún hoy es operativa para nosotros…Le pedimos con fe que nos alcance del buen Jesús y de su Madre, la salud para todos y que nos acerque a la confianza de corazón, para que seamos cristianos valientes, que no decaigamos ante la dificultad, sino que nuestra opción de seguirle, sea firme y perseverante… Dios es nuestro Padre… es fiel y nos ama…
“confiando en el Señor, no me he desviado”…

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

martes, 13 de marzo de 2018

"Dijo Pilato, ¿Queréis que suelte a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Por la fiesta, el gobernador solía liberar un preso, el que la gente quisiera. 
Cuando la gente acudió, dijo Pilato:
"¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?. 
¿A cuál de los dos queréis que os suelte?". 
Ellos dijeron: "A Barrabás". 
Pilato les preguntó: "¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?" 
Contestaron todos: "Sea crucificado". 
Pilato insistió: "Pues ¿qué mal ha hecho?".
Pero ellos gritaban más fuerte: "¡Sea crucificado!". 
Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, 
después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran" (Mt.27, 15-26).

¡¡Cuántas cosas no quedan al descubierto en el recorrido de la pasión de Jesús!!... ¡¡Cuánto podemos aprender, de Dios y del ser humano, parándonos a mirar atentamente!!... ¿Vemos hoy condenado a Jesús, o, salvado a Barrabás?... la condena de Jesús le salva la vida a un malhechor... así de incomprensible, es el misterio salvífico al que asistimos, cuando recorremos de cerca, la pasión de Jesús... No está la escena impresa en la Palabra de Dios, de forma anecdótica, sino con un sentido teológico, profundo y verdadero... 

Vemos claramente forzada la condena de Jesús... la injusticia nunca se puede argumentar, aunque intente ocultarse detrás de efectos aparatosos... ¡¡qué fácil sumarse a un griterío impersonal, donde no se acierta a saber, ni qué se persigue... ni qué se quiere... ni con qué podemos encontrarnos!!... pero así es como quedamos al descubierto, el corazón de Dios y el nuestro...


Desgraciadamente hay situaciones muy similares, por las que pasan tantos, en estos momentos, y siempre... el corazón de Dios, calla mansamente como respuesta al mal que recibe, haciéndonos ver en su Persona, que hay más realidad que la visible en este tumulto, y que bien sabe Él, dónde nos quiere conducir, dejándose llevar hasta el final... Él sí está dominando la situación, aunque sea a un precio muy alto: el que solemos siempre hacer pagar cuando el mal se ensaña contra nosotros, o incluso, cuando nosotros mismos nos ensañamos desde el mal...

El corazón de Dios, que conoce perfectamente, la herida del pecado en nuestro corazón, se compadece, mientras nos da la respuesta de su amor infinito, a cambio de nuestra opción contraria a este mismo amor... Él se está acercando desde esta realidad a tantos como no encuentran respuesta a su dolor... su situación... su sufrimiento... Él nos ha dicho que por el dolor se pasa, pero también se traspasa... detrás del dolor está la luz y la vida, que Él ha conquistado desde estos límites... Y esa es nuestra fe... Si Él lo dice, y le vemos llegar al final... ES VERDAD...


Seguimos en cuaresma... tiempo de gracia para ahondar en los misterios de nuestra fe... tiempo de conversión... de silencio reflexivo... de escucha atenta a su Palabra... de frecuentar los sacramentos... valoremos lo que vale de veras y no dejemos pasar el don de Dios sin cuestionarnos... La oración es la puerta que nos dispone... que nos despierta el deseo y la necesidad de buscar, hasta encontrar, la perla de la gracia...

Rezar unos por otros, es también abrirnos al don y acercarlo al hermano para crecer el suyo... si lo hacemos todos, el fruto valioso se llama comunión... Pensemos y recordemos a todos los enfermos del blog.. uno a uno.. también a sus familias... miremos a Jesús y compadezcámonos de su dolor gratuito para bien nuestro... desde la intercesión de quienes lo han valorado hasta el extremo, nos acercamos al Beato Tito y le presentamos nuestras súplicas, a fin de que lleguen al cielo y sean recibidas, y, devueltas en bendición, que favorezca el fruto de nuestra fe y de nuestra confianza... Dios sabe que pedimos fiándonos de Él... apoyados en su misericordia...
"Confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María