jueves, 21 de junio de 2018

"Como un viento impetuoso y saludable, la bondad y la misericordia se han esparcido por el mundo entero"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


No ha sido una cosa más en la Iglesia, la celebración del Jubileo extraordinario de la misericordia ¡¡qué va!! como "un viento impetuoso y saludable, la bondad y la misericordia se han esparcido por el mundo entero. Y delante de esta mirada amorosa de Dios, que de manera tan prolongada se ha posado sobre cada uno, no podemos permanecer indiferentes, porque ella nos cambia la vida" (misericordia et misera, n. 4)... 

Quienes llegaron a tiempo y pudieron "zambullirse" en esta corriente de gracia, ya han quedado "tocados", porque es imposible que Dios pase con su presencia y su don, y no te deje su marca en el alma... Pero, como todo don fecundado, quienes no llegaron dentro del periodo establecido, no se quedarán -si quieren- sin los frutos, porque la gracia sigue manando y floreciendo para todos los que se acerquen, dispuestos y deseosos de enriquecerse en ella...  La corriente de la misericordia surca la vida y el mundo para los que quieran entrar en ella... 


Ayer veíamos que LA ALEGRÍA era uno de los frutos de la misericordia; y no cualquier alegría, sino esa alegría que nos da un talante ante la vida, y que nos permite vivir serenos las vicisitudes y los contratiempos, porque nuestra raíz tiene cimiento... Hoy, añadimos otro, LA GRATITUD... el hijo de Dios tiene que ser agradecido al reconocer por la experiencia de la misericordia en el perdón, que Dios -nuestro Padre- sea todo AMOR... sólo AMOR... y siempre AMOR... Dios derramándose en nosotros por el amor, nos cura las heridas que provoca el pecado, ¡¡drama que todos portamos!!, aunque queramos mirar para otro lado y no reconocerlo, a fin de no complicarnos mucho la existencia... Pero la gran noticia es que su perdón nos restituye el ser que recibimos de Dios, su imagen y semejanza, y nos libera desde el hondón del alma capacitándonos al amor, para ser ofrenda y servicio en bien de los demás... ser misericordiosos...

Sintamos, como dice el Papa, "la necesidad, de dar gracias al Señor y decirle: «Has sido bueno, Señor, con tu tierra, has perdonado la culpa de tu pueblo» (Sal 85,2-3). Así es: Dios ha destruido nuestras culpas y ha arrojado nuestros pecados a lo hondo del mar (cf. Mi 7,19); no los recuerda más, se los ha echado a la espalda (cf. Is 38,17); como dista el oriente del ocaso, así aparta de nosotros nuestros pecados (cf. Sal 103,12)" (misericordia et misera, n. 4)...


Acudamos al Señor y pongamos ante Él nuestra vida entera, con nuestras penas y alegrías, nuestros anhelos y esperanzas... Pensemos unos en otros y recemos... presentemos al Señor el suspiro de cada uno de los que rezamos, buscando caminos que nos arraiguen en la confianza de corazón, porque Dios no puede querer para nosotros más que bien... Recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también sus familias... pongamos en común nuestras súplicas bajo la intercesión del Beato Tito, para que consigamos del cielo lo que pedimos con fe suplicante... insistente... perseverante...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

miércoles, 20 de junio de 2018

"La misericordia suscita alegría porque el corazón se abre a la esperanza de una vida nueva"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El primer fruto de la misericordia es la alegría... la experiencia del perdón incondicional de Dios rompe la raíz de la rutina y nos sitúa en otra dimensión en la vida, más coherente, más autentica, más real... Nos dice el Papa que tras experimentar la alegría que produce la misericordia "no permitamos que las aflicciones y preocupaciones nos la quiten; que permanezca bien arraigada en nuestro corazón y nos ayude a mirar siempre con serenidad la vida cotidiana" (...) "Se necesitan testigos de la esperanza y de la verdadera alegría para deshacer las quimeras que prometen una felicidad fácil con paraísos artificiales. El vacío profundo de muchos puede ser colmado por la esperanza que se revela en el corazón que ha sido tomado por la misericordia" (misericordia et misera, n. 3)...


