domingo, 23 de julio de 2017

Día 6.- Beato Tito, ruega por nosotros...


Muchos de los compañeros de prisión del Beato Tito, en su declaración para el proceso de beatificación, coinciden en señalar que era un hombre lleno de prudencia, de elegancia y educación en el trato, capaz de combinar la sencillez y la espontaneidad con la más elevada "finura". Estos rasgos de su carácter invaden también su espiritualidad. 
Esta "elegancia” o “discreción” espiritual ha tenido para nosotros una consecuencia relativamente negativa. El P. Tito es muy parco a la hora de narrar sus propias experiencias espirituales. Hay un cierto pudor -pese a ser un hombre profundamente extrovertido- que demuestra cómo en el caso de nuestro hombre la extroversión no va unida a la superficialidad. Él además vivía su oración como algo íntimamente unido a la vida de cada día. La oración no es un oasis en el desierto de la vida, es toda la vida, dijo en cierta ocasión. Algunos de sus compañeros de docencia, o incluso discípulos que más tarde serían ilustres profesores, han insistido en este aspecto: era un hombre que vivía esa profunda unión con Dios en la vida de cada día, en el trabajo cotidiano. Baste como botón de muestra el "consejo espiritual" que dirige a su hermana clarisa: Haz perfectamente tus pequeños deberes, incluso el más insignificante. Es algo sencillo. Sigue al Señor como un niño sigue a su padre...
En este sentido, algunos autores han cuestionado el talante místico del P. Tito. Cuando observamos sus escritos en la cárcel, no se puede dudar de ello. Pero conviene plantearse en qué sentido hablamos de mística y qué tipo de "místico" encontramos en Tito Brandsma. Podríamos hablar de una mística profundamente encarnada en el ser humano, en el que se contempla, en el sentido más genuino de la palabra, a Dios mismo. No es una contemplación que consiste en mirar hacia arriba, olvidando o descuidando lo de abajo. No se trata siquiera de llevar a los demás lo contemplado (el celebérrimo adagio de Santo Tomás: contemplata aliis tradere), aún reconociendo el paso adelante que supone esta idea en la concepción de la contemplación que deja así de ser un gozo individualista o narcisista, sino en contemplar en la realidad misma (por el principio de la encarnación) la presencia misteriosa de Dios.
Quizás es ahí donde la contemplación y la compasión se encuentran de forma natural. Convendría también señalar, que el Beato Tito es un hombre profundamente "observante", utilizando un término que hoy quizás esté un poco "pasado de moda" pero que era fundamental en la espiritualidad de la vida religiosa en aquellos años. La vida comunitaria, el oficio divino en comunidad, los momentos de trabajo y de recreación, etc. eran fundamentales en su vida. Pensemos que en nuestros días es relativamente fácil combinar la "vida activa" con la vida comunitaria, pero en aquellos momentos y más teniendo en cuenta el tipo de actividad que desarrollaba el profesor Brandsma, no debió ser fácil. No obstante, él tenía bien claro cuál era el orden de prioridades y cómo nuestro apostolado debe ser el fruto de nuestra vida interior, llevado con amor al mundo que nos rodea.


Dios es un ser personal, distinto de mí, con quien me puedo relacionar... diferente de lo que pienso de Él... es bueno que dejemos decir a Dios quién es... cómo es... y es Él, precisamente, quien nos va desvelando a nosotros, quiénes somos nosotros y qué hacemos en la vida...

Cuando se comienza a iluminar esta realidad, en principio de forma casi intuitiva, informe, las cosas cambian desde el fondo de ellas mismas... hay un sentido -contenido en este misterio- imposible de abarcar desde la superficie... y merece la pena traerlo a flote, si queremos de verdad sacarle "jugo" al don de vivir y no estrellarnos en los envistes o reveses que conlleva habitar en el mundo, en camino a lo eterno...

Es la relación con Dios -creador del mundo y del hombre- lo que ilumina el corazón y la mente para llegar a saber (saboreando) a qué venimos a la vida... nacer es sinónimo de vivir para siempre, bien en esta parte del horizonte, o en la otra, a la que nos vamos acercando mientras vivimos...


