lunes, 29 de mayo de 2017

mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El verdadero milagro que Dios hace en el ser humano, es perdonar el pecado y devolverle el estado de gracia, que le confirió al crearlo y que le permite vivir en relación armónica con el "Misterio que nos habita", que es Dios mismo...

Curiosamente es algo que a nosotros casi ni nos llama la atención, porque el tema del pecado -por exceso o por defecto- lo solemos valorar de forma subjetiva, aplicándole nuestros criterios y escala de valores, donde somos nosotros, los que decidimos el bien y el mal...

Y el pecado ¡¡no nos engañemos!! es la raíz del dolor y el sufrimiento -en todas sus formas-... sabemos que de la raíz al fruto, hay todo un proceso, que si somos sinceros, no podemos evadir -ni pasar por alto-, si queremos llegar al fondo de la cuestión y ser iluminados... El pecado no es LA CAUSA del mal, sino EL EFECTO... y esa es la trampa, que enfatizamos en los efectos que produce, y no en las causas que lo provoca... y así, no salimos del atasco...

Desde este planteamiento, cobra todo su sentido los versos que añadimos hoy a la oración que estamos construyendo, y en la medida que tomemos conciencia -y al profundizar, vayamos valorando su verdadero sentido-, crecerá en nosotros la necesidad de rezarlo y el deseo de asumirlo...

"mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento".


Venimos preparando nuestro interior, alimentando el deseo de ser invadidos por dentro, por esta Presencia, distinta de mí, que puede hacer en mí maravillas... dispongamos nuestro corazón para aceptar a Dios con todas sus consecuencias y dejarnos trasformar por Él, por su gracia... tenemos que parar en los "previos", para que seamos habitados hasta dar frutos... no dejemos de susurrar la oración que venimos rezando, sumemos los versos cada día, sin restar ninguno...

"Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.


Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
"mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;"
"mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento".


Deseemos para todos estos dones, estos frutos, estos efectos... fortalezcamos la comunión, rezando todos, unos por otros... es la manera más eficaz de recibir la gracia...

Como cada día, hagamos presente a los enfermos del blog.... a todos... uno a uno... acudamos a la intercesión del Beato Tito, para que nos conceda, de la Madre del cielo y su Hijo, lo que tanto necesitamos... la salud de nuestros enfermos, su ánimo, su fortaleza... que no decaigan en la lucha, que la esperanza alimente su fe, y por la fe vean crecer su confianza.... 

El sufrimiento que no entendemos, está fecundando el don de Dios, en cada uno de nosotros... hemos de perseverar firmes, apoyándonos en el Señor, seguros de que recibiremos la bienaventuranza, que Él mismo proclamó, ante quienes se cuestionaban su poder, por el dolor que veían en su derredor... "dichoso quien no se escandalizare de mí"...

No te sueltes por favor, peregrino, de la hermana confianza... no quedaremos defraudados...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

domingo, 28 de mayo de 2017

mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


"mira el vacío del hombre,
si Tú le faltas por dentro;"

La súplica de hoy, unida a la que hacíamos ayer, no es más que prolongar el deseo en la misma necesidad que lo provoca... es la humildad y la fe, haciendo nido en la confianza... ¡¡son nuestras armas!! 

No podemos retarnos a echar un pulso a lo real, si no queremos ser vencidos... nuestra actitud ante el "Misterio" ha de ser la del niño pequeño, que se deja acunar hasta sentirse seguro... y una vez que conoce ese regazo -desde ese preámbulo- va haciendo sus primeros ensayos... sin soltarse... casi sin éxitos... pero sin sentirse solo... hay en quién apoyarse... tenemos a quién acudir...

Esto que parece que lo consigue la voluntad, no es cierto, ¡¡es gracia!! por eso tenemos siempre que empezar llamando, mirando arriba y reconociendo que los dones de Dios son todos para el hombre... pero son dones de tanto "valor", que no podemos jugar con ellos... hasta que no los ponemos en su justo "precio", no vienen a vivir la vida con nosotros... Dios, más próximo a nosotros, que nosotros mismos, no se deja manipular por nuestras fantasías... 

