miércoles, 26 de diciembre de 2018

"A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Son muchos "belenes vivientes" los que podemos encontrarnos al día de hoy a nuestro paso por la vida, de la misma crudeza que el establo de Belén, al que le hemos ido poniendo suavidad y ternura hasta distanciarnos del realismo que encierra... Tenemos que volver a Belén y descubrir qué Palabra está Dios diciendo al mundo con esta "estampa", fuerte y suave; cálida y fría; dura y tierna; dulce y amarga, que cuesta interpretar y dejarse impresionar por su plasticidad...

Hoy la liturgia nos sorprende dando un giro al mostrarnos la misma imagen que encierra Belén, pero ahora con los trazos de la cruz, ¡quién lo diría!... y todo para hacernos caer en la cuenta que el misterio del amor de Dios, "desvelado" en Jesús, no es un gesto aislado que puede conmovernos en un momento dado, sino una respuesta diferente al drama del pecado del hombre, que dominado por el egoísmo y la soberbia, no tiene recursos para llegar a la paz, la justicia, el amor, como actitud ante la vida en relación con los demás... Hoy San Esteban, hombre inocente, muerto a manos de unos violentos sin argumentos, ofrece su perdón antes de entregar su espíritu a Dios, con la libertad de quien conoce, a quien imita... 


Sugerente oración el salmo 30, que la Iglesia reza llevando aliento a los que sufren, fortaleciendo su fe por la comunión de los santos...Unamos nuestra voz a la suya y creamos lo que rezamos...

"Sé la roca de mi refugio, 
un baluarte donde me salve, 
tú que eres mi roca y mi baluarte; 
por tu nombre dirígeme y guíame.

A tus manos encomiendo mi espíritu: 
tú, el Dios leal, me librarás. 
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. 
Te has fijado en mi aflicción. 

Líbrame de los enemigos que me persiguen; 
haz brillar tu rostro sobre tu siervo, 
sálvame por tu misericordia" (Salmo 30)... 

Bonito contexto para rezar unos por otros, recordando a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también sus familias... Mirando al cielo ayudados de la intercesión del Beato Tito, volvamos a pedir la salud y la fe, para que el don de Dios germine en nosotros y seamos coherentes hasta dar testimonio de vida cristiana...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

martes, 25 de diciembre de 2018

"Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


No quitemos los cristianos de la navidad el misterio de Dios, ni ahoguemos el eco de su Palabra en el barullo que nos aturde... en la tierra ha germinado un don de vida que quiere iluminar nuestras sombras y darnos proyección para alargar el horizonte hasta la esperanza... 

Las señales de su venida son tan cotidianas que pueden pasarnos desapercibidas... pero si hemos agudizado en adviento el tacto de la fe, podemos reconocer su presencia en la ternura de un niño, y acercándonos a sus dones, acoger la gracia que enriquece y la luz que alumbra, descubriendo caminos nuevos que conducen a la verdad y a la vida verdadera...

La Iglesia que ya se ha encontrado con el don de Jesús, lo muestra en su alabanza y nos invita a unir nuestras voces, a su misma voz, para que resuene... 

"Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. 

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. 

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad.

Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor" (salmo 97)...


Que nuestra navidad tenga contenido, y desde el pesebre vayamos al encuentro con los otros a desearnos la paz, la luz, la gracia, la vida y la fe, que todos necesitamos y no acertamos tantas veces a encontrar... "en la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres" dice la liturgia hoy... seamos cristianos con cimientos; de los que reciben de quien viene a darnos todo de su amor, antes de compartir... y de los que compartiendo, multiplican el don porque es así como se crece...

Tener un recuerdo junto a Jesús, unos por otros, es lo mejor que podemos regalarnos en Navidad... pensemos entonces en los enfermos del blog... en todos, uno a uno... también sus familias... Miremos al cielo y dejémonos iluminar, sabiendo a quién pedimos y qué queremos pedir... La intercesión del Beato Tito, vuelve a poner ante la Madre que nos muestra al Niño, nuestras súplicas humildes, insistentes, perseverantes... Que recuperen la salud todos, y que la fe nos toque el alma y nos vincule a Jesús para vivir cerca de su misericordia...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

lunes, 24 de diciembre de 2018

"Cantaré eternamente las misericordias del Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La confianza y la fe florecen hoy en la liturgia como testimonio del corazón creyente... Dios se acerca tanto a nosotros que debemos hacer resonar la alabanza en la tierra entera... su misericordia llega a nosotros para quedarse... es un don eterno, que lo contiene ya el tiempo, y es bueno que lo disfrutemos agradecidos porque es algo que nos sobrepasa, y a la vez es gratuito...

Recemos con la Iglesia en la voz de los cristianos que creen en la Palabra de Dios, y la viven haciendo fiesta en el corazón, compartiendo la fe con los otros... Seamos conscientes de lo que decimos y dejémonos tocar por la gracia...

 "Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad.

 «Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». 

 «Él me invocará: “Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora”;
Le mantendré eternamente mi favor,
y mí alianza con él será estable»" (Salmo 88)...


Termina adviento y nos deja con Jesús entre nosotros... ojalá le demos acogida y trasformemos el mundo con su luz, sus valores, su "noticia"... Acerquémonos todos al pesebre y arrodillemos el alma ante su pequeñez... ¡¡el "Inmenso", a nuestra medida!!... pretender entender a Dios es hacernos daño... mejor sorprendernos; ¡¡mirar hasta que veamos!! ¡¡rezar hasta que escuchemos!!...

Pensemos a su lado en los enfermos del blog... en todos, uno a uno... también sus familias... Volvamos a pedir la salud para todos haciendo hueco al Señor dentro de nosotros para que nos contagie la grandeza de lo pequeño y maduremos la fe en la entrega de nuestra vida a su Voluntad... Él viene a darnos todo lo que no tenemos y necesitamos... Que nos ayude la intercesión del Beato Tito, que llevó la fe hasta el extremo y puede alcanzarnos crecer la nuestra, para hacernos dignos de la misericordia infinita que Dios nos trae con su nacimiento...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

domingo, 23 de diciembre de 2018

"¡Oh Dios!, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Lindando ya con la Navidad, la liturgia va resaltando matices que nos ayudan a fijar la atención, poniendo en valor los efectos de la fe... 

La figura central del adviento sabemos que es la Virgen Madre, y en sus actitudes valoramos que la fe es virtud teologal cuando la persona se entrega en libertad a Dios y se ofrece a Él para hacer su Voluntad, sin resistencias, ni condiciones, sino adentrándose en los caminos que "desvela" el misterio, vinculándonos a la gracia que lo expresa...

Conocer al Señor es saber que necesitamos de Él... de ahí, que la liturgia nos enseñe a rezar, poniendo en labios de la Iglesia la mejor manera de suplicarlo "¡Oh Dios!, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve"... El resplandor de su gloria purifica, salva... la presencia de Dios nos sitúa en ese plano que agudiza la percepción y la mirada, descubriendo las huellas que nos enseñan a pisar caminos seguros, de vida...  

Unamos nuestra voz, a la de tantos cristianos que se dejan conducir por la oración de la Madre Iglesia y hagamos comunión...

"Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. 

Dios del universo, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó, 
y al hombre que tú has fortalecido.

 Que tu mano proteja a tu escogido, 
al hombre que tú fortaleciste. 
No nos alejaremos de ti
danos vida, para que invoquemos tu nombre" Salmo 79)...



Pensando, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno... también sus familias... miremos al cielo deseosos de encontrarnos con los frutos de nuestra fe... -pidamos hoy por Rafael Fernández y Antonia del Toro que necesitan de nuestra oración y puede ser para ellos, el susurro de nuestros ruegos, un bálsamo que les reconforte y fortalezca- ... extendiendo igualmente nuestra intención a todos, nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y nos atrevemos a decirle a Dios, una vez más, lo que queremos... comprometiéndonos a ser coherentes con lo que sabemos que Él también quiere de nosotros...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...

sábado, 22 de diciembre de 2018

"Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Muchos de nosotros nos hemos visto hoy en torno a la Virgen y hemos rezado de una manera encendida, confiada, agradecida, festiva, con el corazón lleno de nombres y de intenciones... los primeros, los enfermos de nuestro blog... los peregrinos de la confianza... todos, uno a uno... también, cómo no, sus familias... y cruzándonos en la mirada de la Virgen hemos sentido crecer nuestra fe y nuestra confianza... Ella viene con nosotros en el camino de la vida, marcando el paso para que pisemos firmes, sin desviarnos...

Bonito es que volvamos a rezar ahora, de nuevo todos a una, prolongando el eco que nos propone la liturgia en este salmo tan oportuno, y que debemos al pasarlo por el corazón, dejarnos habitar por él y alimentar nuestra fe en su contenido... 

 "Mi corazón se regocija en el Señor,
mi poder se exalta por Dios.
Mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. 

Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor.
Los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. 

El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece. 

Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria"...



El Beato Tito, hijo fiel del Carmelo, gigante por su fe, nos acerque las súplicas a la Madre para que las reciba Jesús y nos conceda lo que insistentemente repetimos... que se curen nuestros enfermos y que la gloria de Dios, al reflejar en nosotros su omnipotencia, nos convierta de corazón al evangelio y a la vida cristiana, de forma coherente y comprometida...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro - Ave María - Gloria...