La oración nos va despertando a esta conciencia -que es la verdadera- y nos va sensibilizando a otros valores más profundos, veraces y duraderos... rezar es necesario... rezar es despertar a la fe práctica, que incluye la devocional, pero que la trasciende... rezar es creer y creer es fiarse de quien creemos...

En la relación surge el diálogo y se incluyen las demandas y expectativas por ambas partes... los vínculos se consolidan y nuestra capacidad de recepción, de reacción, de relación, se amplía hasta el infinito, porque nuestro destino es eterno...  

Vamos a rezar por los que más lo necesitan... recordemos a los enfermos del blog que lo están pasando mal... a sus familias que sufren con ellos... dirijamos la mirada, una vez mas al Beato Tito, nuestro intercesor, en este sexto día de novena, cerca ya de su fiesta, para que nos consiga del cielo las gracias que seguimos implorando y que esperamos -confiados- recibir... la salud del cuerpo y del alma de todos los que cada día nos damos cita, y mientras vamos de camino, que no nos falten la fortaleza, la esperanza, el consuelo, la fe y  la confianza...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

sábado, 22 de julio de 2017

Día 5.- Beato Tito, ruega por nosotros...



El P. Tito era un hombre alegre: Existe una foto de nuestro P. Tito en su viaje hacia los Estados Unidos, en el barco, acompañado por varias personas. Todos ellos aparecen riendo (y con ganas). No sabemos el motivo de su risa, pero sí se intuye la conversación animada y alegre. Este era uno de los rasgos esenciales de su carácter: esa alegría que brota de lo más profundo del alma y que empapa toda una vida, hasta en las situaciones más deprimentes. Pero conviene señalar que la alegría del Beato Tito no era una de esas "alegrías" que a veces nos han pintado en los santos, tan profundas y espiritualizadas, tan teologales, que no se concretaban en nada. Esta era una alegría real, a flor de piel, hasta si se quiere, con una pizca de buen humor e ingenio. No le faltaban razones para la preocupación o el desánimo: el exceso de trabajo, la situación política -no sólo en Alemania, también en su país, donde los simpatizantes del Nacional-socialismo iban poco a poco imponiendo sus criterios- o la precaria salud que le acompañó durante toda su vida. Pero no era Tito el hombre quejoso y lánguido que arrastra la existencia propia como un pesado fardo, sino más bien el hombre que saca plenamente el jugo a la vida, allí donde el Señor le ha llamado, el hombre que disfruta de su trabajo, que ama lo que hace y se entrega a ello apasionadamente, el hombre que mira su vida y descubre en ella mil cosas en las que alegrarse y por las que dar gracias. Así en 1938, cuando la debilidad le obligó a permanecer en la cama por una temporada, aquejado de una infección bastante seria, escribía a sus familiares en estos términos: Los bacilos son traicioneros y están muy al día. Empiezan la ofensiva sin declaración oficial de guerra. Pero os aseguro que no tienen nada en absoluto que hacer cuando los trabajos aprietan...
Este carácter no cambió ni siquiera en los momentos tan duros de la cárcel y los campos de concentración. Hizo realidad aquella frase que él mismo había pronunciado años atrás, en circunstancias mucho más agradables: Donde esté yo, tiene que haber fiesta... En este sentido se comprenden algunas de las anécdotas más famosas de esa parte de la biografía del P. Tito. Sabemos que en la prisión de Scheveningen escribió un pequeño diario, una descripción de su celda y la vida que allí desarrollaba, así como varias cartas y el poema Ante una imagen de Jesús, en mi celda. Pues bien, en uno de estos escritos, narra su sentimiento al ser encarcelado, ese momento dramático en que siente cerrarse tras de sí la puerta que nunca más se volverá a abrir sino para ir de una prisión a otra: ... pero cuando uno es encerrado por primera vez y de noche, en una celda carcelaria y cierran tras de ti la puerta con llaves y cadenas, uno se queda estupefacto durante unos instantes, aunque el hecho de ser encarcelado a mi avanzada edad me provocaba risa, más bien que tristeza... ¡Aquí me tenéis pues!
Asimismo, en una de las cartas que se conservan desde la celda 577 de la prisión de Scheveningen, tranquiliza a sus familiares con estas palabras: Psíquicamente no sufro, tampoco tengo necesidad de llorar ni de suspirar. Es más, incluso canto por lo bajito -a mi manera, por supuesto-...
El lector avezado sabrá intuir la grandeza de ánimo y la profunda espiritualidad que se esconde detrás de este “sentido del humor” que probablemente no es sino el fruto de una verdadera desmitificación de tantos ídolos que nos esclavizan y entristecen.


Las personas que viven cerca de Dios y de la gracia, ven el dolor de manera diferente, porque sus perspectivas son otras... la fe, hace gigantes que pueden combatir y salir victoriosos de las más duras batallas, porque en el corazón está impresa la seguridad de que la última palabra no la tiene el dolor, ni nada de lo que pueda nublarnos el horizonte... Dios es Bueno y su Voluntad nos conduce siempre al bien, aunque haya tramos que duele pasar por ellos... quien decide pasarlos en Sus Manos, o de Su Mano, es quien puede mantener la paz y la alegría de saber que las promesas están hechas antes de pasar nosotros por aquí, y los que pasaron antes, han visto ya que Dios no miente... ¡¡no quedaron defraudados!!

Pensamos a veces que "arriesgarse" a vivir en cristiano es mermar nuestras posibilidades, sin pensar en lo que aporta la fe y la gracia a nuestra vida, haciéndonos capaz de ampliar el horizonte hasta traspasar el tiempo, con la estampa en el corazón, de lo que aguarda la meta que conquistamos... podemos vivir confiados en medio de la noche, porque hay un mañana, y es además, para nosotros...


En este quinto día de novena, seguimos decididos a recorrer caminos de esperanza, apoyados en la Palabra de Dios y el ejemplo de los santos -en concreto de nuestro entrañable intercesor, Beato Tito- desde dentro del misterio de la comunión de los santos ¡¡torrente de gracia que compensa nuestras pequeñeces y falta de decisión, en la fuerza de quienes ya llegaron, firmes y decididos!!... queremos acercarnos a la Voluntad de Dios, seguros de que en Ella, reside el bien para nosotros... la vida misma nos va conduciendo a este destino, poniéndolo a nuestro alcance, con los mil sucesos a los que cada día nos hemos de enfrentar y afrontar...

Vamos a recordar a nuestros enfermos y vamos a rezar por ellos y con ellos... -José Luis salió bien de la intervención y se recupera favorablemente... También Blas, mejora; parece ser que esta vez la intervención ha surtido el efecto deseado... Adriana no termina de estabilizarse y hay que darle un refuerzo... Ana sigue en espera de los resultados y Mercedes, Juan y Lina siguen su curso en la recuperación de las recientes intervenciones-... los demás cada uno en su situación concreta, desde el mismo apoyo e interés son presentados en la oración diaria... ellos y sus familias... sabemos que necesitan la fuerza de la gracia y que nuestro cariño y apoyo son un estimulo que les ayuda a luchar y mantener el ánimo... Vamos a recurrir al Beato Tito, nuestro intercesor, dispuesto a recorrer con nosotros el camino de la fe y enseñarnos a sacar "arrestos" para hacernos fuertes en lo que de verdad merece la pena empeñarse y decidirse... Él le llevará a la Virgen, nuestra Madre, nuestras súplicas, y el cielo llegará hasta nosotros, permitiéndonos enraizarnos en la confianza... dando a nuestra fe y esperanza, los frutos deseados...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

viernes, 21 de julio de 2017

Día 4.- Beato Tito, ruega por nosotros...


El P. Tito mostró a lo largo de su vida esa capacidad maravillosa para sensibilizarse con el ánimo de sus semejantes. Supo mantener esa sensibilidad tanto en las cosas aparentemente menos importantes, como en los momentos trágicos de las cárceles y los campos de concentración. En la Universidad siempre miraba por el bien de sus alumnos; siempre estaba dispuesto a compartir con ellos algo más que lo rigurosamente académico. Según los que convivieron con él, tenía una facilidad única para trasmitir ánimos a los que se encontraban en problemas, al alumno en apuros, al padre de familia que le pedía una ayuda económica por determinados problemas o al compañero italiano de la prisión de Kleve al que pasaba parte de su ya escasísima ración de comida diaria, hasta que fue descubierto y castigado duramente por ello.
Pero la solidaridad de Tito Brandsma no es sólo una virtud (que no es poco). Hay debajo toda una forma de entender la fe, toda una preocupación por "escuchar" al que vive con nosotros, por percibir sus ritmos vitales y acompañarle en su caminar. En este sentido, resulta muy significativa la preocupación del P. Tito acerca de las posibles causas del ateísmo moderno. No comprendía por qué el progreso técnico estaba llevando al hombre a alejarse de Dios y a perder su identidad como ser humano. No basta con condenar al mundo, con decir que todo va muy mal, "que esto no es lo que era" o que "la juventud está perdida". Tenemos que preguntar y preguntarnos cuáles son las preocupaciones de los hombres de nuestro tiempo, de nuestros hermanos, a los cuales se nos ha enviado para predicar la buena noticia. Pensemos, que estamos a 30 o 40 años del Vaticano II. En este aspecto, sin duda, el Beato Tito fue totalmente innovador.
Sobre este tema versó su discurso de investidura como Rector Magnífico de la Universidad Católica de Nimega, en Octubre de 1932. Fue un discurso profundo, teórico a la vez que personal, que hizo pensar a más de uno y recibió numerosas felicitaciones, entre ellas algunas de medios protestantes. El nuevo Rector confesaba: Entre las numerosas preguntas que me hago, ninguna me preocupa tanto como el enigma del por qué el hombre que se halla en vías de desarrollo y se siente orgulloso de sus conquistas, se aleja de Dios de forma tan notable. ¿Es culpa sólo de los que actúan de este modo? ¿Se nos exige a nosotros hacer algo para que Dios brille de nuevo sobre el mundo con una luz más clara...? 
¡Sin duda toda una intuición del análisis que treinta años más tarde hará del ateísmo moderno la Gaudium et Spes!


Tenemos ante nosotros una figura que no va acorde con nuestras ilusiones, ni con nuestros ideales... nosotros queremos vivir bien, queremos desterrar de nosotros y de nuestra vista a la redonda, el dolor, la incomodidad, la enfermedad... y estamos ante el Beato Tito, hombre que quería lo mismo que queremos nosotros, pero él quería de forma práctica, que los bienes, o mejor el bien, fueran para todos... en su conquista de la verdad y la libertad, aprendidas en la escuela de Jesús, se encontró de golpe con el mismo fracaso que el Maestro al que seguía... y todo, porque el hombre separado de la raíz, va haciendo estragos, movido por la ambición, de lo que no podemos abarcar en esta vida temporal... el hombre tiene alma... y al alma, el mundo se le queda pequeño... pasamos por la vida, de camino al cielo, y esa verdad no la terminamos de asimilar...

Ahí radica nuestro problema y ¡¡cuánto nos cuesta resolverlo!! ¿sería -o será- capaz la fe, de aportarnos esta luz, que nos permita mirar en la dirección correcta y hacer las opciones adecuadas, para que esta semilla germine en la flor y el fruto, que guarda en sí misma?

Esta Verdad es revelada ¡¡está a nuestro alcance!! la contiene la Palabra, que resuena en la vida, desde que Dios la pronuncia al tiempo, y le da Cuerpo en la Persona de Jesús ¡¡la fe entra por el oído!!


Aventuremos de manera inteligente y bebamos de la fuente que mana para nosotros y puede saciar nuestros anhelos... vayamos a la Palabra de Dios y configuremos en Ella, criterios para la vida de cada día, en orden al destino al que nos vamos acercando... comprometamos nuestra vida con la gracia y cultivemos estos valores que son para ahora y para siempre en la esperanza, de que las promesas hechas por Dios, se cumplen y es Fiel, quien dice lo que es capaz de llevar a término.....

En este cuarto día de novena, recordemos igualmente a los enfermos del blog... pasemos lista, que estén todos, uno a uno... miremos al Beato Tito y pongamos en sus manos nuestras súplicas, en la confianza de que las lleve a la presencia de la Madre del Señor y nuestros deseos se cumplan... que los enfermos recobren la salud, la del cuerpo y también la del alma... y que recorran este camino de dolor, en la esperanza y la confianza de saberse en las manos de Dios, acercándonos cada día a su Voluntad, que es la que de verdad contiene nuestro bien y el bien de todos los que amamos...



Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

jueves, 20 de julio de 2017

Día 3.- Beato Tito, ruega por nosotros...


El P. Tito a lo largo de su vida tuvo muchas ocasiones para ejercitarse en la esperanza y en la confianza plena en Dios. Desde joven tuvo una salud enfermiza y débil que le trajo diversos problemas. Por ejemplo, haciendo su doctorado en Roma, tuvo que repetir el examen final porque había pasado una temporada bastante enfermo. Asimismo, siendo ya periodista, en varias ocasiones la enfermedad le obligó a retirarse durante semanas, de las diversas actividades.
Igualmente, supo encajar con espíritu de obediencia, con ánimo e incluso con buen humor, la negativa de sus superiores a que fuera a las misiones (uno de sus sueños). El joven sacerdote carmelita se ofreció en varias ocasiones para ir a Indonesia (donde la provincia holandesa acababa de abrir una misión), pero no se lo permitieron, tanto por su frágil salud, como por la necesidad que tenían la Iglesia y el Carmelo holandés de buenos profesores y personas con formación. Tito sería misionero de otro modo y siempre colaboró con muchas actividades a la labor misionera de la provincia.
Pero es en el periodo final de su vida, donde realmente se pusieron a prueba su fe y su esperanza. Fue allí donde el P. Tito mostró la hondura espiritual que tenía y siempre invitó a sus compañeros a la esperanza, animándoles, haciéndoles pensar en un futuro que, casi con toda probabilidad, él sabía que nunca vería. En lo más horrendo de una Europa que se hundía en la oscuridad de la guerra, de la violencia y de la sinrazón, nuestro hombre -sin perder el realismo- mantenía la esperanza.



Cuando pensamos en la vida de los santos y los contenidos que hicieron posible su trayecto en la firmeza de la fe, hasta las más duras consecuencias; caemos en la cuenta, que la virtud y la gracia no son adornos para la vida, sino armas para la lucha... tenemos que decidirnos a ser cristianos de verdad... de los que traen el cielo a la tierra, porque quieren pasar de la tierra al cielo, sin salirse de la misma linea, en la que transitan el tiempo... esto es obra de la gracia y de la fe, pero con la adhesión libre y comprometida del cada uno de nosotros...

Queremos ser de ésos... de los que se toman en serio, después de saber desde el hondón del alma, lo efímero de todo lo que caduca y es para este tramo del camino... las promesas de Dios se guardan de lo externo, pero no dejan de clamar al interior del ser, en la búsqueda de esta conquista que será para siempre... donde estarán todos los que amamos y donde se incorporarán todos los que debimos amar...


Estamos en el tercer día de novena, preparándonos a la memoria del martirio del Beato Tito... es momento propicio para tender la mano a quien puede ayudarnos... él sabe lo que supone ser fiel hasta el final... pero también él, puede decirnos mejor que nadie, cuánto gana el que confía, hasta fiarse de quien "todo lo Puede" y "todo lo Hace"...

Recordemos a los enfermos de este blog... pensemos en todos, uno a uno... -incorporamos a Ana, en espera de una biopsia en la boca, para que los resultados no confirmen lo que se teme-... queremos seguir al amparo de este gigante de la fe, del que tanto podemos aprender, sólo con acercarnos a su esperanza... hasta la vida se relativiza con la vivencia de Dios, que centra su Voluntad en nosotros para llevarnos al cielo... 

Recemos pues por todos los que nos esperan cada día... los que sufriendo pueden languidecer en la confianza... dejemos correr los ríos de la gracia, que manan de la comunión de los santos y entremos en esta corriente para ser fortalecidos y ayudados en nuestras necesidades... no desconfiemos... el Beato Tito, presenta al Señor, en este gran día para el Carmelo, donde ponemos los ojos en el gran Profeta y Padre espiritual de la Orden, las súplicas de todos, los que cada día, nos damos cita para mirar al cielo... pobres... pero seguros y confiados...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

miércoles, 19 de julio de 2017

Día 2.- Beato Tito, ruega por nosotros...


Cuando los alemanes invadieron Holanda en 1940, el gobierno de ocupación intentó controlar los dos ámbitos en los que Brandsma estaba más implicado: la educación y la prensa. Se intentó, por ejemplo, que los colegios católicos expulsaran a los niños de origen judío (a lo que el P. Tito se negó en el caso de los colegios carmelitas) y, poco a poco, se fueron tomando diversas medidas para asfixiar a la educación católica. En el campo de la prensa, el poder invasor pretendía que la prensa católica (bastante vigorosa en Holanda, pese a tratarse de un país de mayoría protestante) publicase las consignas antisemitas típicas de la propagando nacionalsocialista. Los obispos holandeses se mostraron muy contrarios y el P. Tito (como asistente eclesiástico de la prensa) se fue reuniendo clandestinamente con todos los directores para pedirles encarecidamente que resistiera y que se negaran a obedecer esta orden injusta.
En Enero de 1942, el P. Tito fue detenido en su convento de Nimega y fue pasando por diversas cárceles y campos de concentración hasta llegar a Dachau a primeros de junio. Allí moriría varias semanas más tarde.
En estos últimos meses de su vida, en condiciones terribles, el P. Tito supo mantener siempre la serenidad y la esperanza y, lo que es mas importante, supo trasmitir esa esperanza a los más débiles, a los que caían en el desanimo y la desesperación. Este comportamiento heroico y caritativo, no fue obra de la improvisación, sino el fruto maduro de una intensa vida de fe y de oración, rasgos que a veces pasaron desapercibidos por las muchas actividades que desempeñó a lo largo de su vida. Dicho de otro modo, tras el periodista, el profesor, el hombre de intensa actividad pública, se escondía el orante, el carmelita, el contemplativo... 


Seguimos avanzando tras las huellas del Beato Tito, en este segundo día de novena, y nos damos cuenta cómo la fe es una manera de vivir y de hacer frente a la realidad... no es la fe, algo que se coge cuando hay una contrariedad o una dificultad que resolver, no... la fe se vive siempre y se saca de ella en cada momento, el perfil que más necesitamos para avanzar en el camino recto, hacia el único destino que la vida nos acerca con el paso del tiempo... aunque pasemos por la oscuridad del dolor y del mal, la "Luz Pascual" puede iluminar ese tramo y ayudarnos a mantener la paz en medio de la tribulación... 

Lo vemos en los santos y en tantos hermanos que se fían de Dios y asumen la cruz como parte de la vida, sacándole su mejor partida a cada situación... no hay que negar que el dolor es contrario a nuestra naturaleza, aunque estemos heridos por él desde el principio... Dios quiere conducirnos a Él y va enderezando las sendas torcidas para atraernos a sus caminos y darnos en su Voluntad el bien que necesitamos... no nos esforcemos en interpretar, simplemente aceptemos que Él es Dios y nosotros sus hijos amados... no quedaremos defraudados...




Dejemos llevar al cielo nuestras súplicas de manos del Beato Tito, en estos días previos a celebrar su fiesta... tomemos conciencia de las consecuencias, a veces, de la fe... vivir no es soñar, ni sumar días a la existencia -lo hemos dicho ya muchas veces-... vivir es un don enorme, que no agradeceremos nunca bastante, pero a su vez es una responsabilidad. Todo don gratuito merece agradecimiento y repuesta... mientras más gratuito el don, mayor el agradecimiento... hay que valorar el don , pero sobre todo al Dador del don...

Necesitamos de la gracia... la oración la acerca a nosotros... vamos a rezar juntos y unidos porque necesitamos del cielo para acoger tan enorme ofrenda... los más necesitados son los que lo están pasando peor... nuestros enfermos, peregrinos de la confianza tras las huellas del Beato Tito... recordemos a todos, uno a uno y confiemos que somos escuchados, atendidos y ayudados... la Virgen nos espera y nuestro clamor le llega.. Ella nos ayudará, nuestro intercesor, se lo presenta...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

martes, 18 de julio de 2017

Día 1.- Tito Brandsma: santidad de la humanidad.


Iniciamos hoy la novena al Beato Tito, a nueve días de distancia del 75 aniversario de su martirio en el campo de concentración de Dachau, el 26 de julio de 1942, que la culminaremos el día de su onomástica el 27 de julio. Vamos a acercarnos en estos días a algunos rasgos de su persona para agradecer su entrega y tomar impulso en nuestra vida de fe, sabiendo que "la muerte de los mártires es semilla de nuevos cristianos"... ¿quién sabe si somos nosotros los que hemos brotado de este germen de vida, en la corriente que nos movemos, de la comunión de los santos? 


El P. Tito es un modelo para el carmelita del siglo XXI. La Iglesia pide a la vida consagrada que dé testimonio de esa doble pasión, por Dios y por el ser humano sufriente, concreto, necesitado. El P. Tito supo vivir esa polaridad que no solamente no divide el corazón del carmelita sino que lo plenifica y autentifica. Lo plenifica porque la pasión por Dios del contemplativo encuentra su plenitud en la compasión amorosa por el prójimo y porque el que siente esa compasión y la vive intensamente, contempla el misterio de la existencia que para un creyente es el Misterio de salvación. Y lo autentifica porque solamente en la compasión por el prójimo se pone a prueba y se calibra la verdadera contemplación. El P. Tito vivió intensa y armónicamente esas dos pasiones. 
El P. Tito supo contemplar en el Via Crucis de Jesucristo hacia el Calvario el sufrimiento de la humanidad y la compasión de Dios. Y supo contemplar en el sufrimiento de la humanidad (llevado en el campo de concentración a límites insospechados) al Dios abajado, "kenotizado", hecho uno de nosotros hasta el extremo de compartir el sufrimiento y la muerte. 
Que su ejemplo y su intercesión nos ayuden a nosotros a vivir con la misma honestidad la pasión por Dios y por la humanidad.


El dolor, que tanto duele, no tiene la última palabra en la vida de un cristiano... los peregrinos de este blog, que nos hemos encontrado en el camino de la vida, portando una herida abierta, necesitamos el consuelo de la fe para llegar a la luz pascual, que puede iluminarnos sin necesidad de traspasar el tiempo... la esperanza y la fe son para este tramo del camino... después será solo el amor el que hará presente todos nuestros anhelos y donde se verán cumplidas todas nuestras ansias de dicha y paz...

Vamos a rezar, porque la oración consuela, fortalece y crece la confianza... recordemos a los enfermos de nuestro blog, uno a uno... miremos al Beato Tito comprometiéndole en estos días tan señalados, donde nos queremos mirar en su entrega y aprender de él, que supo mantener la antorcha encendida en medio del más inhóspito desierto... esperamos conseguir a través de su intercesión, gracias abundantes para acercarnos sin miedo y con valentía a la Voluntad de Dios, buscando en Ella el amor desbordante con que somos mirados en esta etapa de nuestra vida...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …