lunes, 14 de diciembre de 2020

"Señor, instrúyeme en tus sendas"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Sigue adviento acercándonos a encontrar el verdadero sentido de este acontecimiento, que gracias a la liturgia podemos seguir celebrando actualizado ¡¡si acogiéramos la gracia a la medida que Dios nos la da!!... La soberbia domina al ser humano y ha conseguido de nosotros, esclavizarnos y enfrentarnos unos a otros, hasta la confusión y el caos... ¡¡hemos perdido el norte!!...

¡¡Qué sugerente el refrán "dime de lo que alardeas y te diré de lo que careces"!!... las tinieblas de nuestro mundo sólo pueden esclarecerlas, la luz de la fe... Jesús ya salvó al mundo ¡¡ésta es la gran noticia!!... O volvemos a Dios, o la noche de la vida nos atrapará en sus sombras sin salida... nuestra fe tiene fundamento, es objetiva...

Seamos inteligentes y no presumamos de "listos", queriendo dar lecciones a la vida, porque demostrado está que el ser humano sin Dios, se deshumaniza, y en su deterioro sólo genera caos y destrucción... Recemos con fe el salmo 24, propuesto hoy acertadamente por la liturgia, uniéndonos a la Iglesia, que suplica luz para acoger la gracia y recibir preparados el milagro infinito de la navidad...

"Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. 

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor. 

El Señor es bueno y es recto,
enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humilles con rectitud,
enseña su camino a los humildes" (Salmo 24)...


Unamos a la oración por los enfermos del blog, el deseo de Dios para cada uno, la fe renovada en las promesas que Dios cumple cada día... Que por la fe de cada uno, la comunión de los santos, y la intercesión del Beato Tito, sean curados todos de la enfermedad... No nos olvidemos que Jesús alaba la fe que hace posible a Dios manifestar su poder en la debilidad de nuestras necesidades... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

domingo, 13 de diciembre de 2020

"Me alegro con mi Dios"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Hay un sobrenombre en la liturgia para este tercer domingo de adviento; "gaudete" "alegraos"; es el domingo de la alegría... Pero no la alegría bullanguera, sin contenido, provocada por cosas intrascendentes, dependiente de que las cosas coincidan con nuestros deseos; la alegría a la que se refiere hoy la liturgia es más honda y permanente, incapaz de que el viento de la contrariedad se lleve esta gracia que apunta al norte de nuestra vida...

Se acerca el nacimiento de la paz verdadera, y la esperanza cristiana, virtud teologal, puede desde entonces habitar para siempre en el corazón creyente, como roca firme donde sostenerse y apoyarse... El don de Dios rompe los cielos para cobijar la tierra, y este acontecimiento no es un cuento de hadas que nos contamos cada año para descentrar la mirada de los conflictos reales a los que hemos de enfrentarnos cada día ¡¡todo lo contrario!! el cristiano puede vivir con sentido todo, y puede sombrar cada día nuevas semillas de gracia que vayan floreciendo entre la cizaña, para que no falten frutos buenos en la cosecha de la vida...

A pesar de lo que vemos, gracias a la encarnación, es la gracia la que ha triunfado sobre el mal del mundo ¡¡Dios nos ha salvado con su nacimiento en nuestra carne!! ¡¡ésa es nuestra paz!!, y de esa paz florecerá nuestra esperanza, que es expresión real de la alegría verdadera... Hoy es la Virgen la que nos presta su alma para rezar el salmo del magníficat, agradeciendo a Dios su iniciativa, y a la Virgen su libertad para responder sin trabas a su Voluntad...

"Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones. 

Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación. 

A los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia" (
Lc 1,46-48.49-50.53-54)...


Sigamos llamado al cielo... necesitados de la misericordia de Dios para superar estos momentos... nos sentimos vulnerables... somos pequeños... recordemos, como cada día a los enfermos del blog, peregrinos de la confianza... todos, uno a uno... igualmente los contagiados por la pandemia... también los familiares de todos los que están sufriendo esta hecatombe... Que la intercesión del Beato Tito nos alcance lo que nuestra fe suspira en la fuerza de la comunión de los santos, donde nos apoyamos todos para hacerla más efectiva y eficaz... Cobijémonos en la gracia de Dios y seamos humildes para volver nuestros pasos a sus caminos...
"confiando en el Señor, no me he desviado"... 

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

sábado, 12 de diciembre de 2020

"Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El balancear de la liturgia de adviento, entre promesa y cumplimento, aporta a nuestra fe un soporte para pisar la vida con más perspectivas que simplemente el "metro cuadrado" donde pisamos nosotros... ¡¡Si atendiéramos a la escritura!! 

¡¡A Dios no hay que inventárselo!!... la fe no es una idea a la medida de la imaginación de cada uno... la fe es un acontecimiento, mucho más grande que nosotros, que surge en el tiempo, y que el tiempo no agota; que se concentra en Jesús, que es Dios, y ha tomado nuestra misma condición para llegar hasta nosotros objetivamente, y poder así mostrarnos el camino de la vida, enseñándonos a vivir...

Nos dejamos seducir por cualquier oferta vana, propuesta por cualquiera, y nos perdemos la gran noticia, contenida en la revelación, y que la liturgia se atreve a proclamar cada día, infundiéndole alma, capacitándola para actualizarse en nosotros... ¡¡Hagamos adviento acercándonos a Jesús y acojamos su don para que nuestra fe madure y florezca en las obras que Dios quiere... Recemos con la liturgia el salmo 79 con actitud suplicante, encendiendo el deseo de Dios en lo más hondo de nuestro corazón...

 "Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece.
Despierta tu poder y ven a salvarnos. 

 Dios del universo, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó,
y al hijo del hombre que tú has fortalecido. 

 Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre" (Salmo 79)...


Recordando, como solemos hacer cada día, a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... los infectados de covid por la pandemia... sus familias... volvemos a mirar al cielo suplicando salud para todos a través de la intercesión del Beato Tito, en la esperanza de que el cielo desborde bendiciones y nos cubra... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

viernes, 11 de diciembre de 2020

"El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Nos sigue penetrando el alma la misericordia de Dios, gracias a la liturgia... adviento es una gracia renovada para hacerse asequible a cada uno de nosotros... Dios nos ama apasionadamente...

La voz del profeta Isaías -protagonista con la Virgen y Juan Bautista durante este tiempo- acaricia nuestra fe al eco de su voz, pintando ante nosotros un paisaje traslúcido, de comprensión, confianza, promesas, esperanza... Dios que es siempre gracia, no deja de ofrecerse a caminar a nuestro lado guiando nuestros pasos hacia la Vida...

Habitamos un mundo aturdido, desbordado de egoísmo, codicioso de poder, frívolo en sus objetivos, que sólo genera dificultades para todos, sin atender los atisbos de vida que hay en los pequeños gestos, que apoyados por la gracia podrían recomponer el deterioro generalizado, donde nos condujo la idolatría, de la que todos somos esclavos... Dios puede irrumpir en nuestra vida si atendemos a su voz, y curarnos de raíz todos los males... Seremos entonces bienaventurados -dichosos- si como reza hoy la liturgia con el salmo 1, ponemos nuestra confianza en Él, y sembramos de nuevo en su campo...

 "Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. 

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. 

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal" (Salmo 1)...


Volvamos a rezar unos por otros y pensemos hasta recordar a todos, uno a uno, en los enfermos del blog... también en sus familias... la pandemia... los nuevos infectados cada día... sus familias... Miramos al cielo deseando atraer nuevas gracias, a cada súplica... a cada suspiro... a cada anhelo... Nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y seguimos haciendo caminos de confianza, activando la fe y la esperanza, mientras florece la espera... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

jueves, 10 de diciembre de 2020

"El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Adviento es un toque de atención a lo que Dios ha dicho y está cumpliendo, a fin de que la esperanza cristiana encuentre soporte sólido en el corazón creyente... ¿Cuántas cosas ha dicho Dios dándose a conocer y nosotros todavia no hemos escuchado, ni sabemos que existen?... El ser humano es un peregrino que avanza con el tiempo hacia la Vida y debe saber dónde pisa para que su caminar esté asociado al destino al que se acerca... 

Ciertamente la descripción del profeta activa en nosotros actitudes con más perspectivas que sólo sumar días a la existencia, porque desvinculados del Dueño de todo, y alejados de su proyecto, la vida es una pelea codiciosa que sólo genera caos y frustración...

Aceptemos el misterio, démosle espacio en nosotros, y abramos el alma al anuncio inmenso, gratuito, eterno, de la salvación... Dios está entre nosotros, y quiere llevarnos a Él... Sólo en los contornos de su Voluntad, serán saciados nuestros anhelos... Trabajemos el tiempo, avancemos hacia la vida de su mano, al eco de su voz, sostenidos en sus promesas... Él cumple su Palabra... Atrevámonos a rezar con la liturgia el salmo 144, dando gloria a Dios...

 "Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
El Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. 

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. 

 Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad" (Salmo 144)...


Que no cesen las plegarias al cielo en estos momentos trágicos que vivimos... Pidamos fe y esperanza para los enfermos, que éso es también pedir la salud... Sabemos que el tiempo no es más que camino, y todo camino conduce a un destino... Que nos acompañe la oración sostenida por la fe de todos los que rezamos... y que la intercesión del Beato Tito, acerque al cielo nuestro dolor, y nos permita sentir respuesta de gracia para todo lo que pedimos a Dios, con humildad y confianza... Porque Dios lo puede todo, y nos ama...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...  

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

miércoles, 9 de diciembre de 2020

"Bendice, alma mía, al Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Si no nos olvidamos que la liturgia aporta a la Palabra de Dios la gracia para que se actualice en nosotros, ciertamente, sentiremos acariciar el alma, si acercamos el oído del corazón a las lecturas de la misa de hoy, tanto de boca del profeta Isaías, como del mismo Jesús, dándonos esperanza y consuelo... Nos faltan recursos para asumir con realismo todo el engranaje que conforman la vida, que sólo a la luz de la fe, podemos pisar con acierto... 

Sólo llegaremos, si nos dejamos llevar; por eso, Dios mismo se ofrece a conducirnos, y va delante de nosotros abriéndonos paso en sus mismas pisadas, que ojalá nos atrevamos a pisar... La iglesia, pedagoga, asistida por el Espíritu nos educa en la fe, progresivamente, facilitándonos la gracia de manera abundante en los tiempos fuertes... 

Dejemos que el adviento produzca en nosotros sus mejores frutos, y preparemos la navidad en el alma, dando a Dios espacio para que se manifiesta en nosotros y podamos aportar a este mundo sus valores, sus dones, su misma luz, dejando florecer entre nosotros la paz verdadera, germen de vida eterna... Bendigamos a Dios con su misma Palabra, rezando con la Iglesia el salmo 102, servido hoy por la liturgia como respuesta a esta Palabra entregada hoy a nosotros...

 "Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. 

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa,
y te colma de gracia y de ternura. 

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No nos trata como merecen nuestro pecados
ni nos paga según nuestras culpas" (Salmo 102)...


La intercesión es participar de la comunión de los santos y de su eficacia... es el mejor sitio para hacer presente a los peregrinos de la confianza, que rezamos cada día por los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo y que el cielo nos enseñe a crecer la fe para que broten entre nosotros los milagros que pedimos... Que la intercesión del Beato Tito nos empuje y lo haga posible para nosotros, por la bondad infinita del corazón de Dios...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

martes, 8 de diciembre de 2020

"Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


En el corazón del adviento, la liturgia pone los ojos en la Virgen, concebida sin pecado, para crecernos la esperanza... La Virgen es la obra acabada de la gracia... acercándonos a su alma, podemos aprender a creer... cubierta por el misterio, confiada en la Palabra creadora de Dios, entró en el terreno fértil de la gracia, cosechando salvación para el mundo...

No todos los humanos hemos pecado, no todos hemos sustituido a Dios en el deseo de dominar la existencia... Ella, tronchó sus planes ante la Palabra de Dios, y no le importó deshacer sus proyectos para ampliarlos en la Voluntad de Dios, con la certeza en el alma, de que las promesas de Dios se cumplen, y Dios nunca falla, aunque sus tiempos no coincidan con nuestras impaciencias...

La libertad de la Virgen para elegir lo que Dios quiera, es la mayor garantía de que lo que nos esclaviza a los humanos es el pecado... quien es libre, no necesita trasgredir a capricho, el orden establecido, ni pensar que la fe es un recorte de posibilidades... ojalá mirando a la Virgen aprendamos a su lado, con su ayuda e intercesión, a vivir referidos a Ella, buscando los valores eternos... ¡¡Bonito salmo nos trae hoy la liturgia para cantar la gloria de Dios, reflejada en la Virgen por su sí, sin condiciones!!...

"Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. 

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad" (Salmo 97)...


Recordando a los enfermos del blog, como cada día... todos, uno a uno... también sus familias... ¡¡la pandemia y todas sus consecuencias!!... miremos al cielo suplicantes y acudamos a la intercesión del Beato Tito para que consigamos de la misericordia de Dios, la gracia de la salud para todos, y un aumento de gracia para creer, esperar, amar, en el mismo amor que somos amados... seamos bienaventurados como la Virgen, por creer, esperar y amar, sin dudar de la fidelidad de Dios, y de su amor único a cada uno de nosotros... -Mirian sigue necesitando mucho de la oración de todos para salir adelante, no nos olvidemos, sigue muy grave-...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria