viernes, 2 de junio de 2017

Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;"

la fe es "la chispa" que brota de un encuentro, que te deja vinculado a una Presencia misteriosa, que provoca en ti efectos objetivos, que tiene rasgos distintos, a cualquier otra relación... no es en una vez, ni de una vez, ni para siempre...

La fe es don "germinal"... sólo se entiende referida a Dios y en reconocimiento suyo... nuestras actitudes determinan su poder en su actuar... escuchamos en su Palabra "en verdad os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible"...

Dios es un ser personal, distinto de ti, que tiene mucho que ofrecerte ¡¡nos ha creado y salvado!! pero quiere necesitar tu adhesión a Él para que lo recibas... hay muchos caminos para llegar a esta experiencia, pero una vez que por nosotros ha pasado, ya somos nosotros los que decidimos hasta dónde llegar y si nos disponemos a mantenerla... mantenerla es ayudarle a crecer...

Los dones de Dios operan todos por la fe... y conducen siempre a sus caminos... y en sus caminos está su Voluntad, que no es más que su amor infinito en acto creador, acercándonos al cielo en cada acontecer...

Hemos de empeñar nuestra confianza en su Presencia... en su Palabra... en sus Promesas... en su Poder... y  al "trueque" nos invade la "desproporción"...
¡¡DIOS ES INFINITO!!


Pidamos sus dones y acerquemos cada uno nuestra fe, a la fe de los otros, para que por la comunión, seamos dignos, de recibir por la fe, sus dones... no dejemos de rezar, conscientes de todo lo que encierra esta oración...

"Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.


Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero."

"Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;"


Hoy al pensar en los enfermos del blog, tenemos que comenzar dando gracias al Señor, que no nos defrauda y nos permite valorar los frutos de nuestra fe confiada, rezada y perseverante... Carmen Salió bien de la intervención y Adriana viene con esperanza de su cita médica... ¡¡no bajemos la guardia!! ¡¡tenemos muchos milagros que agradecer todavía!!... Recordemos, como cada día, a nuestros enfermos... pasemos lista... pidamos por todos, uno a uno... acudamos a la intercesión del Beato Tito, para que siga presentando a la Virgen, nuestra Madre, nuestras súplicas, en el deseo de que mientras recorremos este camino de dolor, no nos falte el consuelo, la paciencia, la fortaleza... que Ella nos alcance de su Hijo la salud del cuerpo y el alma de todos, los que colgados de la confianza, necesitamos el auxilio de sus dones y la paciencia para llegar hasta el final...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

jueves, 1 de junio de 2017

"doma el espíritu indómito..."


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero."

Como el Espíritu va dejando en alma con su presencia, los mismos atributos de Dios y nos va disponiendo a dar sus mismos frutos.... el "malo" también va llevando a cabo su obra destructora, en todo lo que emerge tierno y frágil al contacto con la gracia, en el alma de cada uno...

El bien y el mal, conviven con nosotros, y sus efectos colectivos es la suma de actos sueltos, que van generando actitudes comunes, que nos despistan con sus resultados, alejando notablemente de nosotros, las causas que los provoca, haciendo imposible resolverlo...

El mal es "sustantivo"... tiene influencia objetiva en nosotros y sólo puede vencerse en Cristo, que para destruirlo tuvo que padecer, morir y resucitar... Sumergidos en su Gracia, haciéndola pasar por nosotros, hasta traspasar a los otros, podemos enriquecernos, conservar el don... fecundarlo, hacerlo germinar, extraer jugo para vivir de ello y aportarlo al mundo, en los demás... Sólo dentro de esta corriente vencemos...


¡¡Necesitamos el Espíritu!! somos débiles... queremos el bien y no lo hacemos... vencer, y somos vencidos... sólo la oración combate el mal y fortalece la raíz del trigo que nace con la cizaña, hasta que traspasemos el tiempo, y la espiga germine sin temor a ser arrebatada, sumergida en la gracia de las promesas cumplidas... en el amanecer de la fe, sin velos que la oscurezcan... y en el triunfo del amor, único latido perdurable que nos llevamos al cielo..

¡¡Repitamos sin cansarnos en esta recta final antes de Pentecostés!!... ¡¡prodigios son las obras de Dios por el Espíritu, en el alma del cristiano!! ¡¡susurremos dentro de nosotros!!

"Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.


Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo",
"doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero."

Recemos convencidos... repitamos una y otra vez esta oración potente, que cubre el alma con la coraza del Espíritu, donde quedamos a salvo de la influencia, de lo que destruye y no construye ¡¡el mal!!...

Los efectos del mal, tienen raíz en el mundo, pero no traspasa esta frontera... hasta que la crucemos, estaremos amenazados... está vencido y teme ser arrebatado, por quien le venció y le destruyó ¡¡la fuerza de la resurrección de Jesús!!


Al rezar cada día, hacemos hincapié en todo esto, extendiendo el deseo a todos los que concurrimos en este punto, buscando el poder de Dios en la fuerza de la comunión de los santos... Pidamos por nuestros enfermos... por todos, uno a uno (recordemos que Carmen mañana es intervenida), (también Adriana mañana tiene revisión de tratamiento experimental)... acudamos como solemos hacer, a la intercesión del Beato Tito, que ante la Madre del Carmen y su Hijo, suplica con nuestras súplicas... reza con nuestros rezos...  y espera con nuestra esperanza traernos la gracia que suplicamos con humildad, fe, paciencia y perseverancia... sin bajarnos de la confianza y seguros en ella que no nos defraudará...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

miércoles, 31 de mayo de 2017

lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo",

Es el pecado, la distancia que nos separa de "la fuente", que puede calmar nuestra sed... y curiosamente, sólo "el agua de esta fuente", al irnos calmando la sed, nos permite seguir bebiendo, acercándonos, hasta sumergirnos de lleno, en este "manantial de vida", que es Dios mismo...

¡¡Somos pecadores!! y cuando nos vamos acercando al Señor y mirándonos en Él, ¡¡qué fácil reconocer herida, nuestra "imagen y semejanza" de quien recibimos el ser!!... ¡¡qué sincero el impulso a pedir perdón!! ¡¡qué necesidad de ser perdonados para entregarnos de lleno a dejarnos amar!! y por fin, desde ese amor, lanzarnos a dar amor a todos, encendiendo en ellos la misma llama, que vimos prender en nosotros...

Dice la Escritura, "quien dice que no tiene pecado es un mentiroso y la verdad no está en él"... no podemos, ni queremos decirlo... ¡¡queremos pedir perdón, no justificarnos!! porque también dice su Palabra " si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre, a Jesucristo, el Justo, Él es victima de propiciación por nuestro pecados; por los nuestros y los del mundo entero"... esa es nuestra paz y nuestra esperanza, "Dios no quiere la muerte del pecador, sino que cambie de conducta y viva"...


"Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.


Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,"
"lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo",


La luz y la fuerza para reconocer el pecado y pedir perdón es la oración...  es ella la que tiene que irnos despertando la conciencia, no solo para evitar el mal, sino para hacer el bien ¡¡cuántos pecados de omisión nos tienen el alma helada y el egoísmo crecido, hasta no vernos más que a nosotros mismos!!

¡¡Pidamos el Espíritu Santo!! recemos anhelantes la oración que venimos construyendo y aguardemos a que nos cubra su fuerza... su luz... su poder... ¡¡podremos amar!! ¡¡hacer el bien!! ¡¡portar la gracia y encender a muchos en este don que lo hace todo nuevo!!... 

"lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo",

Vamos a pedir, como cada día, por los enfermos del blog... (surgió un problema y Carmen no se opera hasta el viernes), recordemos a todos, uno a uno... acudamos a la intercesión del Beato Tito, para que él nos consiga de la Madre del Carmen y su Hijo lo que no dejamos de suplicar... la salud del cuerpo y el alma de todos los que caminamos dirección a la confianza de corazón... que nos nos falte en el camino, fortaleza, esperanza, paciencia, consuelo y que crezcamos en comunión, para que nuestro testimonio de unidad siga dando luz a otros muchos, que se acerquen a rezar con nosotros...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

martes, 30 de mayo de 2017

riega la tierra en sequía...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"Riega la tierra en sequía, 
sana el corazón enfermo,"

A veces somos dominados por la aridez, la apatía, la monotonía, la desgana... las circunstancias manipulan nuestra libertad y somos atrapados...

"Las sombras", que al sol dan respiro; si se proyectan en días sombríos, adelantan la noche... el ser humano, desprovisto de la gracia, puede "soñar despierto", pero "no vivir soñando", porque ¡¡vivir!! no es sumar días a la existencia... Portamos un reclamo dentro de nosotros mismos, que no cualquier agua puede saciar... necesitamos a Dios... tengamos la humildad de reconocerlo y clamemos ante Él... 

Para recibir el Espíritu, hay que desearlo desde las actitudes vitales... no podemos hacer "conquistas infantiles", pidiendo cositas que hoy son, y mañana no son porque ya las queremos de otra manera... sólo con el Espíritu dentro de nosotros, podemos llevar a cabo la Voluntad de Dios... acercar el Reino a este mundo y sentirnos miembros de la gran familia de los hijos de Dios, que nos hace hermanos unos de otros...


Ahora que sabemos, con qué contamos si hay Espíritu, y qué nos perdemos sin Él, es muy fácil alimentar el deseo, dando nombre a lo que nos aporta, trasmite, concede, comunica al alma... viendo claro nuestro desvalimiento, nuestra pobreza, nuestra necesidad... 

Susurremos... clamemos... invoquemos... anhelemos... pero suplicando, como el pobre que "le va todo" al alzar la vista y extender la mano:

"Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.


Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento".

"Riega la tierra en sequía, 
sana el corazón enfermo,"


Lógicamente al rezar, no pensamos sólo en nosotros mismos... nuestra ruta se camina en racimo y no queremos separarnos unos de otros... rondamos con la mirada -hay cierta complicidad entre estos peregrinos- a ver quién tiene que tomar primeros puestos, que vamos casi rotando, según el momento de cada uno... porque todos estamos en un trance difícil... ¡¡¡qué bonito descentrarse cada uno de sí y ocuparnos unos de otros!!! sin duda es como más recibimos...

Carmen, que fue la primera peregrina a la confianza de manos del Beato tito, necesita hoy de algo que ella tan generosamente no se guardó para sí, sino que quiso compartir con todos, LA ORACIÓN AL BEATO, que ya dio sus primeros frutos, pero era preciso cosechar muchos más, para que la raíz de nuestra confianza, tenga una consistencia que no se tambalee ante las tempestades inevitables de la vida... su salud ha sido el cauce que Dios ha utilizado para el crecimiento en la fe de todos y estamos agradecidos tanto a ella, como a la iniciativa por parte de Dios que lo hizo posible... Mañana será intervenida de nuevo, y hay que conseguir lo que nos falta, porque no se pueden quedar las cosas a medias...

Recordamos igualmente a todos los enfermos del blog, uno a uno, que con tanta ansia miramos al cielo cada día, amparándonos en la intercesión del Beato Tito, para que la Madre del cielo y su Hijo, nos devuelvan en gracia nuestros suspiros, acrecentando la confianza, la fe, la esperanza, la fortaleza y la salud del alma y del cuerpo, para que demos gloria a Dios y nos alistemos a sus filas, con un corazón convencido y convertido...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …