lunes, 19 de marzo de 2018

"José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"La generación de Jesucristo fue de esta manera: 
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, 
resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, 
decidió repudiarla en privado" (Mt. 1, 18-19).

Merece la pena aprovechar la liturgia, y centrar hoy la mirada en la figura silenciosa de San José, que tanto puede aportarnos a nuestra vida, si de verdad estamos dispuestos a recorrer los caminos de la Voluntad de Dios -tantas veces- "abismalmente" distantes de los nuestros, pero expresados concretamente en lo real y lo cotidiano... eso sí, desde otras formas y con otros objetivos, donde podemos ver frustradas nuestras "primarias y primeras" ilusiones -nobles y lícitas- pero centradas en nuestros intereses...

La fe de San José es de una "altura" envidiable... San José, prototipo de creyente... no creía... era creyente... resulta ser, que era la fe, quien le tenia a él, y no a la inversa, como solemos pensar que sucede... de ahí, que avanzara decidido por el camino oscuro de la misión confiada.... no sin dificultades ¡todo lo contrario! se le pidió todo, a cambio de un Valor, de valer incalculable, que bien le mereció el trueque: entre Jesús y María, se le fue desvelando su propio misterio, sin dramas ni alardes, pero dando respuesta fiel y coherente hasta el final...


Le imaginamos sumergido en un misterio, aparentemente sobrio y hasta sombrío, pero que ciertamente no lo es... la fe tiene luz propia, y es por ello, que él pueda mantenerse firme en sus opciones; porque la fe es un don que también florece mientras vamos de camino... frutos, que más bien cimientan la raíz, que adornan el camino de florecillas que el viento y el sol determinan su encanto y los días de su existencia...

Dios es quien se fía de San José para poner bajo su protección los dones más grandes que a la vida han venido... Jesús y María... ¿Cómo no acercarnos a San José para aprender a vivir la fe, hasta que la fe nos tenga?... ¿Cómo no agradecer a San José su silencioso testimonio, fuerte y coherente?... Dios tiene un camino para cada ser humano y es dichoso quien se encuentra con el suyo y se dispone a recorrerlo sin cuestionarlo... Los que hicieron el trayecto hasta el final, se han visto coronados y se han alegrado de no haber cedido a las seducciones engañosas de mirar a otro lado, cuando el paisaje ha cambiado de color por las inclemencias de la vida, de las que Dios se vale, para escribir la historia...


Hoy tenemos a más de un intercesor... porque donde está San José, no faltan la Virgen y el Niño... Recordemos entonces a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias... nuestro interés es por cada uno y nuestra oración es ésa la intención que contiene... no puede faltar la mirada al Beato Tito, dejando en sus manos nuestras súplicas, para que él las ponga en la presencia de esta "familia" entrañable de Nazaret, donde tenemos que poner los ojos, todos los que queremos ser fiel al Señor y equiparnos en la fe, para vivir con sentido nuestro propio don... No sufrimos por "mala suerte"... somos amados en nuestra realidad y Dios nos piensa con la gracia que nos aporta este dolor que vivimos... que tiene su esperanza...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

domingo, 18 de marzo de 2018

"Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Dijo Jesús: "Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. 
En verdad, en verdad os digo: 
Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; 
pero si muere, da mucho fruto. 
El que se ama a sí mismo en este mundo, se pierde, 
y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, 
se guardará para la vida eterna" (Jn. 12, 20-25).

Los discursos que preceden a la pasión, en el evangelio de san Juan, son de una profundidad extraordinaria, que para captar su sentido y su mensaje, hemos de situarnos en el terreno propio de la fe, que es la trascendencia... Y para ello, no podemos dejar de avanzar por esta senda ascendente, donde ella misma, va disponiéndonos a otra percepción... otra sensibilidad... y otros hallazgos... mucho más finos, que los que acostumbramos a asimilar, cuando nuestra fe se mueve de manera práctica, por la devoción, incluso, a veces, de forma interesada...

Las palabras de Jesús, cada vez, más concentradas en la realización de su misterio, por la brevedad en que los hechos se van a llevar a cabo, nos van dejando cada vez más perplejos y más confusos... y es que Jesús, sí sabe lo que dice... y lo comparte, aunque sabe que a los suyos -y nosotros contemplados igualmente en ellos- les queda un camino largo que recorrer, antes de entender de verdad sus confidencias...


No obstante, Jesús pone de manifiesto, con claridad, que su Hora, incluye una tragedia objetiva y difícil, a la que él tiene que hacer frente, y que está dispuesto a llegar hasta el final, por el bien de todos... Quien salva al ser humano es Dios, en Jesús. Pero su Obra y su Don, abarca al genero humano de todos los tiempos; de ahí, que quede el camino abierto, a los que valorando por la gracia, la gracia misma, estén dispuestos a aportar a tan infinito misterio, el minúsculo reconocimiento de un corazón agradecido, dispuesto a adherirse activamente a esta corriente... 

Pues en este contexto, Jesús que nos llama constantemente a la vida en la mayoría de sus discursos, ahora desde esta perspectiva, con la mirada puesta en la vida eterna, nos invita a "morir" como único camino para adentrarnos en este misterio, que en él se "entre-abre", y al que tenemos que entregarnos, también nosotros, dejándonos conducir por él... Morir a lo caduco, claro está, para vivir a lo permanente, que en definitiva, no es más -ni menos- que el amor hasta el extremo, que recibimos de Él, para acercar el reino al presente, y desplegar en el mundo el amor de Dios de forma efectiva y práctica...


Como vemos, la fe es una manera de ser en la vida, y somos llamados a ello, y debemos por ello responder... Si no nos acercamos a los misterios, nunca vamos a captar su sentido ni a vivir de su don... las renuncias en la vida, generan libertad, aunque en principio nos veamos seducidos por tantas cosas, que como fuegos artificiales, no hacen más que ruido, pero, justamente por eso, captan mucho la atención...

Acudamos cada día a nuestro encuentro, y recemos unos por otros para ayudarnos a creer y a vivir de fe, superando los obstáculos a que nos tenemos que enfrentar irremediablemente... Ocupémonos de los enfermos del blog... pensemos en todos... uno a uno... también en sus familias... Miremos al cielo, acogidos a la intercesión del Beato Tito y pongamos en común nuestras súplicas... Queremos fortalecer el ánimo y la fe de los que pasan trances oscuros y difíciles y ayudarnos con nuestra comunión a permanecer en la confianza de corazón, sin dudar de que la Voluntad de Dios nos dirige en el camino de la vida a puerto seguro... No pretendemos que la razón nos aclare nada,. porque lo razonable, también tiene fecha de caducidad, y nosotros barruntamos dones eternos a los que aspiramos, afirmándonos en las opciones hechas... Jesús también se turba en su interior, pero no por ello, desvía la dirección... se encamina seguro a la Voluntad del Padre... y tampoco Él, queda defraudado... En Él, ponemos nuestro acto de fe..
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

sábado, 17 de marzo de 2018

"No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí.
En la casa de mi Padre hay muchas moradas; 
si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. 
Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevare conmigo, 
para que donde estoy yo estéis también vosotros" (Jn. 14, 1-3).

Estas palabras de Jesús tienen que encontrar dentro de nosotros un eco diferente después de haber recorrido, con Jesús, el trayecto de la Cruz hasta el Padre... No podemos seguir pensando que la fe es un remedio a la condición humana, para el trascurso del tiempo... La obra de Dios -a la que accedemos por la fe- es de mucha más envergadura que nuestros deseos de plenitud, y es lo que Jesús quiere acercar a nuestra percepción, para que vayamos afinando nuestros sentidos interiores, hasta dar con la "perla", que ya está dentro de nosotros...

Ciertamente la fe es un misterio en el que hemos de adentrarnos, y en la medida que avancemos, iremos siendo iluminados y conducidos a esa gracia, que ademas, se torna indispensable para vivir con sentido, todo lo que la vida es en sí misma... y lo que nosotros le añadimos por "ignorancia"... Hemos de aprender a vivir, y no es fácil, porque precisamos de trascendencia... y para ello, hay que disponerse...


La palabra de Jesús, no usa nuestro mismo lenguaje, y por ello, no puede ser escuchada desde nuestro mismo contexto... hemos, por tanto, de ir al suyo, y desde ahí, dejarnos iniciar, queriendo aprender... Jesús intenta acercarnos el cielo a la tierra, porque sin ese norte dificultamos mucho las asperezas del camino, y vemos muy frenado el ritmo de nuestro paso ascendente hasta esa Verdad última...

Jesús no adula... presenta la realidad en crudo, porque no hay mas camino... pero viene hasta nosotros para acercar su paso a nuestros pies y venir con nosotros, diciéndonos cómo... por dónde... por qué... Acerquemos, entonces el oído a sus Palabras y el corazón a su presencia... y avancemos... creamos... confiemos...


Recemos unos por otros y acerquemos la fe de unos, a la fe de los otros... vivamos la comunión... Pensemos hasta recordar, a todos, los enfermos del blog... uno a uno... también a sus familias... Hay muchos en zonas oscuras... sufriendo y luchando... A ellos, queremos de especial manera, acercarles la gracia para que mantengan la fe... la esperanza... la confianza... Dios no nos deja nunca solos en el sufrimiento, y si le buscamos, sentiremos consuelo... fortaleza... paciencia... fuerzas para luchar... Nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y ponemos en común nuestras súplicas, para que las lleve al cielo, y el cielo nos devuelva en gracias el fruto de nuestra fe... En la voluntad de Dios encontramos su amor hacia cada uno, y en lo que nos pasa, está esa luz, haciendo posible saber, que Él sabe lo que hace, aunque nosotros no sabemos por qué lo hace... Él es Dios... nosotros sus criaturas... Debemos confiar... acunarnos en sus promesas y esperar...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

viernes, 16 de marzo de 2018

"El centurión, al ver lo ocurrido, daba gloria a Dios diciendo: "Realmente este hombre era justo"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"El centurión, al ver lo ocurrido, daba gloria a Dios diciendo: 
"Realmente este hombre era justo". 
Toda la muchedumbre que había concurrido a este espectáculo, 
al ver las cosas que habían ocurrido, 
se volvía dándose golpes de pecho. 
Todos sus conocidos y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea
 se mantenían a distancia, viendo todo esto" (Lc. 23, 47-49).

Ahora, que sí "está cumplido"... hasta el final... tomemos postura cada uno ante la Cruz... el amor hasta el extremo no es calculador... es sólo y todo donación... y, ciertamente, quien tiene la valentía de mirar, y sólo mirar, pero hasta ver... no se marchará sin reconocer quién es Jesús, y sentir el dolor de corazón, al ver la distancia, que hacemos nosotros, que nos separe de Él...

Desde este telón de fondo, podemos volver ahora, a rehacer las escenas donde Jesús entrega su intimidad y sus secretos últimos a los suyos, y disponernos a dar frutos, enraizados a esta planta fértil, de raíces profundas, que es la Cruz de Jesús...


Pero la Cruz, no es dolor, sino las consecuencias del amor... pues "El amor es paciente, es servicial; el amor no tiene envidia, no hace alarde, no es arrogante, no obra con dureza, no busca su propio interés, no se irrita, no lleva cuentas del mal, no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta"... Y, ciertamente, esto tiene un coste...

Nuestra capacidad de amar, herida por el egoísmo, tiene que ser sanada aceptando el amor gratuito, hasta despertar en nosotros ese mismo don, que lo tenemos en germen, en nuestra misma identidad...  pues somos "imagen y semejanza" del Creador... que es AMOR... Agradezcamos entonces tan inabarcable don, seamos coherentes al reconocerlo, y saquemos consecuencias prácticas para vivir de ello, hasta poder así, aportar con ello, nuestro propio don... 


Nuestra fe en Jesús nos hace percibir con sinceridad, el deseo de incorporar a nuestra vida sus actitudes, dejándonos amar y motivándonos al amor verdadero... sin más argumentos que el de haber sido antes amados... También el amor y sus efectos es una corriente progresiva, en la que ya nos encontramos, y a la que nos disponemos a permitirle fluir, dejándola crecer y expresarse a través de nuestros gestos... "haceres"... y quehaceres... 

Pensemos entonces, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog... -empezamos hoy dando gracias a Dios, al Beato Tito, y a todos los peregrinos de la confianza, porque Martina ha llegado hoy a su casa, de alta, y con la salud recuperada... Dios ha tenido a bien, hacer coincidir su Voluntad con nuestros deseos, y nos sentimos agradecidos y estimulados a seguir rezando unos por otros, afirmando -y haciendo con ello acto de fe- el poder de la oración y de la comunión- ...Como son muchos los que aún batallan el dolor en esta lucha, tenemos que seguir apoyando y sosteniendo a todos, para que todos puedan permanecer en la confianza, sintiendo el consuelo...la fortaleza... la esperanza... y la fe... Dios nos quiere revelar "secretos mayores", y para ello precisamos entrar en el misterio del dolor, y encontrarnos con la luz, que "ilógicamente" de él se desprende... Nos acogemos entonces a la intercesión del Beato Tito y miramos al cielo poniendo en común nuestras súplicas, esperando, a la vez, que el cielo nos devuelva en bendiciones, el fruto de nuestra fe confiada... humilde... insistente... perseverante... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

jueves, 15 de marzo de 2018

"Cuando llegaron al lugar llamado "La Calavera", lo crucificaron allí"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Cuando llegaron al lugar llamado "La Calavera", lo crucificaron allí. 
Hicieron lotes con sus ropas y los echaron a suerte. 
El pueblo estaba mirando, pero los magistrados le hacían muecas diciendo:
 "A otros ha salvado, que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido".
Se burlaban de él también los soldados, diciendo:
 "Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo" (Lc. 23, 33-38).

¿Qué dice nuestro corazón, cuando asistimos a la escena de la crucifixión del Señor, y le vemos morir, en el mayor desamparo, con las imágenes paralelas de la frialdad... la ironía... la provocación?... Se está jugando "el pulso" más trascendental de la historia, de forma inimaginable... porque, también la victoria, ha quedado cubierta, detrás de la muerte del Crucificado... ¿Ganan los que le ven morir, o porque han podido verle morir, han dejado, sin saberlo, viva la esperanza?...

Ya lo había afirmado Jesús a Pilato... "si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí"... Jesús llega hasta el final, porque no puede dejarnos a nosotros atrapados en el pecado... ni entregados a las tinieblas del mundo, sin dejar abierta la senda de su luz, donde podamos poner nuestros pies al pisar, mientras vamos de camino... El ser humano es criatura de Dios y a Dios le importamos mucho... tanto, que le valió la pena "pelear" esta batalla...


Por más que las tinieblas quieran imponerse a la luz, devorando sin piedad el bien; la condición humana del Hijo de Dios, Dios Verdadero, ha vencido a la muerte al pasar por ella, abriendo paso a la Vida...

Hay muchos cristianos en el mundo, al día de hoy, prolongando la agonía y muerte de Jesús, con la misma frialdad que entonces, por parte de quienes la provocan... esta realidad no nos puede pasar desapercibido... El ser humano, atenta contra el ser humano de múltiples maneras, unas más "aparatosas"... otras más "sigilosas"... pero todas merman nuestras capacidades para acercarnos a nuestra dignidad, y despertar el germen de trascendencia que nos habita, y que necesitamos para ser humanos... Esta lección se aprende mirando a la Cruz, hasta ver en ella al Crucificado... INOCENTE... apelando por la vida de todos... Misterio insondable e inabarcable, y donde todos podemos encontrar cauce, para hacer camino cierto...


Valoremos el don..., acerquémonos a la gracia... acojamos agradecidamente su misericordia... recemos unos por otros, para que nos sea a todos más fácil disponernos... Recordemos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... también a sus familias... Miremos al cielo con corazón contrito... todos somos pecadores y todos hemos llevado a Jesús a la muerte... Acojámonos a la intercesión del Beato Tito, que supo amar hasta perdonar y morir por la fe en Jesús... pidámosle que acerque nuestras súplicas hasta la presencia de Dios y de la Virgen, y nos alcance de ellos, la salud para todos y coherencia para vivir como cristianos, hasta la Voluntad de Dios... Miremos los ojos de Jesús, implorando al Padre, misericordia para todos... pongamos el corazón en la confianza... y hagamos opción por la coherencia de la fe...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María