martes, 19 de diciembre de 2017

"Se le apareció en sueños un ángel del Señor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, 
porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo" (Mt. 1, 20).

Hay en el adviento otra figura importante, que por su discreción y silencio, nos pasa del todo desapercibido... es San José... varón justo le denomina la escritura... La fe de San José no tiene menos dimensiones que la fe de la Virgen, aunque le demos menos relieve...

San José es un modelo para quien se decida a pisar firme por los caminos de la vida, dejando a Dios las riendas para que escriba una historia perfecta de salvación personal; y por irradiación, familiar y social...


El ser humano se precipita por la seducción de los impactos efímeros de felicidad "engañosa" que oculta los "sueños infantiles" de omnipotencia, impuestos por el consumismo y la permisividad... En contraposición a esta realidad imperante, existe otra, que sin pretensiones, hace balanza enfrentándose a lo real, con el corazón puesto en las promesas hechas, por una Palabra eterna que "se hace tiempo", para venir a habitar entre nosotros...

La fe es siempre efectiva aunque escape a nuestra eficacia... Dios se revela a los sencillos y les da a gustar ya, aquí y ahora, sus dones eternos, permitiéndoles por su fidelidad, ensanchar el alma en la paz y la alegría de la salvación, mientras vamos aún de camino...


No nos faltan modelos para vivir nuestra fe y entregarnos a la voluntad de Dios, abriéndole paso por nuestra ilusiones.... aunque nos cambie Dios los planes, no desconfiemos... dejémosle tener la última palabra sobre nosotros... el bien, se extenderá a muchos... 

Recemos un día más poniendo en acto nuestra fe y recordando a los enfermos del blog, a todos, uno a uno... también a sus familias... desde la intercesión del Beato Tito, miremos al cielo poniendo en común nuestras súplicas... estos días próximos al "gran día" la gracia está para estallar... Permitámosle quedar cubiertos con su sombra y así recibiremos del cielo, frutos de fe y esperanza para cada uno...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

lunes, 18 de diciembre de 2017

"Hágase en mí según tu palabra"...



Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra" (Lc. 1,38).

La liturgia en el día de hoy conmemora a la Virgen, como "Madre de la Esperanza".... Estamos en el umbral -casi- del gran acontecimiento mesiánico, que divide el tiempo y cambia la historia y el designio de los hombres... y el mundo parece seguir en tinieblas de espaldas a esta luz, sin percibir, siquiera su resplandor...

Dios viene a salvar al hombre en el "espesor" mismo de la historia, y podemos perdernos el consuelo de su presencia, si no nos preparamos a percibir los signos en los que él se manifiesta...


En un punto perdido del universo se realiza el prodigio de la creación nueva, sin alterar el curso de la historia... y la historia está siendo trasformada, mientras duerme en su propia inconsciencia... ¡¡Dios es desconcertante!!... Veintiún siglos después, seguimos heredando unos de otros esta misma actitud que nos sitúa al margen de la acción creadora y recreadora del Dios-con-nosotros... 

El "letargo generalizado" del mundo en que vivimos, no ha impedido en algunos, percibir el eco de esta buena noticia... Hay quienes acercan el oído para escucharla latir en las profundidades de la historia personal, abriendo caminos de esperanza y surcos de consuelo, con que alumbrar la noche en que habitamos...


El Dios de Belén es el Enmanuel... Dios-con-nosotros... acudamos al encuentro con los hermanos y hagamos acto de fe, acercándonos al don de los dones... Recemos unos por otros y todos en comunión... Recordemos a los enfermos del blog y acojámonos un día más a la intercesión del Beato Tito, en la esperanza de que el cielo nos devuelva en gracias el fruto de nuestra fe humilde, esperanzada y confiada en la bondad y misericordia de nuestro Dios... no nos apartemos de la Virgen estos días, que transida de Dios, lo dará al mundo para nosotros...
"Que la esperanza nos mantenga alegres y la alegría nos despierte la fe"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

domingo, 17 de diciembre de 2017

"El Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, 
así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblo" (Is. 61, 11).

La liturgia del adviento sigue dibujando los perfiles de la presencia de Dios entre nosotros... no es poesía... no son imágenes abstractas que nos incitan a soñar despiertos, sino más bien, expresiones gráficas que acercan hasta nosotros la realidad trascendente con que compartimos la gracia de Dios y su amor desbordante y gratuito hacia cada criatura...

La figura acabada de esta obra prodigiosa de la gracia, la vemos reflejada en la Virgen María, grávida de Dios, a punto de poder ofrecerlo al mundo, como luz... camino... verdad... vida...


El corazón de la Virgen en esta espera "vigilante", está como ella misma, descentrado de sí... absorto en el misterio... "sin despegar los pies del suelo" la más mínima distancia... Impresiona mirar a la Virgen, con la pureza de los "pequeños", haciendo frente a lo real, superando obstáculos, sin dramas, ni alardes... confiada en la Voluntad de Dios, aguarda paciente la realización de las promesas hechas, avanzando en la peregrinación de su fe, hacia sendas insospechadas de hondura y profundidad, convirtiéndose para todos -sin expectativas por su parte- en modelo de fidelidad a los designios de Dios...

Iniciamos una semana en la liturgia con matices especiales... muy cerca de la Virgen y de San José, dispongámonos a vivir junto a ellos la entrada de Dios en la historia... permitiéndole ser visitados por su presencia salvadora, dejándonos trasformar por la gracia...


El cristiano "vigila" alimentado su fe en la oración... rezar es poner en acto la esperanza...

Recemos entonces, unos por otros, y todos en comunión... Situemos en los primeros planos a los enfermos del blog... a todos, uno a uno... Miremos al cielo, acogidos a la intercesión del Beato Tito, y creamos... Confiemos en el amor de Dios y vivamos "sobriamente" incorporando a nuestro diario vivir, actitudes cristianas que nos permitan crecer en valores... Que no dejemos los compromisos de la fe para momentos de aprieto... tengamos más bien, la valentía, como la Virgen, de incorporarlas a nuestra vida, valorando los bienes que no pasan... acercando con ello, el Reino al mundo, como Dios quiere y desea...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

sábado, 16 de diciembre de 2017

"Sólo el Señor será exaltado aquel día"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Los ojos orgullosos serán humillados, será doblegada la arrogancia humana; 
sólo el Señor será exaltado aquel día" (Is. 2, 11).

Los profetas iluminan el camino del adviento, queriendo despertarnos al don... Curiosamente, las promesas están cumplidas, aunque las escuchemos en futuro... El futuro lo provocamos nosotros por no adherirnos a la gracia en cada momento y hacer "retardar" la salvación, a causa de nuestros pecados... 

Acerquemos el oído a la Palabra que resuena, y dispongamos el alma a la fe... Hagamos parada reflexiva en la humildad de Dios y aceptemos nuestra condición humana... limitada... débil... tantas veces "altiva", a pulso con la Omnipotencia del Creador... Al final, Dios tiene la última palabra... no sólo la última, aunque sea la que nosotros escuchamos por "perdidos", cuando lo real se impone a nuestros "sueños infantiles" de querer dominar la existencia... No esperemos ese momento para rendirnos ante Dios, porque podemos empezar a gozar ya de sus dones...


Dios nos acerca la gracia de su venida de mil modos y maneras en cada acontecer... somos nosotros los que tenemos que acercarnos a ella y dejarnos afectar por sus efectos... La liturgia, no olvidemos, actualiza lo que celebra... La misericordia de Dios, tomando muy en serio al ser humano, ofrece y se ofrece a acercarnos la luz, hasta podernos ver, en el amanecer sin ocaso de la gloria de Dios...

Quedan pocos días para llegar a la navidad y merece la pena disponernos... preparemos el corazón con la gracia de los sacramentos... no es indiferente al don, utilizar los medios que nos acercan a ello... No nos olvidemos que Dios viene hasta nosotros, para llevarnos a nosotros hasta Él... no nos perdamos la gracia de su venida...



Ayudándonos unos a otros a vivir la fe, recemos unos por otros, para que nos dejemos trasformar por ella... Recordemos que todos necesitamos de Dios y a Dios, para vivir nuestro presente... pensemos en los enfermos del blog... en todos, uno a uno... también en sus familias... no nos olvidemos que algunos están hospitalizados, otros graves... y todos necesitados de ayuda para hacer frente a la vida de cada día... busquemos la intercesión del Beato Tito, que nos ayuda en este camino de confianza, y miremos al cielo con corazón suplicante... Deseamos prepararnos a la venida del Señor y queremos abrirnos a sus caminos, encontrando la paz en ellos... 
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

viernes, 15 de diciembre de 2017

"Será el Señor tu luz perpetua y tu Dios tu esplendor"...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Ya no será el sol tu luz de día, ni te alumbrará la claridad de la luna, 
será el Señor tu luz perpetua y tu Dios tu esplendor" (Is. 60, 19).

Desde que vino Jesucristo en carne mortal a habitar entre nosotros, está operándose en el mundo, sin tregua, el misterio insondable de la Encarnación... hasta que rescate cada parcela que le pertenece en cada alma, y que el ser humano sin saberlo, se torna resistente a esta gracia efectiva y eficaz del amor de Dios, infinito... incondicional.... gratuito.. eterno...

No es fácil alcanzar la "altura" del don, porque la señal ofrecida es de "descenso"... la misma omnipotencia de Dios, toma nuestra carne y viene a morar para siempre con nosotros... ¡¡prodigio inaudito!!... por eso, la liturgia del adviento no deja de insistir "Maranatá, ven Señor Jesús"... sabe la Iglesia que el don se atrae con el deseo... estando a la espera... en actitud suplicante...


Hay argumentos más que suficiente para rendirnos confiados a vivir de esperanza... pero, eso sí, no hablamos de cualquier esperanza... hablamos de la esperanza cristiana, que es teologal, basada en las promesas hechas por Dios mismo y que debemos conocer, para reconocerlas... y desde esa conciencia, valorar... agradecer... creer... Son otros planos... otras perspectivas las que provocan en cada uno las actitudes que lo pueden realizar... Estamos a las puertas mismas del "gran día" y tenemos que disponemos... por su parte,  el cielo se acercó tanto al tiempo, que ya tenemos a Dios-con-nosotros... ahora somos nosotros los que tenemos que acercarnos a Él... acoger su luz... 


La actitud vigilante del adviento implica la oración... nosotros rezamos todos los días y debemos incorporar estas pautas... la Iglesia nos educa con la liturgia al cultivo de la fe... dispongámonos pues a sintonizar con la gracia empezando por buscarnos unos a otros para rezar en comunión... pensemos como todos los días en los enfermos del blog... en todos, uno a uno... -Juan Manuel sigue en UCI y aunque ha tenido una pequeña mejoría, nos piden que sigamos acordándonos de él en la oración... también tengamos un recuerdo especial por los que están hospitalizados, Manolito, Ruben, Ana Borrero... y los que se encuentran atravesando alguna crisis más fuerte- ...sin olvidarnos de ninguno, amparados en la intercesión del Beato Tito, miremos al cielo y pongamos en común nuestras súplicas en el deseo de que el cielo nos devuelva en gracia, frutos de fe humilde y confiada... Dios viene a iluminar nuestras tinieblas y su luz es nuestra paz...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …