miércoles, 7 de marzo de 2018

"Que no se haga mi voluntad, sino la tuya"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Se apartó de sus discípulos como a un tiro de piedra, 
y arrodillado oraba diciendo:
 "Padre, si quieres, aparta de mi este cáliz; 
pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya". 
Y se le apareció un ángel del cielo, que lo confortaba.
En medio de su angustia, oraba con más intensidad. 
Y le entró un sudor como si fueran gotas espesas de sangre" 
(Lc. 22, 41-44).

¡¡Dramático momento Getsemaní!!... ¡¡sugestiva imagen donde Dios mismo se enfrenta al pecado del mundo, solo y con miedo!!... con este pórtico le vemos poner los pasos en su destino último y asumir en primera persona la misión encomendada por su Padre... Muy cerca están los suyos, "dormidos" en su ignorancia, desprovistos de recursos para esta hora, que se les va a quedar a todos muy grande... Vemos que el sufrimiento tiene siempre una arista de tentación... hasta a Jesús le hace sentir vulnerable... Su adhesión al Padre le sostiene en la prueba, y por su coherencia y determinación de llegar hasta el final, podemos escapar hoy, de las garras seductoras del maligno, los que le miramos avanzar decidido hasta la cruz...

Habían sido varias las veces que Jesús había alertado a los suyos de este momento... incluso, algunos, habían hecho alardes de valentía, de llegar con él hasta el final... Hoy, es Jesús solo el que asume su destino, en bien de todos, a la espera -eso sí- de que esta experiencia, donde quedarán todos "tocados", les capacitará también a ellos, para asumir cada uno, su propio destino ante Dios, en primera persona, y también, en bien de muchos...


Busquémonos, a partir de ahora, hasta encontrarnos, en los personajes de la pasión, porque todos estaremos presentes, reflejados en ellos... Pero no hagamos juicios, simplemente dejémonos sorprender... el don de Dios tiene que ser acogido... aceptado... recibido... la capacidad receptiva, es también don; y en ello, ha de estar nuestro empeño... la actitud correcta es, la PASIVIDAD ACTIVA....

Pero, no nos olvidemos, Jesús dice a los suyos que rezar sostiene... sin rezar, es imposible sufrir ... esperar... confiar... avanzar hacia adelante en la ruta segura de la Voluntad de Dios... tiene trances duros, es cierto, pero es camino... el destino es cierto y seguro... Él pasó primero, para asegurarnos que, la senda quedó abierta con su amor hasta el extremo...


Hagamos cuaresma junto a Jesús, en silencio meditativo... reflexivo... orante... Acudamos a la oración confiada cuando el dolor nos oprime, y, creamos... Recemos unos por otros, a fin de que nuestra fe se fortalezca, y tengamos la valentía de vivir de esperanza... Pensemos en los enfermos del blog... recordemos a todos, uno a uno... también a sus familias... miremos al cielo acogidos a la intercesión del Beato Tito y pongamos en común nuestras súplicas... Son muchos los que pasan momentos de aprieto y dolor... queremos verles a todos sanos... algunos necesitan milagros... pero la fe, puede hacerlo... Que no falte lo que dependa de nosotros, y no desconfiemos de la Voluntad de Dios, que nuestro bien es lo que le da el ser... El amor de Dios, conduce nuestra vida hacia Él, y esa es nuestra paz y el motivo de nuestra confianza... Dios es fiel...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

martes, 6 de marzo de 2018

"La soledad de la Virgen, sepultado Jesús"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, 
y en el huerto, un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. 
Y como para los judíos era el día de la Preparación, 
y el sepulcro estaba cerca,
pusieron allí a Jesús" (Jn. 19, 41-42).

El silencio de la muerte nos lleva a desembocar en la "espesura" de la fe, ¡¡no siempre es fácil creer!!... sin esperanza no hay luz que traspase la "densa noche", que el dolor provoca al alma...  esperanza activa, que avanza al "susurro" de las promesas hechas: "en la Palabra había vida, y la vida, era la luz de los hombres"...

Que la muerte de Cristo entrañe un misterio insondable e inabarcable, no le resta realismo, ni drama... ¡¡lo tenemos delante!! le arrebataron el Hijo a su madre, hasta la muerte y el sepulcro... esta verdad es real y objetiva... podemos mirar a la Virgen, y quedar en su dolor, doloridos y cuestionados... Una vez más, estamos ante el llanto amargo de tantos y tantos, como se ven sometidos a esta misma tragedia... ¿Hacía falta vernos aquí?, ¿haber llegado por este camino?... Ciertamente que no, pero los pasos dados, han trasformado -o deformado- todo para siempre... nada será ya, nunca igual... desde ahora, dependerá todo de la hondura, con que cada uno, se entregue a la fe, y se deje iluminar por ella... camino personal de madurez espiritual y humana...


Los pasos dados por Jesús no fueron en vano... de ellos, cosechará la Virgen estos frutos, que podemos ver nosotros, florecer ahora... Acercándonos a estos acontecimientos, hasta ser introducidos por ellos, en la experiencia que intentan trasmitir al alma, sentimos la vida con otra densidad... encontramos argumentos para muchas incógnitas... y nos cuestionamos la fe, no como un añadido a lo que somos... hacemos... tenemos... sino como respuesta a lo que no somos capaces de abarcar... abordar... comprender... aceptar... 

No lo olvidemos... a los pies de la Cruz, nos entregó Jesús a su Madre... la dejó con nosotros, para que recorriéramos con Ella el camino de la vida... iluminados en su fe... alumbrados con su esperanza... acunados en su confianza... Pero, no pasemos por alto su dolor... su desprendimiento... su soledad...


Aprovechemos la cuaresma... valoremos el don del amor de Dios hasta el extremo, y convirtámonos... acerquémonos a la gracia y hagamos opción firme por lo que Dios quiere... Salgamos de las mentiras que nos seducen de mil maneras y aprendamos a ser libres en la voluntad de Dios... camino que empieza aquí y que el tiempo no lo agota... necesitamos el cielo para desplegar tanta gracia y tanta dicha... Y Jesús con su muerte, lo abrió de par en par, y para siempre...

Con este "eco" en nuestro corazón, acudamos a la oración, para ser revestidos de la gracia que necesitamos... ayudémonos unos a otros con la oración compartida... con el regalo de la comunión... pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog... uno a uno... también en sus familias... el dolor oprime y comprime, y necesitamos la fuerza de la fe, para mantener la confianza... miramos al cielo acogidos a la intercesión del Beato Tito, y esperamos el auxilio de la gracia, con que Dios nos bendice, con su consuelo y su paz... Él sabe que pedimos -en racimo- la salud para todos y de esta fe, tenemos que cosechar copiosos frutos que enriquezcan a todos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

lunes, 5 de marzo de 2018

"Jesús bajado de la Cruz y entregado a su madre"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Vino José de Arimatea, miembro noble del Sanedrín, 
que también aguardaba el reino de Dios; 
se presentó decidido ante Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús.
Informado por el centurión, de que estaba muerto Jesús, 
concedió el cadáver a José. 
Éste compró una sábana y, bajando a Jesús, 
lo envolvió en la sábana" (Mc. 15, 43.45-46).

Las esperanza cristiana no nos evita el dolor... Tenemos delante el corazón traspasado de la Virgen, con su hijo muerto en los brazos, culminando la "tragedia de las tragedias" de la humanidad... encarnando -porque es lo que Dios vino a hacer a este mundo- tantos dramas injustos e innecesarios como provocamos los seres humanos... sin razón y sin razones, pero con efectos reales e irreversibles...

¿Qué podemos aprender de la Virgen, acercándonos a ella, con Jesús muerto en sus brazos, sostenida por la "sola Palabra" que aún tiene que cumplirse?... ¿Nos atreveríamos a pensar que esta imagen puede ser una "estampa" de la confianza?... ¡¡dolorosa confianza!!... ¡¡¡no!!! ¡¡esperanzada confianza!! que nos quiere situar en otro plano de la realidad, donde aún no nos desenvolvemos, porque no tenemos la fe arraigada al alma...

El cristiano tiene que llegar hasta aquí, para que la vida merezca la pena y busquemos al Señor en los entresijos de la realidad ¡sea la que sea! cultivando nuestra vida para que florezca el Reino...


Estamos en cuaresma... el Señor nos llama a la conversión... pero sólo el amor, convencido de este Amor hasta el extremo, puede incitarnos a querer cambiar de actitudes ante la vida... ante el prójimo... ante Dios mismo... Debemos pararnos a rezar... a pensar... a contemplar... ante el acontecimiento de la Cruz del Señor... Convivimos con mucho dolor... tanto, que sólo en "este dolor" puede verse consolado e iluminado... porque este dolor tiene respuesta... a este dolor le habita la esperanza... Solo que esta esperanza es teologal... Hay que hacer camino para dar con ella... y en el encuentro con esta gracia se iluminará la fe, y podemos -entonces- vivir confiados... 

Con nuestro recuerdo diario por los enfermos del blog, rezamos, también hoy, por todos y cada uno... incluyendo sus familias... elevamos la mirada al cielo acogidos a la intercesión del Beato Tito, y pedimos la salud para todos, a la vez, que la gracia para recorrer esta camino difícil con el corazón en la confianza... El consuelo de la fe es una experiencia objetiva que nos permite trascender, hasta percibir otra realidad, no menos objetiva, aunque sí más honda... No desistamos que estamos en las manos de Dios y su amor nos cubre...
"confiando en el Señor, no me he desviado"... 

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

domingo, 4 de marzo de 2018

"Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, 
salió al sitio llamado "de la Calavera" 
(que en hebreo se dice Gólgota), 
donde lo crucificaron; y con él a otros dos, 
uno a cada lado, y en medio, Jesús.
...Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, 
la hermana de su madre, María, la de Cleofás, 
y María, la Magdalena" (Jn. 19,17-18.25).

Asistimos a la muerte de Jesús, y nos encontramos con el corazón traspasado de dolor, de la Virgen, que está presente... Es también una estampa fácil de trasladar a nuestros días y de la que tantas veces somos testigos, quedando perplejos... confusos... cuestionados...

La herida del pecado que padece el mundo, tiene consecuencias verdaderamente trágicas, con las que convivimos, sin lograr interpretar, y sin conseguir evitar... Y a pesar de que tenemos que encontrar nuestro dolor, dentro del dolor del crucificado; el dolor de la pasión y de la muerte de Jesús, es provocado por nosotros... No es comprensible que podamos ver morir nuestra muerte en su poder, y que su amor hasta el extremo le haya llevado a empeñar su vida, para que salvemos la nuestra... El cielo está desde entonces, abierto para siempre...


El camino de la vida es para acercarnos a ese don gratuito e inmerecido, aunque escapamos fácilmente a esta conciencia, porque, es cierto, a cambio se nos pide pagar, el "insignificante precio" de dejar a su iniciativa, el día y la hora de llegada... Porque no es un castigo separarnos en el tiempo, si el objetivo es coincidir en el destino para siempre... ¡¡hablamos de un don eterno!! ¡¡EL CIELO!!... es simplemente, acercar a cada uno, su mejor manera de llegar seguros... quien nos encamina es la providencia del Padre, que es la expresión de su misericordia... ¿Cómo no vivir confiados... seguros... esperanzados?... ¡¡mucho mayor fue el precio que le hicimos pagar nosotros a Él!!...

Enraicemos nuestra esperanza -con la de la Virgen- en este don, y ofrezcamos el dolor que sufrimos, para ser a cambio iluminados... Nuestra corta percepción no trasciende, atrofiada en lo más primario de nosotros mismos... Debemos elevar la mirada... aspirar... desear... encender el corazón en las verdades últimas, que nos darán aliento para vivir desde otros criterios, donde sufrir duele mucho ¡lógico!, pero el horizonte queda iluminado y podemos ahondar e ir cultivando, la perla preciosa del reino, que de nosotros depende, que se exprese en el "aquí y ahora"... y, esa es nuestra tarea...


Acudimos, como solemos hacer, a nuestro encuentro diario, y rezamos unos por otros en el deseo de ayudarnos a provocar la experiencia creciente de la fe en cada uno, porque la fe tiene que ser personal... Dios tiene que habitar en cada corazón para ser iluminado... Pensemos, hasta recordar, a todos los enfermos del blog... son muchos y tienen que estar todos, uno a uno... también sus familias... Sabemos que sufrir es parte del vivir, y queremos vivir con sentido nuestra vida entera... Nos acogemos al cielo para ser ayudados, y nos amparamos cariñosamente en la intercesión del Beato Tito, fiel compañero de camino, en esta ruta de la confianza, por la que buscamos al Señor en su Voluntad... nuestro tanteo se hace unas veces más perceptibles que otras, pero sabemos que siempre está...

Ponemos en común nuestras súplicas, y el Señor sabe que el presente que le hacemos llegar, es nuestra confianza en Él, a la espera de que el cielo nos bendiga copiosamente con dones perdurables con los que responder a su amor y su misericordia... Él sabe cuánto deseamos la salud de nuestros enfermos y cómo queremos ayudarles a crecer en la fe... la esperanza... la confianza... Este camino difícil por el que ellos pasan, tiene que ser iluminado con la fortaleza... el consuelo... la paz... y esto lo tenemos que hacer posible desde la comunión de los santos... La Virgen y el Beato Tito, nos ayudarán...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

sábado, 3 de marzo de 2018

"El encuentro de Jesús y María en el Camino de la Cruz"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Lo seguía un gran gentío del pueblo, 
y de mujeres que se golpeaban el pecho 
y lanzaban lamentos por él" (Lc. 23,27).

¡¡Qué parco el evangelio en resaltar la figura de la Virgen en el camino de la Cruz de Jesús!!... ¿Qué nombre podemos poner, al dolor silencioso de la Madre, que llega en el más absoluto anonimato a los pies de la Cruz, firme en su fe, hasta permanecer de pie, ante el Hijo muerto?... La esperanza activa de la Virgen, le capacita para acercarse al dolor de la muerte del "INOCENTE", traspasada, sí, pero sin derrumbe...

Por la Palabra, contenida dentro de su corazón, guardada por la fe, a la espera del despliegue de la luz que entraña, avanza decidida y sin titubeos, segura de que lo dicho por Jesús, se cumplirá... Cuando el dolor madura la fe, el tiempo abarca la conciencia de lo eterno, y lógicamente, se cambian las perspectivas... Es otra mirada... otra luz...


El dolor que cubre de oscuridad el corazón de la Virgen, no es sólo el de Jesús... En el dolor de Jesús habitan todos los crucificados de la tierra... y Ella, por su fe, está madura para compartir la entrega, el dolor y la misión del Hijo... Su consuelo es el que llegará a nosotros cuando por el "último salto", de la Cruz al cielo, perdamos la visión de Jesús, y a cambio queden, de par en par abiertas, sus puertas para siempre... 

Por la luz de la fe, llegaremos a dar con esta senda, y la presencia cercana de la Virgen nos ayudará a creer en las promesas... a mantener la espera... a sufrir con sentido... y a entrar -sin retorno- en la Voluntad de Dios por el camino cierto y seguro de la confianza de corazón...


Recemos también hoy unos por otros y ayudémonos a crecer en la fe... Que seamos creyentes de esperanza... miremos de cerca la Cruz y sintámonos culpables por no valorar, hasta convertirnos, el amor de Dios... Todos hemos crucificado a Jesús, y todos colaboramos con nuestros pecados al mal del mundo... Ojalá lloremos con corazón contrito y nos abramos al don, dándole acogida hasta crecerlo en nosotros... No sufrimos inútilmente; lo descubrimos junto a este dolor, viendo sufrir a la Madre y al Hijo... pongamos junto a ellos el dolor de nuestros enfermos, para que se ilumine en esta llama de amor incandescente, que purifica... redime... sana... y salva... Tengamos ahora nuestro recuerdo diario por los enfermos del blog... pensemos en todos, uno a uno.... también en sus familias... Acercándonos a quienes han sabido sufrir, hasta morir creyendo, amparémonos en la intercesión del Beato Tito, en el deseo de que miremos al cielo con el corazón confiado... En la paciencia de la fe, sembramos nuestro dolor y nos rendimos a la Voluntad de Dios, que es nuestro Padre y nos ama infinitamente... Iluminemos el sufrimiento en estos misterios y acojamos la gracia que de ellos destila... Es para nosotros... Seamos valientes... confiemos...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María