sábado, 9 de marzo de 2019

"Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El corazón de Dios es insondable... ¡¡y pensar que estamos hechos a su imagen y semejanza!!... ¡¡que podemos amar por amor!!... ¿Dónde nos ha encerrado el egoísmo hasta habernos perdido de nosotros mismos?... 

La esperanza es la dama que paseando por la liturgia hoy, nos llama a la confianza... ¡¡qué Dios el nuestro!!... ¡¡qué libertad para amarnos sin merecerlo, gratuitamente!!... no sólo da el primer paso, sino que abriendo surcos en nuestra vida, esparce como semilla el aliento de su misericordia, sembrando en nosotros la gracia, a la espera de que florezca...

Por eso, rezar el salmo 85 nos puede ir acercando a este don que actualiza de manera efectiva la cuaresma, disponiéndonos al encuentro con Jesús que nos busca apasionadamente... Él no es pecador y sin embargo no nos juzga, se ofrece a curarnos las heridas, nos llama cuando todavía estamos lejos... ¡¡quiere venir a nuestra casa y salvarnos!!... Agradezcamos los latidos de su corazón con las palabras que la Iglesia reza hoy y pidamos con fe la gracia de la conversión, para permanecer siempre a su lado...

 "Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva, Dios mío, a tu siervo, que confía en ti.

 Piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti, Señor. 

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica" (Salmo 85)...


Que nuestro recuerdo por los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... nos haga mirar al cielo cobijados en la bondad de Dios y esperando de Él para cada uno, las gracias que suplicamos... Que la intercesión del Beato Tito nos empuje a la coherencia y la fe práctica, y demos frutos al pedir, recibiendo de Dios lo que necesitamos... Que pisemos la cuaresma haciendo camino hasta el Señor, llevando con nosotros la gracia y dejándonos curar en ella...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

viernes, 8 de marzo de 2019

"Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El camino cuaresmal está lleno de contenido, y bien merece que nos demos cuenta de cuántas maneras se nos oferta y acerca la gracia, deseosa de tocarnos el alma con la caricia de la misericordia, y trasformarnos...

El fruto de la conversión es siempre la caridad, ¡¡midamos en ella nuestras actitudes para examinarnos!!... la caridad tan polifacética y práctica a la vez, nos facilita cribar a su luz nuestras intenciones desde la Palabra de Dios, servida para nosotros en la liturgia, con la carga efectiva que le aporta este misterio, que ciertamente nunca agradeceremos bastante por lo mucho que de él recibimos, por la infinita bondad de nuestro buen Dios...

En este contexto fluye solo, rezar el salmo 50, que tendríamos que no separarnos de él durante todo este tiempo cuaresmal, porque el perdón y la misericordia son los dos pilares donde el cristiano tiene que cimentar su realidad, sabedor de la fragilidad de su condición, y seguro a la vez del complemento que nos aporta la gracia... todos somos pecadores y todos necesitamos pedir perdón y ser perdonados...

 "Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.

 Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. 

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias" (salmo 50)...


Que no falte tampoco hoy nuestro recuerdo por los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... miremos al cielo, en el deseo de traer desde allí para cada uno, aquello que cada uno suplica en su corazón, rezando para que se realice... -los papás de Alfonso nos piden "un suspiro" a cada uno, para que el tratamiento que empezará pronto surta el efecto deseado y su hijo se cure- ...pongamos confiados a todos los peregrinos de la confianza que cada día nos encontramos en este blog, en la manos intercesoras del Beato Tito para que su fe nos traiga del cielo lo que de tantas maneras imploramos, en el deseo de verlo realizar...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

jueves, 7 de marzo de 2019

"Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Nos habla hoy la liturgia de elección, y es Dios mismo quien nos hace la oferta para que acertemos al elegir... la vida, que tiene destino ¡¡no lo olvidemos!!, debe recorrerse por el camino adecuado que conduce a ello; y ¡¡es tan fácil hacer surcos fuera de camino y perdernos en ellos!!, que Dios que lo sabe, alza su voz y nos advierte...

Nos empeñamos en inventarnos vivir, y lo correcto sería dejarnos conducir como aprendiz... la libertad verdadera es un fruto de la acertada elección, muchas veces elegida, que nos amplía las perspectivas y nos eleva la mirada a la realidad, enseñándonos a trascenderla...

La liturgia hoy nos habla de la cruz y de la negación que conlleva el seguimiento de Jesús, maestro de vida... el único que tiene libertad para amarnos hasta el final es Jesús; y sólo quien participe de su mismo amor, podrá amar sin medida, en la desmedida del suyo... Mientras somos pequeños, pobres, débiles, nuestro camino tiene que ser la confianza... ¡¡qué bien lo sabe el salmista!!, y la Iglesia que es madre y maestra, nos invita a rezar, llamando al corazón a despertar a esta actitud, que es efectiva, eficaz y firme para avanzar por el camino del bien que lleva a la vida verdadera...

"Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. 

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. 

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal" (Salmo 1)...


Recordemos, como cada día, a los enfermos del blog... todos, uno a uno... también sus familias... miremos al cielo deseosos de hacer bien el camino de la vida, para encontrarnos de verdad con la voluntad de Dios a fin de que nunca nos salgamos de la confianza... Que la intercesión del Beato Tito nos ayude a suplicar la salud para todos, y un aumento de fe que nos disponga a la conversión sincera...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

miércoles, 6 de marzo de 2019

"Misericordia, Señor: hemos pecado"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Alza la voz hoy la Iglesia en su liturgia y nos invita a todos a dar un paso al frente con contenido... ¡¡convertíos y creed al evangelio, hemos escuchado al imponernos hoy la ceniza!!... una llamada a la conversión sin presiones, sin amenazas, sin condiciones... Dios siempre empieza dando, ofreciendo, "os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios. Pues dice: «En el tiempo favorable te escuché, en el día de la salvación te ayudé». Pues mirad: ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación"... Ojalá escuchemos, acojamos, caminemos en esta dirección...

Todos necesitamos la cuaresma... la palabra de Dios nos acerca en el evangelio de hoy las pautas para hacer efectiva y provechosa esta gracia, que quiere ser proceso de vida en cada creyente que se sabe pecador y que agradece a Dios su perdón, su cercanía, su  nueva propuesta ante las ocasiones perdidas...

Que frente a Dios mostremos nuestra verdad más profunda y nos dejemos curar en su amor infinito... ¡¡qué bien recogido en el salmo 50, tan a propósito para hacer a nuestro lado el camino cuaresmal!!... repitamos estos versículos, despacio, continuamente, con conciencia de nuestros límites, pero seguros a la vez, de que acercándonos a Dios nuestros límites no se limitan a nosotros, sino que se tornan en su poder, ilimitados...

 "Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. 

 Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. 

Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. 

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza" (Salmo 50)...


Volvamos a recordar a nuestros enfermos... todos, uno a uno... también sus familias... miremos al cielo... que la fe dibuje esperanza en cada dolor que nos oprime, en cada anhelos que suspiramos... Ayudados de la intercesión del Beato Tito, renovemos la confianza de que Dios nos mira con ternura, y esperemos del cielo las gracias que pedimos humildes, insistentes, perseverantes...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

martes, 5 de marzo de 2019

"Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La coherencia es la actitud cristiana que Dios quiere de nosotros, y cada día en su palabra podemos encontrar matices dibujados para hacer camino en esta dirección, incorporando actitudes que la lleguen a hacer posible...

Ya sabemos que la fe es una opción vital que nos aporta un talante, conjugando las dos vertientes donde se enmarca el vivir de un cristiano: vivir en Dios y caminar hacia Dios... y desde ahí, hacer discernimiento, sabiendo elegir lo correcto acercándonos a la luz que alumbra y que ilumina...

Dios conoce nuestro corazón y quiere que nos fiemos de Él... que no seamos interesados, sino gratuitos... El ciento por uno está garantizado a cada mínimo que aportamos a su don, que Él no deja de acercarnos para que pisemos suelo firme en medio de las dificultades propias, que vivir trae consigo...

Parece hablar Dios mismo en el salmo 49, propuesto hoy en la liturgia... escuchemos y devolvamos esta misma palabra hasta su corazón, después de pasarla por el nuestro y dejar el germen de vida que contiene...

 "«Congregadme a mis fieles,
que sellaron mi pacto con un sacrificio».
Proclame el cielo su justicia;
Dios en persona va a juzgar. 

 «Escucha, pueblo mío, voy a hablarte;
Israel, voy a dar testimonio contra ti;
—yo soy Dios, tu Dios—.
No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí».

Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,
cumple tus votos al Altísimo.
«El que me ofrece acción de gracias, ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios»" (Salmo 49)...


Como cada día, pensando, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno... también sus familias... miremos al cielo confiados y suplicantes, presentando a Dios cada situación, cada dolor, cada anhelo, para que nos sea devuelto en gracia, y respondamos a su voluntad con decisión y coherencia... Que la intercesión del Beato Tito, nos impulse a llegar hasta donde a nosotros nos cuesta, y al pedir, demos de nosotros lo que Dios también desea y nos pide...
"confiando en el Señor, no me he desviado"... 

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...