Sabemos que vivimos inmersos en un mundo de contradicciones... de muchas ofertas vanas que en definitiva no logran dar respuestas a nuestras grandes preguntas; y con todo, cómo nos cuesta entregarnos al don de Dios, que además de ser gratuito, nos pone alas en el alma para vivir seguros, libres, en paz, y gozosos de poder sentirnos amados y perdonados... 

Cuando nos atrevamos de verdad a cambiar nuestras ilusiones por la esperanza cristiana... a madurar el amor hasta que sea ofrenda en caridad... hablaremos de misericordia con gestos concretos, haciendo del reino nuestro modo de vivir... Necesitamos despertar al evangelio para iluminar el mundo y lo real, con la luz que disipa las tinieblas, en las que nos envuelve la vorágine que va de paso, queriéndose llevar los frutos de la raíz inamovible que es Dios, en Cristo, y los cristianos... Si nos tocó la gracia, sabemos que es transformante, y que amplía la mirada y el sentido de la vida...


Volvamos a rezar unos por otros.... el consuelo de la comunión -por la fe- es un don de Dios que se da entre nosotros y que tenemos que seguir cultivando en bien de todos... Ponemos en vanguardia a los enfermos del blog... -incorporamos hoy a Miguel Ángel, joven enfermo y peregrino en nuestro blog, que nos necesita para seguir luchando con su enfermedad y a ser posible superarla para gloria de Dios. ... María del Mar sigue recuperándose lentamente y siguen sus familiares solicitando nuestro recuerdo y oración para que siga la mejoría. ... También Carmen Mestre que se recupera a buen ritmo, tiene que mantener la lucha y hay que ayudarle con la "fuerza motora" de la fe de todos- ... Miramos al cielo buscando la intercesión del Beato Tito para poner ante él cada suspiro de cada enfermo que acompañamos cada día... todos, uno a uno... también sus familias... para los que pedimos la salud, el consuelo, la fortaleza y la esperanza... y, cómo no, la confianza de corazón, para fiarnos de Dios mientras recorremos este valle de lágrimas, que tanto nos está creciendo en los valores verdaderos, aunque sean más arduos que las ilusiones que nos mantienen activos y dinámicos esperando un nuevo amanecer...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

martes, 19 de junio de 2018

"La misericordia será siempre un acto de gratuidad del Padre celeste, un amor incondicionado e inmerecido"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Qué bien conoce el Papa el corazón de Dios y cómo nos trasmite su esencia abriéndonos puertas a la esperanza y a la fe... Merece la pena que le escuchemos a él y que acojamos el regalo que nos hace en estos párrafos, hasta que nos queden huellas en el alma y podamos decidirnos convencidos, a pisar estos caminos, y hacer rutas ciertas por ellos...

"El perdón es el signo más visible del amor del Padre, que Jesús ha querido revelar a lo largo de toda su vida. No existe página del Evangelio que pueda ser sustraída a este imperativo del amor que llega hasta el perdón. Incluso en el último momento de su vida terrena, mientras estaba siendo crucificado, Jesús tiene palabras de perdón: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lc. 23,34)" (misericordia et misera, n. 2)...

"Nada de cuanto un pecador arrepentido coloca delante de la misericordia de Dios queda sin el abrazo de su perdón. Por este motivo, ninguno de nosotros puede poner condiciones a la misericordia; ella será siempre un acto de gratuidad del Padre celeste, un amor incondicionado e inmerecido. No podemos correr el riesgo de oponernos a la plena libertad del amor con el cual Dios entra en la vida de cada persona"(misericordia et misera, n. 2)...


Cierto que la calidad del amor está en la gratuidad, y su expresión más clara la dibuja el perdón; no obstante, esta ciencia se aprende gracias a la misericordia, "acción concreta del amor que, perdonando, transforma y cambia la vida. Dios misericordioso, de generación en generación abraza a cada persona que se confía a él y la transforma, dándole su misma vida" (misericordia et misera, n.2)...

Entremos sin resistencias en la experiencia del amor de Dios, reconociendo la necesidad que tenemos de ser amados, perdonados, acariciados por su misericordia... Hoy que "el pecado se ha sociabilizado"; hoy, que el mal y el bien lo decidimos cada uno según nuestros pareceres e intereses, no nos resulta fácil sentirnos necesitados de su gracia y su perdón para encontrar la paz dentro de nosotros... y sólo en su amor podemos resolver nuestros anhelos, hasta despertar nuestra capacidad de compartir este tesoro, con todos los que convivimos cada día... Otra cosa no es vivir; es sólo soñar despiertos y tener que despertar, reconociendo que estábamos dormidos a lo real y al don...


Pero la bondad de Dios sigue llamando a nuestro corazón y acercándonos su luz de múltiples maneras... el Papa es una mediación objetiva de la misericordia de Dios y tenemos que valorarlo y agradecerlo, disponiéndonos de manera receptiva a la gracia que pretende ofrecernos... el bien es para nosotros...

Necesitados de Dios y heridos por la vida, acerquémonos unos a la fe de los otros, para que nos ayudemos y multipliquemos el bien que Dios desea concedernos... recordemos a los enfermos del blog, a todos, uno a uno... también a sus familias... Desde la intercesión del Beato Tito queremos hacer llegar al cielo el eco de nuestras súplicas para que recuperen la salud y la gloria de Dios se refleje en cada uno para el bien común... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

lunes, 18 de junio de 2018

"La misericordia, pide ser siempre celebrada y vivida en nuestras comunidades"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


No está dispuesto el Papa a dejar apagar "las ascuas" que el año de la misericordia ha mantenido encendidas en la Iglesia, caldeando el alma de cada hijo de Dios, necesitado de encontrarse personalmente con la gracia de Dios, y dar sentido a su vida, a la vez que contenido sólido, a sus ilusiones, conquistas, e ideales... La condición humana se encuentra con sus límites antes que con sus posibilidades; y muchas veces, rompemos el tesoro que portamos, antes de saber el precio en que está tasado; de ahí, que la rendija por la que asoma la misericordia, sea la gracia que más tengamos que valorar y cultivar, porque de ello depende, si nos disponernos a su búsqueda, que lleguemos a encontrarnos de cerca con la luz que es capaz de orientar y dirigir nuestros pasos, hasta la verdad y el bien verdadero...

No le bastó al Papa la bula de convocación para el Jubileo extraordinario de la misericordia "MIsericordiae Vultus", que ha querido al concluir éste, escribirnos una carta apostólica "Misericordia et misera", para dejar abierto un camino en la Iglesia, donde nos podamos identificar todos los que decididos a pertenecer a ella, nos dispongamos a darle visibilidad en los valores que la definen...


"Misericordia et misera -dice el Papa- son las dos palabras que san Agustín usa para comentar el encuentro entre Jesús y la adúltera (cf. Jn 8,1-11). No podía encontrar una expresión más bella y coherente que ésta para hacer comprender el misterio del amor de Dios cuando viene al encuentro del pecador: «Quedaron sólo ellos dos: la miserable y la misericordia». Cuánta piedad y justicia divina hay en este episodio. Su enseñanza viene a iluminar la conclusión del Jubileo Extraordinario de la Misericordia e indica, además, el camino que estamos llamados a seguir en el futuro"...

"La misericordia no puede ser un paréntesis en la vida de la Iglesia, sino que constituye su misma existencia, que manifiesta y hace tangible la verdad profunda del Evangelio. Todo se revela en la misericordia; todo se resuelve en el amor misericordioso del Padre... En este relato evangélico, no se encuentran el pecado y el juicio en abstracto, sino una pecadora y el Salvador. Jesús ha mirado a los ojos a aquella mujer y ha leído su corazón... Una vez que hemos sido revestidos de misericordia, aunque permanezca la condición de debilidad por el pecado, esta debilidad es superada por el amor que permite mirar más allá y vivir de otra manera" (misericordia et misera, n.1)...


Todos podemos hacer esta experiencia nuestra, y enriquecernos en ella mirando en la dirección correcta, haciendo ruta por los senderos que conducen a humanizar nuestro corazón en el mismo amor de Dios, siempre dispuesto al perdón y la misericordia... Ojalá dejemos prender en nosotros los mismos rasgos que dan al amor la expresión de la caridad, hasta sembrar flores de esperanza a nuestro paso, ampliando esta visión de la vida, dando forma a la gran familia de los hijos de Dios... amados por ser hijos, acogiendo el amor gratuito, para poder amar gratuitamente...

Miremos a los hermanos con los que hacemos camino cada día, y pensemos en todos los que nos tienden la mano mostrando su necesidad, para suavizarla al compartirla... pongamos en la vanguardia a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... cada uno con su dolor y su esperanza... también a sus familias... Acogiéndonos a la intercesión del Beato Tito, dejemos en sus manos lo que nos preocupa y queremos alcanzar por la fe y la confianza... Senderos tortuosos, pero iluminados... Dios es fiel... su misericordia es eterna...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

domingo, 17 de junio de 2018

"La vida de la Iglesia es auténtica y creíble cuando con convicción hace de la misericordia su anuncio"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Termina la bula recogiendo en la Virgen la mirada, porque quién mejor que Ella, modelo y testigo, para acercarnos al misterio de Dios, de donde Ella nunca se salió, a la vez que no deja de ofrecerlo a todos por su participación activa dentro de él... Quiere el Papa que recemos la Salve suplicantes... en el deseo de ver sus ojos vueltos a nosotros, hasta hacernos dignos de contemplar el rostro de la misericordia que es Jesús, su Hijo...

Desde la gracia que ha supuesto en la Iglesia esta parada, dinámica, activa, comprometida, durante todo un año, nos ha quedado claro que "la Iglesia siente la urgencia de anunciar la misericordia de Dios. Porque su vida es auténtica y creíble cuando con convicción hace de la misericordia su anuncio. Ella -la Iglesia, dice el Papa- sabe que la primera tarea, sobre todo en un momento como el nuestro, lleno de grandes esperanzas y fuertes contradicciones, es la de introducir a todos en el misterio de la misericordia de Dios, contemplando el rostro de Cristo. La Iglesia está llamada a ser el primer testigo veraz de la misericordia, profesándola y viviéndola como el centro de la Revelación de Jesucristo"(misericordiae vultus, n. 25)...


Nos deja el Papa las puertas abiertas y la Iglesia dispuesta "para que cada vez que alguien tenga necesidad pueda llegar a ella, porque la misericordia de Dios no tiene fin. Es tan insondable la profundidad del misterio que encierra, tan inagotable la riqueza que de ella proviene" (misericordiae vultus, n. 25)... 

Verdaderamente los frutos, los decidimos nosotros, y ojalá hagamos opciones firmes, estables y coherentes, sacando jugo al néctar de la gracia que tan necesario es para hacer frente a lo real, disponiéndonos a florecer en los valores permanentes, que nos sitúan en la verdadera esperanza, iluminada por la fe, enraizada ademas en lo eterno como lo único verdaderamente consistente y definitivo...


No echemos en saco roto la gracia de Dios -lo dice San Pablo-... El amor de Dios se inclina ante nosotros poniéndonos delante la verdad, el bien, la justicia, la paz... valores a los que hay que cederles sitio, venciendo el egoísmo, la codicia, la indiferencia, la comodidad... Son tiempos recios los que atravesamos, y tenemos norte donde dirigir y orientar el timón de nuestra vida... Acojamos el don; valoremos la gratuidad de Dios y trasformemos nuestras actitudes al contacto con la misericordia...

Recemos unos por otros, ayudándonos a hacer camino en la dirección correcta... Pensemos y recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también sus familias... -Agradecemos al Señor que Carmen Mestre está ya de alta recuperándose a buen ritmo, y seguimos pidiendo por María del Mar que su situación es más lenta y complicada, e incorporamos al Pequeño Pablo -aún bebé- que nos necesita, él y sus papás, para hacer frente a este momento y arrancar de Dios la fuerza de su poder- ... Miremos al cielo confiados y seguros de sentirnos mirados, socorridos, amparados... Nos acogemos además a la intercesión del Beato Tito y ponemos en sus manos nuestra súplicas, a la espera de ver florecer la fe de cada uno, en bien de todos los demás, porque la comunión de los santos es siempre eficaz y efectiva...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María