Convencidos de esta gracia, necesitados de ella, seguimos invocando al Espíritu... sin olvidar los versos de los días anteriores, sumamos -a la secuencia- los correspondientes al día de hoy, convencidos de lo que decimos... estamos elaborando todo "un tratado de vida espiritual", con la oración más antigua que reza la Iglesia al Espíritu Santo... y nuestra riqueza es que la hacemos en clave personal, con la dimensión que aporta -a la vez- el hacerla en comunión con otros hermanos, que buscamos la misma fuente, desde la misma sed...

El dolor ensombrece nuestro camino... queremos avanzar en la noche, pero nos sentimos desvalidos, vulnerables... ¡¡nos jugamos todo en esta aventura de la fe!! pero curiosamente -ya esto es don de Dios- no queremos salirnos de esta "senda estrecha" de la Voluntad de Dios, porque "jamás nos llevará su Voluntad, donde su Gracia no pueda sostenernos"...

"Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.


Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos".
"mira el vacío del hombre,
si Tú le faltas por dentro;"


Peregrino de la confianza, que buscas con ansias la luz del día en tu camino... ¡¡no temas!! Dios va contigo... invoca... clama... desea... suplica... necesitamos el Espíritu para la travesía de la noche... ¡¡podemos recibirle!! es el don de la Pascua... ¡¡la gran promesa de Jesús!!... la liturgia nos ayuda a vivir estos misterios y hemos de acercarnos a ella para ser conducidos...

¡¡La Gracia es determinante!! los Sacramentos abonan nuestra tierra, para que la semilla germine... ¡¡seamos valientes!!  la fe tiene su propia pedagogía... no queramos vivirla de forma subjetiva, porque los frutos buenos, nacen de los arboles bien plantados, regados, abonados y cuidados hasta la siembra...


Recemos por nuestros enfermos... acudamos a nuestra cita... que estén todos presentes... Pongamos en las manos del Beato Tito, "el haz" de nuestras súplicas, donde queden incluidos todos nuestros anhelos para cada uno... su salud del cuerpo y el alma... que sientan de verdad el amparo, el cobijo, el consuelo, la fortaleza, la paz, la esperanza... ¡¡que no se descuelguen nunca de la confianza!! que guarden las promesas de Dios en su corazón y vivan de ellas por el acto de fe, mientras se cumplen... ¡¡se cumplirán!! Dios lo que dice, lo hace...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

sábado, 27 de mayo de 2017

Entra hasta el fondo del alma...


De nuevo estrenamos "27", día simbólico para nuestro blog... ¡¡ya es el tercero!! y el de hoy queda incluido en el mes de mayo ¡¡mes de la Virgen!! la Madre del Carmelo... ese espacio sencillo, diminuto, donde se busca sin cesar al "Dios escondido", para vivir en su Obsequio... unirnos del todo a Él, hasta ver con sus ojos, hablar sus palabras y amar con su mismo amor... Ya decía el Beato Tito, "el espíritu del Carmelo me ha fascinado". 

Es nuestro blog, punto de encuentro cada día, donde el peregrino hace parada y repone fuerzas para seguir avanzando, tras esa "estrella" discreta, pequeña, que nosotros llamamos "confianza" y que henchida de luz se pierde en la noche, -mostrando sólo un resplandor de sí misma"- porque ella sólo se entiende referida  a Quien la provoca, y segura de su identidad, cede convencida su protagonismo, a quien  de verdad lo tiene...

Hemos de dar gracias a Dios, porque -se multiplican las visitas cada día- y sigue creciendo el número de hermanos que rezamos, buscando la fuerza de la comunión y la intercesión de nuestro "gigante de la fe", como cariñosamente nos gusta llamar, a nuestro P. Tito... nos descubrimos necesitados de la gracia, y vamos labrando pacientemente el fruto valioso de la fe, que sin duda, dará frutos del ciento por uno, cuando el otoño por el que pasamos, ceda el tiempo a la primavera, y nos demuestren las flores, en nuestra propia tierra, que mereció la pena el cultivo de tan fecunda semilla...

Es el Espíritu Santo, como venimos diciendo, quien hace esta labor en el alma, con nuestra adhesión a su Persona... es necesario insistir, seguir suplicando, perseverar en la espera, disponer el corazón...


La súplica que hoy hacemos es todo un acto de confianza, que en sí misma contiene el don que nos ofrece, 
"entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos".

Aunque no dejamos de susurrar con el murmullo de los días anteriores, hoy queremos disponernos a ser habitados... que esta Luz nos alumbre... que veamos en ella nuestra propia riqueza, y que iluminados proyectemos al pensar, al sentir, al hacer y al hablar, que no somos nosotros, sino Dios en nosotros, quien acerca al mundo su Voluntad...   

"Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos".
"entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos".



Con este telón de fondo, tenemos un ambiente propicio para recordar a nuestros enfermos y pedir por ellos... por todos, uno a uno...    -incorporamos hoy a tres hermanitos que padecen "fibrosis quística pulmonar" y necesitan un milagro para seguir viviendo, Lorenzo Luis de 12 años, Lóreli Azucena de 10 y Lucas Santa María de 6 años-    como todos los días, de manos del Beato Tito, quien se sembró por amor, como semilla de nuevos hijos de Dios, en la fe. Será él, quien nos alcance de la Madre del Carmen y su Hijo, para cada uno y sus familias, la fortaleza, la paciencia, la esperanza, la confianza en que Dios trabaja a favor nuestro y que no nos veremos defraudados... Queremos la salud del cuerpo y el alma de todos los que con fe, están entregándose cada día a la Voluntad de Dios, desde la noche oscura, de los ojos que no ven , pero tantean el amor del Padre, en tantas cosas como se deja sentir a cada paso...
"confiando en el Señor, no me he desviado"...

Beato Tito, ruega por nosotros...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

viernes, 26 de mayo de 2017

Gozo que enjuga las lágrimas...



Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Hasta que Dios sea un consuelo para nosotros, dejando perder nuestras penas en Él... sacando luz de su Misterio y proyectando nuestra esperanza en su Voluntad, tenemos que aventar el susurro de nuestro corazón con ese murmullo "Ven Espíritu Santo", sin dejar de invocarle, desde todos los atributos que conocemos de Él, y que ya algunos sabemos a qué saben, por experiencia...

Descansar en Dios por la fe... recibir el consuelo y la fortaleza en el alma para sufrir con paz y esperanza... es una gracia que tienen los muy amigos de Jesús... los que van poniendo en primeros planos las cosas que son para siempre y para todos... por qué no ¡¡nosotros!! que aunque nos sentimos débiles y vulnerables, intuimos ese "aliento" al que nos vamos acercando -quizás sin entregarnos del todo- pero sí que sinceramente... sin duda es la gracia, que tiernamente va floreciendo con nuestra perseverancia... 

Dar a Dios paso en nuestra vida no es recortar nada de lo que puede hacernos felices... el "TODO" incluye la "parte", y la opción por algo, conlleva centrarte en lo que valoras como un reto, despreocupado de lo que puede serle rival, mientras estás en la conquista...  es la actitud que hemos de ir manteniendo con el deseo de Dios, la súplica al Espíritu Santo y la oración asidua... acercando nuestros deseos a la Voluntad de Dios, que es donde reside nuestro bien, nuestro crecimiento, y nuestra plenitud...

Vamos ampliando nuestra oración con los versos que le vamos sumando... donde tenemos que enfatizar es en el "Ven, Espíritu..." lo demás, será lo que el mismo Espíritu al llegar, nos vaya dejando sentir, y con lo que vayamos de verdad quedando prendados en Él y Él en nosotros... procuremos rezar todos juntos, con el corazón bien dispuestos, a que Dios no deje de trabajarnos y su gracia nos vaya transformando y permitiendo vivir como verdaderos hijos de Dios... añadimos hoy,

"gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos".


Rezar une... los dones de Dios tienen que ir creciendo en nosotros hasta que podamos expresarnos desde ellos... no temamos incorporar a nuestra vida la gracia ¡¡es determinante!!, es la tierra buena donde la semilla de la fe puede dar frutos y flores, que cobijen, adornen y den de comer a otros muchos... 

Recemos hasta memorizar, que muchas veces es de gran ayuda tener de dónde tirar en momentos de apuro... y si sale de dentro, tiene más fuerza, porque podemos sumarle experiencias anteriores, que nos hayan servido...
"Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
e
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego",
"gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos".



Las palabras de Jesús nos desconciertan, pero no por ello dejan de ser veraces... además van abriendo brecha al alma y nos van permitiendo sintonizar con las verdades últimas a las que ya no damos de lado, porque intuimos su grandeza, aunque aún no las podamos asimilar...

Peregrino de la confianza, que en racimo vamos por la vida, buscando luz para iluminar nuestro dolor... demos gracias a Dios, porque hemos encontrado la fuente, de donde manan para nosotros ríos de agua viva... nuestro dolor está henchido de esperanza, porgue su Palabra contiene promesas preciosas para nosotros... nuestra noche tendrá mañana, porque Dios es Luz y viene a nuestro lado...

Acudamos a la oración como cada día... recojamos a nuestros enfermos, pasemos lista... que estén todos... uno a uno... pidamos su intercesión al Beato Tito, para que ante la Madre del Carmelo y su Hijo, nos traiga del cielo lo que esperamos con fe y confianza... la salud para todos... fortaleza para luchar, ánimo para esperar y firmeza para recorrer el camino de la Voluntad de Dios entero, sin salirnos de sus sendas, por oscuros que sean los tramos que crucemos.,..  

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

jueves, 25 de mayo de 2017

Tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego...


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El Espíritu Santo, "Autor de la Obra de la Gracia" en el alma de cada uno de nosotros, sabe proporcionarnos lo que nos facilita descubrir, vivir y crecer la fe... Él, que conoce nuestra masa -como dice el salmista- "se acuerda de que somos barro", con su Presencia discreta, continua, eficaz... va haciendo hijos de Dios, dejando impresas en el alma las actitudes que provocan sus dones y frutos...

Cuesta enfrentarse a ser cristianos... asumir el reto de incluir la respuesta a la fe, empezando por incorporar a nuestra vida la Gracia... el pecado nos impide discernir entre el bien y el mal, haciéndonos creer que son realidades subjetivas, que determinamos nosotros, según las modas del momento -a todos los niveles y en todos los terrenos-... y sabemos que nos engañamos... pero no tenemos la valentía -tantas veces- de decirnos la verdad y asumirla de manera coherente...

Dios, que pensó la vida, la dibujó para nosotros y nos puso en ella para enseñarnos a vivir, no ha desistido todavía en su objetivo, y nos busca sin cesar para poderlo llevar a cabo... Vino Jesús en persona a enseñarnos, porque el hombre no volvía al camino, despistado por la codicia y la soberbia, en lo más exterior de las cosas, creyéndose dueño de lo que no es suyo... ¡¡y tampoco!!!

Es ahora el Espíritu, quien lo quiere generar en los que "vengan ya de vuelta", reconociendo que sólo hay un camino para vivir... que es eterno, como nosotros... y que tenemos que ser conducidos, para que nuestros pies avancen y no desviemos la dirección que marca esta Luz, y que nos permite caminar acompañados...

Esta Presencia, que es Persona, distinta de mí... tiene que ser acogida, deseada, invocada... venimos suplicando su llegada y seguimos disponiéndonos a recibirle... 

"Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,"
"tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego".


Es necesario reponer fuerzas -salir de la monotonía- nosotros los peregrinos de la confianza, que pasamos ahora por este camino pedregoso, lleno de dificultades, difícil de transitar... llevamos dentro este reclamo, que cuando se hace presente en algún gesto, vemos en ello despertar nuestra esperanza...

Cuando hablamos de tregua, respiro, descanso... todos traemos a la memoria alguna estampa -de las que guardamos en nuestro recuerdo- donde quisiéramos regresar... y es que sufrir gasta... pero Dios es bueno y no nos hace una encerrona haciéndonos pasar por aquí... Él mismo es consuelo si le dejamos serlo... es brisa si nos acercamos a su don...

"tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego".


Tenemos que usar el arma de la oración casi constante y continua... necesitamos de Dios, de su gracia, de su don... Ayudemos a nuestros enfermos, reforcemos la comunión entre todos y no desconfiemos...

Acudamos al Beato Tito, "CRUZ DE GUÍA" en nuestro peregrinar en la confianza, para que interceda, como cada día, ante la Madre del Cielo y su Hijo, por los enfermos de nuestro blog... por todos, uno a uno... para que sientan el consuelo, la esperanza, la fortaleza, la fe... recobren la salud y no se descuelguen nunca de la confianza de corazón...

Beato Tito, ruega por nosotros...

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …